viernes, 24 de junio de 2016

Reseñas cinematográficas: Deadpool


Ficha Técnica

Título original: Deadpool
Director: Tim Miller
Intérpretes: Ryan Reynolds, Morena Baccarin, T. J. Miller, Ed Skrein, Gina Carano, Rachel Sheen, Brianna Hildebrand, Jed Rees, Stefan Kapicic, Leslie Uggams, Rob Hayter, Greg LaSalle, Paul Lazenby, Jason William Day, Chad Riley, Hugh Scott, Randal Reeder, Style Dayne, Michael Benyaer, Karan Soni, Stan Lee.
Guión: Rhett Reese, Paul Wernick
Música: Junkie XL
Género: Acción, fantástico, comedia
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 106 minutos
Año: 2016


Sinopsis:
Wade Wilson no es un héroe, sino todo lo contrario. Ex-fuerzas especiales reconvertido en mercenario, pasa su vida entre chistes obscenos, alcohol y matones a los que apalear para quiénes le contratan, con su amigo, Comadreja, como el único hombro en el que llorar, si es que Wade lo hiciera, claro. Todo mejora cuando conoce a la sorprendente, guapa y divertida Vanessa, una mujer que le ayuda a conocer el amor en todos los aspectos hasta que Wade descubre que padece varios tipos de cáncer que se lo llevarán al otro barrio en cuestión de meses. Con la impresión de que la vida le está dando la mayor patada en los huevos de la historia, Wade trata de huir de Vanessa sólo para ser contactado por un extraño que le promete una cura para su enfermedad y, al mismo tiempo, la posibilidad de conseguir habilidades especiales que lo convertirían en un superhéroe. Pero lo único que le importa a Wade es seguir vivo para estar con Vanessa, así que acaba aceptando sólo para verse torturado sistematicamente por una organización que pretende transformarlo en un esclavo con poderes. En las últimas, el mercenario logra grandes capacidades, curarse de cualquier cáncer y un rostro desfigurado que le obliga a alejarse de Vanessa. Sólo le queda la venganza contra sus captores, así que toca hacerse el superhéroe, adquirir un nombre molón como el de Deadpool y prepararse unas chimichangas antes de iniciar una sanguinaria odisea.


Reseña:
Si hace veinte años, a fecha del estreno del filme que toca hoy reseñar en el blog, nos hubieran dicho a los fans de Marvel Cómics que tendríamos una película de Masacre, y que sería encima todo un éxito de taquilla, más de la mitad nos habríamos hartado de reír ante tal ocurrencia, mientras que buena parte de los demás nos hubiésemos llevado las manos a la cabeza al escuchar tamaña locura. Claro que hace veinte años era una época convulsa no sólo para la editorial Marvel, sino también para todos sus proyectos cinematográficos, aunque las cosas empezaban a moverse bastante bien gracias a la buena dirección que llevaban las series animadas de Spiderman y los X-Men, además de la promesa que era "Blade", la cual dejaría atrás productos como "El Vengador" (la primera adaptación a la pantalla grande de Punisher), la serie sobre Hulk, las producciones alrededor del Capitán América, los intentos con el Doctor Extraño, esas adorables rarezas con Spiderman y, por supuesto, ese enorme fiasco que fue la primera película de los Cuatro Fantásticos, que causó tanta vergüenza a la editorial que hoy en día es tremendamente complicado hacerse con una copia física. También es cierto que hace veinte años, Masacre era un personaje de nuevo cuño, es verdad que estábamos en los 90 y aún le quedaba bastante para ser tan popular como hoy día, y no hablemos de lo que todavía faltaba para que pudiéramos disfrutar de sus mejores historias en forma de grandiosos cómics. En pocas palabras, era una auténtica locura ponerse a pensar en un filme centrado en el Mercenario Bocazas cuando ni siquiera teníamos producciones a la altura de personajes de primera fila como Spiderman, Capitán América, Iron Man, Thor y Lobezno, entre muchos otros.

Por entonces, ya fue toda una sorpresa la aparición de "Blade". ¿Quién nos iba a decir que la actual y sobresaliente época comiquera en la pantalla grande se iniciaría con un personaje tan secundario? Y estoy siendo amable con lo de secundario, por cierto. Sí, muchos estaréis pensando en "X-Men", pero sin "Blade" nunca hubiera existido "X-Men". Además, muchos de los actuales responsables de grandes éxitos como "Iron Man", "Los Vengadores" y "Capitán América: El Soldado de Invierno", por mencionar sólo algunos, ya estaban involucrados en la sanguinaria odisea del famoso cazador de vampiros interpretado por el carismático Wesley Snipes (Los blancos no la saben meter, Los Mercenarios 3). Pero incluso cuando se estrenó "Iron Man", no fue precisamente una apuesta segura en su momento (tal y como ocurrió con la mismísima "Blade"), también nos hubiera parecido extraño un filme sobre nuestro querido Wade Wilson y, ojo, hablo del año 2008, es decir, un año antes de que una especie de Masacre primerizo apareciera en la gran pantalla en la entretenida "X-Men Orígenes: Lobezno", eso sí, con el rostro de Ryan Reynolds (Sólo amigos, Green Lantern), actor que siempre ha estado tras la sombra de cualquiera proyecto dirigido a llevar al cine a Masacre, cosa que al final ha conseguido, a pesar de que hablemos de una de las cintas comiqueras que más trabajo ha costado levantar. Si seguimos retrocediendo, pensar en una película protagonizada por Masacre, mientras disfrutábamos del Batman de Michael Keaton (Los otros dos, RoboCop) o el Superman de Christopher Reeve (La ventana de enfrente, Smallville), era una locura todavía mayor, y no sólo por el "nimio" detalle de que por entonces un personaje como Masacre ni siquiera tenía cabida en los cómics, sino porque realizar una producción como la protagonista de la entrada de hoy no era impensable, sino una utopía digna de una historia de ciencia-ficción. Y no me refiero a los efectos especiales o las impresionantes escenas de acción, sino que me centro en el tono de la película, mucho más cercano a las dos entregas de "Kick-Ass" que a cualquier filme Marvel convencional, en especial si hablamos de Marvel Studios.

"¿Que he conseguido mi propia película? ¿Pero qué me cuentas?"


Pero sí, ha ocurrido. Después de numerosos problemas, años de planes que iba y venían, y muchas malas noticias frente a cualquiera buena, Masacre ha conseguido su producción en su solitario, su spin-off de la saga X-Men. ¿O deberíamos llamarlo Deadpool? Sí, siempre ha habido cierta controversia en cuanto a la traducción del nombre de batalla de Wade Wilson en lo referente a los cómics, sobre todo cuando surgió el personaje arácnido de Matanza, mucho mejor traducido, por cierto. Siguiendo los pasos de la reciente "Ant-Man", que ignoró el consabido Hombre Hormiga salvo para un par de bromas, "Deadpool" es el título de las aventuras y desventuras de nuestro Mercenario Bocazas favorito, aunque para ser justos hay que reconocer que esto de mantener ciertos nombres en el idioma original en cuanto a las adaptaciones cinematográficas ya lo habíamos tenido antes de "Ant-Man", por ejemplo, en la secuela de "Los Cuatro Fantásticos", cuando hizo su aparición Silver Surfer y no Estela Plateada, por no hablar de que en la propia "Iron Man", en la famoso escena tras los créditos, Nick Furia no era Nick Furia, era Nick Fury, algo que se cambió en "Iron Man 2"; a modo de curiosidad, precisamente en "Iron Man", sí se tradujo SHIELD como ESCUDO, ¡casi nada! Todo este tema de las traducciones y no-traducciones podría dar no sólo para varias entradas, sino para un libro entero que nos descubriría detalles tan rocambolescos como los ya comentados. Y sí, Masacre era Masacre en "X-Men Orígenes: Lobezno", aunque sólo se le mencione así una vez. Ahora, sin embargo, es Deadpool por diversas razones (supongo que uno de ellas es atraer gente al cine, gente que no vería con buenos ojos que un superhéroe-antihéroe se llame Masacre, que no suena demasiado... optimista), así que toca acostumbrarnos a ello, al menos en el cine, porque en los cómics Marvel que nos llegan a España sigue siendo el Masacre de toda la vida.

Cuando reseño alguna de las películas de Marvel Studios, normalmente suelo hacer un repaso más o menos rápido (vale, suelen ser muy extensos) de los filmes que lo preceden, una especie de recordatorio de las diferentes fases de la productora. También lo hago con producciones comiqueras que no tienen nada que ver con Marvel Studios, ni siquiera con DC, haciendo memoria para que tengamos una visión bastante amplia del estreno en sí. Sin embargo, con "Deadpool" lo voy a hacer y no lo voy a hacer. Por un lado, la respuesta es afirmativa porque la cinta se merece que hable de los problemas por los que ha pasado hasta ser real, incluyendo los planes previos que se tenían a su alrededor y cómo surgió la idea del spin-off; por otra parte, "Deadpool" pertenece y no pertenece al universo de los X-Men de la Fox porque, vale, es un spin-off como lo son las películas de Lobezno, pero al mismo tiempo poco tiene que ver con la saga de Charles Xavier, sus pupilos y el carismático Magneto, lo interprete quien lo interprete. Vale, admito que salen un par de X-Men en el filme del Mercenario Bocazas, y aunque su papel va más allá del de simple cameo, los acontecimientos de "Deadpool" poco se conectan con lo que hemos disfrutado en las seis entregas cinematográficas de los X-Men, sin incluir las dos centradas en Logan. ¿O quizá sí que tiene que ver? Mientras escribo esto, a Hugh Jackman (Acero puro, Australia) aún le queda un título más que protagonizar como Lobezno, así que igual allí se nos da cierta sorpresa sobre el suero y técnicas aplicadas a Wade que le hacen conseguir sus superhabilidades regenerativas. Pero me estoy adelantando. Viajemos al pasado.

Sólo existe un verdadero Deadpool


Mentiría si dijera que tras el gran éxito de "X-Men" de Bryan Singer (Sospechosos habituales, Superman Returns), a la Fox se le ocurrió un spin-off sobre Deadpool. Es más, ni siquiera por entonces surgió la idea de realizar películas en solitario de otros mutantes de la cinta, aunque algo se rumoreaba, pero no dejaban de ser eso, simples rumores que no llegaron a ninguna parte. Os hablo del año 2000, es decir, "Blade" había logrado que existiera "X-Men", y sin embargo todavía hacía falta un gran empujón para que el cine de superhéroes alcanzara la fama que hoy posee. No se produciría con la genial "Blade II" en 2002, sino con la sobresaliente "Spider-Man" de Sam Raimi (Darkman, Arrastrame al Infierno), que no sólo era cómic en estado puro (las anteriores bien podrían considerarse adaptaciones, buenas adaptaciones, pero adaptaciones del material original), sino que recuperaba el tono de "Superman". Echadle un buen vistazo a la película y podréis ver con facilidad numerosos retazos de lo que hoy es el cine de Marvel Studios, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta, insisto, en que los responsables de todas aquellas producciones son, al menos en gran parte, los que nos están dando la época de oro de los cómics en el cine. El mismísimo Stan Lee (Los Cuatro Fantásticos, Los Vengadores) admite que "Spider-Man" es su película Marvel favorita, entre otras razones porque fue la que verdaderamente fue un taquillazo en todos los sentidos. Y no, "Spider-Man" no provocó que naciera "Deadpool", pero sí que "X-Men 2" fuera más ambiciosa.

Estrenada en 2003, la secuela directa de "X-Men", dirigida también por Singer, se convirtió con rapidez en una de las mejores cintas comiqueras de la historia. Efectos especiales, guión, actuaciones, acción... Todo funcionaba a las mil maravillas, y hoy día es todo un ejemplo de cómo realizar un filme comiquero sobre los mutantes, resultando, al menos para quien esto escribe, la mejor de toda la saga, incluso por encima de las sobresalientes "X-Men: Primera generación" y "X-Men: Días del futuro pasado", a falta de hablaros de "X-Men: Apocalipsis", de la que no os voy a adelantar nada, por supuesto. Hay que recordar que "X-Men 2" bien podría haberse llamado "X-Men: Lobezno" o "X-Men 2: Arma-X", porque todo el argumento principal giraba alrededor de la organización que creó a Lobezno, garras de adamantium incluidas. Fue por entonces, ahora sí, cuando los rumores sobre algún que otro spin-off empezaron a ser tan serios que los planes de la Fox se convirtieron en reales, lo cual no deja de ser curioso, ya que muchos críticos no dudaron en señalar que "X-Men 2" era de por sí un spin-off, un filme de Lobezno, que venía robando escenas desde la primera parte gracias al brutal trabajo de Jackman. Nacieron entonces tres proyectos, uno de ellos bastante lógico, y los otros sorpresas que cogieron con las defensas bajas a propios y extraños. Hablo de las películas en solitario centradas en Lobezno, Magneto y Tormenta. Era evidente que al menos una de las tres no se llevaría a cabo, y Tormenta tenía todas las papeletas, como así ha sido con el transcurrir del tiempo, supongo que porque de esos tres personajes es el que menos peso ha tenido en la saga cinematográfica de los mutantes, y con la que se puede jugar menos en general, a pesar del gran personaje que Ororo Munroe es en los cómics, siendo una de las mejores heroínas de Marvel.

Capaz de tener un spin-off con una cara así


La divertida (siempre la defenderé) "X-Men 3: La decisión final" puso fin, o casi casi, a la mayoría de planes sobre los filmes en solitario de los mutantes. Sí, la cinta fue todo un éxito de taquilla, uno de los mayores de por entonces, pero la crítica se dividió bastante con respecto a su resultado, todo por culpa de las prisas de la Fox y los cambios en el equipo creativo a mitad de producción, en especial la sustitución de Bryan Singer por el notable currante Brett Ratner (Hora Punta, Un golpe de altura). Las urgencias nunca son buenas, y le pasaron factura al título, que dejaba muchas tramas cerradas de tal forma que se hacía complicado realizar una "X-Men 4", a pesar de que estuviera en los planes de la Fox. Mientras se tomaban decisiones al respecto, Marvel Studios estrenaba "Iron Man", cambiándolo todo, evolucionando el cine de superhéroes, así que la Fox decidió no quedarse quieta, y fue entonces cuando vieron el momento perfecto para explotar a Lobezno en solitario con "X-Men Orígenes: Lobezno", el primer spin-off al que le seguiría un "X-Men Orígenes: Magneto", de ahí lo del título de "X-Men Orígenes", donde quedarían enclavados los diferentes spin-off de los mutantes marvelianos para la gran pantalla. Y sí, se comenzó a hablar del futuro de Deadpool en el cine, y la razón era muy sencilla: Ryan Reynolds. Es bastante conocida la anécdota de que en "Blade: Trinity", una de las primeras películas de acción del actor donde ya demostraba su vena más friki, un miembro de la producción se le acercó para comentarle que su Hannibal King era, básicamente, una especie de Deadpool. El tipo en cuestión le pasó algunos cómics del personaje, al mismo tiempo que le invitaba a interpretarlo en un futuro, alegando que su Hannibal King, tan sardónico como chulesco, bien podría ser el prólogo de una carrera bastante exitosa como el Mercenario Bocazas de la gran pantalla. Dicho y hecho, Reynolds se enamoró del personaje, e inició su particular campaña privada para que no sólo se le hiciera una película que mereciera, sino para que fuese él quien estuviera bajo la máscara roja.

Teniendo en cuenta tales antecedentes, no es de extrañar que Reynolds fuera quien se pusiera en la piel de Wade Wilson en la versión de Deadpool que se presentaba en "X-Men Orígenes: Lobezno". Antes de ahondar en la película, dejad que hago otro inciso, prometo que pequeño, muy pequeño, porque aunque las auténticas intenciones de realizar "Deadpool" se iniciaron poco antes de que el personaje apareciera en la producción de Logan, mucho antes se había estado pensando en la posibilidad de que pudiera protagonizar su propia cinta. Sólo fueron unas conversaciones muy tenues, sí, pero es cierto que en 2004 y 2005 se lanzaron varios planes para llevar a cabo el filme, una época en la que los derechos de los diferentes personajes de Marvel estaban dispersos por varias productoras, tiempos en los que lo mismo veíamos una secuela de "Blade" que una nueva entrega de Punisher para la pantalla grande, al mismo tiempo que se preparaba "Ghost Rider: El Motorista Fantasma" o estaba a punto de estrenarse "Elektra", que era un spin-off de "Daredevil", protagonizada por un Ben Affleck (Dogma, Paycheck) muchas décadas antes de enfundarse la capa negra del Caballero Oscuro. Eran tiempos donde, tras el gran éxito de "Blade" y "X-Men", las productoras intentaban sacarle partido a los derechos comprados años antes, y aunque es cierto que salieron títulos bastante majos, hay que reconocer que también tuvimos algunos chascos bastante gordos, y lo admito hasta yo, capaz de disfrutar de cintas como la mencionada "Elektra" o "Man-Thing", serie B de terror que nos llegó a los cines, cuando en Estados Unidos no pasó de la pequeña pantalla. Veneno, Caballero Luna, el Hombre Lobo, Luke Cage, Puño de Hierro, Shang-Chi y, por supuesto, Masacre, fueron algunos de los personajes que optaron a la posibilidad de contar con su propio filme en solitario. Ninguno de estos proyectos llegó a ver la luz y, muchos años después, sus derechos han ido volviendo a Marvel o, en el peor de los casos, quedándose bien ordenados en como mucho dos productoras con planes muy concretos a su alrededor.

Ryan Reynolds siempre ha sido y siempre será Deadpool


New Line Cinema fue la primera interesada en producir "Deadpool". Sin embargo, como ya he mencionado, muchos de esos filmes que estaban más que dispuestos a inundar nuestros cines se quedaron a medio camino por diversos motivos, y nuestro querido Wade acabó en manos de la Fox, una decisión bastante acertada si tenemos en cuenta que es la Fox quien mantiene los derechos sobre el cosmos mutante de Marvel, y no parece que los vayan a devolver a Marvel en mucho, mucho tiempo, y menos tras un exitazo como el de "Deadpool". De este modo, la compañía se dispuso a presentar al personaje en "X-Men Orígenes: Lobezno", no sólo para comprobar qué tal funcionaba en la gran pantalla, sino con el objetivo de prepararlo para que tuviera su propio spin-off. Hay que admitir que Reynolds estaba soberbio como Wade Wilson, que es cómo aparecía Masacre al comienzo de la película, dentro del grupo de Arma-X, conexión ya no sólo de los cómics, sino que incluso llegábamos a descubrir en el pequeño cameo de Masacre en la serie de animación de los 90 de los X-Men, cuando Morfo se transforma brevemente en él para torturar a Lobezno con las imágenes de sus antiguos compañeros de equipo. Por supuesto, al igual que ocurría en los cómics, se dejaba claro que Wade era un villano, y más claro todavía nos quedó cuando, en la parte final de la cinta, se convertía en el malo maloso final al que Lobezno y Dientes de Sable debían combatir, una especie de engendro con los poderes de varios mutantes y ciertas características físicas del propio Masacre, para más inri, con la boca cosida, a modo de cruel guiño al apelativo de Mercenario Bocazas.

Siempre defenderé "X-Men Orígenes: Lobezno" como una buena película del personaje. Al fin y al cabo, ¿qué son los cómics del mutante canadiense si no una colección de explosiones, disparos, violencia, garras, supervillanos y escenas de acción? Vale, quizá no todos, claro, pero sí una gran mayoría de sus historias. "X-Men Orígenes: Lobezno" siempre me ha resultado bastante entretenida, y a pesar de sus fallos poseedora de una gran cantidad de aciertos, aunque uno de ellos no es Masacre; sí Wade Wilson, pero no Masacre. Hay que advertir que lo que Fox intentaba con este Masacre tan lejano al que se ha hecho popular, es decir al de "Deadpool", era preparar el terreno para que se pareciera más al que todos conocemos en su propio spin-off, que nos llegaría después de su enfrentamiento con Lobezno, una posibilidad que para la Fox estaba tan asegurada que en uno de los finales más comentados de "X-Men Orígenes: Lobezno", la cabeza decapitada de Masacre llegaba a susurrar pidiendo silencio, ya con los labios liberados, dispuestos a soltar sus infinitas peroratas con el protagonismo que merecía. La otra razón por la que la Fox nos presentó a este proto-Masacre fue la de acercarlo al de sus primeras apariciones comiqueras, cuando sólo era un villano interesante, mucho antes de convertirse en un antihéroe todavía más interesante, pasos previos a transformarse en una especie de superhéroe diferente al resto. Las continuas quejas alrededor de este Masacre, a pesar de encontrarse justificadas, no tuvieron en cuenta ninguno de estos detalles. No es que los espectadores que ignoraran los cómics estuvieran obligados a saberlos, pero los que conocían a Wilson de los cómics sí deberían haber sido más amables al conocerlos previamente.

Sólo hay un único y auténtico Deadpool


A pesar del éxito de "X-Men Orígenes: Lobezno", sobre todo en lo monetario aunque menos en lo crítico, el proyecto "Deadpool" comenzó un viaje cuyo destino era incierto. La Fox empezó a dudar acerca de la posibilidad de darle al personaje su propia película, no sólo por las críticas recibidas con su aparición, sino porque les costaba dar con el tono adecuado para Wilson, y el tono adecuado no parecía ser demasiado comercial, más cercano a "Kick-Ass" que a cualquiera de las aventuras cinematográficas de los X-Men. En pocas palabras, Deadpool debía ser irreverente, gamberro, sádico, violento, repleto de humor negro y chistes provocadores, además de contener el detalle imprescindible de la rotura de la cuarta pared, o lo que es lo mismo, la divertida circunstancia de que el personaje se dirija al espectador como en los cómics lo hace hacia el lector, ya que Wade Wilson es consciente de que es un personaje ficticio, concretamente, uno creado para las viñetas de un cómic. Resumiendo, aunque por una parte, Deadpool era un personaje muy cinematográfico, por otra, era bastante complicado trasladarlo al celuloide respetando por completo su esencia. Hacerlo con Spiderman, el Capitán América, Thor, Lobezno, Batman y Superman, entre muchos otros, era una cosa, pero el Mercenario Bocazas estaba hecho de un material distinto, y no precisamente del que atrae a oleadas de gente a la taquilla. O eso creía la Fox por entonces, ya que el estreno de "Deadpool" le ha quitado la razón a sus continuas reticencias de manera mayúscula.

Experto en animación, sobre todo en animación digital, Tim Miller (Rockfish) fue contratado por la Fox en 2011 para dirigir "Deadpool". A pesar de que todo marchaba por buen camino, hasta el punto de que la productora logró levantar la franquicia mutante con el estreno de "X-Men: Primera generación" (el inicio de una nueva trilogía de los X-Men cinematográficos), las idas y venidas del proyecto presagiaban lo peor, lo cual llegó poco después, anunciándose que "Deadpool" se cancelaba... sólo para confirmarse que se terminaría haciendo, para a continuación asegurar de nuevo su cancelación. Y así fue todo a pesar de los intentos de Ryan Reynolds para que saliera adelante la producción, un Ryan Reynolds que veía como la única oportunidad de interpretar a un superhéroe con éxito en el cine se iba desvaneciendo, en especial tras el descalabro de "Green Lantern", mucho mejor de lo que la pusieron los críticos, pero demasiado poco ambiciosa para su enorme presupuesto. Fue precisamente Reynolds quien ayudó a montar una especie de corto de animación digital, prestándose él mismo como modelo del Deadpool protagonista, que les mostró a los de la Fox, una prueba de lo bien que se vería el personaje en la pantalla grande, traje rojo incluido. Aunque el vídeo era una gozada, Fox todavía no estaba del todo segura de realizar la película, y la cosa no cambió en los siguientes meses, sino lo contrario, ya que la productora empezó a tener cada vez mayor certeza sobre lo arriesgado del proyecto, más maldito a cada día que pasaba. Y entonces ocurrió. El vídeo de prueba salió a la luz.

Adiós a la cuarta pared


Internet se partió en dos. Lo que nos mostraba esa especie de corto molaba demasiado como para que la Fox lo ignorase. Ryan Reynolds ya no estaba solo en su cruzada para que Deadpool rompiese las taquillas de todo el planeta, sino que se veía acompañado por propios y extraños al personaje, todo aquel que había comprobado por sus propios ojos que lo que pretendía el actor era respetar al cien por cien todo lo que Wade Wilson significaba en los cómics. Pocos intérpretes han dado tanto de sí mismos a la hora de que una película salga adelante, y mucho menos en el mundo de los cómics a la gran pantalla, y quizá la mayor similitud residía en todo el trabajo que realizó el buenazo de Thomas Jane (Deep Blue Sea, El cazador de sueños) para prepararse el papel para una hipotética "The Punisher 2" que acabó siendo "Punisher 2: Zona de guerra", protagonizada por Ray Stevenson (Dexter, Los otros dos). Lo curioso de este caso en concreto es que Jane, como Reynolds, era tan fan del personaje que llevaría su amor hacia él no sólo a participar activamente en ciertas adaptaciones como el videojuego "The Punisher", sino también en cortos tan sobresalientes como "Dirty Laundry", una especie de secuela no oficial de la potable "The Punisher: El Castigador". Lástima que a Jane no le salieran bien los planes con respecto a Frank Castle, muy al contrario de lo que sí ocurrió con el Deadpool de Reynolds. En 2014 pudimos ver esa especie de corto, y poco después, debido a su tremendo éxito, se anunció oficialmente que "Deadpool" sería una realidad cuyo estreno tendría lugar a principios de 2016. El buen camino estaba trazado al fin, y esta vez era de verdad.

Paremos un momento antes de ahondar en la película, porque ¿quién es realmente Wade Wilson? Al fin y al cabo, a estas alturas no creo que haga falta explicar los orígenes de Spiderman, Batman, Superman e incluso de Iron Man y el Capitán América, teniendo en cuenta la fama que han recogido estos dos últimos gracias a las producciones de Marvel Studios. La historia de Wade Wilson, a estas alturas, todavía está repleta de incógnitas, pero lo que sí sabemos es que era un mercenario afectado por un terrible cáncer que se somete a los experimentos de Arma-X, sí, la organización que le dio el adamantium a los huesos de Lobezno, convirtiéndolo en el superhéroe que conocemos hoy día, aunque sus primeras intenciones eran crear un arma, como con los demás mutantes con los que experimentaban. Precisamente, Wade fue inoculado con una formula derivada del factor curativo de Logan, lo que detendría su cáncer, a pesar de que la mantendría completamente desfigurado, además de dotarle de unas habilidades regenerativas que rivalizarían con las del mutante canadiense. ¡Ah! También se volvió loco, ¿o ya lo estaba? Es complicado de responder, la verdad. A partir de entonces, Wade adquirió el sobrenombre de Masacre, se enfundó una máscara para ocultar sus cicatrices y se dedicó a actuar como mercenario, siendo un villano primero, un antihéroe después y, más tarde, llegando incluso a militar en los Vengadores, como vemos en los cómics actuales a fecha de 2016, por no hablar de sus colaboraciones puntuales con los X-Men (estuvo en X-Force, la división secreta y sanguinaria liderada por Lobezno), y los equipos que suele hacer con el propio Logan y hasta personajes como Punisher. Mucho ha cambiado Wade desde que le metieron parte de Lobezno en el cuerpo (vale, la broma picante venía dada debido al carácter gamberro del personaje), eso sí, siempre para mejor, siendo su serie regular a finales de los 90 la que mejor lo definió, dandole la personalidad definitiva con la que se hizo popular.

El factor curativo de Wade lo puede curar todo... salvo su cara


Editorialmente, Masacre fue parido por el guionista Fabian Nicieza (Cable, Capitán Marvel) y el dibujante Rob Liefeld (Capitán América, Youngblood), quien no sólo se convirtió en toda una celebridad por conseguir el éxito en Marvel y luego largarse a levantar Image junto a otros autores como Todd McFarlane (Spider-Man, Spawn), sino también por sus figuras de exagerados músculos, mandíbulas extremadamente cuadradas y enormes pistolones. El primer Masacre, surgido en "Los Nuevos Mutantes" en 1991, tenía ese estilo Liefeld tan querido y a la vez odiado en el mundillo comiquero, y tras el éxito de sus primeras apariciones se le dieron varias miniseries que derivaron en la serie regular que le hizo famoso, donde se creó, como os decía anteriormente, el Mercenario Bocazas que podemos disfrutar en "Deadpool". El guionista Joe Kelly (Action Comics, Daredevil) y el dibujante Ed McGuinness (Superman/Batman, Hulk) redifinieron el personaje, haciéndolo suyo casi por completo. ¿Las consecuencias? Un tono muy gamberro en las aventuras del Mercenario Bocazas, una verborrea tan eterna como insufrible, una lista interminable de estrambóticos enemigos y secundarios, historias que parecían sacadas de dibujos animados donde los correcaminos y coyotes eran capaz de intentar matarse, y por supuesto, la capacidad de Wade de romper la cuarta pared y hablarnos directamente a nosotros, los lectores, teniendo el conocimiento de que era un personaje de cómic. ¿Y cómo olvidar las continuas referencias y bromas a la cultura contemporánea? Series, películas, música, literatura, otros cómics... Todo podía ser convertido en sátira, sarcasmo o el más negro de los chistes en manos, o mejor dicho en boca de Masacre. Ese era el Masacre que muchos llegamos a adorar. Ese era el Masacre que siempre hemos querido ver en la pantalla grande. Ese era el Masacre que ahora nos llega en "Deadpool" siendo... Deadpool.

Menuda carrera para un personaje que llegó a nacer a partir de Deathstroke de DC. Puede que no sepáis de quién os estoy hablando si no sois muy comiqueros, pero echadle un buen vistazo a la segunda temporada de la serie televisiva "Arrow" para conocer a Slade Wilson (¿pilláis la referencia en el nombre?), un mercenario que lleva una máscara bastante curiosa y cuya carrera va de villano a héroe pasando por antihéroe en más ocasiones incluso que las otras dos. Y gran parte del éxito de "Deadpool" se debe, precisamente, a mantener intactas sus mejores características, y no sólo en cuanto a su personalidad, sino también físicas. Ryan Reynolds se enfunda en la película un traje perfecto hasta en los ojos blancos, los cuales, por cierto, se mueven como si fueran los de un dibujo animado, un efecto fantástico que le da un extra de lo más jugoso al filme y al personaje. Por supuesto, como decía, lo que hace tan genial a Deadpool sí que está en esta producción, es decir, su carácter gamberro, los chistes continuos, la mezcla de acción y comedia de la trama (Wade lo mismo pasa a tomarse en broma una pelea a cabrearse tanto como para cortar cabezas antes de continuar riéndose de sus enemigos), las repetidas referencias a la cultura pop, los estrambóticos personajes secundarios, los malvados villanos y, por supuesto, la rotura de la cuarta pared, algo que lleva a cabo varias veces durante toda la película de forma genial. En pocas palabras, Ryan Reynolds, que siempre ha interpretado a una especie de Wade Wilson en muchos de sus papeles, se mete tanto en la piel de Deadpool que se convierte en él. Si Hugh Jackman es Lobezno, Robert Downey Jr. (Zodiac, Sherlock Holmes) es Iron Man, Scarlett Johansson (Lucy, Don Jon) es la Viuda Negra, Michael Keaton es Batman y Wesley Snipes es Blade, Reynolds es Deadpool. No es que lo interprete, sino que se mete tanto en el personaje que acaban siendo uno solo. Lógico si tenemos en cuenta todo el tiempo y el esfuerzo gastados por el actor en que "Deadpool" pasara de unas simples conversaciones entre productores a la cinta que hoy por hoy podemos disfrutar.

Deadpool en estado puro


¿Qué nos cuenta "Deadpool"? La gracia de todo es que el argumento principal no es precisamente enrevesado. Tampoco lo necesita, y mucho menos cuando los mismos cómics del personaje no es que sean una oda al ensayo, sino que van directos al grano, dispuestos a ofrecer diversión y entretenimiento comiquero de calidad sin muchas complicaciones. La película nos cuenta el origen de Deadpool, es decir, cómo Wade Wilson consigue las asombrosas habilidades que no sólo le salvarán del cáncer que padece, sino que le ayudarán en su búsqueda de venganza hacia Ajax, el principal responsable tanto de sus poderes como de su nuevo rostro deformado, el cual le impide volver con Vanessa, el amor de su vida, su chica, la principal razón por la que se sometió a los experimentos de una extraña agencia que bien podría ser parte de Arma-X. Por supuesto, asistimos a la creación del traje rojo de Deadpool (estupendas las razones), descubrimos cómo eligió el nombre (tan genial como los motivos para la confección del uniforme escarlata) que le acompañará desde entonces y su rencorosa misión para matar villanos al por mayor al mismo tiempo que trata de regresar con Vanessa hasta que ésta es secuestrada por Ajax para atraerle y matarle de una vez por todas, o al menos intentarlo, porque Deadpool no le va a poner las cosas fáciles al respecto, y no sólo por sus impresionantes capacidades regenerativas, sino porque cuenta con la ayuda de un par de hombres-x que no le aguantan, aunque intentarán que siga el buen camino, el sendero del héroe, a pesar de que Wade esté lejos de serlo, o de verse como uno, incluso siéndolo en el fondo. ¿Y cómo olvidar a Comadreja y a la Ciega Al, curiosos aliados de Deadpool en lo personal y lo profesional? Con tal cantidad de apoyo es imposible que nuestro querido Mercenario Bocazas falle en la misión de recuperar a su chica y demostrarle que no todos los héroes tienen la cara de Hugh Jackman.

Es cierto que en mis reseñas suelo dejar los aspectos negativos (o los que a mí me han parecido más flojos; al fin y al cabo, no escribo más que opiniones muy personales, así que lo que a mí me puede parecer un defecto igual otros espectadores lo consideran una gran virtud) para el final, pero en este caso voy a comentarlos antes de sumergirnos al completo en lo que nos ofrece "Deadpool", que sufre lo que no encuentro palabras más que para llamar efecto "Mad Max: Furia en la carretera", una de las cintas de más éxito de crítica y público del 2015, toda una sorpresa cinematográfica que, sin embargo, escondía defectos bastante gordos que muchos espectadores disculpan en otro tipo de filmes, y en este caso me refiero a su simpleza argumental. Vale, quizá sus valores positivos son capaces de enterrar los negativos, pero tampoco me parece coherente o lógico ignorarlos como si no existieran, porque admitamos que "Mad Max: Furia en la carretera" no es más que una persecución muy larga... argumentalmente hablando, claro. ¿Y qué es entonces "Deadpool"? Pues la típica película de acción-superhéroes, pero escondiendo todos los clichés que contiene, entre ellos, un guión que va de A a C pasando por B sin ninguna sorpresa de por medio. Ojo, que no las necesita, y precisamente "Deadpool" es buena por su pureza, por su aparente simpleza. Muchas veces he afirmado que hoy en día todo está ya inventado, que poco queda que sea absolutamente original, así que lo más original hoy día, por ejemplo en el mundo del cine, es que cada director aporte su propia visión a temas ya manidos. El argumento principal de "Deadpool" no es su fuerte, aunque sí la forma en la que está narrado, con ese Mercenario Bocazas contando su propia historia al llegar a cierto punto de la acción, en concreto, a la popular escena de la carretera, precisamente la que se nos vendió en el corto animado que ayudó a que la película saliera adelante.

¿Quién necesita argumento cuando se tiene a un gigantesco mutante de metal?


Si no pasamos por alto las simplezas argumentales de ciertos blockbusters como "Transformers", "Drácula: La leyenda jamás contada" o "Furia de titanes", ¿por qué sí con "Deadpool"? Insisto, sí, porque tiene otros muchos méritos, aunque los filmes mencionados también. ¿Son tan grandes dichos aspectos positivos que pueden esconder esas carencias en la historia, ese continuo cliché argumental, o es que el espectador se vuelve poco objetivo según el título que tenga delante? Me viene a la cabeza ahora mismo otro gran ejemplo como es el de "Origen" de Christopher Nolan (Batman Begins, Interstellar), no una mala película, ni de lejos, aunque sí a años de ser original, y ese fue el halago hacia ella que más veces se pronunció durante su estreno, a pesar de no ser más que "Matrix" con el estilo Nolan. Lo mismo podría decirse del respeto hacia los personajes secundarios y villanos de "Deadpool". Las protestas hacia el Masacre aparecido en "X-Men Orígenes: Lobezno" fueron tantas que incluso en "Deadpool" hay un par de chistes al respecto (bastante buenos, por cierto), y como os comentaba más arriba, eran quejas lógicas, basadas la mayor parte de ellas en que poco se parecía ese Masacre al Deadpool que todos conocemos y amamos. Entonces, ¿dónde están esas mismas protestas hacia Ajax, Ángel Dust y los demás personajes secundarios sacados directamente de las series regulares de Wade Wilson? Admito que Ed Skrein (Juego de Tronos, La espada de la venganza) y Gina Carano (Indomable, Fast & Furious 6) molan bastante como villanos de la cinta, sin olvidar que sus papeles de malos malosos típicos de los filmes de acción de cualquier época, aunque esta vez con poderes, casan a la perfección con la trama de "Deadpool", pero creo que eso no debería evitar quejas hacia el aspecto que lucen, bastante lejano al de los cómics. Por otro lado, la Ciega Al y Comadreja sí que han obtenido una buena adaptación a pesar de no contar con el aspecto habitual que presentan en las viñetas.

Pasando a todas las buenas características que posee "Deadpool", y dejando de lado la gran caracterización que supone el Deadpool de Ryan Reynolds (insisto, no es que haga de Wade Wilson, sino que ES Wade Wilson; puro cómic), me parece esencial detenernos en la campaña publicitaria montada alrededor de la producción, con docenas de divertidas fotografías de Reynolds posando con el traje del Mercenario Bocazas, entrevistas falsas, presentaciones cachondas de los espectaculares trailers e incluso apariciones especiales en diferentes medios y avances de otras películas. Se ha puesto toda la carne en el asador desde el primer momento para que "Deadpool" sea lo que se merece ser, y se ha conseguido sin ninguna duda, siendo una sorpresa para propios y extraños. Yo mismo pensaba que se salvaría del fracaso comercial gracias a su ajustado presupuesto, y los mismos realizadores de la cinta no esperaban tan buenos resultados en la taquilla. ¿Los motivos? Bueno, la popularidad de Deadpool no es precisamente la de Spiderman o Batman, por no hablar que para respetar al cien por cien las características de las aventuras del personaje se ha tenido que optar por una película bastante subidida en cuanto a violencia, sexo y palabras malsonantes, algo que no termina de funcionar del todo bien en los cines de Estados Unidos, y que limita mucho a los espectadores que puedan ir a verla; los ejemplos se cuentan por docenas, por cierto. Sin embargo, y contra todo pronóstico, "Deadpool" no sólo se ha convertido en una de las producciones más taquilleras de alta clasificación, sino en una de las cintas con mayores ganancias de este 2016. Y, repito, hablamos de un filme que salió bastante barato en comparación a otros títulos comiqueros como "Batman v Superman: El amanecer de la justicia", "Capitán América: Civil War" y "X-Men: Apocalipsis". Se podría decir que "Deadpool" es la "Blade" de nuestro siglo.

Ajax cometiendo el peor error de su vida


Si algo es "Deadpool" es entretenida de principio a fin. La duración del metraje está más que ajustada, y aunque no lo estuviera yo creo que con lo divertida que resulta podría durar tres horas y nadie lo notaría. Además, no se deja nada, contando todo lo que tiene que contarnos en el tiempo que tiene, ni más ni menos. No esperéis ediciones extendidas en formato doméstico con al menos media hora de película que se ha quedado en la sala de montaje, porque como mucho lo que tendremos serán un par de escenas extendidas y alguna eliminada. Se nota que "Deadpool" nació así y ha llegado a la pantalla grande así, sin cortes innecesarios que la estropeen, o montajes extraños que le provoquen la pérdida de calidad. Y os hablaba de acción antes, porque eso es lo que es, una cinta de acción, de tiros, de explosiones, de buenos que usan métodos bastante cuestionables mientras tratan de averiguar si son realmente héroes o villanos tan malos como a los que combaten, de chicas a las que rescatar (aunque sepan librar sus propias batallas), de amiguetes graciosos, de pistolas, de espadas, de muchos malosos muertos y de venganzas. En ese sentido, Deadpool da lo que promete, sin embargo, volvemos a lo que os decía antes sobre el argumento, porque si tenemos en cuenta que Deadpool podría ser fácilmente sustituido en la trama por Lobezno, entonces la perfección de la cinta se hace menos perfecta. Aunque, ¿funcionaría tan bien "Deadpool" protagonizada por nuestro querido mutante canadiense? Quizás entonces saldría algo como "X-Men Orígenes: Lobezno", que a fin de cuentas tenía una historia bastante parecida, salvo por el hecho de que Logan ya era mutante antes de incorporarse a Arma-X, y fue a ellos para buscar venganza, no para curarse.

No sólo de acción vive "Deadpool". Que parte importante del marketing se haya dedicado a vendernos una especie de filme romántico no es casualidad si tenemos en cuenta que sí que estamos ante un filme con muchas dosis de chico conoce a chica. Por supuesto, a la particular manera de Wade Wilson, pero es verdad que "Deadpool" recupera esa vieja tradición del interés romántico del superhéroe que poco a poco se ha ido perdiendo en el cine. ¿Para bien o para mal? Bueno, todo depende de lo que pida la historia, y en este caso es cierto que el catalizador para que Wade pase a ser Deadpool se encuentra en Vanessa, ya que la primera intención del protagonista cuando le descubren el cáncer es rendirse para no hacerle pasar a su chica el peor de los infiernos. "Deadpool" devuelve al cine de superhéroes un cliché que en este caso no molesta, pero que, al menos a título personal, veo estupendo que continúe estando tan poco de moda en el resto de producciones comiqueras. No es sólo que nos libremos de la arquetípica historia del héroe y la damisela en apuros que, por ejemplo, tanto explotó Sam Raimi en su trilogía sobre Spiderman (hasta el punto de casi repetir estructuras narrativas en las tres), sino que además nos está dando personajes femeninos tan o más fuertes que los masculinos, algo que hacía bastante falta a la hora de trasladar a la pantalla grande las aventuras de nuestros superhéroes favoritos del papel. La misma Vanessa lo deja claro a sus raptores en el filme, que ella ha sido muchas cosas, pero nunca una pobre mujer en apuros, y aunque "Deadpool" caiga en el error de convertirla en eso, también tenemos ahí a Ángel Dust y a Cabeza Nuclear Negasónica Adolescente para demostrar que las mujeres fuertes no sólo existen en este mundillo, sino que hay que tener mucho cuidado con ellas. Y si no, que se lo pregunten a Coloso.

Las explosiones y los disparos esconden una profunda historia de amor


Antes de pasar a hablar del resto del reparto, parémonos en otro de los géneros que explota "Deadpool", precisamente el que, al menos en mi opinión, logra que el filme haya tenido el éxito que se merecía. Sí, hablo de la comedia, la descacharrante, salvaje, gamberra, provocativa, negra y potente comedia que envuelve la entretenida y espectacular acción de la película. Porque "Deadpool" es la perfecta fusión entre comedia y acción, como así certifican escenas impresionantes como la de la carretera, con la que se abre además el título con unos créditos geniales, la escalada de venganza de Deadpool mientras trata de encontrar el traje perfecto o toda la batalla final. Sí, hay ocasiones en las que la acción invade la pantalla sin un ápice de comicidad, y viceversa, y uno de los mejores ejemplos de esto último es toda la parte de Wade y la Ciega Al en el piso que comparten, o las conversaciones con el simpático Dopinder, el taxista que lleva de un lado a otro a Deadpool mientras éste le enseña cómo conseguir al amor de su vida de formas un tanto... inquietantes. El humor de "Deadpool" no sería lo mismo sin unos diálogos trabajados al milímetro (llega un momento en el que cada conversación es capaz de sacar una carcajada) que denotan un cariño extremo hacia el personaje y su entorno. Por supuesto, también hay que apuntar a que las bromas y los chistes no sólo van dirigidas a los demás, sino hacia la propia película y sus implicados. ¿Ejemplos? Atentos a los créditos iniciales, que son oro puro, y no sólo por esa muestra a cámara lenta de uno de los "accidentes" de la escena de la carretera, sino a los comentarios acerca del Masacre de "X-Men Orígenes: Lobezno", el filme sobre el superhéroe Green Lantern, el propio Hugh Jackman, los X-Men e incluso los dirigidos a la Fox, gran criticada por ser capaz de producciones como "Deadpool" tras pegarse batacazos enormes con otras como "Cuatro Fantásticos". En pocas palabras, "Deadpool" no deja títere con cabeza, lo cual demuestra la gran inteligencia del filme, otro de sus grandes valores.

Ahora sí vamos a hablar de los secundarios que vagan por el alocado mundo del Mercenario Bocazas. Ya hemos hablado del protagonista y de sus villanos (genial el pique entre Wade y Ajax por el verdadero nombre de éste último), así que tocar centrarnos en personajes tan geniales como Comadreja, uno de los mejores amigos de Wade Wilson en los cómics, que aquí encarna a la perfección el siempre divertido T, J. Miller (Quemando ruedas, Todo sobre mi desmadre), llegando a dar ganas de comprobar si también podrían hacer equipo en escenas de acción, al más puro estilo buddy movie, teniendo en cuenta la gran química que sobrevuela todos los minutos que Reynolds y él comparten en la pantalla. Pero si hablamos de feeling cinematográfico, sin duda hay que mencionar al que hallamos entre el actor protagonista y la guapa Morena Baccarin (Homeland, Gotham), quien interpreta en la cinta a Vanessa, también un personaje "especial" en los cómics, aunque aquí no posee habilidades sobrenaturales de ninguna clase, por lo que habrá que esperar a la secuela para comprobar si le añadirán en esa algún que otro superpoder, cosa que deberíamos coger muy en serio teniendo en cuenta algunos momentos del presente filme. ¿Y qué decir de la aparición de dos de los X-Men que acuden a ayudar a Deadpool? Al principio no acuden a él precisamente a eso, y después en realidad es Wilson quien les solicita que le echen una manita (casi literal si tenemos en cuenta cómo acaba el primer encuentro en la película entre los tres), pero los X-Men son los X-Men, e intentan no sólo que Deadpool se convierta en un héroe, sino que se una a ellos, algo curioso, ya que en los cómics suele ser al revés. De invitados (sin contar el brutal cameo de Stan Lee, y eso que no tuvo que ver nada con la creación de Deadpool) tenemos a Coloso, uno de los hombres-x más clásicos, y a Cabeza Nuclear Negasónica Adolescente, personaje creado por el genial Grant Morrison (Batman, Superman) durante su sobresaliente etapa en los cómics de los mutantes, donde dispuso que los mutantes se contaban por millones en el planeta, incluso después de ser atacados por el monstruo Centinela de Cassandra Nova, precisamente el ser que asesinó en las viñetas a Cabeza Nuclear Negasónica Adolescente, quien eligió su propio nombre en clave, lo cual es bastante evidente. De los dos, Coloso es el más parecido a su contrapartida comiquera, hasta el punto de que es clavado a algunas de las visiones que se han dado de él, lo que costó la actuación, según dicen, de tres intérpretes, ninguno de ellos el mismo que nos asombró en "X-Men 2" y "X-Men 3: La decisión final". Físicamente ha quedado de lujo, aunque en cuanto a su personalidad, se le ha dado una demasiado mojigata, incluso lejana a sus primeros tiempos en los X-Men, que parece más construida para que Deadpool se ría de él, al más puro estilo Garth Ennis (Hitman, Predicador), que para presentarnos al Coloso que tendremos en el nuevo universo mutante de la Fox, y sí, nuevo, porque recordemos lo que ocurrió al final de "X-Men: Días del futuro pasado". Por otro lado, Cabeza Nuclear Negasónica Adolescente, interpretada por la joven Brianna Hildebrand (Prism), apenas tiene nada que ver con el personaje de los cómics, y casi que mejor, porque lo han redefinido por completo y de manera magnífica, dándonos a una secundaria de lujo que ya quisiéramos para que también actuase de compañera en "Deadpool 2". Atentos a cada escena que comparten ambos personajes, porque es oro puro, y sí, también las de acción, en especial la parte final.

El dúo definitivo 


En resumen, si "Kick-Ass" ya puso alto el listón con respecto a las películas distintas de superhéroes, "Deadpool" lo pulveriza, haciendo que las expectativas hacia el resto de proyectos similares sean bastante altas a partir de ahora, aunque me parece que no se cumplirán todas hasta que no se estrene "Deadpool 2", que es tan una realidad que incluso en la escena tras los créditos (sí, este filme también tiene, y está repleta de bromas) ya se anuncia oficialmente. Tranquilos, no os he destripado ningún spoiler, porque eso es lo mínimo que encontraréis en dicha escena. "Deadpool" es, ante todo, una producción realizada con sumo cariño por grandes aficionados al personaje, gente que se ha involucrado en el proyecto hasta levantarlo cuando nadie daba una sola moneda por él, y eso siendo amable, claro. Y no sólo les ha funcionado la jugada, sino que les ha funcionado muy, muy bien con todas las consecuencias, convirtiendo a un personaje desconocido para el gran público en el protagonista de una de las cintas más taquilleras no sólo de este año 2016, sino del género de superhéroes en general. Todo funciona en "Deadpool", desde sus secundarios hasta sus villanos, pasando por los efectos especiales, la molona banda sonora, la campaña publicitaria, las bromas, los cameos, las escenas de acción, la dirección, los chistes, el tono del filme, los diálogos, y en especial el Deadpool interpretado por Ryan Reynolds, quien no ha querido decepcionar a los fans en ningún momento, intentando llevar a cabo un Mercenario Bocazas que es el de los cómics y, ¡chimichangas!, lo ha conseguido con creces. ¡Ah! Y qué bonitos son los unicornios, ¿verdad?


Nota: 9/10


viernes, 17 de junio de 2016

Here´s Johnny! Las pesadillas de Stephen King Vol. I (1974-1989): El terror llegó de Maine


Al realizar hace unos meses el repaso de lo que fue el 2015 para mí, tanto literaria como personalmente, ya anuncié que, si todo iba bien, el 2016 sería un año en el que os iba a dar bastante la lata con mis publicaciones. Insisto, si todo iba bien. Al fin y al cabo, en el mundillo literario hay pocos conceptos seguros, y uno de ellos no es el de las publicaciones por más que haya contratos firmados de por medio. Pueden surgir mil problemas, pueden aparecer cientos de escollos, pueden florecer docenas de imprevistos que, al final, den al traste con los planes tanto de la editorial como del autor, y a veces son obstáculos que ni siquiera tienen que ver con ninguna de las dos partes; imaginaos que la imprenta falla a última hora, que de tratarse de un ensayo sale uno parecido meses antes, o que una novela en una editorial solapa la que el escritor iba a sacar con otra, retrasándose la segunda. De ahí que siempre sea muy cauto a la hora de hablar de mis proyectos futuros. Ahora mismo incluso podría lanzarme a la piscina y comentar algunos de los que tengo preparados para el 2017, y existía la posibilidad de que la hostia que me diera se convirtiese en una bastante grande... o que acertara de pleno. Sea como sea, prefiero ir con pies de plomo a la hora de anunciar mis futuras obras antes que adelantarme y quedar como un panoli o, mucho peor, fallaros a vosotros, lectores. 

Sin embargo, el libro del que hoy os iba a hablar debía nacer de una vez por todas este 2016 sí o sí. Cuando repasaba lo que pretendía que diría de sí este año 2016 os hablé, por ejemplo, de "El que se esconde" con Dilatando Mentes, una nueva editorial centrada en la literatura de género, de la que ya os he hablado mucho, aunque nunca lo bastante, en este blog. También comenté la aparición de la secuela de "Drácula vs. la Momia: Batalla por Chicago", es decir, "El Hombre Lobo vs. el monstruo de Frankenstein: Guerra en Los Ángeles", ésta con Ediciones El Transbordador, editorial tan jovencita como trabajadora, y de la que también os he hablado mucho por aquí. Dos novelas para este 2016, dos libros muy diferentes en contenido y objetivos, sí, e incluso en precedentes, y también para fechas de publicación; uno para el primer semestre, otro para el segundo. No está nada mal, no. Pero ¿me atrevería con un tercer título para este 2016? ¿Y con un cuarto? ¿No iba a ser demasiado? Es posible, sí. Pocos autores, y menos editoriales todavía, se lanzarían a tamaña empresa. ¿Dos libros al año? Sería mi objetivo a mantener, la verdad. ¿Tres? Bastante apetecible, aunque uno de ellos tendría que ser algo distinto a los demás, es decir, una antología o un título de ensayo. ¿Y cuatro? Ya empezamos con los quebraderos de cabeza, en especial para los lectores, cuyos bolsillos tienen fondo, incluso teniendo en cuenta que los libros van a quedarse ahí durante meses, aguardando a alguien que los adopte, sin prisas. Bueno, a menos que las ventas sean veloces y la primera tirada se agote, teniendo que esperar a la segunda. 

No va a ser casualidad que mencione a Stephen King (El misterio de Salem´s Lot, El pasillo de la muerte) en esta entrada, y no sólo una vez, sino varias, aunque supongo que por la imagen que encabeza estas líneas ya sabéis la razón. Y es que King fue y es una máquina de publicar libros en un mismo año, hasta el punto de que en su día tuvo que usar un pseudónimo para ello (el de Richard Bachman, aunque también lo usó por otros motivos), y hasta descender el ritmo debido a que el mercado editorial no podía permitirse todos los títulos que podía publicar cada año. Ojo, estamos hablando de un escritor que es capaz de convertir en un best seller hasta su lista de la compra, por lo que sacar cuatro novelas al año y venderlos a cascoporro no debería ser un problema. Pero la explotación nunca es buena, sea lo que sea el objeto a explotar hacia el público, aunque también hay que tener en cuenta algo bastante interesante, y es el hecho de que King no sólo se ha nutrido de novelas, sino también de antologías e incluso de ensayos, sin olvidarnos de que los volúmenes alrededor de la saga de cierta torre oscura entran por los pelos en el concepto de novela de King anual, no sólo porque son una sola historia dividida en siete partes, sino porque las diferentes entregas se continúan unas a otras, no son obras separadas y se alejan bastante de los géneros que suele manejar el de Maine con respecto a la mayoría de sus títulos, aunque mezclen muchos de ellos. En conclusión, ¿he hecho mal publicando "El que se esconde" junto al libro del que os voy a hablar hoy? En absoluto.

Al fin y al cabo, se trata de un ensayo, y el público al que va dirigido un ensayo suele ser bastante diferente al que va dirigido una novela. Os lo aseguro por experiencia; las ventas que lleva el título que trato hoy no tienen nada que ver a las que se va agenciando "El que se esconde", y no me refiero al número de ellas, sino a los lectores que se van comprando ambos libros. De este modo, ninguno afecta al otro, al igual que tampoco se dañarían si uno fuera una antología y el otro una novela. Tres novelas al año sí sería demasiado, en especial si no están bien separadas temporalmente, pero si uno de los títulos es un ensayo o una antología, o cualquier otro tipo de volumen distinto a una novela, la cosa cambia bastante. Si con King lo sabíamos (y no es el único y prolífico autor que ha pasado por tamaña disyuntiva), ahora no va a ser diferente. Mientras "El que se esconde" prosigue el buen camino que se ha abierto ante él gracias a vosotros, lectores, y al excelente trabajo de Dilatando Mentes, y se prepara la llegada de "El Hombre Lobo vs. el monstruo de Frankenstein: Guerra en Los Ángeles", editada próximamente por Ediciones El Transbordador, al fin aterriza en las librerías "Here´s Johnny! Las pesadillas de Stephen King Vol. I (1974-1989)", o lo que es lo mismo, el minucioso ensayo sobre el Rey que Applehead Team Creaciones y quien esto escribe llevamos preparando desde finales de 2014, ¡año y medio! Se dice pronto, ¿verdad? Y lo que iba a ser un solo libro se ha acabado convirtiendo en dos, el segundo de ellos programado para finales de este 2016, después de la secuela de "Drácula vs. la Momia: Batalla por Chicago". Pero no voy a adelantaros nada al respecto, así que hablemos de este primer volumen, sin entrar en muchos detalles, por supuesto, para no estropearos ninguna sorpresa de las muchas que espero os encontraréis entre sus páginas.

Lo curioso de "Las pesadillas de Stephen King" es que no nació en el seno de Applehead Team Creaciones, o al menos no del todo. La idea primigenia de este ensayo me surgió a principios de 2014, poco después de haber terminado "Tormenta Sangrienta". Con ganas de meterme en el mundo del ensayo comencé a indagar en algunas ideas de entre las cuales ganó la de realizar un libro centrada en la vida y obra del maestro del terror literario. Antes de preparar un primer esquema de lo que sería el título, investigué lo suficiente como para averiguar que en España no existían apenas textos parecidos, y estoy siendo amable, porque los ensayos sobre King en nuestro país son prácticamente inexistentes. El más cercano en el tiempo es el de Pedro López de 2011, y versa sobre el cine basado en las obras del tito Steven, así que siendo de ese año, y a pesar de ser un buen libro, ya se ha desactualizado él solo, lo cual no es de extrañar, porque la principal dificultad para realizar un ensayo sobre Stephen King se centra en el hecho de que es tan prolífico que cuesta sacarlo completamente al día, y no hablemos de sus adaptaciones fílmicas. Sin querer adelantar detalles que iré comentando en esta entrada, una vez confirmé que a King no lo habíamos tratado demasiado en España, le comenté el proyecto a uno de los editores de mi anterior editorial. La respuesta fue tan afirmativa como entusiasta, y tras un par de conversaciones incluso llegamos a hablar de colaborar juntos para trabajar el libro. Eso sí, el proyecto se vino abajo cuando otro de los encargados de la editorial afirmó que no le veía futuro porque había ya muchos libros sobre Stephen King. Si se refería al territorio de los USA, estaba en lo cierto; si hablaba de España, me temo que estaba muy, muy, muy equivocado. Por si acaso, decidí indagar de nuevo, hallando lo que ya sabía. Por suerte, meses después conocí a Applehead Team Creaciones y dejé una etapa literaria atrás para empezar una nueva, una que se iniciaría con Stephen King... o casi.

La primera reunión con Emilio Díez en la que hablamos de la editorial en la que acababa de incorporarse como tercer editor, salió la idea del ensayo sobre Stephen King. Emilio, al que ya por entonces conocía de casi dos años (¡cómo pasa el tiempo!), me invitó a formar parte de la editorial como autor cuyo primer trabajo sería el mencionado ensayo. Yo le comenté que ya lo tenía más que pensado, así que la fusión de ideas fue inmediata. Sin embargo, todo cambió cuando me reuní con otro de los editores de Applehead Team Creaciones, Frank Muñoz, ya que entre conversación y conversación acerca del libro sobre King, surgió la posibilidad de que pudieran publicarme "Tormenta Sangrienta", algo que ocurrió en las siguientes semanas, sin aparcarse el proyecto kingiano, por supuesto, que empecé a preparar. Una vez terminó el recorrido de la primera edición de "Tormenta Sangrienta" (más adelante os hablaré de la segunda edición, aparecida hace pocos meses), "Las pesadillas de Stephen King" comenzó a hacerse realidad, mostrándome los principales problemas alrededor de su realización, o al menos el más importante de todos ellos del que ya os he hablado antes, y lo que me llevó a comprender la verdadera razón de que no tuviéramos en España minuciosos ensayos sobre el Rey: continuas actualizaciones. Mientras daba los primeros pasos en "Las pesadillas de Stephen King", el novelista publicó nada más y nada menos que tres libros, uno de ellos una antología. Como tenía poco sentido sacar el ensayo dejando fuera los nuevos títulos, no dudé en comprármelos en inglés, quitarme las telarañas con el idioma de Shakespeare y ponerme manos a la obra. Lo que apuntaba a una actividad sencilla, que en realidad me llevaría varios meses al tratarse de ejemplares no precisamente delgados, se me descubrió como una tarea titanica que iba a poner a prueba incluso mi cordura.

Todo 2015 fue para "Las pesadillas de Stephen King". Gracias a administrarme bien el tiempo (o a intentarlo al menos), y a que me tomo mi carrera literaria en serio, logré preparar y sacar "Actos de Venganza: Edición definitiva", además de colocar en su sitio las primeras piezas de "El que se esconde". Sin embargo, era bastante frustrante comprobar cómo daba igual todo lo que escribiera de "Las pesadillas de Stephen King", ya que nunca parecía terminar, y no hablo sólo de las nuevas obras del Rey, sino de su extensa bibliografía, la cual podría definir como gigantesca, y me quedaría bastante corto. No sólo me llevaba mucho tiempo la realización del libro, sino que éste empezó a crecer, también para desesperación de la editorial que veía cómo se transformaba en un voluminoso título, y eso sin las fotografías que debían repartirse por sus páginas. ¿Solución? Partirlo en dos, dividir el ensayo en dos libros, comprendiendo cada uno de ellos diferentes etapas del escritor, lo cual haría que fueran más manejables y que el gasto para el lector fuese mucho menor, además de poder controlar mejor las actualizaciones que debíamos llevar a cabo. Después de todo, poco había que añadir a los primeros años literarios del de Maine, salvo quizá algunas adaptaciones cinematográficas que se vayan haciendo estos meses, y para ello ya hay algo pensado, no os preocupéis. Sin entrar en muchos detalles sobre el segundo volumen (cuyo portadista seguirá siendo el genial Manuel J. Iniesta, con un trabajo diferente para la misma), en él os hablaré de la etapa más moderna de King, además de sus cómics, videojuegos, impacto en la cultura pop, referencias directas hacia su trabajo en numerosos medios (televisión, música, cine), su legado inmediato en la figura de Joe Hill (Fantasmas, Cuernos) y la gran cantidad de hijos literarios que deja a su paso, no refiriéndome en este caso a sus trabajos, sino a los miles de escritores que, fuertemente influenciados por su obra, crean sus propias pesadillas en forma de novelas y/o antologías de terror.

De acuerdo, ya os he dado unas migajas de lo que será el segundo volumen, pero ¿y qué hay del primero? Sí, del que se acaba de poner a la venta. Pues como bien indica el título del mismo, me he centrado en la vida personal de King al completo, repasando desde su nacimiento hasta los últimos premios que ha recibido, pasando por su feliz aunque pobre infancia, la gran relación que llevaba con su madre, su matrimonio con Tabitha Spruce, los escarceos con ciertas sustancias y el atropello que casi le cuesta la vida, entre otros sucesos de gran relevancia para el de Maine. A continuación, en el libro encontraréis un pormenorizado análisis de todas las obras del autor de los años 70 y 80, es decir, la que para muchos (¿quizá la inmensa mayoría de lectores constantes?) es su mejor etapa, si olvidar todas las adaptaciones fílmicas que se han ido realizado de las novelas y relatos de aquella época. De este modo, cada "ficha" empieza por el libro en cuestión para, una vez terminado el repaso al mismo, continuar con la película, serie o corto que lo adapta, si es que lo hay, por supuesto. El volumen cuenta además con un prólogo muy especial, unas líneas donde comento algunas experiencias personales en cuanto al universo de Stephen King y cómo llegué a él, y un excelente epílogo de Sergio Fernández (Cómo matar a...), experto en la figura del Rey, como lector y como escritor. No faltan los consabidos agradecimientos hacia los lectores que conozco personalmente, y la bibliografía usada para la ocasión, incluyendo sitios web, que no pueden faltar en estos tiempos modernos.

¿Estamos ante el ensayo más completo sobre Stephen King realizado en España? Ya sabéis lo poco que me gusta venderme, y más si tengo que hacerlo bien, así que dejaré que eso lo decidáis vosotros. Lo que sí sé es que se ha intentado. He puesto toda la carne en el asador para que sí que sea el ensayo más completo y actualizado sobre el Rey en nuestro país, hasta el punto de que incluso se ha pensado en un tercer tomo para el futuro lejano, ¡ahí es nada! Y pensar que habrá todavía más información actualizada en el segundo, por lo que el curro llevado a cabo no ha sido pequeño. En pocas palabras, no me he tomado a broma la realización de este libro, ni mucho menos, y no sólo por respeto a King, al que idolatro de todas las formas y colores, sino también por respeto a vosotros, seáis o no fans del autor. Dicho esto, diría que el título es perfecto tanto para los frikings más entusiastas como para aquellos que quieran acercarse a su obra por primera vez o saber quién es el tal King del que todos los amantes del terror hablan tanto. Cruzo los dedos para no decepcionaros, en especial, si sois verdaderos lectores constantes del Rey. Sólo me queda invitaros a que os acerquéis a la vida y obra del escritor de terror más importante del pasado siglo y, posiblemente, del actual, para comprobar por vosotros mismos si la leyenda es cierta. ¿Qué puedo decir al respecto? Ya sabéis mi respuesta: lo es. Ahora toca que decidáis por vosotros mismos. Las apuestas han sido altas, así que ojalá no tenga que quedarme en el casino porque no las he cumplido. La última palabra, insisto, la tenéis vosotros. Y King, por supuesto. ¡Cómo me encantaría que le llegase un ejemplar! De pesadillas también se vive. ¿O era de sueños?

Aquí podéis comprar el libro en la tienda online de Nafra Colección.

¿Os he dicho ya lo bonita que está Maine en esta época del año? Montémonos en este Plymouth Fury que me he agenciado, cuidado con el san bernardo que llevo detrás, no molestéis al gato que ronda por los asientos, coged uno de los globos que flotan de un lado a otro e iniciemos el viaje hacia la oscura mente de un maestro en el arte de dar miedo.

Las mejores pesadillas las tenéis aquí.

En el país del terror, King es el rey.


sábado, 11 de junio de 2016

Novedades cinematográficas: Contraataque alienígena por la independencia, Odín contra los transformers, el último capítulo de Alice y mucho más

¡Muy buenas! ¿Cómo va eso, amigos cinéfilos? Por aquí, como ya habréis comprobado si seguís siendo de los habituales, se va recuperando el ritmo poco a poco, no sólo de esta sección, sino del blog al completo, de lo cual ya iba siendo hora. Nos acercamos al número de actualizaciones habitual al mismo tiempo que me pongo al día con todos vosotros con las novedades de cine que nos trae Hollywood cada semana, y parece que la cosa no se ha calmado precisamente con la proximidad del verano, o la llegada del verano en algunas regiones, porque empieza a hacer un calor infernal. Lo cierto es que, en plena época de blockbusters, se van preparando con seriedad los del año que viene a la vez que se van haciendo las cuentas de los millones que se han conseguido en taquilla con los ya estrenados. ¿Resultado? Aunque el terror y los superhéroes continúan ocupando los papeles protagonistas de las novedades cinematográficas de este 2016, otros géneros se han ido añadiendo estos días, dándonos una variedad necesaria. Al fin y al cabo, no todos los espectadores disfrutan del terror y los superhéroes en la gran pantalla, ¿verdad? ¿Queréis que os demuestre que ha sido una semana repleta de diferentes géneros? ¿Sí? Pues ya sabéis lo que toca... ¡Al turrón!

Empezamos, por supuesto, con los interesantes avances que nos han ido cayendo estos días. Vamos a darle caña al asunto con el nuevo trailer largo en español de "Cazafantasmas", o lo que es lo mismo, el segundo avance que nos llega del filme, y que tiene incluso mejor pinta que el primero; más fantasmas, más humor a la vieja usanza y, al menos para mí, muchas más ganas de verla al mismo tiempo que el título va dando cada vez menos opciones a los cuatro haters de turno que ya podrían quedarse en su casa a la hora de ir al cine en vez de fastidiarnos el visionado a los demás. Atentos a uno de los bombazos de la semana en forma del teaser trailer en español de "La Bella y la Bestia", la adaptación a imagen real de la famosa película de Disney, la cual parece más que dispuesta a traspasar todos sus clásicos a la pantalla grande con actores de carne y hueso, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta los taquillazos que han supuesto "Maléfica", "Cenicienta" y "El libro de la selva", y cuidado, porque ya se preparan proyectos similares con "La Sirenita" y "Aladdin"; no sé vosotros, pero teniendo tan buena pinta, no seré yo quien se queje de la nueva y astuta estrategia de la empresa del ratón Mickey. Ya hablando de Disney, aquí os traigo el nuevo y genial trailer en español de "Buscando a Dory", la esperada secuela de "Buscando a Nemo" que, sí, es de Pixar, pero al mismo tiempo también es Disney, así que ya tenemos plan este verano en lo que respecta al buen cine de animación, para el cual no está siendo precisamente un mal año, no. Esto me lleva a dejaros el nuevo trailer en español de "¡Canta!", la que podría ser una de las sorpresas del año, un musical de animación con animales antropomórficos que promete regalarnos momentos tan entretenidos como descacharrantes; lo cierto es que el primer avance ya me conquistó, y este segundo ha terminado de hacerlo por completo a pesar de que sea evidente que al filme le faltará la profundidad de Pixar, pero no todos los títulos de animación le tienen que cambiar a uno la vida, vamos, digo yo. Para terminar, nos centramos, ahora sí, en el terror con el trailer en español de "Nunca apagues la luz", que es exactamente el mismo que os ofrecía hace semanas sólo que ahora en nuestro idioma, para que podamos captar por completo todo el horror que nos depara este filme basado en el popular y aterrador corto que se hizo viral en cuestión de días, dirigidos ambos por el mismo realizador, y producido ahora el largometraje nada más y nada menos que por James Wan (Saw, Insidious), por lo que podríamos tener entre manos una de las mejores películas de terror de este año, y quizás el comienzo de una nueva saga, o al menos eso indica este avance, que no puede tener mejor pinta. En cuanto a estrenos, "Ninja Turtles: Fuera de las sombras" entra con fuerza en la taquilla de Estados Unidos, aunque con mucha menos que la primera parte. Por otro lado, "Warcraft: El origen", a pesar de las malas predicciones que le daban los "expertos" en cuanto a recaudación, se convierte en el estreno más importante de España, siendo todo un éxito ya de paso. Bueno, no os molesto más y os dejo con las jugosas novedades cinematográficas de esta semana. Pasad y disfrutad.

-Comenzamos con un nuevo póster bastante chulo de "Independence Day: Contraataque", secuela del clásico del cine de acción y ciencia-ficción que fue uno de los hitos taquilleros de los 90, en especial gracias a sus espectaculares efectos especiales. Ahora sin Will Smith (Men In Black, Escuadrón Suicida) en el reparto, aunque sí con todos los demás actores de la original, además de unos cuantos añadidos, el filme nos cuenta el regreso de los aliens-langosta a nuestro planeta con ganas de venganza. ¿Llega demasiado tarde esta secuela? Queda muy poco para saberlo. Eso sí, este cartel, en plan comiquero, cumple con creces su cometido de crear expectación.

Han vuelto para quitarnos la independencia


-Que una de las mejores bazas de la saga fílmica de "Transformers" es la de pillar a actores y actrices de renombre para papeles secundarios es más que evidente desde la primera entrega. Desde Jon Voight (Enemigo público, La búsqueda) hasta Stanley Tucci (The lovely bones, Los Juegos del Hambre), pasando por John Turturro (Ejecutivo agresivo, La ventana secreta) y Frances McDormand (Darkman, Fargo), entre muchos otros. Pues bien, como ya se está preparando el rodaje de la quinta entrega, "Transformers: The Last Knight", la costumbre no ha querido dejarse de lado, y ya han contratado al primer gran nombre que es el de ni más ni menos que Anthony Hopkins (El silencio de los corderos, El rito), quien últimamente no deja de visitar blockbusters entre títulos más personales, demostrando que a su avanzada edad sigue siendo un intérprete todoterreno. Gran fichaje, sí señor, gran fichaje.

-Y atentos ahora a uno de los bombazos de la semana, en concreto, la primera imagen oficial y promocional de "Resident Evil: The final chapter", última entrega de la saga cinematográfica basada a su vez en la conocida franquicia de videojuegos de zombis. En la imagen podemos observar a la eterna Alice de la siempre estupenda Milla Jovovich (El quinto elemento, La cuarta fase) junto a un personaje sin identificar, eso sí, nuevo a raíz de no reconocerlo de anteriores entregas. Recordemos que el filme ha sufrido varios retrasos derivados del nuevo embarazo de la actriz, pero ya parece estar más que listo, una vez finalizado su rodaje y entrando en el terreno de la post-producción, lo cual nos lleva a pensar que dentro de muy poquito podremos disfrutar del primer trailer. No sé vosotros, pero yo le tengo muchas, muchas ganas. A principios del 2017 se estrenará, y yo ya no puedo esperar desde hace tiempo.

Se llama Alice... por última vez


-Volvemos a los carteles con el nuevo, y bastante criticado, de "Yoga Hosers", la nueva locura cinematográfica de Kevin Smith (Mallrats, Dogma) ahora en modalidad terror y fantástico desde "Red State". Este nuevo trabajo forma parte de una trilogía de películas centradas en cuentos y leyendas de Canadá, y es la segunda tras la incomprendida "Tusk", con la cual conecta hasta el punto de que comparten muchos de sus personajes, aunque en esta ocasión las protagonistas son las descaradas y jóvenes dependientas de la tienda donde se detiene el protagonista del anterior título, actrices que en realidad son las hijas de Johnny Depp (Ed Wood, Alicia en el País de las Maravillas) y el propio Smith. Si el primer trailer del filme ya daba una mala pinta que tiraba para atrás, este póster, que parece definitivo, no es mucho mejor. ¿Qué ha hecho Smith? No lo sabremos hasta que se estrene, pero miedo da... en el peor de los sentidos.

Unas curiosas heroínas


-¿Regresará "Matrix" a los cines? El rumor acerca de nuevas entregas del fenómeno de finales de los 90 y principios del presente siglo ha circulado durante décadas, en concreto, desde el estreno de "Matrix Revolutions", y aunque sus productores siguen insistiendo en que la saga fue pensada sólo como una trilogía, recordemos que, en principio, el proyecto consistía en un único título. Sin embargo, poderoso caballero es don dinero, así que estos días ha resucitado el rumor de que, más pronto que tarde, veremos un "Matrix 4" a poco que la productora se ponga manos a la obra, ¿o quizás una nueva trilogía? En el mundo de Neo y el señor Smith todo es posible. ¿Mi apuesta? Que tendremos más "Matrix" en el futuro, aunque no en un cercano, me temo.

-Ahora sí vamos a hablar un poquito de proyectos comiqueros para la pantalla grande, en concreto de uno de Marvel Studios que hasta ayer era poco posible, porque nos hemos llevado una buena sorpresa al confirmarse esta semana que Namor, el Príncipe de Atlantis y uno de los primeros mutantes del universo Marvel, ha regresado a manos de sus creadores, o lo que es lo mismo, Marvel vuelve a tener los derechos cinematográficos del personaje al recuperarlos de Universal, quien también ostenta los de Hulk, de ahí los problemas para una nueva película del personaje en solitario. ¿Qué significa esto? Pues teniendo en cuenta los encontronazos de Namor con los Vengadores, tanto como enemigo como aliado, me da que es bastante posible que lo tengamos en alguna de las entregas de "Infinity Wars", y si no, tiempo a tiempo. Lo de un filme para él solo lo veo más complicado al estar cerca el estreno de "Aquaman" de James Wan. Venga, Marvel, sólo queda recuperar a Hulk por completo y a los Cuatro Fantásticos de manos de la Fox.

-Hay personajes cinematográficos que cuando más muertos parecen con más fuerza resucitan. Es el caso de Michael Myers, el asesino en serie de la saga "Halloween" creada por John Carpenter (La Cosa, Vampiros), y cuya nueva entrega, la prometedora "Halloween Returns", murió hace meses tras numerosas idas y venidas, y eso que ya tenía fecha de estreno, además de que el rodaje estaba a punto de iniciarse. Pues bien, nos llega la confirmación de que es el propio Carpenter quien va a resucitar el proyecto, haciendose productor ejecutivo, o lo que es lo mismo... ¡Carpenter vuelve a meterle mano a Michael Myers! La noticia no podría ser más gloriosa, y a ella podemos sumarle el rumor de que Adam Wingard (Tú eres el siguiente, The Woods) podría ser el director de la cinta, algo curioso si tenemos en cuenta lo deudor que es el cine de Wingard del de Carpenter. Inmejorables noticias para nuestro asesino de Halloween favorito, en especial si tenemos en cuenta lo lejos que se mantenía Carpenter del cine últimamente. ¿Se animará, a partir de este proyecto, a continuar dirigiendo? Crucemos los dedos para que así sea.

-Regresamos a los videojuegos en la gran pantalla con el nuevo cartel de "Assassin´s Creed", de la que os ofrecía hace poco un primer póster junto a su espectacular trailer. El cartel que os traigo hoy es diferente al anterior, aunque sigue la estela marcada por los conceptos del videojuego y que tan bien parece que se mantendrá en el filme. Venga, a finales de año la tendremos en las mejores pantallas, preparada para convertirse en el segundo empujón de este año para las adaptaciones fílmicas de videojuegos tras "Warcraft: El origen".

Desde lo alto te asesino


-¡Más pósters! Miramos a las estrellas para el nuevo y chulo cartel de "Star Trek: Más allá", que ya empieza a dar caña con la promoción pertinente de cara a su estreno para este verano. Lo cierto es que todo lo que va saliendo del filme da muchas ganas de verlo, sobre todo material como este póster, que no podría estar más conectado con el estilo clásico de las películas y series de la famosa saga espacial. ¿Mola o mola?

Más allá de todo lo conocido


-Volvemos a Marvel Studios, porque cada día que pasa parece cada vez más seguro que tendremos película en solitario para la Viuda Negra de Scarlett Johansson (Una canción del pasado, Lucy) en la Fase 4 de los planes de la compañía. Últimamente, no hay mes que no salgan un par de rumores o noticias al respecto, y si tenemos en cuenta que acabamos de comenzar con la Fase 3 de Marvel Studios, la cosa creo yo que está bastante clara. Ahora ha sido Joss Whedon (Ángel, Los Vengadores) quien ha hablado al respecto, afirmando que estaría encantado de dirigir el filme sobre el personaje. La noticia es digna de nuestra atención por varias razones, y la más potente de ellas es porque Whedon vuelva a estar dispuesto a trabajar en Marvel Studios tras su no demasiado amable salida después de los diferentes choques con la productora debido a la dirección de "Los Vengadores: La era de Ultrón". Recordemos que era Whedon el principal elegido para continuar realizando las aventuras fílmicas de los Vengadores hasta ese tropiezo. ¿Ya tiene ganas Whedon de regresar? Eso parece y, como no podía ser de otra manera, por todo lo alto y con una heroína. Muy Whedon, sí. Yo compro.

-Hablemos de Stephen King (Cujo, Joyland), quien lleva una temporada de lo más ocupado con respecto a adaptaciones de sus obras, tanto para la pequeña como gran pantalla, y así lleva bastante tiempo, por cierto, hasta el punto de que ha detenido ligeramente su producción literario para vigilar de cerca los mencionados proyectos. Uno de ellos, que acaba de recibir luz verde esta semana, y que no puede tener mejor pinta, es el que adaptaría "Mr. Mercedes", la novela policíaca de King donde un detective retirado se enfrenta con un peligroso asesino en serie obsesionado con él. Atentos, porque el proyecto será una serie de diez capítulos, o miniserie, que veremos en 2018, y que será protagonizada por Brendan Gleeson (Braveheart, El bosque) y Anton Yelchin (Noche de Miedo, Star Trek), siendo ambos elecciones perfectas para sus respectivos papeles. Teniendo en cuenta la calidad de "Mr. Mercedes", su adaptación comienza pero que muy, muy bien.

-Y si antes hablábamos del regreso de Michael Myers tras la fallida "Halloween Returns", ahora toca centrarnos en otro de esos psycho killers míticos del cine de terror, en este caso, Jason Voorhees, nuestro querido asesino de adolescentes con las hormonas alteradas que siempre lleva su característica máscara de hockey. A pesar de que todo indicaba que la nueva película de la saga iba por tan mal camino como "Halloween Returns" o los intentos por re-remakear "Pesadilla en Elm Street", estos días se ha confirmado justo lo contrario, ya que sigue más viva que nunca, con proyección para estrenarse dentro de los dos siguientes años y con detalles tan interesantes como el de regresar a la infancia de Jason. Así es, la nueva "Viernes 13" no sólo ahondará en los orígenes del personaje, Pamela Voorhees incluida, sino que incluso podría mostrarnos, al fin, a su padre, Elías Voorhees, quien ha estado a punto de aparecer en más de una entrega, aunque siempre era eliminado del montaje final, siendo sus únicas apariciones en los cómics de Jason.

-No abandonamos el terror, porque a falta de sólo unos días para el estrenazo de la secuela de "Expediente Warren: The Conjuring", aquí os traigo el póster final en español que nos muestra el título que al final llevará en nuestro país, es decir, "Expediente Warren: El caso Enfield", uno más adecuado que los anteriores que nos iban llegando. Los pases de prensa del filme están siendo excelentes, apuntando la mayoría de ellos que estamos ante un título tan bueno como la primera parte. Venga, que ya queda poco para comprobar de nuevo lo bueno que es James Wan cuando se pone a dirigir terror.

Ahora el caso es personal


-Ciencia-ficción y terror se dan la mano en la prometedora "Alien: Covenant", o lo que es lo mismo, "Prometheus 2" de Ridley Scott (Blade Runner, Robin Hood) con más cercanía a la saga "Alien", hasta el punto de que el propio director confesó hace meses que es el siguiente paso en un camino que conectará directamente con "Alien, el octavo pasajero". Si hace poco os traía una imagen exclusiva del rodaje del filme, ahora os regalo una oficial, la primera oficial en la que podemos observar a la nueva protagonista de la cinta, la actriz Katherine Waterston (Un amigo para Frank, Puro vicio) en un papel todavía desconocido, aunque alrededor del cual ya giran algunas teorías que comentaremos en futuras novedades cinematográficas. Por cierto, ¿no se parece demasiado a nuestra querida teniente Ripley? ¿Homenaje o algo más?

"Paco, ¿cómo te tengo que decir que no me caen bien los aliens?"


-¡Más películas comiqueras! Aunque ahora pasamos de los proyectos de Marvel Studios a los de la Fox, concretamente a los mutantes de la Fox, que más allá de la tercera película sobre Lobezno y la secuela de la genial "Deadpool" no tiene muchos más planes acerca de esta franquicia, sin saber muy bien cómo encajar las críticas negativas que ha ido recibiendo "X-Men: Apocalipsis" a pesar de ser un taquillazo, eso sí, menor que el de "X-Men: Días del futuro pasado". Sí, por ahí se cuece "Gambito", pero si tenemos en cuenta que hace tiempo que no tenemos noticias de ella y que su rodaje se ha visto retrasado, me temo que igual se cae del calendario de la productora. Teniendo en cuenta que los planes para la saga principal de los X-Men pasaban porque los jóvenes mutantes presentados en la última entrega tomasen el protagonismo de una nueva trilogía, extraña que Bryan Singer (Sospechosos habituales, X-Men 2) haya afirmado estos días que su futuro no pasa por los mutantes marvelianos. Sí, es posible que prosiga en las nuevas películas como productor y/o consultor, pero la próxima entrega no la dirigirá él, de eso está seguro, ya que necesita un buen descanso de los superhéroes. La Fox no parece, al menos por ahora, tener más planes al respecto, así que le queda tiempo de desdecirse si surge la oportunidad, o si el proyecto es lo bastante interesante.

-Hablemos de actores que no paran, en este caso me refiero a Dwayne "The Rock" Johnson (Tesoro del Amazonas, San Andrés), al que cada vez cuesta más seguirle la pista. Con deciros que me encanta, y no sabría deciros con exactitud en cuantas películas va a participar en los próximos años, creo que ya dejo claro lo ocupado que está el intérprete, que ha sabido labrarse una carrera en Hollywood de lo más interesante, gracias a su carisma, trabajo, tesón y simpatía. Dos proyectos de los que sí puedo hablaros han sido confirmados estos días, y los dos son bastante prometedores. Por un lado, tenemos la adaptación cinematográfica de las aventuras de Doc Savage, el Hombre de Bronce, un superhéroe pulp que lleva dando vueltas por Hollywood durante décadas, un título que será dirigido al fin por Shane Black (Iron Man 3) con Johnson como absoluto protagonista; por otro lado, también se ha confirmado que el actor será el protagonista del remake de la descacharrante "Golpe en la Pequeña China" de John Carpenter, clásicazo de los 80 que tendrá una nueva versión, la cual lleva no menos años que el filme de Savage tratando de ponerse en pie. Parece ser que la incorporación de Johnson a ambos proyectos ha sido fundamental para que se muevan de una vez por todas. Debo reconocer que tengo mucha curiosidad por ver qué sale de ambos, la verdad, tanto por lo curioso del personaje de Savage como por lo que me gusta el filme de Carpenter, toda una gozada ochentera.

-Toca ahora regresar a Stephen King, aunque no al de las series, sino al del cine, porque la nueva adaptación de "It (Eso)", una de sus mejores novelas (para quien esto escribe, la mejor, sin ninguna duda), comienza a ser una realidad tras numerosos problemas e intentos por llevarla a cabo. Sin embargo, parece que antes de que se inicie el rodaje, queda un último cabo suelto, y éste versa sobre el actor que interpretará al nuevo Pennywise. Seguro que ahora estaréis pensando que ya se había elegido a uno, al joven e interesante Will Poulter (Somos los Miller, El corredor del laberinto), pero por problemas de agenda el papel ha quedado desierto... hasta ahora. A pesar de que se rumoreó que el camaleonico Kirk Acevedo (Fringe, Agentes de SHIELD) sería el nuevo payaso asesino, se trataba sólo de un rumor que fue tapado en cuanto se hizo pública la confirmación de que Bill Skarsgard (Hemlock Grove, Victoria) será finalmente el nuevo Pennywise. Joven, con aspecto inquietante y tablas más que suficientes al pertenecer a la familia de actores Skarsgard, parece que el elegido da completamente el pego para el papel, hasta el punto de que ya hay quien dicen que ni siquiera le hace falta maquillaje para dar miedo. No sé vosotros, pero yo estoy de acuerdo. Si la de Poulter fue una elección interesante, me da que la de Skarsgard ha sido todavía mejor si cabe. Ya mismo empieza el rodaje. Atentos, atentos, que nos espera un peliculón con todas las letras.

-Y hablando de proyectos tan curiosos como interesantes, ahí os dejo la primera imagen oficial de "Legión", la serie televisiva, en realidad miniserie de ocho capítulos, spin-off de los X-Men de la Fox, y que estará protagonizada nada más y nada menos que por el hijo de Charles Xavier, el poderoso David Haller, interpretado en la producción por Dan Stevens (Maxwell, The Guest). Lo cierto es que este proyecto tiene una pinta genial, y eso que al principio parecía el típico rumor, pero como vemos por esta fotografía, la cosa va muy en serio. Habrá que esperar a 2017 para comprobar si el resultado acompaña a lo que vamos averiguando de esta historia de desordenes mentales y antihéroes.

Hay mutantes más peligrosos que otros


-Acabamos con más superhéroes... o casi. Os traigo ahora un interesante arte conceptual de la prometedora "Thor: Ragnarok", que parece destinada a convertirse en uno de los mejores títulos de Marvel Studios, o al menos, en uno de los más arriesgados, ambiciosos y espectaculares. En la imagen podemos ver a Hela, que será interpretada en la película por Cate Blanchett (El Hobbit: Una viaje inesperado, Cenicienta), una de las villanas de la cinta, ante el ejército de Asgard. No me extraña que el Dios del Trueno vaya a contar con la ayuda de Hulk, dada la cantidad y calidad de las amenazas que se le presentan en esta historia.

La Muerte visita Asgard


¡Y fin! ¿Veis como no mentía al decir que hemos tenido mucho más cine aparte del comiquero y terrorífico que tantas alegrías nos están dando este 2016? Que si series, que si ciencia-ficción, que si la resurrección de proyectos casi olvidados, que si acción, que si... Me da que el 2017 va a ser uno de esos años en los que tendremos de todo en cuanto a la pantalla grande, y mejor ni pensar en lo nuevo que nos llegará con respecto a la caja tonta. Mientras llegan esos momentos, disfrutemos de los actuales estrenos, que no son malos ni mucho menos, pero hay que admitir que a veces las ansias nos pueden a los cinéfilos, y parece que queremos más, más y más. Muchas gracias por pasaros por esta humilde cueva, y espero veros dentro de siete días o menos, nunca más, ya lo sabéis. ¡Hasta la semana que viene! Y sed felices.