martes, 4 de agosto de 2015

Reseñas cinematográficas: Ant-Man


Ficha Técnica

Título original: Ant-Man
Director: Peyton Reed
Intérpretes: Paul Rudd, Michael Douglas, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Michael Peña, Bobby Cannavale, Wood Harris, Judy Greer, Abby Ryder Fortson, David Dastmalchian, T. I., Martin Donovan, John Slattery, Hayley Atwell, Anthony Mackie, Dax Griffin, Hayley Lovitt, Rod Hallett, Joe Chrest, Michael A. Cook, Stan Lee.
Guión: Edgar Wright, Adam McKay, Paul Rudd, Joe Cornish
Música: Christophe Beck
Género: Acción, ciencia-ficción, fantástico
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 117 minutos
Año: 2015


Sinopsis:
El futuro de Scott Lang no pinta demasiado bien a pesar de haber pagado su deuda con la sociedad tras una serie de importantes robos a personas que se lo merecían. Sin trabajo, con la tentación de regresar a su antiguo oficio y con una hija a la que quiere pero a la que su ex-mujer impide ver, Scott Lang se debate entre hacer lo correcto y cambiar de vida, o continuar siendo el ratero que era cuando fue a prisión. Una oportunidad única aparece para que Scott, junto a sus compañeros de correrías, entre en la casa de un viejo millonario donde, en vez de dinero, halla un extraño traje que, en realidad, será el comienzo de su nueva vida como héroe. El traje, junto con la formula con la que funciona, es propiedad del doctor Hank Pym, un importante científico que, en el pasado, fue Ant-Man, un superhéroe con la habilidad de encogerse y controlar a cualquier hormiga, lo que lo convertía en una de las armas vivientes definitivas. Tras abandonar después de un trágico suceso, y sin intención de compartir su formula y el traje con nadie más que con él mismo, Pym ve como su empresa va siendo absorbida por la ambición de Darren Cross, su pupilo, quien también pretende crear su propia formula empequeñecedora junto con el traje de combate de Chaqueta Amarilla. Hank Pym, junto a su hija Hope, quiere a Scott para que le ayude a evitar que el traje llegue al mundo, y para ello usará sus habilidades como ladrón para conducirlo por la senda del bien y convertirle en un héroe, en el siguiente Ant-Man.


Reseña:
¡Al fin! Sí, debo reconocer que tenía muchas, muchas ganas de que "Ant-Man" llegase a los cines para poder disfrutarla. Vale, eso no tiene nada de extraño si tenemos en cuenta que soy muy fan del universo Marvel (tanto del comiquero como del cinematográfico o, en resumen, de Marvel en todas sus formas), pero teniendo en cuenta por lo que ha pasado la producción de la última película de la Fase 2 de Marvel Studios, ya tenemos ahí un matiz tan importante como interesante. Y eso sin dejar de lado la cantidad ingente de críticas que aseguraban que estábamos ante el primer gran fracaso de Marvel Studios, eso sí, críticas que salían sin que ni siquiera se hubiera estrenado el filme; prejuzgando que da gusto, ¿eh? Más que desalentarme, estos comentarios dañinos y para nada constructivos, me dieron más ganas todavía de ir a la sala de cine más próxima y disfrutar del nuevo héroe de Marvel Studios en la pantalla grande. Y eso que el Hombre Hormiga no es de mis personajes Marvel favoritos, pero ya tenía varios motivos bastante poderosos. Había otro que también fue crucial para que tuviera tantas, tantas ganas de ver de qué era capaz la productora con un personaje así en la pantalla grande, y ese motivo era el hecho de que estábamos ante una película envuelta en muchos secretos.

Vivimos unos tiempos cinematográficos en los que encontrar información sobre un filme a punto de estrenarse es bastante fácil. No relativamente, sino bastante, bastante sencillo. Desde la información que nos llega antes siquiera de que comience el rodaje hasta los últimos spots días antes de su estreno, pasando por fotografías de los fans durante los rodajes, las imágenes oficiales, los trailers filtrados, los avances largos, los detrás de las cámaras antes del estreno, los rumores que a veces son ciertos, las confirmaciones, los desmentidos que no son tales... Tal es la gran cantidad de información que se vierte sobre los estrenos cinematográficos desde hace años, que es fácil tragarse algún spoiler antes de ir al cine o estropearse alguna sorpresa, cuando no reventarse directamente los secretos de la producción. Por fortuna, no es algo que ocurra con todas las producciones que llegan a los cines, aunque sí, sobre todo, con los blockbusters de turno, los filmes veraniegos y, en general, con los grandes estrenos. Es algo lógico si lo vemos desde el punto de vista del marketing, es decir, hay que atraer a los espectadores al cine, y eso se hace dando información jugosa, a veces, demasiado jugosa. Eso no ha ocurrido con "Ant-Man".

¿Preparados para conocer a un héroe diferente?


Ojo, dejad que matice. La campaña publicitaria de "Ant-Man" ha sido bastante potente, pero se ha quedado bastante lejos de la de otras películas de Marvel Studios como "Los Vengadores: La era de Ultrón" y "Thor: El mundo oscuro", por poner dos ejemplos rápidos. También hay que admitir que en Marvel Studios saben cómo guardar celosamente los secretos de sus películas, algo que han cumplido siempre a rajatabla aunque el descubrimiento de dichos secretos hubiera llevado a más gente a los cines, pero no es menos cierto que el bombardeo publicitario al que nos somete el estudio con cada nuevo estreno es abrumador en más de una ocasión. Con "Ant-Man" no ha sido así, lo que ha provocado que, al final, nadie supiera qué esperar exactamente de una película que ya de por sí era bastante ambigua con respecto a su tono y, por supuesto, su calidad. Sí, "Ant-Man" ha sufrido numerosos problemas en su realización desde que comenzó en 2006, un par de años antes del estreno de "Iron Man" y la aparición en sociedad de Marvel Studios como productora que se encargaría por sí sola de realizar filmes sobre los personajes Marvel cuyos derechos todavía ostentaba la editorial. Eso, precisamente, hubiera sido un buen motivo para darle más caña todavía a la maquinaria de marketing, una gran razón como el mismo personaje protagonista, un Hombre Hormiga cuya fama está a años luz de la de personajes como Spiderman y Lobezno, e incluso muy por debajo de la de Iron Man, Thor, Hulk y el Capitán América.

Hay que admitir, y no lo digo en tono peyorativo, que un personaje como el Hombre Hormiga no es muy atrayente, al menos, no para el gran público que acude a los cines, ese público que recibió con los brazos abiertos a los héroes anteriormente mencionados. Marvel Studios ha conseguido con sus filmes que Thor, el Capitán América, Iron Man y Hulk no sólo sean muchos más conocidos que antes sino que, en algún que otro caso, sean conocidos mundialmente. Es cierto que eran personajes que lo ponían bastante fácil, todo lo contrario que el Hombre Hormiga o Ant-Man, nombre con el que se le menciona durante todo el filme. Tenemos entre manos a un superhéroe que ya en los mismos cómics se ha dejado bastante de lado en los últimos años a pesar de ser uno de los más importantes en el inicio de Marvel como editorial con ese mismo nombre. Después de todo, Ant-Man, cuando debajo de su máscara estaba el doctor Hank Pym, fue uno de los miembros fundadores de los Vengadores, en los cómics, claro, llegando a encontrarse en algunas de las historias más importantes del grupo e incapaz de perderse la mayoría de grandes eventos de la editorial, sin mencionar que ha protagonizado cómics bastante importantes en la evolución de Marvel. De ahí que sea raro que la publicidad de "Ant-Man" haya sido tan mínima.

Empequeñecer para conseguir poder


Tampoco ayuda nada a que el personaje sea también poco reconocido debido a unos poderes algo... ¿débiles? ¿Ridículos? Yo, como fan de Marvel, no los llamaría así, pero ya me entendéis. Ante las el poder del trueno de Thor, las habilidades en combate del Capitán América, la armadura de Iron Man, la tremenda fuerza de Hulk e incluso la pericia en la lucha de la Viuda Negra y Ojo de Halcón, que un hombre adquiera la talla de una hormiga y pueda comunicarse con ellas no parece demasiado espectacular. Sin embargo, no es eso todo lo que Ant-Man es capaz de hacer, como bien sabemos los que seguimos sus andanzas en los cómics y quienes hayáis visto ya la película. Igual que Thor no es sólo un dios con un martillo, igual que Iron Man no es sólo un millonario con una armadura e igual que el Capitán América no es sólo un soldado con un escudo, Ant-Man hace mucho más que empequeñecerse y hablar con las hormigas. Pero ya me entendéis, eso, en apariencia, no es tan espectacular como los poderes de los mencionados personajes. Otro motivo para que Marvel Studios lo diera todo con respecto a la publicidad de "Ant-Man" y, ni siquiera así, nos ha agobiado con el marketing del filme. Si buscamos algún referente en la productora nos encontramos con otro que también ha sido una de las más agradables sorpresas no sólo de Marvel Studios, sino también del panorama de las adaptaciones comiqueras para el cine. Hablo de "Guardianes de la Galaxia".

El caso de "Guardianes de la Galaxia" fue curioso desde el primer momento. ¿Hacer un blockbuster con personajes totalmente desconocidos incluso para los fans de Marvel? ¿Personajes como un mapache parlante, un árbol alienígena y un bruto verde tatuado incapaz de relacionarse correctamente con los demás? ¿Una aventura espacial gamberra, cachonda y con ecos de los 80 cuando todas las películas de Marvel Studios se enclavaban en cierta realidad y verosimilitud? Y, como os decía antes, vimos una campaña de marketing que escondía las mejores cartas de la baraja al mismo tiempo que resultaba discreta y sutil. Es más, ¿recordáis el famoso primer trailer de "Guardianes de la Galaxia"? Si, ese que salió con el grandiosa canción Hooked on a feeling. ¿Qué sensación os dio ese avance? Fue... extraño, ¿verdad? Demasiado cómico y gamberro como para ser un filme de Marvel Studios como los que habíamos visto hasta el momento. Avances diferentes, mínima publicidad, protagonistas totalmente desconocidos... Y la película funcionó a todos los niveles hasta el punto de que es considerada uno de los mejores filmes del estudio, a la altura de "Los Vengadores" e incluso superior en algunos aspectos. Seré claro ya que estamos comparando: "Ant-Man" es la "Guardianes de la Galaxia" de este año. Eso sí, con algunos matices.

El primer Ant-Man, el doctor Hank Pym


Como veréis por los párrafos que llevo escritos por el momento en esta reseña, no estoy dando un repaso a la historia de Marvel Studios y sus producciones como suelo hacer cuando toca la crítica de una de sus películas. La razón es tan simple como que hace poco ya lo hice, concretamente, en la reseña de la magnífica "Los Vengadores: La era de Ultrón", por lo que llevar a cabo el mismo repaso tendría poco sentido más allá de comentaros en unas pocas líneas lo que dio de sí la secuela de "Los Vengadores", algo que haré, pero de forma aislada, ya que para entender ciertos sucesos en "Ant-Man" hay que comprender cómo acabó el anterior filme de Joss Whedon (Ángel, Serenity). También es cierto que no quiero resultar redundante ni que os aburráis con esta reseña, ni mucho menos hacerla eterna. Además, el personaje del Hombre Hormiga y el rodaje de "Ant-Man" contienen suficientes datos interesantes como para no necesitar recorrer una vez más el camino de Marvel Studios desde 2008, al menos, no al completo. Tanto los problemas en la producción del filme como la historia de Hank Pym y Scott Lang en los cómics dan para prólogos muy atractivos, así que, vayamos a por ellos antes de meternos de lleno en la película propiamente dicha.

Hank Pym, el primer Hombre Hormiga, es un héroe de su tiempo, es decir, de los años 60, donde los superhéroes se enfrentaban a los comunistas, ya sabéis, a la amenaza amarilla, a los comunistas y demás supervillanos y monstruos estrafalarios que proliferaban por entonces. Como los Cuatro Fantásticos, el Hombre Hormiga era un personaje cuyas raíces se encontraban antes de que Marvel fuera conocida como Marvel, es decir, en los cómics de terror y ciencia-ficción que triunfaban antes de que Stan Lee (Spiderman, Doctor Extraño) revolucionara el mercado con su concepto del héroe Marvel, es decir, el héroe con los pies de barro, donde Hank Pym encaja perfectamente. Nacido en "Tales of Astonish" antes de recibir serie regular, y creado por Stan Lee, Jack Kirby (Los Cuatro Fantásticos, Pantera Negra) y Larry Lieber, Hank Pym se nos presentaba primero como un cientifico y poco después como el Hombre Hormiga tras descubrir unas particulas muy especiales a las que denomina Partículas Pym que, junto al traje especial que se crea y el casco con el que se puede comunicar con las hormigas, se convierte en el superhéroe Hombre Hormiga. Poco después conocía a Janet van Dyne, de la que se enamora al mismo tiempo que le otorga poderes con los que la joven se convierte en la Avispa. Ambos formaron un curioso equipo de superhéroes que se enfrentaba a criminales, monstruos, supervillanos y alienígenas (qué tiempos). No tardaron mucho en cruzarse con Hulk, Iron Man y Thor, con quienes fundaron los Vengadores.

El traje tiene poder


Nuestro querido científico no tardó demasiado en adquirir su segunda identidad superheroica, la del Hombre Gigante, usando un derivado de su suero de partículas Pym gracias al cual adquiría el tamaño de un gigante (lo cual podría ser realmente espectacular en el cine). Tiempo después los lectores supimos que esta transformación la llevó a cabo porque se sentía inferior a sus compañeros, algo que como el Hombre Gigante no ocurría, aunque tuvo que acostumbrarse a sus nuevos poderes. Tanto Hank como la Avispa fueron y vinieron de los Vengadores durante varias etapas, siempre para tomarse ciertos descansos y tener algo de tranquilidad en su relación. En uno de los regresos, Hank Pym se convirtió en Goliath, tercera identidad superheroica que usaba que no era más que la del Hombre Gigante pero con algunos pequeños añadidos. Esta identidad no sólo vio cómo Pym se pasó bastante tiempo en su forma de gigante sin poder cambiar, sino que también fue usada por Clint Barton, más conocido como Ojo de Halcón, durante una temporada en la que el arquero creía que sería más útil así. Poco después, Hank Pym creó a Ultrón, el robot asesino, uno de los más famosos y terribles enemigos de los Vengadores, lo que no fue más que otro ladrillo en la casa de la locura que estaba construyéndose alrededor de Hank Pym, una que incluía su identidad de Chaqueta Amarilla, en principio una doble personalidad con la que Janet se acabó casando al descubrir quién era en realidad, lo que, en parte, ayuda a que Pym se recupere de este episodio de inestabilidad mental.

Quizás el final del personaje tal y como lo conocimos muchos se produjo cuando golpeó a Janet en uno de sus episodios de locura. Fue la gota que colmo el vaso en el historial de un personaje que, desde hacía ya años, no había estado nada centrado, llegando incluso a parecer el típico científico loco que acaba queriendo conquistar el mundo. Los cambios de identidad, la doble personalidad de Chaqueta Amarilla, la creación de Ultrón, el sentimiento de inferioridad, sentirse minusvalorado como científico ante figuras como Reed Richards y Tony Stark, los malos tratos hacia Janet, su conducta cada vez más violenta hacia los supervillanos... No, Hank Pym no estaba muy centrado, y seguiría así tras su expulsión de los Vengadores y el divorcio de Janet. Eso sí, poco a poco, hemos ido recuperando al heroico Hank Pym, que no ha dejado de cambiar de identidad incluso llegando a llamarse Avispa cuando la original murió en "Invasión Secreta", luchando contra los skrulls, aunque luego supimos que, en realidad, estaba atrapada en el Microverso (¿os suena a los que hayáis visto ya "Ant-Man"?). Poco a poco, Hank Pym ha dejado atrás sus pecados y ha recuperado su estatus de héroe, llegando incluso a liderar algún que otro equipo de vengadores. Pero, a pesar de que Hank Pym sea prácticamente el coprotagonista de "Ant-Man", su protagonista real es en realidad el segundo Hombre Hormiga, aquel al que conocemos como Scott Lang.

Hope van Dyne, la viva imagen de su madre


La carrera de Scott Lang en los cómics ha sido muchísimo más corta que la de Hank Pym. Experto en electrónica e ingeniero, cuando con su trabajo no pudo mantener a su familia recurrió al robo, lo que le llevó varios años a prisión de donde salió por buena conducta. Al salir fue contratado por Stark Internacional, gracias a lo cual Tony Stark se fijó en él para, bajo su supervisión, diseñar el nuevo sistema de seguridad de la mansión de los Vengadores (menudo guiño irónico hay al respecto en la película). Poco después, Scott se convirtió en el segundo Hombre Hormiga. ¿La causa? Su hija pequeña, Cassie Lang, quien enfermó gravemente, lo que provocó que Scott decidiera regresar a los robos para encontrar una cura o dinero para comprarla. Fue entonces cuando Scott robó el traje del Hombre Hormiga de casa de Hank Pym. Ya siendo el nuevo Hombre Hormiga, pudo colarse en Empresas Tecnológicas Cross (¿os suena?) donde descubrió que la única doctora capaz de ayudar a su hija estaba hecha prisionera. Tras rescatarla y salvar a Cassie, Scott Lang quiso devolver el traje, pero Hank Pym le insto a que se lo quedará, pero sólo si seguía usándolo para hacer el bien. Desde entonces colaboró con varios héroes, aunque sobre todo con Iron Man y los Vengadores, hasta que logró formar parte de estos justo antes de una de las peores crisis del equipo donde los Vengadores quedaron disueltos, aunque antes murió a manos de la Bruja Escarlata dominada por la locura.

En el universo Marvel la muerte no es siempre el final (salvo para unos pocos personajes elegidos, claro), y eso le ocurrió a Scott Lang cuando, años más tarde, resucitó gracias a una serie de acontecimientos provocados por su hija Cassie, la cual, ya adolescente, y desde la muerte de su padre, se había convertido en la superheroína conocida como Estatura, sí, con poder para cambiar de tamaño, eligiendo casi siempre el de gigante para combatir el crimen. En la aventura en la que Scott Lang resucitaba, moría Cassie poco después a manos del Doctor Muerte, villano contra el que Scott ha estado buscando venganza desde entonces, llegando incluso a formar un particular equipo de los Cuatro Fantásticos en el proceso. Como Pym, Scott Lang ha vivido un largo camino repleto de dolor para terminar siendo lo que siempre ha sido en realidad: un héroe. Ambos son actualmente los héroes que se merecen ser, cada uno con su propia identidad, y no parece que vaya a cambiar la cosa durante bastante tiempo, y menos ahora que ambos son personajes fílmicos de Marvel Studios, que ya sabemos lo bien que cuida la productora a los personajes de su universo, es decir, esos personajes a los que tiene que aprovechar en los cómics al volverse más conocidos gracias a las películas (¿alguien ha dicho Guardianes de la Galaxia?). Los que ya hayáis visto "Ant-Man" habréis pillado muchas de las referencias y guiños comiqueros que hay en el filme a los cómics, y los que no, ahí lo dejo, porque señalar con más detalle sería destriparos unas cuantas sorpresas bastante buenas. Y ya sabéis que en este blog no somos muy fans de los spoilers, sobre todo de los innecesarios.

Scott Lang, el ladrón del corazón de oro


Hecho el breve repaso a la historia de los hombres hormiga del mundo del cómic (hay un tercero, pero no parece que se le espere en el universo de Marvel Studios, al menos por el momento), vayamos a por la producción de "Ant-Man", una producción que comenzó hace casi diez años nada más y nada menos, un par de años antes de que "Iron Man" fuera una de las sorpresas fílmicas de la década, un par de años antes de que Marvel Studios golpeara la mesa de Hollywood y gritase "Las cosas se hacen así". Fue por entonces cuando las piezas comenzaban a posicionarse para el desembarco oficial de Marvel Studios, hasta el punto de que, por entonces, se pensaba estrenar "Los Vengadores" en 2010, un dato del que nos hemos enterado mucho más tarde. Uno de los primeros proyectos de Marvel Studios, junto a la ambiciosa "Iron Man", era "Ant-Man" dirigida por el genial Edgar Wright (Zombies Party, Scott Pilgrim contra el mundo), un director de comedias mezcladas con otros géneros, un director muy personal que hasta pensaba darle el protagonismo absoluto a Eric O´Grady, el tercer Hombre Hormiga del que os hablaba antes, un agente de SHIELD normal y corriente que robó un traje de Hombre Hormiga con el que, en vez de hacer el bien, empezó a utilizar para su propio beneficio; desde robar hasta colarse en las duchas de las agentes para verlas desnudas. Menudo tipo, ¿eh? Pues bien, el personaje casaba perfectamente con lo que pretendía Wright, una comedia gamberra muy a su estilo y que todo apuntaba estaría protagonizada por su actor fetiche y gran amigo, Simon Pegg (Arma Fatal, Bienvenidos al fin del mundo).

Nada de eso llegó a hacerse, como es bastante evidente por el resultado final en forma del "Ant-Man" que hoy reseño. Poco a poco, la preproducción se fue alargando, y el año de estreno de "Los Vengadores" pasó del 2010 al 2011, ya que Marvel Studios quería que "Ant-Man" llegará a los cines en 2011, un filme que presentaría al Hombre Hormiga y a la Avispa justo antes de que se unieran a los demás héroes en "Los Vengadores". En pocas palabras, ¡íbamos a tener a los miembros fundadores originales de los Vengadores también en el cine! Tenía pinta de ser bonito, pero más retrasos y decisiones con respecto a la producción hicieron que "Los Vengadores" se estrenase finalmente en 2012, con Ojo de Halcón y la Viuda Negra sustituyendo al Hombre Hormiga y a la Avispa. Además, el arquero y la espía ya habían aparecido en anteriores filmes Marvel, en "Thor" e "Iron Man 2" respectivamente, por lo que los cambios salieron mejor de lo esperado. Mientras tanto, "Ant-Man" continuaba entre lenta y parada, al mismo tiempo que Wright se dedicaba a sus proyectos personales como "Scott Pilgrim contra el mundo", tras la cual se puso manos a la obra una vez más con el guión de "Ant-Man".

Listo para entrar en un mundo distinto


2012. Final de la Fase 1 de Marvel Studios. Ésta ya había anunciado los siguientes proyectos de la Fase 2 y, entre ellos, no estaba "Ant-Man", pero sí en la Fase 3, la cual iniciaba el filme, lo que debía ser entendido como un honor, la gran oportunidad que Edgar Wright necesitaba para demostrar que la película en la que siempre había creído podía dar el campanazo. Sin embargo, y a pesar de que las reescrituras continuaban e incluso llegamos a ver algo de material de prueba sobre cómo iba a quedar el personaje en pantalla grande (una espectacular escena que ha sido adaptada en esta "Ant-Man"), poco a poco se nos iba informando de lo que ocurría en realidad, y no era más que el filme que intentaba llevar a cabo Wright no casaba con el universo que Marvel Studios se encontraba creando paso a paso, lentamente pero con buena letra. "Ant-Man" estaba pensada en unos años en los que la idea de un universo comiquero con continuidad en el cine no era más que una utopía, por lo que Marvel Studios no se jugaba tanto. Una vez comprobado el éxito de dicho universo, todas las piezas debían encajar a la perfección tal y como quería la productora, lo cual significaba que los directores no podían hacer lo que les diera la gana (dentro de unos limites, claro) y estaban obligados a tener en cuenta que trabajaban en un universo compartido que era más que sus películas, como pasa en los cómics Marvel, algo que deben tener en cuenta guionistas y dibujantes.

El "Ant-Man" de Edgar Wright no era así. No se trataba del tono ni de la cantidad de comedia de su historia, sino de que no tenía nada que ver con el resto de las películas de Marvel Studios. Por supuesto, entraba en continuidad y estaba previsto que su personaje (o  personajes) se pasearan por el resto del universo cinematográfico de Marvel, pero hasta ahí llegaba toda conexión, porque "Ant-Man" no iba a tener nada que ver con el resto de películas del estudio. Algo lógico si tenemos en cuenta que el proyecto comenzó a gestarse en 2006, cuando todavía Marvel Studios no existía como productora independiente de otras. Es más, ¿recordáis "Iron Man"? Pocas son las conexiones con el resto de filmes de Marvel Studios porque por entonces, ¡no había! Sí, la presencia de SHIELD, Nick Furia y el proyecto Vengadores en la escena post-créditos, pero poco más. "Ant-Man" no iba a tener ni eso y, como es evidente, por entonces no importaba tanto, pero para estrenarse en la Fase 3, la cosa cambiaba, y mucho. En pocas palabras, se tendría que reescribir el guión y ajustar el proyecto de Wright para que encajase con el universo compartido que tanto trabajo le había costado levantar a Marvel Studios. Y a Wright no parecía apetecerle demasiado. Él quería hacer su película.

Maestro y pupilo mal avenido 


Ya en 2013, a pesar de que se produjeron nuevos anuncios alrededor del filme, se comenzó a comprobar que algo no iba precisamente bien. Fue en 2014, cuando el reparto al completo estaba cerrado e iba a iniciarse el rodaje, cuando se dio la noticia que muchos esperábamos durante años: Edgar Wright se piraba del proyecto. Se mantendría gran parte del guión, pero él no estaría tras las cámaras para dirigir un proyecto en el que llevaba trabajando cerca de una decada. Algún que otro compañero de Marvel Studios salió en su defensa como Joss Whedon, quien llegó a afirmar que de haber salido "Ant-Man", tal y como habría querido Wright, tendríamos entre manos la mejor película de Marvel Studios; un comentario repleto de compañerismo... hacia Wright, pero algo pobre si tenemos en cuenta que "Ant-Man" ha sido finalmente dirigida por otro compañero director al que también se le tendría que haber dado el mismo apoyo. Dejando opiniones personales a un lado, con las fechas de estreno para 2015 presionando al estudio, el sustituto de Wright no se hizo esperar, siendo el genial Adam McKay (Hermanos por pelotas, Los amos de la noticia) el elegido. Otro director de comedias bastante buenas, nada extraño si tenemos en cuenta que se trataba de mantener el tono de Wright y, al mismo tiempo, hacer una película acorde con las características de Marvel Studios.

Lo de McKay no sólo fue una pena para todos los que somos sus fans, sino también una especie de récord, porque tardó poco en bajarse del carro a pesar de haber dejado su impronta en el guión. Los motivos parecían ser los mismos que los de Wright, aunque es complicado de entender que los esgrimiera sabiendo ya de antemano que la película debía tener conexiones con otros filmes de Marvel Studios. Mientras tanto, se confirmó que, sorprendentemente, "Ant-Man" no iniciaría la Fase 3 de Marvel Studios, sino que pondría el broche final a la Fase 2, en lugar de hacerlo "Los Vengadores: La era de Ultrón", como hubiera sido lo más lógico. La decisión fue bastante sorprendente, pero una vez visto el filme, se entiende bastante bien. Perdonad, porque me estoy adelantando. McKay fuera y, ¿quién entró? Peyton Reed (Di que sí, New Girl), otro director de comedias, de buenas comedias aunque más discretas y menos burras que las de los ya mencionados. Además, Reed ya había sido tentado para algunas películas de superhéroes como la primera "Los Cuatro Fantásticos" que tuvimos hace justo diez años, en 2005, entre otras producciones. Ante Wright y McKay, Reed parecía un valor menor, pero cuidado con subestimar a Marvel Studios. Jon Favreau (Elf, Zathura) venía de hacer comedias ligeras antes de darnos "Iron Man", una de las mejores películas comiqueras de la historia; James Gunn (Super, Movie 43) venía del cine de terror de serie B, incluso de la Troma, antes de crear esa maravilla que es "Guardianes de la Galaxia"; los hermanos Russo (Finales Felices, Community) también venían del mundo de las comedias y con mucho menos éxito que los anteriores, pero dieron luz a "Capitán América: El Soldado de Invierno", otra de las joyas de Marvel Studios en concreto y de los filmes comiqueros en general, por no hablar de que la productora confía tanto en ellos que serán los encargados de realizar ese taquillazo que será "Capitán América: Civil War" y las dos entregas de "Avengers: Infinity War".

La máscara, tan importante como el traje


Ante este panorama hubiera sido un gran error prejuzgar a Reed, algo que muchos hicieron, claro, porque los prejuicios salen gratis, recordemos. ¿Y qué ha ocurrido al final? Que Peyton Reed ha sabido darnos otra joyita de Marvel Studios a partir de los cimientos dejados por sus compañeros. Mejor no juzgar demasiado las razones de Wright, porque es entendible que no quisiera dirigir un filme que no iba a ser del todo suyo tras años conectado a él, pero también hay que comprender a Marvel Studios. A estas alturas, dejar que un director haga lo que le dé la gana no tiene mucho sentido cuando han sabido crear un universo cinematográfico similar al de cómic, uno que mueve miles de millones de dolares y gracias al cual cada nuevo estreno es todo un éxito en todos los sentidos (fijaos en la taquilla de toda la Fase 2 y en las críticas que ha ido reuniendo y luego me contáis si tengo o no razón). En pocas palabras, hay que saber trabajar en equipo, y da la sensación de que Wright no pensaba hacerlo con su "Ant-Man". Creo que en este caso ambas partes tenían razón, y si tenemos en cuenta que acabaron bien, pues miel sobre hojuelas. Sobre todo con la calidad que destila "Ant-Man" en cada minuto de su metraje, porque al final, después de tantos problemas, idas y venidas que presagiaban lo peor, lo peor no sólo no ha pasado, sino que ha tenido lugar todo lo contrario. "Ant-Man" es otro nuevo acierto de Marvel Studios, y uno de los gordos.

Sobra aclarar a estas alturas que no encontraréis spoilers en esta reseña. Como os decía al principio, lo que ha logrado hacer la productora, es decir, evitar destripar escenas y sorpresas importantes (y la película tiene un buen montón de ellas) no lo voy a estropear yo con unas cuantas líneas, así que podéis estar tranquilos. También os puedo asegurar que aunque "Ant-Man" tenga mucha comedia, y de la buena, durante las dos horas que dura, es mucho, mucho más. Acción, aventura, ciencia-ficción y, sobre todo, un tono muy ochentero con respecto a este último género que rememora a muchos filmes de esa década a la hora de adentrarnos en el micromundo de nuestro pequeño gran héroe. Y, además, es una película bastante emotiva, tanto por la relación de Scott con su hija Cassie, como por la relación de Hank Pym con su propia hija, Hope van Dyne, por no hablar de la particular familia que forman Scott, Hank y Hope mientras van planeando cómo robar el traje de Chaqueta Amarilla creado por el villano Darren Cross, interpretado en la película por Corey Stoll (El legado de Bourne, The Strain), personaje en cuya piel se iba a meter el siempre eficiente Patrick Wilson (Watchmen, Expediente Warren: The Conjuring), pero que tuvo que rechazar por problemas de agenda.

Cassie Lang, el mundo de Scott


¿Qué nos cuenta "Ant-Man"? Pues una trama bastante cercana a la que dio lugar a Scott Lang como segundo Hombre Hormiga en los cómics. Antes de mostrarnos al perdedor de Scott Lang (un héroe cien por cien Marvel) se nos cuenta un poco sobre Hank Pym, quien deja SHIELD de forma definitiva tras descubrir que en la agencia han tratado de replicar las partículas Pym que usaba junto con el traje de Ant-Man para combatir el crimen años antes junto a su esposa, la Avispa. Por si no fuera suficiente, años después, Hope van Dyne y Darren Cross logran arrebatarle a Hank el control de su empresa debido a su carácter huraño y el hecho de aislarse cada vez más del resto del mundo, por no hablar de sus negativas a compartir la tecnología que, según él, no es más que una leyenda urbana. Aunque Pym vive tranquilo en su propio y reducido mundo, todo cambia cuando descubre que Cross, antiguo pupilo, podría haber dado con la clave de su formula, replicandola al mismo tiempo que crea el traje de Chaqueta Amarilla con el que poder llevar a cabo las mismas proezas que Ant-Man. Conocedor del carácter inestable de Cross y sus intenciones para vender la formula y el traje a los peores ejércitos del mundo, además de saber lo que es capaz de hacer la formula a la mente humana, Pym decide que todo el trabajo de su antiguo pupilo debe desaparecer. Y para ello necesita a alguien que logre infiltrarse y arrasar con todo lo que ha conseguido Cross. Necesita a un nuevo Ant-Man. Necesita a un ladrón.

El elegido es Scott Lang, un tipo normal y corriente recién salido de la cárcel tras ser condenado por diversos robos bastante importantes a personas no demasiado buenas. A pesar de su inteligencia y las habilidades para la electrónica que posee, Scott no puede mantener ni siquiera un trabajo común, lo cual no le servirá para recuperar la vida que desea al lado de su hija Cassie, a la que su madre, separada de Scott desde hace tiempo y con una nueva vida junto a un policía, desea apartar el tiempo suficiente como para que Scott reconduzca su vida. Sin embargo, harto de no tener una sola oportunidad, Scott decide aceptar un trabajito que le proponen unos amigos, consistente en entrar en la casa de un viejo millonario que anda de vacaciones. Lo que descubre en la vivienda no es dinero ni joyas, sino un extraño traje que no duda en probar, sólo para comprobar que puede hacerse pequeño, minúsculo, con él. Asustado, decide devolverlo, es entonces cuando la policía lo atrapa. Ya en comisaría, Hank Pym se presenta ante él y le da dos opciones: puede regresar a la cárcel o tener una segunda oportunidad y, quizá, convertirse en el héroe que Cassie ya cree que es. Una oferta que le llevará a convertirse en el nuevo Ant-Man.

Chaqueta Amarilla, todo héroe necesita un villano


"Ant-Man" es muy, muy comiquera. Todavía recuerdo durante los primeros tiempos de Marvel Studios cuando algunos fans ponían el grito en el cielo alegando que no se estaba adaptando el universo Marvel tradicional, sino el Ultimate, algo que ya por entonces, salvo por un par de detalles, no era demasiado cierto. Ahora no es que no sea cierto, es que se trata de una de las falacias más grandes que han podido nunca afirmarse sobre Marvel Studios, y "Ant-Man" es un nuevo ejemplo de ello. La historia de Hank Pym como héroe contra los comunistas, las referencias a la Avispa, la creación del segundo Hombre Hormiga, el uso de las partículas Pym, el traje, Chaqueta Amarilla, las continuas referencias comiqueras, las menciones al Microverso, la aparición de otros superhéroes, las escenas post-créditos... "Ant-Man" es un cómic en la gran pantalla más que una adaptación, aunque realmente sea así, claro. Marvel Studios ha puesto toda la carne en el asador no sólo para hacer de "Ant-Man" una película divertida, emocionante, espectacular y entretenida al mismo tiempo, sino también muy, muy conectada con los cómics que adapta. Salvo por algunos detalles nimios, la historia de Scott Lang es prácticamente calcada a la de los cómics y, a pesar de que había muchas quejas porque Hank Pym no fuera el protagonista, todas ellas eran fundadas. El Hank Pym de Michael Douglas (Un día de furia, Instinto Básico) no sólo es uno de esos grandes secundarios que se convierten automaticamente en coprotagonistas, sino que, a su modo, sigue siendo el Hombre Hormiga que los fans comiqueros conocemos. Ni siquiera se echa de menos que sea el héroe de la historia, a pesar de que, en parte, lo sea. Y menos si tenemos en cuenta que el Scott Lang de Paul Rudd (Virgen a los 40, Si fuera fácil) es clavado al del cómic en prácticamente todos los aspectos. Una lástima que la Avispa no esté por ahí pululando, ¿o quizá sí? Mejor no decir nada al respecto; descubridlo vosotros mismos.

Además, pocas veces hemos visto en el cine comiquero una historia de legados, algo bastante habitual en el mundo del cómic impreso. ¿Cuántos veces se ha rumoreado que James Rhodes tomará el testigo de Tony Stark como Iron Man en las películas como lo hizo en los cómics? ¿Cuántos sustitutos ha tenido Thor cuando ha estado indispuesto, no ha sido digno o, directamente, estaba muerto? ¿Y el Capitán América? Muchos son los rumores que sitúan a Sebastian Stan (Capitán América: El primer vengador, Érase una vez) como el próximo Capitán América cinematográfico si tenemos en cuenta que Chris Evans (No es otra estúpida película americana, Los Cuatro Fantásticos) tiene que firmar los siguientes contratos y que su personaje moría en los cómics a consecuencia de "Civil War", la cual será trasladada al cine en la muy esperada "Capitán América: Civil War". Es cierto que todo el tema de los legados es bastante complicado que se dé en el cine si tenemos en cuenta que incluso Spiderman ha tenido sustituto durante una temporada y, bueno, para este tipo de conceptos los cómics son diferentes. ¿Arrastraría a los cines a tanta gente un filme con un Batman que no fuera Bruce Wayne? ¿O una película de Iron Man protagonizada por Don Cheadle (Crash, El irlandés)? Quizá si parte de la trama consistiera en ver al héroe original enfrentandose a su legado, sí, pero si de lo que se trata es de que el nuevo héroe ocupe el lugar del original, el riesgo es más grande con personajes tan conocidos como Batman, Spiderman, Superman, Iron Man y Hulk. Con el Hombre Hormiga, Ant-Man, no ocurre eso, claro, por lo que tenemos entre manos todavía contiene más calidad debido a tratar un tema tan comiquero y de tan buena manera. Y funciona. El tema del legado en la película es de lo mejorcito. Una delicia.

La historia de un legado


Otro de los conceptos mejor aprovechados y que ha resultado ser una sorpresa, al menos para mí, ha sido el de los poderes de Ant-Man. Más arriba os comentaba que, en apariencia, Ant-Man sólo se hace más pequeño y habla con las hormigas. Craso error. Como bien le explican a Scott en su entrenamiento (una de las mejores partes del filme; divertida y genialmente rodada a partes iguales), no sólo se trata de hablar con las hormigas, sino de que le ayuden cada vez que lo necesite, y para ello debe conocerlas, pues no todas las hormigas sirven para lo mismo, dando lugar esto a muchos de los grandes detalles que tiene la película con respecto a las hormigas, personajes secundarios fáciles de olvidar cuando se trata del Hombre Hormiga; más que meros sirvientes, tenemos entre manos al apoyo de Scott Lang, a su propio ejército, a unos amigos con los que no es complicado encariñarse (atentos a Anthony). Además, como Ant-Man, cuando se hace más pequeño, tiene más fuerza, llegando a ser una especie de bala en todos los sentidos; tanto al pegar como al moverse. Si os parece espectacular ver pelear a Iron Man, Hulk o Thor, esperad a disfrutar de las escenas de peleas donde interviene Ant-Man, porque son una gozada. La última media hora de la película, gracias al espectacular enfrentamiento contra Chaqueta Amarilla, es oro puro, de verdad. Y me dejo fuera otras habilidades y armas del personaje que es mejor que descubráis vosotros, porque más de una os dará una buena sorpresa.

Volvamos al tema del legado, porque, sin duda, otro de los aspectos mejor cuidados del filme tiene que ver con las relaciones entre los diferentes personajes, sobre todo si miramos a esa pequeña familia que se forma entre Hank Pym, Hope Van Dyne y Scott Lang, y que da lugar a algunas de las escenas más emotivas que vamos a poder encontrar no sólo en la película, sino en una producción de Marvel Studios, como esa donde Hank Pym cuenta a un personaje que no desvelaré lo que ocurrió realmente con Janet, lo que da lugar a un flashback muy impactante, sobre todo para lo que significa para los que somos comiqueros (¡el Hombre Hormiga y la Avispa juntos en el cine!). No sólo la relación que se forja entre Scott y Hank es para quitarse el sombrero, gracias especialmente a la química entre los actores, sino también a la que se forma entre Scott y Hope (amor/odio), a la que Scott mantiene con su hija o a relaciones de otro tipo, como la sobrevuela a Hank y Darren, o a esas relaciones con más toques de comedia, como la que tiene Scott con sus tres "compinches" ladrones o con el policía que sale con su ex-mujer. Curiosamente, en este tipo de relaciones entre personajes, sobre todo en las cómicas, sí se nota el toque de Edgar Wright, de cuya versión se han mantenido bastantes escenas al final, según dicen, muchas de las protagonizadas por Michael Peña (Un golpe de altura, Sin tregua), la de la batalla final en la habitación infantil y la de la ducha, entre otras.

Ant-Man y Anthony, secundario de lujo


A otros niveles, la película no puede estar más cuidada. Los efectos especiales, y hay que tener en cuenta que no estamos ante uno de los filmes más caros de Marvel Studios, es una gozada de principio a fin. Atentos al traje de Chaqueta Amarilla (esa es otra, lo bien diseñados que están los trajes de los superhéroes y el supervillano en la película), al rejuvenecimiento de Michael Douglas para la escena donde se marcha de SHIELD (en la que hay más de un cameo bastante interesante, ¡y ochentero!) y, sobre todo, a las escenas en las que Ant-Man se hace pequeño. No sólo recuerdan a míticos filmes de los 80 donde los personajes se reducían, sino que están tratadas con tal mimo que se nota que se han trabajado mucho en ellas al mismo tiempo que se les ha puesto bastante cariño. Y, lo más importante, es la primera vez que disfrutamos de algo así en una película de Marvel Studios, ¿quizá también es la primera vez si hablamos de filmes Marvel? ¿Y de producciones comiqueras? Incluso la banda sonora es todo un acierto, colocándose entre las mejores de una producción del estudio, lo cual ya es decir si tenemos en cuenta potentes bandas sonoras como las de "Iron Man", "Capitán América: El primer vengador", "Los Vengadores", "Iron Man 3", "Capitán América: El Soldado de Invierno", "Guardianes de la Galaxia" y "Los Vengadores: La era de Ultrón". En pocas palabras, el aspecto técnico del filme es de sobresaliente tirando a matricula de honor, y eso que, de nuevo, me salto más de una escena que es para enmarcar. Fijaos bien en aquellas donde ciertos objetos se agrandan.

El ritmo de la película no podría ser mejor. Es cierto que, al principio, mientras vamos conociendo a Scott, hay alguna que otra escena que pueda llegar a ser considerada lenta. Entendamos que a los personajes hay que presentarlos, conocerlos y desarrollarlos, y que todo no puede ser acción, acción, acción y más acción, acompañada de muchas explosiones y rayitos volando. Es más, cuando ocurre eso, ¡la gente también se queja! Además, "Ant-Man" es de esas películas que van de menos a más, alcanzando cotas realmente espectaculares en su media hora final, cuando tiene lugar el asalto para conseguir el traje de Chaqueta Amarilla y el enfrentamiento que tiene lugar más tarde contra el villano. Porque, al fin y al cabo, y aunque estemos ante un filme de superhéroes, también estamos ante una película de robos. Sí, gran parte de la historia está planteada como uno de esos robos de película, donde al héroe se le van explicando los pros y los contras de tratar de entrar en el edificio elegido para conseguir su objetivo, al mismo tiempo que todos sus aliados ocupan sus puestos para lograr entrar. Si, por ejemplo, "Capitán América: El Soldado de Invierno" mezclaba el thriller político con los superhéroes, y "Guardianes de la Galaxia" la space opera con los superhéroes, "Ant-Man" le da a los superhéroes una buena dosis de película de robos, eso sí, con algo de cine familiar, que nunca viene mal en estos tiempos. Eso sin dejar de lado que estamos ante una de esas películas que, me da la impresión, ganan con un revisionado; ya os lo diré cuando tenga la oportunidad.

El traje no hace al héroe, pero le ayuda


Pero "Ant-Man" no sería tan grande (vaya ironía) si no fuera por sus personajes, tan bien desarrollados por la trama e igual de cariñosamente tratados. Debo reconocer que siento especial predilección por Paul Rudd, un actor que me cae muy bien y hace películas que me encantan, así que, conectar con él ha sido pan comido, sobre todo dado el papel que encarna, que le va como anillo al dedo y que interpreta con gran solvencia. Con Michael Douglas tampoco puedo ser objetivo, ya que también me gusta bastante, pero aunque no fuera así, me rendiría a sus pies, porque su Hank Pym es clavado al de los cómics, momentos de ira incluidos; un secundario que, como decía más arriba, prácticamente es coprotagonista de la historia, convirtiendo en impagables las escenas que comparte con el Scott Lang de Paul Rudd. Pese a que parecía lo contrario, Evangeline Lilly (Perdidos, El Hobbit: La desolación de Smaug) está bastante bien aprovechada, y me da que vamos a tener mucho más de ella en futuras películas Marvel, ¡qué rabia no poder contaros más sobre este asunto! Con Corey Stoll tengo sentimientos encontrados, porque aunque su Chaqueta Amarilla (sí, el villano en este caso es una de las personalidades de Pym en los cómics; muy curioso y bastante irónico) me ha encantado, sobre todo cuando va perdiendo la cabeza y convirtiéndose en un lunatico al final del filme, es cierto que se parece demasiado al villano de "Iron Man", tanto que a veces cuesta diferenciarlos; incluso podría parecer su versión más joven si nos ponemos a hilar fino. ¿Secundarios a destacar? Aparte de la entrañable hormiga Anthony, tenemos a la adorable Cassie Lang, al policía noviete (¿o marido?) de la ex-mujer de Scott que lo cierto es que tiene un papel más importante del que parece, al compañero de este personaje interpretado por el genial Wood Harris (The Wire, Dredd) que tiene una de las mejores frases del filme y, sí, tenemos también a Anthony Mackie (Acero puro, Capitán América: El Soldado de Invierno) haciendo de ESE personaje del que no os puedo contar nada más, igual que no puedo desvelaros ciertos cameos y algunas apariciones sorpresa, aunque, eso sí, os aseguro que hay cameo de Stan Lee, y bastante cachondo, como es habitual en él. Aunque, si hay un secundario que resaltar, ese es Michael Peña, quien, como el filme, va de menos a más; mejor no desvelaros nada de él, porque es para descubrirlo en primera persona, sobre todo cuando le toca el turno de contar sus largas historias del vecino del amigo del tío del cuñado de mi prima. Y si encima en una de estas te suelta una referencia a cierto trepamuros, mejor que mejor. Michael Peña, una de las sorpresas del filme que para mí no lo ha sido dado que es otro de esos actores que me encantan, y que no suelen pasar de ser secundarios con mucha presencia, algo que aquí vuelve a demostrar.

Entonces, ¿ha servido de algo sustituir a Edgar Wright? ¿Está "Ant-Man" conectada con el resto del universo de Marvel Studios? Sí, y mucho, aunque no de la forma en la que pensáis muchos. Los sucesos de "Ant-Man" ocurren después de "Los Vengadores: La era de Ultrón", no sólo porque sea algo lógico si tenemos en cuenta que los filmes de la productora van en orden, sino porque hay varias menciones al incidente con Ultrón en Sokovia y, por supuesto, cierta aparición en cierta base que se establece al final del filme de Whedon. Siento no poder contar nada más al respecto, pero os estropearía una de las mayores sorpresas de la película. En cuanto a la conexión, estamos hablando de una producción de un héroe que acaba de nacer, así que no esperéis referente a esto una "Thor: El mundo oscuro", que prácticamente empezaba donde terminó "Los Vengadores", sino más bien la aparición de un nuevo héroe en un mundo ya creado, y que uno de los secundarios (Hank Pym) ayudó a levantar. Las conexiones, referencias y guiños, además de ser numerosos y muy bien escogidos, están colocados sin forzar el guión, por lo que aparecen de forma tan natural que uno ya ve el universo Marvel Studios como si existiera desde hace más tiempo del que lleva en los cines. Por si fuera poco, las escenas post-créditos dejan claro por dónde irán los tiros con respecto a las aventuras de Ant-Man en el futuro, porque ya sabéis que se avecina una Guerra Civil de la que se nos dan muchas pistas en esta película, como por ejemplo, ¿de qué lado estará Ant-Man?

Michael Peña, el secundario estrella


En resumen, "Ant-Man" no sólo ha resultado ser una de las sorpresas de Marvel Studios (¡otra más!) sino que está bastante lejos de convertirse en el fracaso que presagiaban los más agoreros, tanto en taquilla como en crítica. Es posible que "Ant-Man" sea una película tan diferente a las demás de la productora como "Guardianes de la Galaxia", sobre todo por su dosis de buen rollo, cine familiar/friki y el tono de comedia que la impregna, pero al mismo tiempo es la muestra de que, cuando quiere y lo necesita, Marvel Studios es capaz de regresar a cositas menos complicadas como lo era "Iron Man", en la que "Ant-Man" coincide en algunos aspectos, y no me refiero sólo a la clase de villano que tienen. Esta película es el ejemplo de que Marvel Studios puede seguir apuntando alto sin que cada película sea un espectáculo grandilocuente, sino algo más sencillo y contenido. Eso sí, eso es el gran pro de "Ant-Man", porque el gran contra es que se nota demasiado que estaba pensada para estrenarse en la Fase 1, aunque eso la llegue a afectar de forma bastante leve. Pese a lo que pudiera parecer en un principio, "Ant-Man" es un cierre genial para la Fase 2, una fase que ha sido muy, muy superior a la Fase 1; desde la espectacularmente sobresaliente "Iron Man 3" hasta este delicioso epílogo que es "Ant-Man". Ya sabéis, los prejuicios hay que dejarlos en casa. O, qué demonios, tirarlos directamente a la basura. Yo quiero más Hombre Hormiga. ¿Y vosotros?


Nota: 9/10


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