miércoles, 11 de octubre de 2017

Las 5 mejores de... Tim Burton


¡Al fin! Parece mentira, pero después de meses y meses anunciando la presente sección del blog, llega el momento de ponerla en funcionamiento, y además, con uno de los mejores y más personales directores de los últimos años, uno que lleva siendo criticado de un tiempo a esta parte porque, según propios y extraños, ha perdido esa magia que hacía grandes a sus obras de antaño. Os hablo de "Las 5 mejores..." y os hablo de Tim Burton, capaz de deslumbrarnos con su particular, oscuro, imaginativo y gótico universo desde que muy jóvenes, siendo uno de esos realizadores con los que muchísimos hemos crecido, ya sea con su faceta como director como con su lado como productor, con la que también nos ha dado maravillas como "Pesadilla antes de Navidad", que no dirigió él en realidad, sino el genial Henry Selick (James y el melocotón gigante, Los mundos de Coraline), de ahí que no la haya incluido en la personal lista que leeréis a continuación. Y precisamente, ahora vendrían un par de párrafos sobre Tim Burton, hablando resumidamente de su carrera, sus inicios, algunas anécdotas sobre su vida y obra, y la moderna etapa que está viviendo, sin embargo, teniendo en cuenta todo el tiempo transcurrido desde que anuncié esta nueva sección, creo que no está de más explicaros en qué consiste, aunque por el título esté bastante claro.

Corría 2006-2007, es decir, hace aproximadamente diez años, que se dice pronto, y frecuentaba un foro (qué tiempos aquellos, asesinados por las redes sociales y los blogs, ¿para bien o para mal?) donde además de hablar sobre cine, literatura, cómics, videojuegos, series y música, organizaba alguna que otra entrada donde todos pudiéramos "jugar", por decirlo de alguna manera. Uno de esos "juegos" era, precisamente, uno que ya tiene sección en la Cueva del Extraño desde hace bastante tiempo, nuestros habituales "Sospechosos Habituales", donde descubrimos las conexiones entre actores y actrices que han trabajado en diversas películas de superhéroes y luego coinciden en otros filmes, dando lugar a cruces bastante divertidos que serían imposibles si no proliferasen este tipo de producciones de un tiempo a esta parte. Otro de los "juegos" fue, como seguro habéis podido adivinar ya, el de "Las 5 mejores...", que no dejaba de ser uno de esos donde cada usuario colocaba una lista de sus obras personales de cada caso concreto, aunque en esta ocasión, todo debía girar alrededor de realizadores, actores y actrices, con promesas de expandirlo a dibujantes de cómics, escritores, desarrolladoras de videojuegos, etc, etc. Debido al éxito de "Las 5 mejores..." dispuse "Las 10 mejores...", con series como protagonistas, centradas en los diez mejores capítulos de cada temporada de una serie seleccionada previamente, entre otros tipos de producciones elegidas. Incluso llegamos a tener un "Las 3 mejores de..." que se centraba en las tres mejores escenas de tal o cual película. Fue un despiporre bastante divertido, sobre todo, para compartir los gustos cinematográficos entre los foreros.

El "juego" no era más que una excusa para eso, para hablar de cine, para charlar sobre el séptimo arte empezando por la punta del iceberg y finalizando con su base. Una excusa más o menos barata para compartir gustos personales acerca de tal o cual director, actor o actriz, comprobar las coincidencias que teníamos y recuperar bonitos recuerdos sobre las cintas que fuéramos mencionando. De ahí que siempre haya querido regresar a "Las 5 mejores...", o "Las 5 mejores de...", y vi la oportunidad perfecta cuando abrí la Cueva del Extraño, en especial, tras el éxito en el que habéis convertido la sección de "Sospechosos Habituales", no sólo una de las más visitadas (aunque tiene mucho que ver el filme del que hablemos, claro), sino de las que más comentarios genera, todo gracias a vosotros, por supuesto. Al fin y al cabo, si "Las 5 mejores de..." no deja de ser una forma de compartir gustos cinematográficos y hablar de cine, creo que podría tener cabida en el presente espacio, en el que suelo intentar eso mismo, entre novedades, reseñas y promociones. Así que vamos allá con la primera de espero muchas entradas de "Las 5 mejores de...", donde elegiremos las cinco mejores películas (o las que nos parezcan las mejores) de directores, directores, actores y actrices. Por supuesto, no dejan de ser listas y selecciones muy personales, aunque trato de realizarlas mediante una mezcla de objetividad y subjetividad, y creo que en este primer caso lo he conseguido, ya que en el primer puesto no he colocado mi título favorito del director, pero sí uno que me gusta bastante y, creo, reúne todas las características que han hecho grande la biografía cinematográfica del realizador elegido. No existen las reglas a la hora de elegir las películas, aunque sí a la hora de señalar al protagonista de la selección. Por ejemplo, deben ser directores o actores con un curriculum extenso para poder elegir sin problemas y, a ser posible, que no esperen estrenar próximamente algún trabajo, más que nada porque podría meterse de lleno en la lista, y tampoco es cosa de actualizar cada dos por tres, aunque sí cada cierto tiempo.

Dadas las explicaciones oportunas, vayamos a por el primer protagonista de "Las 5 mejores de...", nada más y nada menos que Tim Burton, al que trataremos, por supuesto, en su faceta de director, no en la de productor o guionista, sino en la que es más reconocido. Y antes de empezar, me gustaría dedicar esta entrada a Tamara "Chica Sombra" López, mi encantadora leona, mi tornillo perfecto, gran fan de Burton y de su obra; teniendo en cuenta sus gustos, estoy seguro de que le encantará la lista, sobre todo, el número uno. Y sin más dilación, hablemos un poco de este genial director al que parece que está de moda sacudir desde que entramos en el nuevo siglo, y eso que ha realizado proyectos tan interesantes y populares como "Big Fish", "La novia cadáver", la nueva adaptación cinematográfica de "Sweeney Todd" y "Frankenweenie". ¡Casi nada! Hablamos de un realizador que lleva trabajando en la gran pantalla desde los 80, sin parar, y siempre con la atención del público. Eso quiere decir que puede permitirse el lujo de tener altibajos, sobre todo después de treinta años estrenando películas, en muchos casos, auténticos taquillazos, sin olvidar la ingente cantidad de merchandising que ha generado su personal mundo lleno de marginados, criaturas extrañas, monstruos adorables y seres estramboticamente atractivos. Hablamos del director de "Eduardo Manostijeras", "Ed Wood", "Sleepy Hollow", "Mars Attacks!" y "Bitelchus", y eso que no hemos entrado todavía en las que son dos de las mejores adaptaciones cinematográficas de Batman y la larga lista de proyectos que no salieron adelante, como ese "Superman Lives" que iba a dirigir con Kevin Smith (Dogma, Red State) como guionista y Nicolas Cage (Con-Air, El aprendiz de brujo) como el Hombre de Acero, un proyecto con el que incluso se han realizado interesantísimos documentales, hasta el punto de que no somos pocos los que hubiéramos querido verlo terminado por el morbo del resultado final. Por supuesto, cabe mencionar las futuras películas de Burton, que por ahora se resumen en dos bastante potentes: la largamente esperada "Bitelchus 2", que hay veces que está cerca y otras que parece más que cancelada; y la más que confirmada "Dumbo", la adaptación a imagen real del famoso clásico de Disney, sumándose así el director a la oleada de este tipo de películas que cada año consiguen taquillazos tremendos, una nueva forma por parte de Disney de sacarle partido a sus clásicos.

Criado con las películas de monstruos de la Hammer y la Universal, junto a toneladas extra de material fantástico y de terror, idolatrando a grandes del cine de género como Vincent Price (La Mosca, Batman), Burton fue un niño marginado, solitario y extraño, o así lo definían incluso sus familiares más cercanos, poseedor de un rico mundo interior que mostraba en sus creaciones, sobre todo, cuando se puso a realizar cortos que fueron las semillas de obras tan interesantes como la primigenia "Frankenweenie", con actores reales, y la joya "Vincent", llevado a cabo en stop motion, técnica de utilizaría de nuevo en "La novia cadáver" y el excelente remake de "Frankenweenie", un corto el que tenemos aquí donde un crío parece estar obsesionado con las figuras de Vincent Price (a quien Burton siempre ha admirado) y Edgar Allan Poe (El cuervo, La caída de la casa Usher), encontrándonos al primero poniendo la voz al narrador, un detalle que muestra la importancia que ostentaba ya Burton a mediados de los 80. En ambos cortometrajes observamos las características personales de los filmes de Burton, quien lleva dejando ese sello en sus obras desde hace treinta años, incluso en títulos tan impersonales como "El planeta de los simios". Tan dado es a un cine personal y fácil de reconocer (con que veamos un par de filmes de Burton ya podemos adivinar cuáles ha realizado sin ver títulos ni créditos) que a día de hoy es considerado una marca, un sello, en ocasiones más que un director. Sin embargo, no sólo sus personajes, temas y ambientaciones, entre otros conceptos, le desenmascaran, sino también el ser un director de actores fetiche, situándose junto a otros como Ridley Scott (Blade Runner, Alien), Quentin Tarantino (Pulp Fiction, Los odiosos ocho) y James Cameron (Terminator, Mentiras Arriesgadas), entre muchos otros, al respecto. Michael Keaton (Los otros dos, Spider-Man: Homecoming), Winona Ryder (Alien: Resurrección, Mr. Deeds), Jeffrey Jones (Permanezcan en sintonía, Ravenous), Danny DeVito (Junior, Man on the moon), Jack Nicholson (El resplandor, Lobo), Christopher Lee (El Señor de los Anillos: Las dos torres, Hugo), y Michael Gough (Horror Hospital, Batman Forever), son algunos de los muchos actores y actrices que suelen trabajar con Burton, siendo Johnny Depp (Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, Animales fantásticos y dónde encontrarlos) y Helena Bonham Carter (El Club de la Lucha, El Llanero Solitario) los más destacados; gran amigo el primero, alrededor de quien han surgido numerosas bromas por sus eternas colaboraciones con el realizador, y esposa durante bastantes años la segunda, hasta su divorcio tras trece años de matrimonio.

¿Qué os parece este repaso a la vida y obra de Tim Burton? Algo resumido, lo sé, pero una pequeña y necesaria introducción para la lista de sus cinco mejores películas, o al menos, de mis cinco favoritas. Sí, estamos ante un realizador que está recibiendo muchos palos (la mayoría de haters), a veces merecidos, de un tiempo a esta parte, aunque en general, injustos si tenemos en cuenta la sobresaliente carrera que arrastra, lo reconocido que es su sello, la cantidad de joyas cinematográficas que tiene en su haber, el estilo personal que posee en épocas donde cada vez es más complicado dar con directores con una marca característica y el enorme referente que es para millones de autores actuales. Ante tal artista, es inevitable dejarse títulos por el camino dado que es una lista de cinco, de ahí que seguramente os falten algunos que se consideran imprescindibles en su filmografía como "Batman vuelve", "La novia cadáver", "Ed Wood" y "Big Fish", un adelanto de lo que os vais a encontrar, por cierto.  Así que, sin más dilación, esperando que os guste este nuevo apartado del blog y con muchísimas ganas de conocer vuestras propias selecciones, os dejo con las cinco mejores de... TIM BURTON.


5- Frankenweenie

Se dice, se comenta, se rumorea, se afirma, se asegura... que el Tim Burton moderno se ha quedado para los restos, dando lugar a uno de esos falsos clichés que sueltan los haters del realizador de vez en cuando para subrayar por qué ya no ven sus películas, ¿o sí las ven en realidad? Sea como sea, "Frankenweenie" es uno de esos títulos que dejan en pañales tales argumentos, si es que se puede llamar argumento a algo así. Burton se marcó una de sus mejores obras con este remake del cortometraje original que él mismo dirigió en los 80, una historia muy basada en "Frankenstein" (lo cual deja bastante claro el título), donde un niño resucitaba a su perro, atropellado por un coche. Lo consigue, por supuesto, y eso inicia una serie de acontecimientos que llevan al vecindario a tratarlo como un monstruo, cuando en realidad, es una adorable criatura que sólo quiere continuar queriendo a su amigo humano. El remake de 2012 no contaba nada diferente, o más o menos, porque continuaba siendo un gran homenaje al cine de monstruos en blanco y negro, entre otros, sólo que la historia adquiría otro nivel cuando el proceso de resurrección del protagonista era imitado por sus compañeros de clase para dar vida a sus propios animales domésticos fallecidos, ocasionando un enorme homenaje a "Cementerio de animales" de Stephen King (Cujo, Mr. Mercedes), lo cual se subraya con el vídeo musical del filme donde Plain White T´s realizaba su propia, y nada mala, versión de esa joyita musical que es "Pet Sematary" que los Ramones llevaron a cabo para la banda sonora de la adaptación cinematográfica de la novela del de Maine. Por si eso no fuera suficiente, el reparto de voces del filme es de matrícula de honor, y qué decir del cambio de actores reales a animación por stop motion, que le sienta genial a la cinta. Emotiva, fantástica, entretenida, bien llevada y con un Burton en estado de gracia. "Frankenweenie" es la demostración viviente de que Burton no ha perdido su toque; diferente es que le interesen otros temas para sus películas, pero cuando vuelve a los que le son familiares, lo borda.



4- Sleepy Hollow

Es curioso como a Tim Burton se le señala siempre como un director de terror, cuando en realidad, pocas son las películas que ha realizado alrededor del género, o al menos, donde el terror sea el predominante sobre otros. La obra de Burton se puede aglutinar en la fantasía, con gotas de terror y ciencia-ficción en algunos casos, siendo precisamente, ésta último género, el más extraño dentro de su filmografía. Sin embargo, para todo hay excepciones, y "Sleepy Hollow" es una de ellas, porque lo que tenemos aquí es una nueva adaptación del famoso relato "La leyenda de Sleepy Hollow" de Washington Irving (Cuentos del antiguo Nueva York), una de las historias más populares de Estados Unidos, y precisamente, una que parece haber sido escrita para ser adaptada por Burton. Todo funciona en "Sleepy Hollow", aunque hay que reconocer que la ambientación, el tono Burton, el desarrollo de la trama (con pizcas de thriller detectivesco de por medio) y, en especial, el reparto, destacan por encima de otros conceptos, señalando con énfasis a la pareja formada por Johnny Depp y Christina Ricci (Casper, La bendición), sin olvidar la tremenda actuación del no menos tremendo Christopher Walken (La Zona Muerta, El libro de la selva), que se mete en la piel del mítico Jinete Sin Cabeza, dándonos algunas de las mejores escenas del filme. A "Sleepy Hollow" le falta ese "no sé qué que qué sé yo" para alcanzar el primer puesto en la lista, pero posee los méritos necesarios para estar en ella con comodidad.



3- Eduardo Manostijeras

Entramos de lleno en las elegidas con una calidad similar, lo que provoca que cualquiera de estas tres primeras seleccionadas podría encontrarse en el primer puesto. Pero hay que elegir, y aunque sé que sois muchos a los que "Eduardo Manostijeras" os parece el mejor trabajo de Tim Burton, a mí no me ha conquistado tanto, a pesar de que, como bien podéis comprobar al añadirlo a esta lista, que es una de mis obras favoritas del realizador, una de esas cintas que si la echan por la tele, es inevitable sentarse a verla, sobre todo en navidades. Protagonizada por Johnny Depp (again) y una excelente Winona Ryder, tras los buenos resultados de la unión de ésta con Burton en "Bitelchús", la historia está sacada del corazón y el alma del director de principio a fin, con el marginado de Edward, una especie de monstruo de Frankenstein con tijeras en lugar de manos, que es apartado de su hogar para entrar en el mundo civilizado donde conoce el amor, el odio, la tristeza, la ira, la envidia... Lo mejor y lo peor de la especie humana, de esa presunta raza civilizada que lo lleva a encerrarse de nuevo en la gótica mansión donde nació gracias a los inventos del simpático personaje interpretado por nada más y nada menos que Vincent Price, en el que fue su último papel, algo ironico si tenemos en cuenta el destino del mismo inventor. Depp logra interpretar a un personaje que era un caramelo para cualquier actor, por encima de otros bastante más reconocidos en aquel momento, siendo éste uno de sus personajes más populares y que le empujaron al estrellato. "Eduardo Manostijeras" es un cuento gótico en toda regla, con una ingente cantidad de escenas para recordar y emotiva a más no poder. Es complicado no terminar llorando con ella. Lo mejor de Tim Burton está en ella.



2- Batman

Admito que como gran fan del mundo de los cómics en general, y en concreto, del personaje del Caballero Oscuro de Gotham, me hubiera gustado colocar a "Batman" en el primer puesto de esta lista sobre el cine de Tim Burton. Sin embargo, como también le debía a esta selección algo de objetividad, admito que no es de los filmes del realizador que mejor muestran su sello personal. Lo curioso es que "Batman vuelve", la sorprendente secuela, sí que lo hace gracias al éxito que supuso la primera parte, dándole el estudio suficiente libertad como para hacerla a su estilo en todos los aspectos, lo cual se confirma sólo con ver al Pingüino de Danny DeVito y la mayoría de sus secuaces (en esta ocasión, Burton logró meter mucho arte conceptual de su amado expresionismo alemán, especialmente con numerosos homenajes a "El gabinete del doctor Caligari"), pero en cuanto a calidad, "Batman", la primera, la supera con creces. Tenemos entre manos no sólo una de las mejores películas comiqueras (o de superhéroes, como prefiráis si ignoramos ciertos matices puntillosescos) de la historia, sino la que para muchos es la mejor adaptación cinematográfica del Caballero Oscuro de cómics DC. Sí, puede que el trabajo posterior de Christopher Nolan (Origen, Interstellar) con la trilogía "Dark Knight" sea digno de alabar, pero para los que crecimos con "Batman", es BATMAN, en mayúsculas, aunque supongo que también tendrá que ver mucho la generación a la que va dirigida. Sea como sea, "Batman" es una joya cinematográfica, como película y como adaptación, sobre todo para lo que podría haber sido si recordamos la cantidad de problemas y obstáculos por la que pasó, sin contar con las diferentes direcciones que se pretendía tomar con el proyecto, incluso con Bill Murray (Lost in Translation, Bienvenidos a Zombieland) como protagonista y un tono similar al de la serie de televisión de los 60. Bravo por Burton por luchar por un reparto enorme encabezado por Michael Keaton, conocido hasta entonces más por sus papeles cómicos, y un Jack Nicholson en uno de sus mejores momentos de su carrera, sin olvidar a una formidable Kim Basinger (Cool World, 8 Millas). Una historia que bebe directamente de obras maestras del cómic como "Batman: Año Uno" y "La broma asesina", un Bruce Wayne que es un disfraz para el auténtico Batman, un Joker esplendido en todos los sentidos y que se come a todos los protagonistas, una Gotham gótica como nunca lo ha vuelto a ser en la pantalla grande, una soberbia puesta en escena, un desarrollo del guión que no deja respirar al espectador, momentos que hoy todavía son esenciales para entender el cine de superhéroes y una banda sonora fantástica. Y no me refiero sólo a los temas del tristemente fallecido Prince, sino a las impresionantes partituras de Danny Elfman, que volvía a repetir con Burton tras "Bitelchús", siendo los primeros pasos de una larga lista de colaboraciones entre ambos sólo igualada por Johnny Depp. Tal fue la calidad de la contribución del compositor, que desde entonces, los tonos para "Batman" se han repartido en interminables obras audiovisuales sobre el personaje, destacando entre todas la sobresaliente serie de animación de los 90. El "Batman" de Burton es puro cómic. El "Batman" de Burton no es Burton en estado puro, pero en este caso, poco importa. Imprescindible.



1- Bitelchús

Supongo que no seréis pocos los asombrados ante mi elección para el primer puesto de la lista. Y supongo que tampoco seréis pocos los que estaréis asintiendo ante tal elección. No es porque estemos ante un filme dividido por el público y la crítica, al contrario, sino porque quizá cueste creer que pueda ponerlo por encima de "Ed Wood" o "Eduardo Manostijeras", pero tengo mis razones, y seguro que muchos de vosotros también. "Bitelchús" fue el primer gran éxito comercial y crítico de Tim Burton, la obra que le dio a conocer al mundo entero y le abrió las puertas para "Batman", ergo, para hacer lo que le viniese en gana con productoras y estudios, que confían en él desde entonces como si les hubiera firmado un contrato con el mismo Diablo, a pesar de que algunas de sus últimas películas no hayan dado tantos beneficios como esperaban. Más allá de la entretenida "La gran aventura de Pee-Wee", en "Bitelchús" encontramos al primigenio Burton cuyo talento irá explotando en sus sucesivos filmes, reuniendo en ella, al mismo tiempo, todas las características personales de su cine; desde los protagonistas marginados (en este caso, la joven Lydia) hasta el tema de la muerte y el más allá (también tratado en obras como "La novia cadáver", "Sleepy Hollow" y "Frankenweenie"), pasando por la típica paleta de colores burtoniana, un reparto elegido con sumo cuidado, la ambientación fantástica, las formas expresionistas, las rayas blancas y negras, los seres tan monstruosos como adorables, el humor negro, mucha serie B, stop motion, títeres y, sí, un personaje secundario que se come con patatas a todos los protagonistas, en este caso, el Bitelchús (Beetlejuice en el original, o Zumo de Escarabajo) interpretado por Michael Keaton, que se convierte en uno de sus mejores papeles en los pocos minutos en los que lo podemos disfrutar en pantalla, un personaje que, curiosamente, parece un Joker del más allá, de vuelta de todo y con habilidades sobrenaturales perfectas para organizar caos y destrucción al por mayor. "Bitelchús" tuvo tanto éxito que no sólo tuvo más tarde una serie de animación de culto, sino que se convirtió en el prototipo de filme con el sello Burton, conteniendo todo lo que es, significa y adora Tim Burton. ¿He señalado ya la brutal banda sonora de Danny Elfman? ¿Y la imborrable escena de la cena con el Banana Boat de Harry Belafonte de fondo? ¿Y las deformidades que se realizan los fantasmales protagonistas para asustar a la familia esnob que ocupa la casa que tanto trabajo les ha costado construir? No es casualidad que sea de los pocos títulos clásicos de Burton (quizás el único) del que lleva décadas preparándose una secuela. Sea como sea... ¡Bitelchús! ¡Bitelchús! ¡Bitelchús! Sin duda, el mejor y más personal trabajo de Tim Burton.



¿Y para vosotros? ¿Cuáles son las cinco mejores de.. Tim Burton?


jueves, 5 de octubre de 2017

Novedades comiqueras: Inhumanos vs. Patrulla-X

























Debo reconocer que no entiendo muy bien ciertos movimientos de la editorial Marvel de un tiempo a esta parte. No los entiendo desde el punto de vista de si lo hacen todo para que el lector medio no se pierda nada de lo que ocurre en su universo comiquero, o al contrario, lo que hacen consigue que sea complicado seguir con atención y sin perderse los acontecimientos que van ocurriendo, no siendo algo buscado en este caso, por supuesto, sino una mala consecuencia de desear explotar los grandes eventos sin permitir que el lector descanse lo más mínimo, como si ese breve descanso supusiera que el fan de Marvel se lo pensara dos veces y se largara a otra editorial (creo que pocos lectores de cómics se conforman sólo con una editorial, pocos, muy pocos), o se aburriera entre evento y evento. Esa sensación de pequeñas aventuras, héroes combatiendo amenazas que no tienen que ver continuamente con el final de todo el universo y eventos concentrados en colecciones cerradas, parece haberse perdido, o como mínimo, diluido en un océano de ambiciosos, grandilocuentes y cada vez más enormes eventos que alcanzó su clímax con "Secret Wars", las nuevas "Secret Wars", de las que ya hablamos en este blog cuando llegaron. Aunque hay evidentes diferencias entre lo que pasaba antes de esta sobresaliente historia y lo que vivimos desde entonces, sin olvidar que, poco a poco, y de cuando en cuando, sí que se realizan eventos dentro de series regulares, eventos muy controlados y que, curiosamente, acaban siendo más alabados que los grandes eventos blockbusters. Ahora mismo podría mencionar "Spider-Island", "Universo Spiderman", la entretenida y reciente "Monsters Unleashed!" y la notable "Punto Muerto", donde se plantaron las semillas de la actual "Imperio Secreto", de la que también hablaremos en los próximos párrafos, intentando no soltar spoilers al respecto.

Antes de la nueva "Secret Wars", que supuso un pequeño antes y después en el universo Marvel (que se lo digan a los Cuatro Fantásticos y al Doctor Muerte, sobre todo), todos los grandes eventos, todas las ambiciosas historias blockbusters, iban ligadas, o prácticamente todas, porque siempre existían pequeñas excepciones que, además, se nutrían de las consecuencias de las sagas realizadas justo antes. ¿Un ejemplo? Ahí tuvimos "Miedo Encarnado", donde los héroes, unidos después de unos cuantos enfrentamientos, se vieron obligados a hacer frente a sus peores miedos a causa de los enviados del malvado hermano de Odín, eso sí, volviendo a convertirse en una lucha entre héroes cuando estos se veían afectados por los martillos del Dios del Miedo. Algo similar ocurrió con "Axis", donde villanos y héroes intercambiaban los papeles a causa de las consecuencias del enfrentamiento contra Onslaught Rojo, o lo que es lo mismo, Cráneo Rojo con el cerebro de Charles Xavier y padeciendo lo que le ocurrió en los 90 cuando una "pizca" de la maldad de Magneto se introducía en él, infectandolo (como leéis). Dejando de lado algunas espectaculares excepciones, "Dinastía de M" encadenaba con el fin de los Vengadores y "Secret War", dando lugar más tarde a historias como la popular y sobresaliente "Civil War", "Invasión Secreta" y "Asedio", sin olvidar marcos argumentales como los de "Reinado Oscuro". Es cierto que por entonces los eventos empezaban ya a saturar, sobre todo, por lo comentado antes, esa ausencia de descanso para el lector que no se acostumbraba a la situación dejada por un evento cuando ya empezaba el siguiente... ¡Que también prometía cambiarlo todo! Una locura que, en la actualidad, vivimos todavía con más fuerza desde "Secret Wars", que no sucedió hace mucho, recordemos, y desde entonces, hemos tenido unos cuatro eventos, y eso que la mencionada tuvo lugar en 2015. Lo que os decía: una locura. Y aunque los eventos conectan ciertos detalles y consecuencias, en realidad, uno no viene provocado del otro, surgiendo casi de repente, como si hiciera falta explotar algunos globos en ese momento, sin necesidad de permitir que se inflen más con una paciencia que Marvel parece haber perdido.

Como os decía más arriba, este aceleramiento puede suponer una ventaja o una desventaja enorme, optando la mayoría de los lectores por ésta última opción. Al fin y al cabo, si alguien se acercara a "Imperio Secreto" sin haber leído ningún evento Marvel desde "Secret Wars", se llevará una gran sorpresa al no reconocer, lejos de las condiciones y características aisladas de las series regulares de cada personaje o grupo de la editorial, muchos de los acontecimientos y cambios que han tenido lugar en el universo de la Casa de las Ideas. Y no es el único defecto que se han ido ganando esta especie de blockbusters en forma de historias que, en muchos casos, no son más que pases para la siguiente, como si fueran cómics que tuvieran que realizarse sí o sí, y los autores intentaran quitárselos de encima lo más rápidamente posible, sensación que se agudiza cuando el equipo creativo del evento, en especial el dibujante principal, va y viene como si no quiere la cosa, cuando en relatos de este tipo, como la primera y magistral "Civil War", la paciencia de la editorial fue absoluta para que el ilustrador, en este caso Steve McNiven (El viejo Logan, Imposibles Vengadores), tuviera el tiempo suficiente para acabar su trabajo. Pero hay un punto más al respecto, y es el hecho de que parece que desde que la Bruja Escarlata acabó con los Vengadores, en esa caída y renacimiento propiciada por Brian Michael Bendis (Alias, Daredevil) cuando entró en la serie regular del grupo, hace ya años, renovando el concepto y haciendo de esta colección, no sólo de las más vendidas de la editorial, sino el eje principal sobre el que giraba todo el universo Marvel (en ese caso era "Los Nuevos Vengadores"), todo deba pasar porque los héroes se enfrenten entre ellos, dejando a los villanos de turno de lado, sensación que, de nuevo, aumentó a partir de "Civil War", creándose cada cierto tiempo una serie de "Civil Wars" (en plural) más "pequeñas" que han enfrentado a grupos de héroes con grupos de héroes. Van quedando atrás historias como "Invasión Secreta", donde los buenos y los malos se unían para hacer frente a una amenaza en común, y "Asedio", donde los villanos la montaban gorda, obligando a los héroes a salir de sus escondites para arreglar el problema de una vez por todas.  En su lugar, aparecen "Miedo Encarnado", "Axis", "Civil War II" y "Los Vengadores vs. La Patrulla-X", ejemplificando ésta última el carácter de copias de "Civil War" del que os hablaba antes, característica que también posee, y no para bien, la saga de la que vengo a hablaros hoy.

Ni siquiera tenemos que ser puntillosos para encontrar esos parecidos razonables. Ya los títulos "vs" dejan muy claro por dónde van los tiros, y si no fuera así, las diferentes sinopsis terminan por corroborarlo. Después de todo, ¿de qué iba exactamente "Los Vengadores vs. La Patrulla-X"? Del enconado y esperado enfrentamiento entre los dos grupos de héroes, curiosamente, por motivos bastante parecidos a los que dieron lugar a "Civil War II", es decir, el uso de las habilidades superiores de un personaje en concreto; en la primera historia se trataba de Hope, a quien los Vengadores veían como una amenaza al tratarse del recipiente del Fénix, un arma de destrucción planetaria, mientras que los mutantes creían que sería su resurrección ante la enésima extinción que vivían; en la segunda saga, el personaje que lo liaba todo era Ulysses, un inhumano con la capacidad de predecir el futuro, sobre todo, si éste incluye un gran desastre, una habilidad que SHIELD y ciertos héroes pretenden utilizar para evitar ataques por sorpresa y salvar el mundo con mayor eficacia, pero en la que otros no confían, al entender que es una especie de discriminación muy complicada de deshilar. Mientras que "Civil War II" surgía casi de la nada (fue toda una sorpresa que los enfrentados en esta ocasión fueran Iron Man y la Capitana Marvel, situándose el primero esta vez como el "bueno" de la historia), "Los Vengadores vs. La Patrulla-X" venía de lejos, concretamente, desde que la Bruja Escarlata, como recordábamos antes, mutante y vengadora, destrozaba al grupo de héroes, antes de que se la llevase Magneto y pudiera formar la llamada Dinastía de M, una realidad alternativa donde todos los héroes habían conseguido sus mayores deseos, al mismo tiempo que era dominada por la raza mutante, una realidad que acababa con ese "No más mutantes" de Wanda que casi aniquila a los mutantes, dejando apenas doscientos mutantes con poderes en el planeta. En pocas palabras, la trama de "Los Vengadores vs. La Patrulla-X" era, más bien, un atar cabos abiertos mucho, mucho antes, un barril de pólvora que debía explotar tarde o temprano. Un poco como ha ocurrido con "Inhumanos vs. Patrulla-X", que también contiene pedacitos de "Civil War II", con ese tema Inhumano que lleva cocinándose desde hace mucho, mucho tiempo, incluso antes de la última "Secret Wars". Sin embargo, si la secuela de "Civil War", como os conté por encima en su día, daba la impresión de ser un revival sin chispa del evento original, "Inhumanos vs. Patrulla-X" se queda incluso un peldaño por debajo, no sólo pareciendo una copia de "Los Vengadores vs. La Patrulla-X", sino una copia mal planteada, sosa, floja en su desarrollo y contenedora solamente de unos cuantos momentos puntuales que podrían definirse como magistrales.

Dicen las malas lenguas que la cada vez mayor presencia de los Inhumanos en Marvel se debe al hecho de que desean usarlos para sustituir a los mutantes, cuyos derechos cinematográficos se encuentran en manos de la Fox, es decir, en manos de otra productora, por lo que no pueden sacarles beneficios en la gran pantalla. De este modo, y como habría hecho ya Marvel con los Cuatro Fantásticos, a los mutantes les tocaría un buen descanso editorial debido a que no le pueden sacar todo el partido económico que les gustaría a los pensadores de la Casa de las Ideas. Teniendo en cuenta la gran cantidad de series regulares con la que cuentan actualmente los mutantes, muchas de ellas conectadas a "Inhumanos vs. Patrulla-X", parece que ese rumor ha sido desmentido de forma absoluta, así que vayamos a por lo que es verdad, que es el intento de Marvel de darle más cancha a los inhumanos, sin que por ello se vean afectados los mutantes. Y sí, también parece que hay de por medio intereses cinematográficos (por ejemplo, en la serie televisiva "Agentes de SHIELD" el tema inhumano ha sido una de las principales tramas argumentales durante sus tres primeras temporadas), pero ninguno de ellos pasa por borrar a los mutantes del mapa y sustituirlos por los inhumanos, sino más bien con el objetivo de que ambas poderosas razas convivan. Como si "Inhumanos vs. Patrulla-X" fuera una metáfora de esos movimientos editoriales, nos encontramos ante una historia en la que ambas razas se enfrentan debido a la posible extinción de cada una de ellas, una historia que, como el mencionado choque entre los Vengadores y la Patrulla-X, viene de lejos, en concreto, desde "Infinito", otro de esos eventos blockbuster de Marvel donde Thanos y su Orden Negra, aparecían en la Tierra, dispuestos a acabar con el hijo de Thanos, una misión escondida como una búsqueda de tributos. ¿Qué detalle lo cambiaba todo? Thane era el hijo inhumano de Thanos. ¿Qué quería decir eso? Que para conseguir su identidad y localización, Thanos tuvo que enfrentarse nada más y nada menos que a Rayo Negro, rey de los Inhumanos, llevándose a cabo un combate brutal cuyas consecuencias fueron la caída de Attilan, base de los inhumanos, y el estallido de una bomba terrigena por parte del monarca, lo que ocasionó que la terrigenesis, el proceso por el que una persona normal con genes inhumanos adquiere las habilidades especiales de estos, se esparciera por todo el planeta.

Y es ahí donde empieza la serie regular de los Inhumanos, colección de la que provienen muchos de los sucesos que dan lugar a "Inhumanos vs. Patrulla-X", y que surgió a partir de "Infinito", aunque tampoco vamos a ser ingenuos a estas alturas, porque algo tuvieron que ver también los planes cinematográficos de Marvel Studios para esta raza de seres superpoderosos. Recordemos que no sólo formaban parte de las primeras temporadas de "Agentes de SHIELD", sino que iban a tener superproducción propia a estrenar en 2019, hasta que, por una serie de razones nunca confirmadas (o desmentidas), la película pasó a ser una serie de televisión cuyos primeros capítulos se están emitiendo estos días, una serie que se ha llevado tal número de críticas negativas con tan sólo un par de trailers que ya se habla de serie de temporada única, afirmando que la renovación nunca tendrá lugar, y que estamos ante un producto muy, muy, muy lejos de los "Daredevil" y "Jessica Jones" de Netflix, y que ni siquiera es capaz de acercarse a "Agentes de SHIELD". Sin embargo, en las viñetas, las nuevas oportunidades para los Inhumanos han salido mucho mejor, navegando su serie regular por una calidad que oscila entre el notable y el bien, al menos, en general. Ha tenido momentos mejores que otros, pero el hecho de que sus historias se vieran implicadas en "Secret Wars", que sus personajes tengan cada vez más importancia en el universo Marvel actual, que posea una regularidad como hacía años que no disfrutaba y de la que han ido surgiendo nuevos e interesantes personajes cada vez más esenciales; para muestra, el botón con forma de Ulysses, el inhumano causante de "Civil War II", intercambiable, sí, porque en otro tiempo hubiera sido un mutante que habría dado lugar a "Los Vengadores vs. La Patrulla-X". ¿¿Qué os decía más arriba? Al menos, hay que señalar que desde Marvel siempre han sabido equilibrar la balanza en estas sagas de forma tan descarada como inteligente; si en "Civil War" apenas veíamos la intervención de mutantes e inhumanos, en "Los Vengadores vs. La Patrulla-X" eran los anteriores quienes se quitaban de en medio, siendo los Vengadores los que apenas aparecen en "Inhumanos vs. Patrulla-X", salvo aquellos que forman parte también de ambos bandos, claro.

Pero la colección regular de esta raza de humanos con grandes habilidades contiene una mirada de detalles tan importantes como los mencionados. Uno de ellos es que es en ella donde se explica todo el tema de la nube terrígena y cómo va avanzando por la Tierra, transformando a todo aquel que posee el gen inhumano. Y es precisamente entre las series de estos y mutantes, gracias a las cuales comprobamos cómo afecta esta nube a las diferentes razas, empezando a matar al homo superior como si se tratase de un virus, una situación a la que se le va sacando muchísimo partido en la historia. Después de todo, aquellos que odian a los mutantes, ven en la nube la solución al "problema" de esta raza, mientras que los propios mutantes no ven más que otra extinción que se les viene encima, una extinción que es un milagro para la raza inhumana, ya que la nube (o las nubes) van creando más y más inhumanos, expandiéndolos por todo el globo. En pocas palabras, y un poco como ocurría en "Los Vengadores vs. La Patrulla-X" en cuanto a la posición que tomaban los grupos alrededor de Hope y el Fénix, las nubes son para los inhumanos un nuevo comienzo y para los mutantes un nuevo final. ¿Solución? Los mutantes empiezan a tomarla, liderados por la Patrulla-X, en "Muerte de X", una miniserie que no sólo sirvió como prólogo a "Inhumanos vs. Patrulla-X", sino para explicarnos qué sucedió con Cíclope. Si hacemos memoria, justo antes de "Secret Wars", Scott Summers dejaba un poco de lado su papel de "nuevo Magneto" para establecer lazos de paz con la población humana. De repente, con el escenario tras "Secret Wars" más que colocado en su sitio, descubríamos que las "nuevas" historias de Marvel empezaban ocho meses después de lo sucedido en el ambicioso evento. Nos topábamos con cambios más que establecidos en la continuidad, como Peter Parker con su propia empresa, Miles Morales más que nombrado el segundo Spiderman, el Viejo Logan pululando entre los X-Men de siempre como si tal cosa y Cíclope bajo tierra. Al igual que otros cómics han hecho con los personajes anteriormente mencionados, y muchos otros en diferente situación antes y después de "Secret Wars", "Muerte de X" nos explicaba detalladamente lo que pasó con Cíclope y los primeros movimientos de la Patrulla-X contra las nubes terrígenas, todo desde la perspectiva de prólogo a lo que estaba por acontecer, de ahí su carácter de miniserie aparte de las series principales.

 Y llegamos a "Inhumanos vs. Patrulla-X". Como ya os he comentado alguna que otra vez en este blog, en ocasiones, hablar de las novedades (ya sean comiqueras, literarias o gamers) una vez ha pasado un tiempo prudencial desde que son novedades, da una perspectiva diferente a la hora de hablar sobre ellas. En este caso, además, con la miniserie principal ya leída, puedo comentaros qué me ha parecido, eso sí, sin spoilers de por medio, que esos igual me los guardo para la reseña que estoy preparando, aunque bien sabéis los habituales de la Cueva del Extraño que solemos ser un espacio libre de spoilers, en especial, si hablamos de obras recientes. "Inhumanos vs. Patrulla-X" es la explosión lógica de todo lo que hemos estados viviendo alrededor de los inhumanos durante los últimos años, centrándose sobre todo en su conflicto con la Patrulla-X, conflicto recrudecido por la muerte de Cíclope. Por supuesto, los primeros compases del evento son para que los personajes traten de solucionarlo mediante el diálogo, a pesar de lo que piensen otros, más interesados en demostrar que el poder lo ostentan ellos. Cuando todas las vías diplomáticas finalizan, o eso parecen, surge el enfrentamiento, y es la Patrulla-X la que golpea primero después de unos movimientos bastante sospechosos por parte de los Inhumanos. Dicho y hecho, los X-Men, de forma bastante inteligente, atacando Attilan y dejando fuera de combate incluso a la familia real inhumana, encabezada por Medusa desde hace tiempo, junto a nada más y nada menos que la Antorcha Humana. Y aquí paro para no desvelaros nada más, a pesar de que ya os haya comentado algunas de las partes más emocionantes. Durante seis números, más los cruces habituales en las series principales y algunas que poco tienen que ver con la trama, somos testigos de la lucha entre inhumanos y mutantes, de la ruptura de amistades, de la confirmación de relaciones, del vaivén de complicadas decisiones y de combates la mar de interesantes. Sin embargo, en el cómputo general, "Inhumanos vs. Patrulla-X" me ha parecido una saga bastante sosa, floja, utilizada para atar cabos más que para contar algo de interés y clara imitadora de los conceptos de "Civil War" y "Los Vengadores vs. La Patrulla-X", careciendo de las sorpresas que estos eventos ofrecían, de su ambición, de su capacidad de asombro, de su impacto y cayendo en el "esto acabo de leerlo" que tanto daño puede hacer. Y lo hace. En este caso, mucho.

Porque a pesar de disfrutar de unos Magneto y Emma Frost en estado de gracia, de unos inhumanos acojonados ante el "nuevo" Dientes de Sable (recordemos que en él siguen las consecuencias de "Axis"), de unos mutantes divididos por la decisión de atacar Attilan, de unos neo-inhumanos que podrían llegar a ser de los principales héroes Marvel, de unas páginas espectaculares, de un desarrollo más que correcto... la saga me ha dejado muy, muy frío, siendo, siempre desde mi prisma personal, un evento fallido en diversas partes, al menos, a la hora de lo que debe ser un evento de estas características. Como ya comenté durante una entrada parecida sobre "Civil War II", estábamos ante una saga muy lejana en calidad a la original, pero que se dejaba leer, que resultaba entretenida y abría un escenario bastante interesante, a corto y largo plazo. Con "Inhumanos vs. Patrulla-X" ni siquiera pasa eso; sí, se han abierto nuevas colecciones regulares mutantes, que no dejan de ser derivaciones de las que ya teníamos; y sí, han cambiado cositas entre los inhumanos, aunque no demasiadas. Ha sido terminar esta historia, y Marvel se ha centrado en la, por ahora genial, "Imperio Secreto", que sí parece tan ambiciosa como capaz de transformarlo todo en la línea de "Civil War", "Asedio" y "Secret Wars", como si "Inhumanos vs. Patrulla-X" hubiera sido sólo una especie de puente entre sagas, una aduana por la que pasar antes de centrarse en lo que verdaderamente quería, que es un "Imperio Secreto" antes de adentrarse a la vuelta a los orígenes con la prometedora "Marvel Legacy". Incluso, como decía casi al empezar esta entrada, en el apartado de los dibujantes, tenemos uno de esos bailes que tan mal sientan en un proyecto de tal magnitud, aunque no ha sido tan traumático como otros casos. La miniserie se la han repartido Leinil Francis Yu (Invasión Secreta, Ultimate Vengadores), espectacular y habitual de este tipo de eventos a partes iguales, y Javier Garrón (Secret Wars: Inferno), más desconocido en estas historias, pero que ha sabido cumplir con eficiencia en todos los sentidos. Una de las agradables sorpresas de "Inhumanos vs. Patrulla-X".

En conclusión, y sin entrar en detalles de consideración que sí abordaré en la correspondiente reseña, tenemos entre manos un evento blockbuster que, perfectamente, podría haberse quedado contenido en alguna de las series regulares de los Inhumanos o la Patrulla-X, un poco como "Punto Muerto" con los Vengadores y el Capitán América, porque para lo que nos cuenta no son necesarias tantas alarmas. Venimos de "Secret Wars" y "Civil War II", que sí que ofrecían la ambición que merecen las historias de este tipo, ambición, alcance, capacidad de sorprender, espectacularidad (recordemos, de nuevo, que estamos ante obras que son blockbusters en modalidad viñetas) y cambios reales. "Inhumanos vs. Patrulla-X" no es mala, no es un desastre, pero uno se espera más de este tipo de sagas que ocupan titulares y arrastrar docenas de series que ven interrumpido su devenir normal para pararse y centrarse en los acontecimientos que narran. Posee escenas espectaculares, enfrentamientos bastante chulos, un equipo creativo más que solvente y ata cabos largamente sueltos, pero como un evento más contenido habría estado mejor. Da la sensación de que la historia ha aparecido así para cumplir una cuota, una cuota de eventos de pasada, de esos que se olvidan tan fácilmente como se leen, para cumplir una cuota de eventos por año. "¿Qué metemos entre "Civil War II" e "Imperio Secreto"? "Cerremos todo el tema de los Inhumanos, y así no dejamos al lector descansar entre eventos blockbuster". Es más, pensemos en algunas de las consecuencias finales de "Civil War II", con el Capitán América adquiriendo más poder y esa visión de Miles Morales asesinándolo. ¿Qué sobra? Que el siguiente gran evento fuera "Inhumanos vs. Patrulla-X", al menos, contado de esta manera. A estas alturas, sobran las imitaciones de "Los Vengadores vs. La Patrulla-X" y "Civil War", sobre todo, cuando de ésta acabamos de terminar su secuela. La miniserie entretiene, no nos equivoquemos, tiene sus momentos y concluye argumentos. Sin embargo, las intenciones para ponerla en marcha de esta forma, parecen otras diferentes a las de ofrecer al lector un producto a la altura de las expectativas levantadas. Habrá que esperar a "Imperio Secreto" para encontrarlas.


viernes, 29 de septiembre de 2017

Here´s Johnny! Las pesadillas de Stephen King Vol. I (1974-1989): Un año aterrorizado en Maine


Debo confesar que este libro es el que más me ha costado escribir desde que empecé a publicar en solitario en un ya lejano 2012, cuando se editó "Actos de Venganza", aquella primigenia antología de relatos de suspense y terror con la que sudé sangre para colocar unos cincuenta ejemplares de nada (qué tiempos en los que no entendía que toda venta cuenta, y que, al menos en España y en lo referente a la literatura de género, las tiradas se agotan libro a libro, con paciencia, tesón y constancia, no lanzando la obra y esperando que se venda sola y de golpe). Las cosas han cambiado mucho desde entonces, principalmente, porque he logrado captar a más lectores, libro a libro (el poder del jamón y de la adorabilidad de los gatos que me escriben las obras), y eso quiere decir que cada nuevo título, por fortuna, tiene más gente que lo compra y, espero, disfruten con él. Sin embargo, todo está relacionado también con la editorial con la que publique, el tema que trate en el libro, la distribución, los eventos a los que acuda, la promoción en general e incluso la época del año en la que se edite el volumen. Y un gran ejemplo de todo esto, y más, es el primer volumen de "Las pesadillas de Stephen King", mi iniciación en el terreno del ensayo, un título que ha sido todo un antes y un después en mi carrera literaria (cómo impresiona la frasecita, y cuánto cuesta creérmela) a muchos niveles, y del que toca hacer un repaso desde que salió, en una de estas entradas de aniversario, aunque es cierto que apareció en las librerías en junio del pasado 2016. Sin embargo, ¿qué mejor que darle unos meses de tregua, sobre todo si hablamos del verano? Al fin y al cabo, por entonces, el auténtico desembarco del libro tuvo lugar a partir de septiembre de ese año, aunque los meses previos fueron bastante emocionantes. ¿Me acompañáis por los dulces recuerdos que tengo de todo este año en Maine?

Tranquilos, porque intentaré que sea una entrada menos pesada de lo normal, pero me veo casi en la obligación de realizar un repaso de cómo nació el proyecto, quizás el proyecto literario más ambicioso en el que me he sumergido, tan enorme que, en ocasiones, me he preguntado si no tendría que haberme metido en otro tipo de ensayo como primer paso en este tipo de libros. Esa reflexión se me pasa pronto, en cuanto tengo en cuenta lo bien que me lo he pasado releyendo toda la bibliografía de King, buceando en su vida personal, rescatando anécdotas desconocidas y revisionando las adaptaciones cinematográficas y televisivas de sus obras. Después de todo, quienes me conocéis, sabéis lo fan, MUY FAN, que soy del Rey, y hablamos de un libro completo hacia su persona, hacia su obra, hacia... todo lo que él es. ¿Cómo me voy a arrepentir de ello? En absoluto, y mucho menos cuando tengo el libro en las manos, con la excelente calidad que le han sabido dar los chicos de Applehead Team Creaciones, expertos en este tipo de ensayos, tan imitados hoy día por otras editoriales (no hay nada más halagador que abrir camino, ¿verdad?). Al respecto, también debería mencionar la pequeña sorpresa que supuso descubrir que aparecieron dos libros sobre King justo después de que publicáramos "Las pesadillas de Stephen King", por casualidad, como si nunca antes esos autores hubieran tenido la oportunidad antes de sacarlos. Evidentemente, no hay tema de ensayo que sea exclusivo de nadie, y King no es una excepción. Sin embargo, no deja de ser curioso el momento en el que se editaron esos dos volúmenes que, bueno, ya hoy están actualizados, por razones que iré explicando en esta entrada, motivos que son los que han llevado a que se retrase el segundo volumen de la obra publicada por Applehead Team Creaciones. Por elegancia (o un intento de ella; no me gusta echarme flores que, de merecer, deberían ser lanzadas por vosotros, lectores) no mencionaré el nombre de esos libros, ni tampoco opinaré sobre ellos, y menos en una entrada como ésta que debe ser de celebración, pero no quería dejar de señalar ese curioso detalle que, espero, no se repita cuando salga el segundo volumen de "Las pesadillas de Stephen King", lo cual, teniendo en cuenta que es una obra que está prácticamente lista, lo dudo bastante. 

Me voy centrando de nuevo. Os hablaba de lo ambicioso de un proyecto que nació cuando todavía existía la editorial Tyrannosaurus Books, con la que saqué tres libros: "Actos de Venganza", Cinco tumbas sin lápida" y "Drácula vs. la Momia: Batalla por Chicago". Entre proyecto y proyecto, les comenté la idea, cuando iniciaron la tanda de ensayos, de realizar un libro sobre la figura y obra de Stephen King. La respuesta fue rápida y contundente: no. Por supuesto, me dieron una explicación argumentada, aunque a mi modo de ver, mal argumentada. Según me comentaron, ya había muchos libros acerca del de Maine; yo los sigo buscando. Es evidente que les propuse la idea habiendo investigado sobre los títulos que podíamos encontrar en España protagonizados por el Rey, y no es que fueran pocos, es que eran prácticamente ninguno, y no digamos ya cercanos a lo que yo pretendía escribir. En países hispanohablantes sí que existía algún que otro volumen, aunque nada realmente exhaustivo, minucioso y mucho menos actualizado. En el ámbito nacional, lo máximo que podíamos hallar en librerías eran un par de títulos centrados, sobre todo, en las adaptaciones cinematográficas del autor, y de nuevo, de rápida desactualización, aunque eso nunca era culpa de los escritores de los ensayos, sino del interminable número de proyectos cinematográficos y televisivos que siempre corren alrededor de King (sin ir más lejos, en el primer volumen de "Las pesadillas de Stephen King" encontramos la ficha de "It (Eso)" que viene con datos sobre la nueva película, más que estrenada, y cuyo análisis deberá ir en el segundo volumen). En conclusión, nunca entendí tales argumentos, pero me parecieron muy respetables, así que guardé el proyecto para entre novelas. No tuve que esperar mucho a que se pusiera de nuevo en pie, porque pocos meses después, conocía a los chicos de Applehead Team Creaciones.

En realidad, y como ya sabéis quienes leísteis una entrada similar en este blog cuando acababa de salir "Las pesadillas de Stephen King", a uno de los editores ya lo conocía bastante bien antes de que Applehead Team Creaciones tuviera su primer y gran éxito editorial: "Cannon Films", del que realicé reseña por este rinconcito de Internet y, además, señalé como uno de los mejores libros del año 2014. Emilio Díez, Frank Muñoz y Pedro J. Tena eran los jefazos de esta interesante editorial malagueña, los manzanitos, como yo los llamo, y a quien conocía era al primero, Emilio, con quien trabé una gran amistad a partir de un par de encontronazos en eventos literarios en Málaga a los que siguieron una invitación por su parte para colaborar en "Invasores de Mundos", una antología de ciencia-ficción de la que siempre me enorgulleceré de formar parte. Durante una reunión con Emilio, no sólo me habló sobre Applehead Team Creaciones y sus socios, sino también de lo que pretendían con la editorial y un par de proyectos en los que quizá yo estuviera interesado. Y sí, uno de ellos era un ensayo sobre Stephen King. Casualidad entre casualidades, le desvelé mis planes alrededor del de Maine, y dicho y hecho, o al menos, dicho, porque lo de hacerlo iba a llevar más tiempo. Os hablo de hace justo tres años, en septiembre de 2014 nada más y nada menos, así que imaginaos lo que ha llovido, la de cambios que ha sufrido "Las pesadillas de Stephen King" y todo el trabajo que tiene detrás. ¡Si todavía no está terminado! Eso sí, fue casi inmediato lo de ponernos manos a la obra, llegando a la conclusión de que sería un tomo enorme el que nos saldría, conclusión que se tornó fallida en cuanto empezamos a descubrir todo el material que sosteníamos en nuestras manos. Primer y único cambio de los gordos: el volumen se dividiría en dos, con promesas de un tercero para dentro de unos años. ¿Y las portadas? Las realizaría un habitual de Applehead Team Creaciones, Manuel J. Iniesta (Disparate Nacional), que ya trabajó con Emilio en "Invasores de Mundos". El proyecto se encontraba asentado. Nació "Las pesadillas de Stephen King", y en verano de 2016 apareció su primer y ochentero volumen.

También os comentaba antes las dudas que, en ocasiones, me surgen en la actualidad acerca de la ambición que conlleva un ensayo de tal magnitud. Pensemos que "Las pesadillas de Stephen King" ha sido mi primer ensayo, uno que ha ocupado dos volúmenes, y aun así, he tenido que condensar información, sin contar con la posibilidad de que surja un tercer tomo para dentro de un tiempo. ¿Repetiría con el de Maine si me pusiera de nuevo a realizar mi primer ensayo? Por supuesto. Es verdad que me lo pensaría dos veces, en eso no os voy a engañar, y que hay momentos en los que parece que el segundo volumen no va a finalizarse nunca (con el primero pasaba lo mismo aunque no a tantos niveles por tratarse de una etapa más o menos cerrada en la carrera del autor) que he resoplado, meditando si mi primer ensayo no tendría que haber sido de un tema más concreto, no tan abierto y/o extenso. Las dudas son normales en estos casos, o al menos, yo me las tomo así, por lo que tampoco le doy demasiadas vueltas, quedándome con todo lo bueno que me ha dado "Las pesadillas de Stephen King", ¡y eso que me refiero sólo al primer volumen! Al fin y al cabo, hablamos de Stephen King, quien introdujo el verdadero amor a la literatura de terror en mi corazón lleno de pesadillas, quien consigue me compre varias ediciones de todas sus obras, quien es una referencia para mí como persona y como profesional, cuyos libros me empujaron a escribir (aunque el motor que me da fuerzas es más personal, todo hay que decirlo). ¿Qué puedo añadir al respecto? Es King. Creo que eso lo resume todo, de principio a fin. Y sí, me siento muy orgulloso de ser una de las pocas personas en nuestro país en haberse atrevido a escribir un ensayo sobre el Rey, y además, intentando que sea a la vez completo y actualizado al milímetro. ¡Y qué demonios! Me lo he pasado de muerte llevando a cabo el libro, ahondando en aspectos del autor que ni conocía y, por supuesto, el acabado final que le han dado los chicos de Applehead Team Creaciones es impresionante, yendo un paso más allá de lo visto en "Cannon Films", su primer título publicado, y precisamente, el que me convenció de querer trabajar con ellos. Si creéis que "Las pesadillas de Stephen King"

En resumen, de arrepentirme poco, a pesar de las dudas que puedan surgir de cuando en cuando al comprobar cómo uno sigue escribiendo y el material del ensayo parece no terminarse. Cosas de escritores que pueden ser trasladadas a otros ámbitos, como bien sabréis. Y llegados aquí, ¿qué tal le ha ido este año a "Las pesadillas de Stephen King"? ¿Se han cumplido las expectativas puestas en el libro? ¿He salido airoso de mi primer ensayo? ¿Debería retirarme de este tipo de libros y no tratar de escribir más? ¿El de Maine se avergonzaría de lo que he hecho con él? ¿Los lectores se han dado la vuelta y estamos ante el primer pinchazo de Applehead Team Creaciones? Bueno, tengamos en cuenta que siempre que se me edita un nuevo trabajo literario, me pongo en modo pesimista-realista, esto es, suelo pensar que me la voy a pegar, al menos, las primeras semanas, hasta que llegan los primeros comentarios, opiniones y cifras de ventas. Estamos ante una obra que tiene "Stephen King" en el título, por lo que cagarla con algo así era complicado, pero también es un ensayo, por lo que el público que me suele leer igual no se acercaría a él de la misma manera. Los ensayos no son novelas ni antologías, e invitan más a leerlos por los temas que tratan que por los autores que les dan forma. Aun así, he tenido la suerte de que muchos de mis lectores se han aproximado a "Las pesadillas de Stephen King", aunque creo que algo tiene que ver el hecho de que mis obras estén tan influencias por la literatura de nuestro querido Steve. Pero al gran, ¿cómo ha funcionado mi carta de amor a King a todos los niveles? Me complace comunicaros que muy, muy, muy bien. Mejor de lo que esperaba, os lo puedo asegurar.

A nivel de crítica y público, parece que a los lectores les ha gustado bastante, destacando el tono que le he dado el ensayo. Como fiel seguidor de este tipo de libros, siempre me ha gustado el ensayo de tú a tú, por llamarlos así, que el académico. Eso no quiere decir que de estos últimos no haya leído y disfrutado al mismo tiempo, pero sí me atraen más los primeros, donde el autor nos cuenta todo lo que sabe sobre el tema en cuestión como si se encontrara a nuestro lado, como si fuera nuestro amigo, como si estuviéramos frente a un vecino que nos narra una bonita historia repleta de extensos datos que no se hacen pesados. Y por lo que he ido leyendo acerca de "Las pesadillas de Stephen King", lo he conseguido, lo que me hace sentirme bastante orgulloso y poner más carne todavía en el asador para la segunda parte. Sin embargo, el par de críticas negativas (literalmente dos, a día de hoy, claro) que ha recibido el tomo, han sido precisamente por este tono, un tono que, cerrando el círculo, le cojo "prestado" al propio Stephen King, experto y profesional a la hora de contarnos largas y espeluznantes novelas, sin olvidar sus impactantes relatos, con ese tono cercano, sencillo que no simple, como si fuera un amigo personal que comparte con nosotros una interesante historia, ya sea de miedo o no, ya sea alrededor de una fogata en un bosque o en el porche de su casa, mientras bebemos unas cervezas bien frías. Parece ser que ese enfoque no ha gustado a algún que otro reseñador que confunde el "yo quiero que sea esto éste libro" con el "este libro es esto, y se anunciaba así", sin olvidar que un ensayo se puede enfocar de varias formas, sin que haya una objetivamente cierta y única. Ojo, que mis palabras no se confundan. No estoy apaleando a quienes no hayan disfrutado del ensayo, pero cuando se miente sobre él, se espera algo que uno se ha fabricado sólo en su cabeza y se confunde lo objetivo con lo subjetivo, lo mínimo es defenderse. Qué menos cuando hay tanto trabajo detrás, tantas reseñas positivas y tanto lector contento con un ensayo que sólo pretende ser un homenaje sincero al Rey del Terror, una oda a su obra y vida, una carta de amor tanto para él como para sus lectores constantes, aunque es una lectura que también pueden disfrutar quienes se han acercado poco a su bibliografía, o aquellos que todavía no se atreven a hacerlo. ¡Animaos en ese caso! Os estáis perdiendo a una leyenda viviente de la literatura de género. Y lo que no es género.

Si el público ha respondido bien a "Las pesadillas de Stephen King", las cifras de ventas no se han quedado atrás. A día de hoy, y a pesar de que las cifras no se puedan comparar a las de otros amigos y compañeros literarios que trabajan con editoriales más grandes, distribuciones gigantescas y mareantes números de ejemplares, el ensayo es mi libro más vendido, seguido muy de cerca por "Tormenta Sangrienta", "El que se esconde" y "Cinco tumbas sin lápida"; y eso que muchos de mis lectores de novelas se han quedado atrás, desinteresados por el formato de ensayo que presenta este libro. A pesar de que no se ha pegado ninguna pegatina de segunda edición en la portada (Applehead Team Creaciones no funciona exactamente así), no ha dejado reimprimirse en ningún momento, estando totalmente agotado en Amazon mientras escribo esto, y eso que durante este mes se ha repuesto varias veces, pero conforme los ejemplares aterrizaban en Amazon, volaban, algo sorprendente, aunque también lo achaco a la presencia de las películas "It" y "La Torre Oscura", estrenadas entre agosto y septiembre, sólo con semanas de diferencia. Además, al ser un ensayo, es un libro al que le queda todavía mucho, mucho tiempo de vida, y que ni siquiera acabará cuando salga el segundo volumen, al contrario, volverá a tener una segunda vida cuando eso suceda, lo cual ocurrirá, si todo va bien esta vez sí que sí, en el primer semestre del próximo 2018, ya con la nueva tanda de producciones y proyectos editoriales King. Sí, a nivel de público, crítica y ventas, no puedo estar más contento, aunque antes de que parezca que me alabo a mí mismo, debo decir que la principal victoria con esta primera parte de "Las pesadillas de Stephen King" ha sido concluirlo, y que la gran respuesta que ha tenido ha sido gracias a la editorial y los lectores; los primeros, porque se han dejado la piel en este proyecto; y los segundos, porque no pueden ser más amables, no pueden leerme con mejores ojos y porque han conectado muy, muy bien con el libro. Y parece que el libro con ellos, por fortuna.

En cuanto al alcance que ha tenido el ensayo, tampoco se ha quedado corto. En el programa de radio El Sótano, del que os hablé mucho, aunque nunca lo suficiente, cuando se hizo un año desde la salida de "El que se esconde", mi novela de terror publicada por Dilatando Mentes, hablaron, mucho y bien, del volumen, acompañando los análisis de algunas de las obras de King con menciones del libro, tratándolo (y tratándome, ojo) siempre con un cariño inaudito para alguien como yo, un cariño que pocas veces se encuentra en un medio similar, y que ha llevado a que mantengamos una fuerte amistad en un corto período de tiempo. Por supuesto, no podían faltar las consabidas visitas a Luces en el Horizonte (y menos a este impresionante programa de radio-podcast llevado por Luis Martínez Vallés, ya que fue de gran ayuda para refrescarme la memoria con ciertos temas acerca del de Maine, lo cual conseguí por medio de los especiales que se grabaron con la inestimable aportación de Asier Menéndez Marín, uno de los grandes expertos españoles de Stephen King), al programa de televisión Málaga TeVé (qué buena charla eché con el gran Diego Banderas, siempre disponible para ofrecerme unos valiosos minutos en su espacio), a la web de terror Abandomoviez y a un espacio que empieza a ser habitual gracias a los contactos de los editores de Dilatando Mentes. Me refiero al Diario Sur de Málaga, y si ya la entrevista que me hicieron (bastante extensa, por cierto) para promocionar "El que se esconde" fue fantástica, llenando de ilusión y orgullo, lo conseguido con "Las pesadillas de Stephen King" estuvo a punto de costarme un infarto. La promoción que se hizo de "El que se esconde" en el principal periódico de Málaga, mi ciudad, estuvo dentro, así que imaginaos cuál fue mi sorpresa cuando el artículo y entrevista sobre "Las pesadillas de Stephen King" no sólo ocupó varias páginas del interior del diario, sino que aparecía incluso en portada. ¡En portada! Aunque suene a ego de escritor (no nos engañemos, un poquito sí que lo es), acudir al kiosko a primera hora de la mañana y adquirir un ejemplar del periódico, con mi fotografía en portada, fue una sensación única para un juntaletras de tres al cuarto como yo. Me resulta difícil describirlo, pero es una sensación cercana a la de recibir en casa tu primer libro en solitario, e incluso cuando apareces por primera vez en una publicación en papel. Una pasada... y más allá, hablando en plata. Espero repetir con la segunda parte, por supuesto, aunque todo se verá llegado el momento, que tampoco es cuestión de redunda con maese King; estoy seguro de que si el segundo volumen aporta algo nuevo a lo ya contado, tendremos otra vez la amabilidad de Francisco Griñán para llevarnos a la portada. ¡Ojalá! Por supuesto, entre la miriada de entrevistas, de radio y escritas, no me olvido de viejos y nuevos conocidos como The Last Journo (Manuel Mañero), Proyecto Terror (Patricia Prida), 233º (Carlos Arroyo), Esradio (Laura Herrero) y muchos amigos más que se han interesado por el ensayo, dejándonos un hueco para promocionarlo y charlar sobre él con todos ellos. Lo cierto es que la campaña publicitaria de "Las pesadillas de Stephen King" ha sido bastante amplia, empujada por los contactos de Applehead Team Creaciones, los conseguidos mediante Dilatando Mentes y Apache Libros, y la presencia en cines y televisión de películas King, o la aparición de nuevos libros del autor. Y no, no me olvido de las charlas que he podido dar en persona en eventos y convenciones tales como la MarbeCon realizada en Marbella, Málaga, donde fui invitado por los amables y currantes Daniel Ferrer y Tony Camacho, por mediación de José del Río Fortich. Nunca podré darles las gracias lo suficiente por la amabilidad y la disposición que me han regalado en todo momento. Que me disculpen amigos y compañeros a los que se me ha olvidado nombrar, pero sois tantos los que habéis aportado, ayudado, empujado y difundido el ensayo, que a mi memoria le cuesta reteneros en mayor o menor medida.

No os preocupéis, que voy terminando, sobre todo después de dos párrafos bien extensos. Sé que ya debéis estar cansados y, sin duda, si habéis llegado hasta aquí, algo bueno debo estar haciendo. O vosotros mismos, que me leéis con los mejores ojos, algo que no me canso de asegurar. Sin duda, hace falta paciencia para aguantar algunos de estas tocho-entradas, otra buena razón para daros infinitas gracias. Antes de dejaros con unos cuantos enlaces para que os hagáis con el libro, si es que todavía no lo tenéis, dejad que hago repaso del año que le queda a este volumen, seguramente todavía mejor que el que ha pasado, sobre todo, por la incorporación del segundo tomo, con el que podréis ver el trabajo al completo de los últimos tres o cuatro años alrededor de la vida y obra de Stephen King. Ante todo, hemos querido ser tan respetuosos con el autor como con los lectores constantes que le siguen (le seguís) desde hace décadas, que se dice pronto, y no ofrecer un par de libros repletos de fotografías ya vistas o que no importan a nadie (me parece que os daría bastante igual si yo me viera con King o fuera a los lugares que le inspiraron para algunas de sus obras, ¿verdad?) más mucha información sacada directamente de la Wikipedia. Lo que hemos intentado con "Las pesadillas de Stephen King" es una carta de amor para el de Maine, para su mundo, para todo lo que rodea y para aquellos que le siguen, que han crecido con él e incluso ahora escriben, influenciados claramente por sus obras, por su universo. No me corresponde a mí decir si lo hemos conseguido o no, ahí están los comentarios, las reseñas, los análisis, las críticas y los mensajes que nos hacéis llegar. Vosotros sois quienes decidís si se ha logrado. Intentarlo, lo hemos intentado. Y además, con todas nuestras fuerzas, dejándonos la piel, casi literalmente, en este ensayo, siendo todo esto aplicable tanto para el primer como para el segundo volumen, del que espero hablaros en los próximos meses, sin forzar vuestra paciencia mucho más. Prometido. No os molesto más, y os dejo con los enlaces que os llevarán a webs donde directamente podréis adquirir vuestro ejemplar del primer volumen del ensayo; no os preocupéis si en alguno no encontráis stock, porque suelen reponer rápido:

Aquí podéis comprar el ensayo en la página de Nafra Colección.

Aquí podéis adquirir un ejemplar en la librería online Cyberdark.

Aquí podéis pillaros el tomo en Amazon.

Aquí podéis comprar el ensayo en la página web de En Portada Cómics.

Sólo me queda daros las gracias a todos, lectores constantes, y no sólo, insisto, por leer hasta el final esta gigantesca entrada, sino por apoyarme en tan ambiciosa y complicada empresa durante todo un año. ¡No! Diría que incluso más, desde hace ya tres, pues os vengo hablando de "Las pesadillas de Stephen King" desde 2014, cuando el proyecto era una pequeña semilla de lo que hoy es y de lo que tiene que seguir siendo, porque esto no concluye con este primer tomo, sino que dentro de poco, antes de lo que pensáis (ahora sí, de verdad), tendréis el segundo, con un montón de novedades con respecto al de Maine, además de los consabidos análisis de novelas, ensayos, antologías, películas y series, en un listado actualizado al milímetro, llegando incluso a obras como "Sleeping Beauties", que mientras escribo esto es el último libro publicado por King, en este caso junto a su hijo Owen. Millones de gracias también por vuestra paciencia, lectores constantes. Espero que el año que viene estemos hablando de ese segundo volumen. ¿Cuento con vosotros?

¡Gracias, gracias, gracias! Tened la completa seguridad de que por delante nos queda mucha Maine que recorrer.

¿Os apuntáis, lectores constantes?


lunes, 4 de septiembre de 2017

Reseñas literarias: Aquí vive el horror


Ficha Técnica

Título original: The Amityville Horror
Autor: Jay Anson
Portada: Yzquierdo
Género: Terror
Nacionalidad: Estados Unidos
Formato: Cartoné
Nº de páginas: 210
Editorial: Círculo de Lectores
Publicación: 1979


Sinopsis:
En noviembre de 1974, Ronald DeFeo hijo, miembro de los DeFeo, que habitan una casa colonial en la tranquila localidad de Amityville, asesina fríamente a toda su familia de noche y con un rifle, asestando varios disparos por la espalda y a la cabeza. Durante el posterior juicio, la principal defensa de Ronald es declararse mentalmente inestable, apoyándose en las presuntas voces que le ordenaron cometer los crímenes, y que provenían de la propia casa, maldita según sus declaraciones. Cuando todo parece una treta barata por parte de la defensa del único DeFeo superviviente, una nueva familia, los Lutz, se traslada a la vivienda, sólo para sufrir el mes siguiente una serie de sucesos sobrenaturales que convierten su estancia en una auténtica pesadilla, extendiendo de este modo la leyenda del horror de Amityville.


Reseña:
Fantasmas, hombres lobo, muertos vivientes, casas encantadas, posesiones, extraterrestres con malísimas intenciones, vampiros, demonios, mansiones abandonadas, psiquiátricos malditos, muñecos vivientes, asesinos en serie... La literatura de terror se alimenta de un sinfín de conceptos que dan (y han dado) para interminables e infinitos ensayos, ideas a las que multitud de escritores han sabido sacarle partido en algún que otro momento, dándonos obras que nos han hecho pasar mucho miedo y que, en algunos casos, se han convertido en verdaderas joyas de la literatura, y no sólo de género, sino también universal. Ahí tenemos "Drácula", ahí tenemos "Frankenstein", ahí tenemos "Soy leyenda", ahí tenemos algunos de los títulos más importantes de Stephen King (Cementerio de animales, Joyland), ahí tenemos "El Exorcista" y ahí tenemos cualquier trabajo literario de Edgar Allan Poe (La caída de la casa Usher, El barril de amontillado) o de H. P. Lovecraft (En las montañas de la locura, El horror de Red Hook), entre muchas otras novelas y relatos. Como es evidente, el terror escrito proviene, principalmente, de la imaginación de sus autores, aunque luego utilicen referencias directas que pueden provenir en ocasiones de sucesos autobiográficos, o de acontecimientos ocurridos a conocidos y amigos. En conclusión, es lógico que un escritor de terror tome referencias reales y, a partir de ahí, las alimente hasta convertirlas en novelas o relatos completos, llenos de monstruos, asesinos y demás seres o situaciones sobrenaturales, dantescas y llenas de tensión, pero siempre rozando el consabido "basado en hechos reales". Sin embargo, a veces, sólo a veces, esta afirmación es la principal protagonista de alguna que otra obra de terror, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que, al fin y al cabo, la realidad suele ser más terrorífica que la ficción.

Esta afirmación, que suele ser cierta en un alto porcentaje de las veces que se pronuncia, se suele referir a monstruosidades humanas como actos de terrorismo, violaciones, asesinatos, robos, delincuencia, malos tratos, violencia de género y un largo etcétera que da más miedo que cualquier vampiro, hombre lobo, muerto viviente o fantasma que podamos imaginar. Es el terror real, el verosímil, el que sabemos a ciencia cierta, al cien por cien, que existe, que está ahí, que nos espera a la vuelta de la esquina, y que puede suceder en cualquier instante, sólo por un mal golpe de suerte, porque nos encontremos en el lugar equivocado en el momento más inoportuno, o porque a nuestro vecino le dé la real gana de ser un verdadero hijo de puta con nosotros un día concreto. Que seamos padres, sepamos que nuestro hijo ha salido de fiesta y recibir una llamada a las tantas de la mañana, es un miedo muy, muy real; pasear una tranquila tarde por una ciudad cualquiera, y ser víctima de un acto terrorista, es un miedo muy, muy real; ir por carretera en dirección a nuestras vacaciones, y que se nos cruce un conductor borracho que nos arruine la vida, es un miedo muy, muy real. En definitiva, parece que sí, que la realidad suele superar a la ficción. Sin embargo, hablamos de actos demostrables, reales, auténticos, demostrados por la realidad en la que vivimos, no de sucesos sobrenaturales, sucesos sobrenaturales reales, por más que parezca una afirmación un tanto contradictoria. Vale, que existan fantasmas, monstruos, demonios, el más allá y los extraterrestres, entre una gran cantidad más de hechos inexplicables, todavía no está probado, al menos, si generalizamos y damos por ciertos los componentes científicos con lo que se estudian. Eso no quiere decir que el mundo real no esté repleto de lo sobrenatural, y es ahí dónde entra que la realidad supere a la ficción, porque a pesar de que el cine y la literatura hayan bebido enormemente de leyendas, cuentos y acontecimientos verdaderos dentro del campo de lo sobrenatural, los orígenes de tales historias suelen ser más aterradoras que lo que nos ha presentado el celuloide y la literatura.

Precisamente, el mundo de las películas (y las series también, no nos las dejemos atrás) y el mundo de los libros son los que más partido les han sacado a esas historias reales a pesar de su alto componente sobrenatural. Si continuamos con lo curioso que resulta el asunto, nos es fácil comprobar que cine y literatura se conectan de manera bastante estrecha con este tipo de obras, llegando incluso a veces a confundir al espectador y al lector en lo relacionado con lo que es real y lo que no, y dónde termina el libro y dónde comienza el filme, o viceversa. Los ejemplos podemos contarlos por docenas, y diría que me quedo corto, teniendo entre sus filas auténticas joyas del terror escrito y fílmico. Ahí tenemos "El Exorcista", película que adaptaba la terrorífica novela de William Peter Blatty (Legión), y que, a su vez, estaba basada en una suceso real, donde el personaje de la niña protagonista era, en realidad, un niño. Son muchos los rumores que sitúan la novela en la que se basó Steven Spielberg (El diablo sobre ruedas, Munich) para realizar "Tiburón" como la adaptación de otro aterrador suceso real, con tiburón asesino de fondo. Yéndonos a por uno de los habituales de la literatura de género, o lo que es lo mismo, visitando Maine momentáneamente, muy conocida es la anécdota de Stephen King con "El resplandor", cuyo hotel, el maléfico Overlook, se basa a su vez en un hotel real, el Stanley, uno de los más encantados de Estados Unidos, que se dice pronto; sobra recordar la adaptación cinematográfica de "El resplandor", dirigida por Stanley Kubrick (La naranja mecánica, La chaqueta metálica), y que, a pesar de cambiar mucho del material original, continuaba el concepto de hotel maldito. Y qué decir de muchas de las películas de terror actuales, como las dos entregas de "Expediente Warren", que recogen muchos datos de numerosos libros sobre el matrimonio Warren, como bien sabéis, amantes de lo sobrenatural, un matrimonio real que se dedicó a investigar, tratar y resolver casos paranormales que tenían que ver, generalmente, con espíritus, fantasmas y demonios; y sí, aquí podrían entrar también los spin-off de la muñeca Annabelle, un objeto maldito real que descansa en el siniestro museo personal de los Warren, que incluso se puede visitar hoy día. Como decía antes, los ejemplos se podrían contar por cientos, pero para esta reseña nos interesa uno muy concreto al que el cine y la literatura han sabido sacar mucho, mucho provecho, ¿o deberíamos hablar más de explotación? Me refiero al caso de la famosa casa maldita de Amityville.

Incontables ensayos, innumerables novelas, infinitos relatos, continuas referencias en la cultura popular y nada más y nada menos que doce películas, consiguen que el caso de Amityville sea, probablemente, el más popular con respecto a los sucesos sobrenaturales reales llevados a la gran pantalla y tratados en la literatura. Y no es para menos, si tenemos en cuenta lo terrorífico y sangriento que resulta si entramos de llenos en él. Recordemos que el caso de Amityville se considera uno de los más importantes de todos los tiempos en el universo de la parapsicología, siendo la casa protagonista una de las más encantadas de todo el planeta, lo cual se dice pronto, una especie de ejemplo perfecto para las historias de domicilios malditos. Además, tenemos entre manos dos casos en uno, porque lo que nos narra el horror de Amityville (me refiero al suceso real, no a la novela que reseño en esta ocasión) es lo que provocó el asesinato de casi toda la familia DeFeo, para después contarnos la convivencia de los Lutz con los acontecimientos paranormales que tenían lugar en la vivienda, antes de salir corriendo de ella cuando llevaban apenas un mes en ella. Sí, tal y como suena, parece la típica historia de familia sufriendo en una casa encantada, y en pocas palabras, lo es, aunque luego vaya más allá y, como comentábamos al principio, el suceso real sea mucho, mucho, mucho más aterrador que lo que pueda dar de sí cualquier novela o relato de casa malditas pergeñado por un escritor de terror. Al fin y al cabo, Ronald DeFeo asesinó de verdad a toda su familia, según confesó después, porque se encontraba acosado por voces que se lo ordenaban, lo que inició un juicio de lo más estrambótico, conectado más tarde, o según aseguraban los más escépticos, a los hechos de la familia Lutz, quienes deseaban aprovecharse de la fama adquirida por la casa, y al revés, viendo los defensores de DeFeo una oportunidad de oro para conseguir la mínima pena para su cliente al presentar las pruebas necesarias de que la vivienda se hallaba encantada de arriba abajo. Más tarde, y según indican numerosas informaciones, ninguna otra familia trasladada a la mencionada residencia de Amityville tuvo problemas con ella, aunque hay declaraciones que indican todo lo contrario.

Sea como sea, el caso de Amityville lo tiene todo. Es aterrador, se enclava en los 70, hay un cura por ahí, un par de familias destrozadas, se puede visitar el lugar, los Warren estuvieron brevemente involucrados, hubo asesinatos, existían demonios en la casa, los fantasmas y los poltergeists tuvieron su dosis de protagonismo, la comunidad científica no dudaba del fraude que era, la historia se trasladó a la literatura y al cine, la casa de Amityville apareció en numerosos programas de televisión de temática sobrenatural, las revistas que giraban y giran alrededor de lo paranormal publicaron miles y miles de página al respecto... Hay que admitir, que los sucesos de la casa de Amityville se prestaban bastante para ser trasladados al cine y a la literatura. El séptimo arte no se anduvo con tonterías, y en 1979, poco después de los sucesos reales de Amityville, se estrenaba "Terror en Amityville", que nos presentaba una recreación cinematográfica de la pesadilla que vivió la familia Lutz en la horrible casa, una cinta que no era nada del otro mundo, pero que pasó a convertirse en un filme de culto casi de inmediato por su origen, por la cercanía con el hecho original y por la gran cantidad de secuelas que tuvo, cada una peor que la anterior, siendo muchas de ellas auténticos desechos de serie Z que apenas tenían nada que ver con los sucesos de Amityville. Sin embargo, y a pesar de lo interesante que resultaría analizar todas y cada una de las mencionadas entregas, mejor nos centramos en el medio literario, concretamente, en uno de los libros más importantes aparecidos sobre el tema, uno que se editó tan próximo al incidente que se podría considerar como un diario de lo vivido por los Lutz. "Aquí vive el horror", aunque pueda parecer una novelización de lo ocurrido en Amityville, es en realidad algo más cercano al día a día que sufrieron los Lutz en la casa justo después del crimen de los DeFeo, al poco de trasladarse, lo que convierte a esta obra en una terrorífica curiosidad que pone los pelos de punta, sobre todo al sumergirnos tanto en los sucesos reales que da la sensación de que estemos en plena pesadilla con los Lutz.

La novela de Jay Anson (escritor que podría dar para un libro completo, como comprobaremos en las próximas líneas) nos relata la odisea de los Lutz por sobrevivir a Amityville durante el mes (o casi) que vivieron en el domicilio encantado. Como decía antes, a la historia no le falta de nada, y viéndola con perspectiva, bien podríamos tener entre manos la plantilla perfecta para escribir una novela de terror con casa encantada como protagonista. Evidentemente, dividir los hechos reales de los inventados por Anson no sólo es complicadísimo, sino bastante imposible por el carácter verosímil y real que posee el volumen, lo que, como ocurre con las películas de género basadas en hechos reales, aumenta la tensión que vive el lector con cada página. Todo se inicia con normalidad en "Aquí vive el horror", con la familia Lutz llegando a la casa, mudándose como cualquier otra familia y comenzando una nueva vida. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa (la novela no es larga, e incluso en ciertos círculos sería considerada una novela corta, o a punto de serlo en su momento), se nos descubren los secretos de la vida de los Lutz, como que los hijos de ella pertenecen a un matrimonio anterior y que él está pasando apuros económicos, no digamos ya con la compra de la nueva vivienda. Conforme les conocemos más, también ahondamos en los misterios del nuevo hogar familiar, como habitaciones secretas, zonas frías, un embarcadero bastante extraño y estancias en las que el perro de la familia no es que no quiera entrar, es que se muestra completamente asustado si alguien intenta obligarlo a ello. Pasan los días, los sucesos sobrenaturales se intensifican, y los Lutz, que al principio se muestran escépticos, comienzan a creer que de verdad hay algo maligno en la vivienda, algo que quiere hacerse con sus almas. Los peores episodios los protagonizan una especie de cerdo que parece haberse hecho amigo de la pequeña de la familia, un ser llamado Jodie, sin olvidar la presencia que persigue a la madre e incluso la hace levitar en su propia cama.

"Aquí vive el horror" va de menos a más, como debe hacerlo una buena novela de terror, presentadonos a los personajes poco a poco, centrándose en la familia Lutz pero sin olvidar al padre Mancuso, quien con sólo un par de contactos con la casa, ya se ve afectado por ella de tal manera que incluso no puede hablar del tema sin recibir algún daño a distancia, provocando algunas de las escenas más truculentas e inquietantes del libro. Por supuesto, parte de los familiares de los Lutz también tiene su cuota de protagonismo cuando van a visitarles, consiguiendo más y más pasajes de esos que dan muy mal rollo. Sin embargo, insisto, hay que tener paciencia, porque el libro, como los acontecimientos en la (im)popular casa de Amityville, se van cociendo poco a poco, sin ninguna prisa, y ni siquiera cuando faltan pocas páginas para acabar hemos asistido a una explosión sobrenatural, sino que las presencias paranormales aparecen por capítulos de forma bastante equilibrada. Por supuesto, hay que tener en cuenta, de nuevo, que no estamos ante una novela al uso, sino ante una recreación casi milimétrica de los hechos reales que acontecieron en la casa. Fechas exactas, nombres y menciones lo atestiguan, a pesar de todos los líos en los que se metió posteriormente su autor, Jay Anson, al respecto, según se decía por entonces, por exagerar una situación que no era para tanto, algo que jamás se terminó de dilucidar al cien por cien. Al respecto, no cabe duda de que uno de los mayores alicientes que contiene el libro es la inclusión de de los planes auténticos de la casa, además de bocetos de los dibujos que hizo Missy, la pequeña de la familia, sobre algunos de los espíritus que querían su amistad para siempre. Entre todas, me gustaría destacar la ilustración que hace del cerdo Jodie, al que luego se identificó como uno de los demonios que acosaban la vivienda. Aterradora.

Una lástima que la edición no acompañe, y no me refiero a la presentación de "Aquí vive el horror", en tapa dura con camisa, más o menos de lujo. Señalo, eso sí, que hablo de la edición de Círculo de Lectores, un manjar literario complicado de encontrar hoy día sin pagar un buen dinero por él, a menos que se tenga mucha, mucha suerte. Pero decía que es una lástima la edición, aunque la verdadera pena es la traducción al castellano de esta edición en concreto, horrible hasta decir basta, con continuas erratas, palabras con letras separadas, falta de letras en algunos casos e incluso términos tan extraños y mal usados en la escena en cuestión que a uno se le hace bastante cuesta arriba leer según qué párrafos. Es una pena que un trabajo tan pésimo al respecto haga perder puntos a una obra tan curiosa, interesante y aterradora, de esas que dan miedo de verdad de principio a fin, inquietando cada vez más, una excelente muestra de que la realidad es capaz de superar la ficción incluso en temas sobrenaturales, aunque luego estén en tela de juicio. Quizás ese sea otro de los defectos, y a la vez virtud, de "Aquí vive el horror", su carácter de libro de información para parapsicologos aficionados, para aquellos a los que nos interesan estos temas más allá de la ficción, para los consumidores habituales de revistas como "Enigmas" y "Más Allá", programas televisivos como "Cuarto Milenio" o documentales como todos los del matrimonio Warren (ambos aparecen en el libro, por cierto, siendo uno de los mejores momentos del mismo, aunque sólo sea por su presencia testimonial) y derivados. "Aquí vive el horror" es el ejemplo idóneo de cómo pasar verdadero miedo con una sucesión de páginas, una joyita del terror escrito, terror que aumenta conforme pensamos, mientras leemos, que todo lo que se nos cuenta ocurrió de verdad. ¿O quizá no? La respuesta final depende de cada uno de nosotros.


Nota: 8,5/10


domingo, 13 de agosto de 2017

Sospechosos Habituales: Las vidas posibles de Mr. Nobody


Ficha Técnica

Título original: Mr. Nobody
Director: Jaco Van Dormael
Intérpretes: Jared Leto, Diane Kruger, Sarah Polley, Rhys Ifans, Natasha Little, Juno Temple, Linh Dan Pham, Toby Regbo, Clare Stone, Daniel Mays, Michael Riley, Allan Corduner, Laurent Capelluto, Andrew Simms, David Kennedy, Tedd Dillon.
Guión: Javo Van Dormael
Música: Pierre Van Dormael
Género: Drama, romance, ciencia-ficción, fantástico
Nacionalidad: Bélgica
Duración: 133 minutos
Año: 2009


Sinopsis:
Año 2092. Nemo Nobody, cercano a los ciento veinte años de edad, es el último ser humano mortal de una Tierra donde la inmortal es de lo más natural. Pasando lo que pueden ser sus días finales, empieza a recordar las vidas que hubiera podido vivir, ¿o quizá las que ha vivido en realidad? ¿Qué hay tras el señor Nobody, un anciano que parece no tener recuerdos y, al mismo tiempo, tenerlos todos a la vez? Un periodista descubrirá todas las posibles vidas del señor Nobody, todos sus posibles amores, todos sus posibles errores y todas las posibles decisiones que pudo tomar, no tomó y tomó al mismo tiempo.


Sospechosos habituales:
El doctor Curt Connors, también conocido como el Lagarto, es el padre del Joker, quien tiene como gran amor a Sally, directamente llegada de Sin City, la Ciudad del Pecado, y a la vez es entrevistado por el criminal Allan, enemigo jurado de Tintín y el capitán Haddock. 

Curiosidades:
-Juno Temple (Los tres mosqueteros, Cuernos) es una sospechosa habitual, aunque sólo sea por un papel comiquero más que el que interpreta en el filme. Un par de años antes de intentar sobrevivir a la Ciudad del Pecado en la secuela de la popular "Sin City", dirigida por Frank Miller (Batman: Año Uno, 300) casi una década después de la primera entrega, la actriz se la vio con la Gotham de Christopher Nolan (Interstellar, Dunkerque) en "El Caballero Oscuro: La leyenda renace", la última parte de la trilogía del realizador sobre el Caballero Oscuro. En el filme, Temple interpretaba a la avariciosa y ladrona amiga de la Selina Kyle de Anne Hathaway (El diablo viste de Prada, Colossal). Además, al igual que Jared Leto (El Club de la Lucha, La habitación del pánico), siempre ha estado en las listas de algunas de las películas comiqueras más importantes del séptimo arte, quedando siempre relegada en el momento definitivo de conseguir el papel.

-Rhys Ifans (Little Nicky, Hannibal: El origen del mal) ya tuvo sus pinitos con personajes de cómic mucho antes de inyectarse una fórmula que lo convertiría en un lagarto gigante con gusto por matar a adolescentes con poderes arácnidos. En realidad, el actor participó en el filme "Garfield 2", donde ponía voz a uno de los secundarios, y aunque el rollizo gato amante de la lasaña no es una creación comiquera en el amplio sentido de la palabra, sí que nació en las tiras cómicas que reciben su nombre.


-Jared Leto como el Joker en "Escuadrón Suicida".



-Jared Leto como Nemo Noboy en "Las vidas posibles de Mr. Nobody".



-Rhys Ifans como el doctor Curt Connors/El Lagarto en "The Amazing Spider-Man".



-Rhys Ifans como el padre de Nemo en "Las vidas posibles de Mr. Nobody".



-Juno Temple como Sally en "Sin City: Una dama por la que matar".



-Juno Temple como la adolescente Anna en "Las vidas posibles de Mr. Nobody".



-Daniel Mays como el criminal Allan en "Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio".



-Daniel Mays como el periodista en "Las vidas posibles de Mr. Nobody".




Próximamente tendremos más sospechosos habituales.