sábado, 31 de diciembre de 2022

La década del extraño

 


Reseñas cinematográficas: Terminator: Destino Oscuro


Ficha Técnica

Título original: Terminator: Dark Fate
Director: Tim Miller
Intérpretes: Linda Hamilton, Mackenzie Davis, Natalia Reyes, Arnold Schwarzenegger, Gabriel Luna, Diego Boneta, Tristán Ulloa, Tom Hopper, Alicia Borrachero, Enrique Arce, Manuel Pacific, Fraser James, Ferran Fernández, Cassandra Starr, Brett Azar, Steven Cree, Edward Furlong.
Guión: David S. Goyer, Billy Ray, Justin Rhodes, James Cameron
Música: Junkie XL
Género: Acción, ciencia-ficción
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 128 minutos
Año: 2019


Sinopsis:
El futuro está a salvo. Sarah y John Connor lograron no sólo evitar a los terminators que envío Skynet, la computadora pensante, al pasado para eliminarles, y así destruir a la resistencia humana del futuro, sino también que el apocalipsis nuclear nunca tuviera lugar, aniquilando a la propia Skynet en el proceso. Sin embargo, que ese futuro haya sido evitado no quiere decir que se convirtiera en uno más luminoso, porque en su afán por trazar un nuevo destino, es posible que lo transformaran en uno más terrible, siniestro, mortal y oscuro. Años después de la batalla final de los Connor, un nuevo terminator aparece desde el futuro, buscando eliminar a un objetivo esencial para la supervivencia de la raza humana, una joven que contará con la ayuda de una poderosa protectora, aunque es posible que no sea suficiente para combatir a la máquina asesina. Ambas deberán confiar tanto en una experimentada Sarah como en una figura del pasado que ha vuelto una vez más.


Reseña:
Me encanta Terminator. Adoro la saga, el personaje, lo que hicieron James Cameron (Aliens, Titanic) y Arnold Schwarzenegger (Depredador, Los Mercenarios 2) con ayuda de Stan Winston (Jurassic Park, Iron Man) y cuatro duros, los repartos que han pasado por todas las entregas, los giros que han dado para tratar de avanzar en ella e incluso enderezarla tras décadas inactiva, el merchandising resultante, el universo que se ha formado alrededor de las películas (novelas, cómics, videojuegos, cruces con otras sagas populares de la ciencia ficción y la acción como "Robocop"), todo el mito levantado alrededor de sus personajes, el impacto en el cine de acción y ciencia ficción, que sus dos primeras entregas sean imprescindibles para entender el séptimo arte en las décadas de los 80 y los 90... Que sí, que soy un fan acérrimo de "Terminator", esta vez entre comillas para señalar que me refiero a saga al completo, a todo lo relacionado con la idea, el concepto y el personaje. ¿Qué quiere decir eso? Que hace falta mucho para que no me guste algo conectado al universo de Skynet.

No sólo me pasa con "Terminator". Por ejemplo, antes mencionaba "Robocop", que sería otro buen ejemplo, pero ahí tenemos también las sagas de "Depredador" (o "Predator") y "Alien", con las que me ocurre exactamente lo mismo, sagas, además, tan conectadas con la del personaje de Schwarzenegger que muchas veces han cruzado sus caminos en el mundo de los videojuegos, en el de los cómics e incluso en el de la literatura. ¡Y también en el cine en algunos casos! Hablamos de sagas muy de los 80, aunque la de "Alien" naciera a finales de los 70 (un prólogo de lo que nos vendría en la década siguiente), enmarcadas en esa dulce mezcla de ciencia ficción y acción (con algo de terror en algunos casos, ojo) y que consiguieron con sólo una entrega una base muy fuerte de fieles seguidores que prácticamente nos tragamos todo lo que tenga que ver con ellas. Da igual lo que hagan con el xenomorfo, con el yautja o con el agente Murphy, que ahí seguiré, como millones de personas, más que dispuesto a disfrutar de sus siguientes historias, aunque sean flojas y sólo dedicadas a nosotros, los que babeamos con cualquier mención hacia ellos, aguantando carros y carretas, y no son pocos ni pocas en los cuatro casos mencionados. Hay más, claro, aunque, por mi parte, ya me iría al cine de terror, con sagas como las de "Pesadilla en Elm Street", "Muñeco Diabólico", "Halloween", "Saw", "Viernes 13", "Hellraiser"... Pero mejor no me despisto. Sigo con "Terminator".

En pocas palabras, soy poco subjetivo con esta saga, la verdad. Eso no quiere decir que no vea las cosas como son, pero me es complicado que algo lleve la marca "Terminator" y no me guste. Por supuesto, insisto, que conservo algo de subjetividad; por ejemplo, resulta bastante evidente que "Terminator 2: El juicio final" es bastante superior a cualquier de sus secuelas, sólo siendo capaz de medirse en calidad la primera entrega, que, por mi parte, aún se quedaría varios peldaños por debajo. Y es que la segunda odisea adrenalínica de James Cameron con los cyborgs de Skynet la tengo como una de mis películas favoritas de todos los tiempos, dentro y fuera de la ciencia ficción y la acción, una de esas cintas que he visto tantas y tantas veces que podría recitar los diálogos mucho mejor que el director y los intérpretes. Me parece uno de los mejores filmes de la historia del cine, ahí es nada, seguido bien de cerca por su primera parte, esa oscura "Terminator" que dispuso las bases para todas las que llegarían más tarde. Claro está, todo esto no sería capaz de decirlo de entregas posteriores como "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" o "Terminator Salvation", entregas muy reivindicables, pero que se alejan, y bastante, de las cotas de calidad impuestas por las dos originales. Lo cortés no quita lo valiente, y al César lo que es del César. Mientras las dos primeras "Terminator" son obras maestras, las restantes son buenas, correctas y notables películas de acción, ciencia ficción y efectos especiales, cada una en su justa medida, espectaculares blockbusters, pero sin alcanzar a sus progenitoras. 

Sin embargo, insisto, eso no hace que las quiera menos. Es verdad que la tercera entrega ha envejecido bastante mal en ciertos puntos (ese sentido del humor en los momentos más inoportunos), pero también es cierto que supone una continuación lógica de "Terminator 2: El juicio final", recuperando una línea temporal que el propio James Cameron trataba de cortar por lo sano, aunque fuera sufriendo incoherencias en su propia historia; "Terminator Salvation" seguía ese camino, rompiendo el esquema de "terminator contra terminator viajando al pasado para proteger y asesinar" y llevándonos, al fin, a la guerra contra las máquinas en el futuro posapocalíptico que nos presentaba el soldado Kyle Reese en la primera parte; y "Terminator Génesis" es una tremenda y disfrutable frikada que no se merece todos los palos que lleva recibiendo desde su estreno, y de la que hablé bastante bien cuando la reseñé aquí mismo, precisamente cuando nos llegó en un ya lejano año 2015, prometiendo un reinicio que nunca se produjo del todo, pues pensaba instaurar una nueva trilogía que rompiese con todo lo visto anteriormente, un poco como "Terminator Salvation", aunque las expectativas de las productoras sobrepasaron bastante los resultados finales de ambas cintas, lo cual fue todo un problema, ya que ninguna a de ellas resultó un verdadero fracaso en taquilla. ¿Y qué decir de las series que sacaron con motivo del estreno de "Terminator Salvation"? La genial "Las crónicas de Sarah Connor" y la estupenda miniserie de animación "The Machinima Series", que funciona como precuela de la cuarta entrega. Muy fan de ambas, por supuesto.

Como es evidente, no me voy a detener en las novelas, cómics y videojuegos de la saga, más que nada porque acabaría realizando un ensayo que podría intentar que se publicase en papel, pero no me faltan ganas, la verdad, porque hemos tenido conceptos tan interesantes en los mencionados medios como el ya comentado "Robocop versus Terminator" que ojalá podamos ver en el cine algún día, algo nada descabellado si pensamos en cruces como "Alien vs. Predator", "Freddy contra Jason" y "Godzilla vs. Kong". Además, sería una buena forma de revitalizar ambas franquicias, ¿verdad? Quizá ya os estoy dando pistas sobre por dónde van los tiros (nunca mejor dicho) con respecto a mi opinión sobre "Terminator: Destino Oscuro", aunque es algo que va más allá de mi crítica personal de la cinta. Y es que la sexta entrega de la saga (seis partes, que se dice pronto) no ha funcionado tal y como se esperaba, ni dentro ni fuera de la taquilla. A pesar de que en éste caso no ha sido realmente un fracaso, no ha cubierto las expectativas puestas por la productora, además de llevarse palos por todas partes, tanto del público como de la crítica, incluso por aquellos que, como yo, son firmes defensores de la marca "Terminator". A mí me ha gustado, ya os lo adelanto. Sin embargo, tengo varios "peros" que no voy a dejar de señalar, siendo para mi gusto la secuela más floja de toda la saga, luchando por el puesto con una "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" a la que le pesa ser demasiado poco ambiciosa y usar demasiado el humor cuando menos le pega.

Me estoy desviando, ¿o quizá me adelanto? Admito, y sé que los habituales de este blog conocéis muy bien por dónde voy, que si estuviera hablando de una película sin continuaciones, predecesoras o similares, iría directamente al grano y punto, aunque con alguna entradilla más o menos larga. ¡Ya sabéis lo que me gustan los prólogos, preámbulos y presentaciones! Sin embargo, os recuerdo, y sé que no hace falta, que estamos ante una nueva entrega (y, seguramente, no la última) de una ya larga saga, así que ¿por qué no hace un recordatorio rápido de cómo le ha ido al T-800 por el cine? Resulta evidente que para ello debemos comenzar por "Terminator", o "The Terminator" en el original, la cinta de 1984 con la que James Cameron se presentaba en sociedad (o más o menos, si no contamos un cortometraje y su presencia en la curiosa y surrealista "Piraña II: Los vampiros del mar"), y de qué manera. El argumento principal nos mostraba un futuro desolado por la guerra contra las máquinas tras una masacre nuclear a nivel mundial, una situación en la que aparece un líder rebelde que propicia que los seres humanos no sólo empiecen a sobrevivir a las máquinas asesinas, sino que también devuelvan el ataque hasta el punto de que Skynet, el superordenador que provocó tal apocalipsis, perciba que está a punto de perder la guerra. ¿La solución? Crear una máquina del tiempo y enviar al pasado a un terminator, un cyborg, una máquina escondida bajo la piel de un ser humano, capaz de infiltrarse en las filas enemigas y destruirlas desde dentro, al no poder detectarlo sus rivales. A su vez, la resistencia humana manda también al pasado a uno de sus mejores soldados, cuyo objetivo es proteger a Sarah Connor del Terminator. ¿Qué tiene que ver una humilde y joven camarera de los 80 en todo esto? Fácil: es la madre de John Connor, el líder de la resistencia.

A partir de ahí se nos presenta un filme de pura acción y ciencia ficción con ciertos toques de terror (el futuro de Skynet, no pocas escenas con el Terminator de Arnold), e incluso con algunas gotas del subgénero slasher si lo pensamos bien, pues el T-800 (modelo del más popular Terminator de la saga) no deja de ser en la película como un asesino en serie o psycho killer sobrenatural (moríos de envidia, Jason y Michael) que persigue a la joven protagonista sin descanso, destrozando a quien se ponga en medio. Una verdadera máquina de matar. De este modo, la cinta resultó ser todo un éxito de crítica y taquilla, catapultando la fama de sus realizadores, en especial de Cameron y Schwarzenegger, quien hace aquí uno de sus pocos papeles de villano, y menudo villano. ¿Queréis pasar miedo con él? Pues como si no fuera suficiente con escenas como la de su presentación, la matanza de la comisaría o el enfrentamiento final, ahí tenemos las palabras que le dedica el propio Kyle Reese cuando le explica a Sarah Connor qué es un terminator, palabras que persiguen tanto a los protagonistas como a nosotros durante toda la saga: "El Terminator está ahí fuera. No se puede razonar con él. Es un exterminador. No siente lástima, ni remordimiento, ni miedo y no se detendrá ante nada, jamás, hasta que estés muerta". Impresionante.

Esta joya cinematográfica tuvo tanto éxito que la secuela nos llegó siete años después, prácticamente abriendo la década de los 90. "Terminator 2: El juicio final" se convirtió pronto en una de las películas más taquilleras de la historia, en el mejor trabajo de James Cameron y Arnold Schwarzenegger y en una revolución en el terreno de los efectos especiales, sobre todo en los creados por ordenador, consiguiendo ser un antes y un después al respecto, por no hablar que siempre aparece en las listas de las mejores producciones de la historia, dentro y fuera del campo de la acción y la ciencia ficción, un filme prácticamente perfecto, sin el "prácticamente". La acción recuperaba la estructura de la primera parte, como bien nos indica el brutal prólogo, que ya nos muestra a John Connor dirigiendo la guerra contra las máquinas (el altísimo presupuesto se exhibe desde el minuto uno del metraje, y no es para menos, dado el gran éxito de la primera parte). De nuevo, son enviados al pasado dos guerreros; uno por Skynet; otro por la resistencia de la raza humana. Al fallar el primer terminator, Skynet manda a otro, esta vez no para acabar con Sarah Connor antes de que dé luz a John, sino para exterminar a éste cuando todavía es un niño que apenas sabe defenderse, un objetivo fácil, claro. Sin embargo, hay varias detalles con los que no cuenta Skynet. El primero de ellos es que Sarah Connor lleva años preparándose para la guerra contra las máquinas, produciéndose así una curiosa paradoja temporal (sabemos así que John Connor sabe tanto sobre combatirlas porque le enseña Sarah, quien a su vez fue instruida por Kyle Reese, enviado desde el futuro por John para proteger a su madre... bucle tras bucle tras bucle); el segundo es que el protector que el propio John envía para sí mismo es nada más y nada menos que... un terminator.





Novedades comiqueras: Darkgate: La oscuridad que devora

 


Novedades cinematográficas:

 

Reseñas cinematográficas: Cuernos

 

Reseñas cinematográficas: Devil Inside

 


Ficha Técnica

Título original: The Devil Inside
Director: William Brent Bell
Intérpretes: Fernanda Andrade, Simon Quarterman, Evan Helmuth, Ionut Grama, Suzan Crowley, Bonnie Morgan, Brian Johnson, Preston James Hillier, D. T. Carney.
Guion: William Brent Bell, Matthew Peterman
Música: Brett Detar, Ben Romans
Género: Terror
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 83 minutos
Año: 2012


Sinopsis:
Isabella es una joven con una espina clavada, y esa es nada más y nada menos que su madre, la cual asesinó a tres personas sin explicación aparente. Todo indica que una enfermedad mental se hizo con ella, o eso parece, pues Isabella comienza a averiguar más sobre lo ocurrido hasta descubrir que su madre se encontraba en el centro de un exorcismo justo cuando cometió los asesinatos, es decir, estaba poseída por espíritu maligno o un demonio. Preparada para llegar hasta el fondo de la verdad tras los asesinatos cometidos por su madre, Isabella comenzará a ahondar en el mundo de las posesiones y los exorcistas, hallando en el proceso un infierno con el que nunca esperaba dar.


Reseña:
Hoy vuelvo a dar caña, y me sabe hasta un poco mal, porque el director de la cinta que hoy os traigo, William Brent Bell (The Boy, La huérfana: Primer asesinato), es un artesano del terror cinematográfico bastante eficiente, quedándole bastante poco para destacar junto a genios como James Wan (Saw, Insidious) y Mike Flanagan (El juego de Gerald, Doctor Sueño), como si aún estuviera un peldaño por debajo, pese a sus más que correctos trabajos en el género. Sin embargo, debo recordar que pese a haber dado últimamente peores notas que la que le voy a poner a "Devil Inside", el filme que os traigo hoy, normalmente suelo ser bastante comedido en mis comentarios. Aun así, de cuando en cuando viene bien soltarse la melena, ¿verdad? Y más cuando uno esperaba bastante más de una película que lo tiene todo para dar muy mal rollo y, al final, termina siendo un pastiche aburrido y sin rumbo con un tramo final soso a más no poder. Pero antes de ponernos a zurrar a "Devil Inside", hagamos un poco de memoria sobre su origen, porque nos encontramos ante un falso documental (mockumentary) con exorcismos y posesiones de por medio, lo cual debería ser bastante bueno, al menos, en principio.

Hablemos de "El exorcista". Y es que, se podría decir que el filme sobre la niña de vomito verde y cabeza giratoria, a pesar de no ser el primero sobre exorcismos y demonios dentro de personas normales y corrientes, sí se podría decir que fue el primero que convirtió este tipo de películas en todo un subgénero. Para explicarme mejor, es como si cogemos "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero (Los Crazies, La mitad oscura) y pensamos que fue la precursora del zombi moderno, la que convirtió los filmes de muertos vivientes en un subgénero cuando antes sólo eran producciones de terror con zombis de por medio y, además, casi siempre devueltos a la vida gracias al vudú. A partir de "El exorcista", y sin contar con sus irregulares secuelas (una segunda parte terrible, una tercera bastante notable y una misma precuela dirigida de dos maneras diferentes pero, ambas, dando lugar a filmes bastante flojos), las producciones sobre exorcismos se han multiplicado hasta el punto de que, aunque es verdad que en los 90 sufrieron un pequeño tropiezo, también es verdad que estamos ante un subgénero que siempre está en la cima, un subgénero capaz de aterrorizar hasta al más pintado si se usa bien, porque tenemos que reconocer que, mal utilizado, tenemos un subgénero que, como el de zombis, se presta bastante a la parodia. Aunque también a los filmes de bajo presupuesto, como las películas de muertos vivientes, sí.

Nunca hay un buen exorcismo

Eso lo hace un subgénero perfecto para mezclarlo con otro tipo de películas que también se han convertido en un subgénero propio en los últimos años. Hablo de los falsos documentales o mockumentaries, los filmes de metraje encontrado o found footage, o lo que es lo mismo, el cine subjetivo. Podríamos decir que, de igual forma que todo comenzó con "El exorcista", todo empezó con "El proyecto de la bruja de Blair" a pesar de que ya antes habíamos tenido algunos falsos documentales, siendo el más conocido de todos ellos la brutal "Holocausto caníbal" donde la realidad era llevada al extremo, llegando incluso a matarse animales para darle más veracidad a la película, una salvajada que, curiosamente, no le da más calidad a un filme que poco tiene que ofrecer más allá del morbo que siempre ha suscitado. Perdonad, que me voy por las ramas. Hablábamos de "El proyecto de la bruja de Blair", ¿verdad? Ese filme hecho con cuatro duros (casi de forma literal) y que causó sensación por todo el planeta. Fue esa película la que hizo explotar el fenómeno del mockumentary que poco de moda tiene ya, pues el estreno de la famosa bruja tuvo lugar en 1999 y todavía hoy siguen saliendo falsos documentales y filmes de metraje encontrado hasta de debajo de las piedras. Sin embargo, es cierto que las últimas producciones de este tipo están centradas en el mercado de las películas de bajo presupuesto y directas el mercado domestico y al de Internet. Pocas pasan ya por los cines, aunque las suficientes como para tener nuestra buena ración anual de mockumentaries en la pantalla grande.

Es lógico, ya que estamos ante un formato que predispone a realizar películas de terror con unas características muy definidas y por muy bajo coste, es decir, perfectas para quienes no tienen detrás a grandes productoras ni a enormes estudios para sus primeros trabajos cinematográficos. Además, a estas alturas, es difícil hacer un mockumentary original y que sorprenda, y casi todos siguen las mismas líneas y caminos; una primera media hora bastante calmada, subidas de tensión en la siguiente y unos últimos minutos de infarto. Siempre, o al menos casi siempre, estamos hablando de esta estructura en los falsos documentales, con pocas variaciones, y casi siempre tienen que ver con el clímax final y, por supuesto, con la trama principal. No es lo mismo "Paranormal Activity" que "V/H/S" por ejemplo, ni "Así en la Tierra como en el Infierno" es lo mismo que "Rec", así que cada vez más los cineastas deben usar su imaginación para ofrecernos diferentes formulas que funcionen con el mismo tipo de producto. O si no, al menos, contar la misma historia de manera distinta, que eso también da muy buenos resultados, sobre todo si se hace bien, claro.

Si hay exorcismo, hay cura

Entonces, recapitulemos. Por un lado, tenemos las películas de exorcismos, y por otro, los falsos documentales. ¿Qué pasa si los unimos? "Devil Inside", por supuesto, un gran ejemplo de cómo no hacer un mockumentary a partir de una buena idea. Sin embargo, y antes de adentrarnos en los muchos fallos y pocos aciertos de esta película, debo recordar que no es la primera vez que los filmes de exorcismos y los falsos documentales se unen en una misma producción. Podría hablaros de las docenas de filmes que han ido surgiendo los últimos años, muchos bastante potables, como la notable "The possession of Michael King", el ejemplo perfecto de mockumentary de bajo presupuesto que funciona de principio a fin. Sin embargo, si nos acercamos a algún mockumentary de exorcismos estrenado en cines y que carga con bastante éxito (sobre todo de taquilla) toca mencionar "El último exorcismo", la cual, sin ser ninguna maravilla, aporta detalles bastante novedosos a este tipo de películas, como la figura del exorcista estafador que se enfrenta a un caso real. Pasaremos de puntillas sobre su secuela rodada de manera convencional, no por esto, sino por su baja calidad. ¡Qué manía con hacer secuelas flojas de películas buenas!

Habiendo dejado claro que "Devil Inside", más que algo nuevo debería centrarse en contar lo mismo pero de forma diferente, vamos allá con lo que es la película, la cual no está llena de despropósitos ni de fallos, no, sino que, simplemente, resulta aburrida en su conjunto, a pesar de ciertos detalles positivos que posee. Debo confesar que no vi "Devil Inside" en el cine, y eso que soy muy, muy, muy fan de los falsos documentales y los filmes de metraje encontrado, pero sus tráilers no me llamaban demasiado. No sabría explicarlo del todo incluso después de haberla visto cómodamente en casa, pero a pesar de lo que me gustan las películas de exorcismos y el cine subjetivo, ni por esas logró "Devil Inside" arrastrarme al cine. Y menos mal. Aunque, claro, si tenemos en cuenta que sólo los subgéneros que encontramos en la cinta me llamaban la atención de los avances, tampoco resulta tan extraño.

Una investigación con más de un secreto

La trama es bastante sencilla. La protagonista es Isabella, una joven cuya madre asesinó a varias personas de forma brutal cuando ella era una niña. Lo que en principio parece un simple caso de una enfermedad mental, se descubre como algo más, ya que la madre de Isabella, internada en la historia en un centro psiquiátrico, en realidad estaba siendo exorcizada pues se encontraba poseída por un demonio. Ya crecidita, Isabella decide indagar para descubrir la verdad alrededor de su madre y lo ocurrido, lo que la llevará a un mundo de exorcistas, demonios, espíritus malignos y pesadillas muy, muy reales. Durante su viaje junto a otros sacerdotes lo grabará todo para conseguir pruebas de que los demonios existen y no sólo están entre nosotros, sino que además nos poseen cuando hallan alguna debilidad que lo permita.

Como veis, una trama sencilla, directa, sin muchas vueltas y que no fuerza que el filme sea un falso documental. Al fin y al cabo, tenemos a varias personas realizando un documental para averiguar qué ocurrió de verdad con la madre de Isabella, al mismo tiempo que tratan de conseguir pruebas que respalden sus creencias en los demonios y la veracidad de los exorcismos. No dudarán en exorcizar una vez más a la madre de la protagonista, por cierto, lo que ocasionará estragos entre los realizadores del documental que llevarán al clímax final que, siendo un falso documental, debería ser lo mejor de la película. Pero ni por esas; "Devil Inside" falla incluso en eso, en dar lo mejor de sí misma cuando más falta le hace. En ese aspecto me ha recordado a otra de las últimas decepciones en falsos documentales y películas de metraje encontrado, la floja "El heredero del diablo", que os aseguro que tengo en mi lista de filmes a reseñar en esta revista, otra a la que le daré caña, aunque tiene más aciertos que "Devil Inside", a pesar de que eso no sea decir mucho.

El mal se esconde dentro

"Devil Inside" es una película demasiado normal, extremadamente convencional. Si hay cintas de terror que podríamos describir como una montaña rusa de sensaciones, "Devil Inside" vendría a ser como un paseo por el parque en un día nublado, triste y sin ninguna gracia. Sí, de vez en cuando nos encontramos a unos patos a los que darles pan, o a un par de ancianos que se detienen a nuestro lado para charlar con nosotros y contarnos batallitas, pero más allá de esos momentos, no tiene nada más. Efectos especiales, ritmo, desarrollo de la historia, personajes, maquillaje de los poseídos... Todo flojo, aunque la palabra que mejor define el conjunto del filme es aburrido, anodino, monótono hasta decir basta. Repito, cuando un falso documental no tiene un final donde explote toda la tensión acumulada por el metraje anterior, no sólo es malo, sino bastante malo. Especialmente cuando antes de ese clímax no hemos tenido nada realmente a destacar.

A su favor la película tiene que no dura ni hora y media, lo cual hace su visionado bastante corto y soportable a pesar de lo sosa que es. Su duración, precisamente, es el mejor ejemplo de que sus responsables no han sabido sacarle todo el jugo que tiene una historia que podría haber dado para mucho, mucho más. Lo curioso es que su director, William Brent Bell, tiene dos películas más de terror en su filmografía, y ambas bastante efectivas, pero parece que con esta pinchó, al menos en crítica, porque en taquilla triunfó por todo lo alto, sobre todo en Estados Unidos, hasta el punto de que ya se prepara una segunda parte. Hay un par de momentos hacia el final (el suicidio de cierto personaje) bastante conseguidos, contiene escenas bastante tensas, la trama es bastante interesante a pesar de no estar bien aprovechada y el título invita a ver la película.

El poder de Cristo obliga

Poco más es lo que encontraréis en "Devil Inside". Sosa, aburrida, con mucha falta de chicha... Repito, soy gran fan de los falsos documentales y las películas de metraje encontrado hasta el punto de que he disfrutado con producciones de bastante baja calidad, pero no he sido capaz de terminar "Devil Inside" y pensar que me había gustado lo que he visto. Se pueden rescatar algunos detalles, sin embargo, la lista de defectos es muy superior a la de aciertos, y no es que estos sean nada del otro mundo, como habéis podido leer. En definitiva, no puedo recomendar "Devil Inside" a no ser que seáis muy fans de las películas de exorcismos y los falsos documentales, y os falte verla. Si es así, espero que la disfrutéis más que yo.


Nota: 3,5/10


Sospechosos Habituales: Drácula de Bram Stoker

 


Ficha Técnica

Título original: Bram Stoker´s Dracula
Director: Francis Ford Coppola
Intérpretes: Gary Oldman, Winona Ryder, Anthony Hopkins, Keanu Reeves, Richard E. Grant, Cary Elwes, Sadie Frost, Tom Waits, Billy Campbell, Monica Bellucci, Michaela Bercu, Florina Kendrick, Jay Robinson, Laurie Franks.
Guion: James V. Hart
Música: Wojciech Kilar
Género: Terror
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 130 minutos
Año: 1992


Sinopsis:
El mito del vampiro ha existido desde siempre, a veces cambiante, según la cultura que lo trate, y en ocasiones aterradoramente familiar. Sin embargo, hay un nombre entre las criaturas de la noche que prevalece sobre el de todas las demás: Drácula. Pero ¿qué hay tras el rey de los vampiros? ¿Qué esconde la criatura de la noche más temida de todas? Su origen está envuelto en sombras, dolor y, aunque pueda parecer increíble, amor. Porque el conde Drácula, el vampiro de vampiros, nunca ha sido el monstruo que todos conocemos ahora. ¿Quién era al principio? ¿Qué inicio su maldición de sangre?


Sospechosos habituales:
El dios nórdico Odín, Padre de Todos, reúne a un equipo formado por el hechicero e investigador sobrenatural John Constantine, una versión de Loki, su propio hijo y Dios de las Mentiras, y Henry Johns, relacionado con Wonder Woman, para combatir al comisario James Gordon, quien cuenta con la ayuda nada más y nada menos que de la mismísima Cleopatra.

Curiosidades:
-Tenemos entre manos uno de esos repartos en los que no faltan los sospechosos habituales que han ido participando en diferentes películas con distintos papeles, e incluso en filmes muy relacionados con la temática del cómic de superhéroes. Ahí tenemos a Monica Bellucci (El pacto de los lobos, Irreversible), quien colaboró en "Matrix Reloaded" y "Matrix Revolutions", ambas producciones que beben mucho del mundo de las viñetas. En realidad, aunque su Cleopatra proviene del cómic, "Astérix y Cleopatra" no va exactamente de superhéroes, por más que los irreductibles galos posean las habilidades superpoderosas de la poción mágica.

-Keanu Reeves (Speed, Ultimátum a la Tierra) sigue los pasos de la anterior, aunque alejándose bastante en algunos momentos. Protagonista de la saga "Matrix", incluida su cuarta entrega, su John Wick, que atesora ya tres cintas mientras escribo estas líneas (y una a punto de ser estrenada), se aproxima mucho a los elementos de los justicieros vengativos al estilo Punisher. Además, ha prestado su voz al mismísimo Batman en la cinta de animación "DC Liga de supermascotas" y el John Constantine (que no podría considerarse exactamente un superhéroe) por el que está aquí volverá a protagonizar un proyecto cinematográfico a estrenar en 2024. Y todo eso sin olvidar la gran cantidad de cintas de cómics para las que el actor siempre ha estado considerado, entre ellas no pocas de Superman y Batman.

-Richard E. Grant (Dig, Jackie) se ha ido convirtiendo en un sospechoso habitual en los últimos tiempos. Si bien se ha seleccionado su llamado Classic Loki (Loki clásico) de la serie de televisión "Loki", protagonizada por el carismático y simpático Tom Hiddleston (Exhibition, La cumbre escarlata), también podría haber elegido a su sádico y frío doctor Rice de la magnífica "Logan", un personaje que en los primeros bocetos del guion era considerado como Mr. Siniestro, una de las mayores némesis de los X-Men.

-Cary Elwes (Saw, Shadows) también es un sospechoso habitual como doblador, interpretando, por ejemplo, a Aquaman en la cinta de animación "La Liga de la Justicia: La paradoja del tiempo" y a un personaje secundario en la ambiciosa "Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio", aunque ha entrado aquí por su personaje de la serie de televisión de Wonder Woman de 2011 que, al final, no consiguió pasar del episodio piloto. Entre otras anécdotas destaca el hecho de haber coincidido con algunos de sus compañeros sospechosos habituales en otras producciones, coincidiendo, por ejemplo, con Winona Ryder (Poseídos, Cisne negro) en la tercera temporada de "Stranger Things". 

-A pesar de que pueda parecer lo contrario, el gran Anthony Hopkins (El silencio de los corderos, Westworld) no es muy sospechoso habitual, aunque haya interpretado tres veces a Odín, el dios de dioses, y haya tenido la oportunidad de participar en incontables películas basadas en cómics de superhéroes. Sin embargo, tendríamos que irnos a "La máscara del Zorro" para tener a Hopkins combatiendo el crimen con una máscara, antifaz en este caso, siendo el Zorro veterano cuyo lugar ocuparía el personaje de Antonio Banderas (Desperado, Uncharted) en la historia.

-El caso de Gary Oldman (El quinto elemento, La posesión de Mary) es bastante parecido al de Hopkins, aunque en su caso ni siquiera encontramos otro filme por el que considerarlo un sospechoso habitual más allá del magnífico comisario Gordon que nos ofrece en la trilogía de Batman de Christopher Nolan (Memento, Tenet). Como anécdota queda el hecho de que Hopkins y él coincidan, por ejemplo, en "Hannibal", donde tampoco es que el personaje de Oldman acabe demasiado bien al enfrentarse al de Hopkins.


-Gary Oldman como el comisario James Gordon en "El Caballero Oscuro".



-Gary Oldman como el conde Drácula en "Drácula de Bram Stoker".



-Anthony Hopkins como Odín en "Thor".



-Anthony Hopkins como el profesor Abraham Van Helsing en "Drácula de Bram Stoker".



-Keanu Reeves como John Constantine en "Constantine".



-Keanu Reeves como Jonathan Harker en "Drácula de Bram Stoker".



-Richard E. Grant como el Loki clásico en "Loki".



-Richard E. Grant como el doctor Jack Seward en "Drácula de Bram Stoker".



-Cary Elwes como Henry Johns en "Wonder Woman".



-Cary Elwes como lord Arthur Holmwood en "Drácula de Bram Stoker".



-Monica Bellucci como Cleopatra en "Astérix y Obélix: Misión Cleopatra".



-Monica Bellucci como la novia de Drácula en "Drácula de Bram Stoker".



Próximamente tendremos más sospechosos habituales.