jueves, 25 de mayo de 2023

Mis 10 mejores cómics del 2022

Vamos a ponernos manos a la obra con la segunda lista anual del 2022, ¿no? ¿Hay ganas o hay ganas? ¡No hay respuestas incorrectas! Y menos si estáis leyendo esto, claro. Después de las series toca hablar de un poquito de literatura secuencial. ¡Es el turno de los cómics! Si recordáis los habituales, estamos ante una de las selecciones anuales que nacieron justo poco después de las principales, es decir, tras las de literatura y cine, cuando comprobamos que este tipo de publicaciones funcionaban bien y nos lanzamos a por las siguientes: videojuegos y cómics. El resto es historia, pues ya sabéis que, finalmente, nos decidimos, como acabáis de comprobar en la entrada justamente anterior, ir a por la televisión, con la recopilación de mejores series del año, la cual también ha ido a las mil maravillas. No estamos para quejarnos, no, así que, hasta que digáis lo contrario, vamos a seguir así. Lo dicho... ¡Vamos a por los cómics! ¿Tenéis ganas de saber cómo ha ido el 2022 al respecto?

La verdad es que en cuanto a volver a la normalidad prepandemia, reconozco que el tema ha ido más o menos igual que con las series y, voy adelantando ya, con las demás selecciones. Quedan algunos cabos por atar, es cierto, pero son pequeños y casi, casi, sin apenas importancia. Las editoriales de cómics están de nuevo en lo suyo, así como las distribuidoras que se encargan de ponerlos en librerías especializadas, tiendas y kioscos de todo el globo. ECC Ediciones, Panini Cómics, Planeta... siguen a lo suyo en España, siendo sus títulos muchos de los grandes protagonistas tanto de la recopilación que os traigo como del presente blog, pues son poseedoras de los derechos de los cómics que más devoro, aunque siempre hay excepciones, como habéis comprobado otros años. Sin embargo, y vuelvo a adelantarme, sólo un poquito eso sí, este 2022 no vais a tener ninguna sorpresa, porque los superhéroes y el terror ocupan por completo los diez puestos, sin apenas menciones a las editoriales independientes y/o a otro tipo de publicaciones. A pesar de ello, alguna que otra obra hay en esta dirección, pero no sé yo si la dejaría entraría en la casa de los cómics independientes, incluso siendo su editorial USA una de ellas.

Me detengo ahora en este párrafo para recordar el funcionamiento de esta lista. Ojo, no de las listas, en plural, sino de estas en concreto, como buena tradición de la Cueva del Extraño. Y es que, aunque estas recopilaciones anuales, en la superficie, parece que funcionan todas igual, sólo hay que ahondar un poco (y ni siquiera eso) para descubrir que algunas siguen otras mecánicas debido a la naturaleza de las obras que van a ser seleccionadas, sin olvidar lo asiduo que sea yo mismo a los títulos o al formato de los mismos. Y es que en cómics sigo un poco en la cola de la fila, por así decirlo, al menos si comparamos con películas, libros y series. En pocas palabras, me tengo que poner al día con el arte en viñetas. ¡Qué tiempos en los que más que ir al día me faltaban cómics para cubrir los días del mes! Eso ha ido cambiando poco a poco, entre otras cosas por la ausencia de tiempo para todo el ocio que quiero cubrir (al final hay que priorizar) y por el hecho de que también es bastante difícil abarcar todo lo que me gustaría adquirir en cuanto al mundo del cómic. Vaya, que cuando digo "mis 10" son "mis" en toda regla. Pero tampoco me voy a enrollar mucho más al respecto, porque no quiero contar mis penas por aquí, no todas, que alguna que otra os llevaréis.

¿Cómo funciona entonces esta lista? Como las demás... y no como las demás. Sí, es una selección confeccionada mediante obras lanzadas durante el año en cuestión, que aquí vendría a ser el 2022, claro pero con un ligero matiz bastante interesante y que no se da en los títulos de otras recopilaciones anuales, salvo quizás, y es un "quizás" bastante cogido con pinzas, en la de literatura. Y es que en el mundo del cómic se reedita mucho, tanto fuera como dentro de España, mediante coleccionables, tomos, especiales, coleccionables de kiosco... ¡Reediciones a tope! En tapa dura, en tapa blanda, de cómics antiguos, de etapas modernas que son complicadas de encontrar enteras, de arcos argumentales perfectos para quienes quieran subirse a tal o cual colección... ¡Hay de todo! Y los que sois habituales de esta humilde cueva sabéis que aquí somos muy, muy fans de dichas publicaciones, ¿verdad? Por eso decía lo de antes, que, sí, este año también os traemos una buena ración de obras de 2022, pero muchísimas de ellas son reediciones y recopilaciones. En realidad, esta lista de 2022 es en la que más cómics en formato coleccionable y recopilatorios vais a encontrar de todas las publicadas hasta el momento. ¡Imaginaos!

Eso no quiere decir que no hallaréis títulos que no sean reediciones o similares, no. En realidad, casi que podría decirse que estamos en un cincuenta por ciento... o casi, insisto. Por supuesto, el terror y los superhéroes siguen siendo los principales protagonistas, aunque hay algo de fantasía y de acción por ahí, además de obras clásicos, otras más modernas, un poco de space opera, algún que otro cómic muy relacionado con la literatura más pura y de género fantástico, tomos a precios muy ajustados, tapa blanda, tapa dura e incluso grapa para los más peques de la casa, esos cada vez más grandes olvidados por las editoriales comiqueras, cuando debería se al revés, pues son ellos los que van a relevarnos a los que ya peinamos canas y compramos más tomos que grapas. Además, ¿cómo van a comenzar con este vicio si no es con grapas a bajo precio? ¿Le metemos al chaval de diez años un volumen omnibus de cuarenta euros para que se quede sin paga para todo el año? Por fortuna, existen algunas iniciativas, como algunas de las que os presento en la lista de este año, perfectas para todos los bolsillos. Por cierto, como muchos otros años, no me ha sido nada complicado elaborar la selección, y los cómics que se han quedado fuera son aquellos que no he llegado a leer, pero que me apuesto que de haberlo hecho me habrían puesto lo de elegir mucho más difícil. Llegados a este punto, imagino que ya querréis poneros con la lista, ¿no? Pues allá vamos, amantes de las viñetas. Os dejo con mis 10 mejores cómics del 2022. ¡Espero que os gusten!


10- Marvel Adventures

Comenzamos con una de esas colecciones que mencionaba más arriba, más en concreto, con la grapa dedicada no sólo a los más pequeños de la casa, sino también a esos lectores poco habituales de los cómics, ya sean de Marvel o de cualquier otra editorial, pero que quizá se acerquen a ellos por las películas, las series, los videojuegos o porque desean leer las aventuras de personajes en pijama que llevaban conquistando los corazones de los fans desde hace décadas, acercándose en algunos casos al siglo de existencia. En este caso, esta colección (o coleccionable) pertenece a la genial iniciativa que comenzó en el año 2021 y en la que Panini Cómics y Carrefour (sí, los centros comerciales, supermercados e hipermercados) se pusieron a sacar recopilatorios de cómics Marvel, de diferente temática (uno fue "El renacimiento de Marvel" y el otro "Las grandes batallas"; ambos aparecieron en la lista del presente blog de mejores cómics del año pasado) a precios irrisorios. Parece que el proyecto ha tenido tanto éxito que no se han detenido ahí, y lo que vendría a ser la tercera temporada ha sido una colección de diez grapas, dedicadas a los principales superhéroes de Marvel (grupos incluidos), al increíble precio de 0,99 euros por cómic. ¡Ni a un euro llegan! Es cierto que no son cómics que vayan a trascender ni a pasar a la historia del medio, pero son tremendamente entretenidos, accesibles para todo el mundo y el precio es irresistible para coleccionistas. Que el primer número esté dedicado a Spiderman es toda una declaración de intenciones. ¡Una genial manera de hacer nuevos lectores de cómics!

9- BRZRKR

¿Qué pasaría si unimos el carisma del fantástico actor Keanu Reeves (Speed, La casa del lago) con el mundo del cómic? Vale, que seguramente tendríamos una nueva serie limitada de "Matrix" o incluso algún número especial de John Constantine sobre el multiverso de DC? Pero dejando de lado sus papeles más comiqueros, ¿qué pasaría si se usara al genial intérprete para un cómic? Es decir, gran parte de la mitología que ha creado a su alrededor, su físico, su personalidad, su cerebro... Y es que sólo hay que echarle un breve vistazo a la atractiva portada del primer número de "BRZRKR" (tranquilos, en la propia serie se explica a qué viene la rareza del título) para comprobar que Keanu Reeves es el absoluto protagonista (vale, un personaje clavado a él) en una historia repleta de acción, violencia, inmortalidad, soldados y mucho séptimo arte, como si cada número de los doce pidiera a gritos una pronta adaptación a la gran o pequeña pantalla. Publicado por Boom! Studios, editorial que pega cada vez más fuerte con sus títulos, y distribuido en nuestro país por Planeta Cómic, estamos ante una de las grandes sorpresas del 2022, indicada tanto para los muy fans del arte en viñetas como para aquellos que no lo son tanto. ¿Apostamos acerca de cuándo veremos la película?

8- Conoce el universo de Star Wars

Regresamos a Carrefour, esta vez sin Panini Cómics pero sí con Planeta Cómic, para adentrarnos en el tercer coleccionable publicado en 2022(ya hablaremos del segundo, ya), aunque, en este caso, quizás habría que hablar del primero, si tenemos en cuenta, como he indicado, que se cambian tanto las editoriales como los personajes y la franquicia. Tras varios proyectos entre Carrefour y Panini Cómics, reconozco que esperaba que no salieran de ahí. Cuál fue mi sorpresa cuando apareció la primera tanda de cinco tomos, por supuesto a un precio más que popular, de las series modernas de "Star Wars", volúmenes perfectos para quienes no quieran ahondar en toda la extensa continuidad comiquera de la saga y prefieran empezar casi de cero, con historias más próximas a las últimas películas y series. Un coleccionable imprescindible, de sobresaliente y que ya os adelanto que ha tenido una secuela, aunque tendréis que esperar a la lista de 2023 para saber si también merece la pena. Pero... ¿no es precisamente este puesto en la presente selección un enorme pista sobre lo que encontraréis el año que viene? ¡Ah! Misterio, misterio...

7- Alien #1: Linajes

De una franquicia galáctica saltamos a otra, aunque en este caso dejamos de lado la acción y la aventura para adentrarnos en el terror más puro, con un proceso llevado a cabo sobre una saga muy parecido al comentado con anterioridad. Y es que el que Disney se hiciera con la Fox ha acabado sirviendo para que Marvel se haya puesto las pilas a la hora de aprovechar muchas de sus suculentas franquicias para sacar nuevos cómics sobre ellas. Panini Cómics ha corrido al respecto, ofreciéndonos en 2022 los primeros tomos de la nueva colección de "Alien", comenzando por este, "Linajes", con una impactante portada que ya lo dice todo y la presencia de Salvador Larroca (X-Treme X-Men, Iron Man), a quien, por cierto, también podemos encontrar en los señalados cómics de "Star Wars". Además, la operación de modernizar comiqueramente al xenomorfo favorito de todos se ha saldado también con la apuesta de Panini Cómics por ir recuperando poco a poco algunos de los cómics clásicos de la criatura, entre los cuales se hallan auténticas joyas. Estad atentos, porque seguramente hablaremos en el blog de tamaña maravilla.

6- Proctor Valley Road

Otra de las grandes sorpresas del año. ¡Y menuda sorpresa! Una nueva prueba de que hay que estar atentos a los cómics de editoriales "independientes" que publica Panini Cómics. De verdad, no hay que cegarse con que se centran más en Marvel, el manga y los cromos. Probado los tomos que sacan sobre otros géneros y editoriales, porque hay auténtico oro en ellos. La obra que os dejo ahora lo es, una grandiosa mezcla de "Stranger Things", "It (Eso)" y "Cazafantasmas: Más allá" (sí, el primer y el último título no dejan de beber del segundo), en los años 70, con una leyenda urbana auténtica de fondo y cuatro protagonistas con la que es sencillísimo encariñarse, todas ellas con unas personalidades tan arrolladoras como trabajadas. "Proctor Valley Road", de Evolution Comics, es una de esas obras que bien podrían haberse convertido en una novela de terror (sí, de King, de King, que sé que me pongo pesadito con él, pero es que me va provocando), tanto para jóvenes como para no tan jóvenes. Por si fuera poco todos los números de su serie limitada están incorporados en este espectacular volumen de Panini. ¡Ah! ¿He dicho ya que uno de los guionistas implicados es nada más y nada menos que un Grant Morrison (Doom Patrol, Batman) bastante controlado? Yo creo que no puedo añadir más para argumentar la presencia de esta joyita en la selección de este año.

5- Colección Marvel Dark

Llegamos al terreno de lo mejor de lo mejor. Empezamos por todo lo alto (como si no lleváramos allí ya unos cuantos cómics) con el segundo coleccionable comiquero de Carrefour en 2022 dedicado a Marvel (por lo que Panini vuelve a estar en el ajo), esta vez con un tono algo... distinto a los demás. ¡Llegan los chicos malos! O los no tan buenos, claro. Y es que esta nueva colección, o nueva temporada de esta serie de proyectos encabezados por la cadena de híper y supermercados, se centra más en los antihéroes de Marvel, en algunos villanos que a veces actúan como héroes y en esos héroes que en ocasiones han traspasado la línea. Así tenemos otros diez tomos, dedicados a personajes como Doctor Extraño (Doctor Strange), Masacre (Deadpool), Lobezno, la Viuda Negra, el Motorista Fantasma, el Castigador (Punisher), Thanos, Veneno (Venom) y Daredevil, al precio de 2,99 euros el volumen. ¡Chollazo! De los coleccionables más imprescindibles de Carrefour y Panini Cómics. Y añado, una vez más, que lo que están haciendo por el mundo del cómic, para hacerlo accesible a todo el mundo a precios competitivos, está siendo fantástico e inaudito. ¡Si es que son un vicio! Aunque tengamos ya algunos de los títulos, a esos precios se hace imposible no hacerse con la colección entera. Si es que por menos de treinta euros (lo que nos puede salir cualquier tomo de lujo) tendríamos todo el coleccionable en sí. Una gozada, vamos.

4- Universos DC

Dejamos unos coleccionables y vamos a por otros. ¡A por los de kiosco, concretamente! Y, ojo, poneos el cinturón, porque menudos títulos hemos tenido este año. Ahí os dejo uno de ellos, dedicado a DC y de parte de Salvat, editorial que es ya una eminencia en esto de darnos grandes obras comiqueras a un precio bastante ajustado y, sobre todo, recuperar material que es muy complicado de encontrar por vías comiqueras habituales. Con todo esto del multiverso más de moda que nunca gracias a los proyectos audiovisuales de Marvel y DC, Salvat ha montado "Universos DC", un coleccionable bastante original que nos trae sagas e historias de DC que están centradas en otras realidades, otros universos y bastante alejadas de la continuidad regular en la que sí se centraron en otras ocasiones. Por ejemplo, tenemos tomos con la historia de "DCsos", con todo el universo DC consumido por un virus zombi, pero también toda la saga al completo de "Injustice", ya sabéis, la de los videojuegos, donde Superman se volvía "malvado" (no exactamente, no exactamente) tras matar al Joker por... bueno, tendréis que leer los cómics para saberlo. Sin ir más lejos, el coleccionable empieza por la obra maestra... ¡"Watchmen"! Sí, sí. ¡Esa "Watchmen" de Alan Moore (La Cosa del Pantano, Violator)! La Biblia de los cómics. A pesar de que sea fácil de encontrar en diversas ediciones, nunca está de más que los lectores menos aficionados a los cómics puedan toparse con ella en un proyecto de tales características. Y yo que lo aplaudo. ¡Todo deberíamos!

3- Marvel Ultimate

Queda poca lista ya. Es el turno de lo mejor de lo mejor de lo mejor. ¡Y continuamos con los coleccionables de kiosco! La verdad es que este puesto y el anterior podrían ser perfectamente intercambiables, pero reconozco que, al final, me ha podido mi amor subjetivo por Marvel y el hecho de que, como coleccionable, me parece que tiene una mayor estabilidad en calidad que el anterior. Volvemos a lo que decía antes del multiverso, las realidades alternativas y Salvat, porque 2022 ha sido el año en el que ha tratado el tema en dos proyectos, uno para DC y otro para Marvel. Y el de la Casa de las Ideas ha estado protagonizado por la fantástica y querida línea Ultimate, la cual, por cierto, ya tuvo un coleccionable de kiosco hace mucho, pero se encontraba totalmente descatalogado, siendo más carne de la segunda mano o de la alternativa que son los tomos omnibus de Panini. De ahí que haya sido una estupenda idea la de Salvat la de recuperar esta línea, con volúmenes más extensos que los del primer coleccionable, pero con un precio apto para todos los públicos. Ojo, que el coleccionable contiene toda, absolutamente toda, la línea Ultimate, incluso los tomos más modernos. ¡Casi nada! Una forma inigualable de tener parte de la historia de Marvel en forma de un proyecto que, a principios del presente siglo, readaptaba a los principales superhéroes de la editorial (poco a poco fue luego todo el universo) como si hubieran nacido en este siglo XXI. Y encima el primer número del coleccionable reúne los doce primeros cómics de "Ultimate Spiderman", no sólo la serie que empezó esta línea, sino una de las imprescindibles para todo aquel amante de las buenas lecturas, comiqueras o no. ¿Quién da más?

2- Biblioteca Marvel

¿Cómo? ¿Qué hace aquí la llamada "Biblioteca Marvel"? ¿Es que hemos viajado al pasado? ¿Por qué está en el segundo puesto de la lista un proyecto comiquero que fue de los más populares de Marvel en España antes de que Panini Cómics se hiciera con los derechos de la Casa de las Ideas en nuestro país? ¿Qué está ocurriendo? ¿Se está reeditando la "Biblioteca Marvel"? Sí y no. Si no peináis canas (todavía) quizás no recordéis que a principios del presente siglo, cuando Marvel en España la llevaba Cómics Forum (Ediciones Forum), quienes, en un tremendo alarde de inteligencia, comenzaron a ofrecernos toda la Marvel de los 60 y 70, y parte de los 80, en un formato baratísimo, de bolsillo y en blanco y negro, características que le daban un encanto que hoy día hace suspirar al más pintado. A ese grandioso proyecto se le llamó "Biblioteca Marvel", duró años (¿sus últimos números no fueron publicados también por Panini?), fue un rotundo éxito y nos dio a la Marvel más primigenia; desde los Cuatro Fantásticos hasta el Caballero Luna, pasando por Daredevil, Spiderman, Doctor Extraño, el Motorista Fantasma... ¡Si hasta les fue tan bien que lanzaron las publicaciones originales de EC Comics en el mismo formato! Una locura. ¡Bendita locura! ¿Y ahora? Ahora Panini Cómics apuesta por lo mismo, con el mismo objetivo, pero con un formato distinto, es decir, tamaño normal, precio ajustado, a todo color y tal y como salieron publicados originalmente en Estados Unidos. ¿Cómo no va a llevarse la medalla de plata esta nueva "Biblioteca Marvel"? Imprescindible de imprescindibles.

1-Locke & Key: The Golden Age

La corona se la lleva este año el príncipe del terror, o el Príncipe, con una buena mayúscula de inicio. Al fin y al cabo, la manzana no cae lejos del árbol. No hablo solamente de que la medalla de oro es para esa joya que es el nuevo tomo de "Locke & Key", nada más y nada menos que un crossover con "The Sandman", la magistral creación de Neil Gaiman (Coraline, American Gods), sino que también me refiero a que es Joe Hill (Fantasmas, Cuernos) quien vuelve a llevarse el puesto uno de esta lista, tal cual hizo el año pasado con el brutal recopilatorio que le hizo Planeta a algunos de sus cómics autoconclusivos, lejos de la saga "Locke & Key", la que podría ser considerada su mejor obra, sin contar algunos de sus libros, por supuesto. Cuando parecía que la historia de los Locke y la Casa de las Llaves estaba más que concluida, sin contar algún que otro spin-off, el escritor nos trae una historia que lejos de ser un sacacuartos se fusiona perfectamente con el universo de las entidades y dioses de Gaiman, de una manera tan natural, familiar y nada forzada que parece que hubieran nacido para encontrarse por el camino, tarde o temprano. De verdad, otra de las grandes sorpresas del 2022. Da igual lo que os gusten Hill, "Locke & Key" y "The Sandman", porque este tomo os va a sorprender mucho, mucho, mucho. ¡A por él! Seáis fans de las viñetas o no. Una delicia. Y sí, sé que tanto Planeta como Panini han sacado ediciones de "The Golden Age" (cosas de los derechos), pero he elegido la de Panini por ser la más completa, con algún que otro spin-off incluido a las mil maravillas para ampliar la historia principal.


¡Y fin! Menudo 2022 hemos tenido, ¿eh? ¡Y esto es sólo lo que he metido yo en la lista! No os podréis quejar, porque hemos tenido de todo. Sí, ya sé que poco de DC, de las Tortugas Ninja y que alguna que otra cosita de Spawn ha faltado, pero sed pacientes, porque nos tardaremos en llegar al 2023, y la cosa promete muchísimo. Como apunte, sí, hay puestos que no están ocupados por un cómic en concreto, sino por una colección, y no es la primera vez que lo hago (ejem, coleccionables, ejem). Eso es así porque la seleccionada es la colección en sí, de la que no debéis dejar escapar ni un solo tomo, y a veces es mejor elegir así que señalar un título de la misma, títulos que, en ocasiones, no están del todo claros, sobre todo si hablamos de coleccionables de kiosco. No, no es hacer trampas. No me miréis así. Bueno, mejor me despido, no vaya a ser que me hagáis cambiar de idea. ¡Espero que os haya gustado mi lista! A ver las vuestras, ¿eh? ¡Gracias por leerme! Y que tengáis un 2023 muy, muy comiquero.


viernes, 28 de abril de 2023

Mis 10 mejores series del 2022

¡Cómo pasa el tiempo! Lo sé, lo sé. No he podido evitarlo. ¿Habré inaugurado sin saberlo, de forma inconsciente, otra de las tradiciones que os encanta que tenga vuestra cueva favorita? No lo sé, pero igual en la lista de series de 2023 ya habéis olvidado este primer párrafo, así que tampoco voy a estirar demasiado la cuerda, no vaya a ser que se rompa. ¿Qué tal estáis? ¿Listos para saber cómo le ha ido al mundo televisivo en un 2022 donde se ha recuperado la normalidad prepandémica por completo? El cine quizá tenga algo más que añadir al respecto, pero en cuanto a series de televisión, streaming y derivados, está bastante claro que la cosa va de lujo. ¿Quizá demasiado? Recordemos las subidas de precios de distintos servicios y toda la polémica surgida con Netflix y su negativa a que podamos seguir compartiendo cuentas, a no ser que pasemos por caja para un suculento extra, para ellos, claro. 

Igual desde algunas plataformas se tienen que replantear su modelo de negocio hasta pulirlo un poco más. Lo que está claro es que, a pesar de lo que afirmen ciertos agoreros que deberían dejar de ver lo que no les gusta y centrarse en lo que sí les hace felices, antes de que acaben más amargados, es que todo este paraíso de estrenos continuos de series va a seguir durante mucho, mucho, mucho tiempo. ¡Y muchos de nosotros contentísimos al respecto! A ver, yo, sin ir más lejos, veo lo que me llama la atención, descarto lo que no, me centro en lo que me gusta, me olvido de lo que no, y para adelante. De ahí que este tipo de listas las haga con lo que veo, por supuesto, no con todo lo que se emite en el año en cuestión y, sobre todo, con lo que me gusta, siempre con una pizquita de objetividad, pero dándome bastante igual lo que se pueda opinar fuera de aquí sobre algunas de mis series favoritas. De ahí lo de "mis" en vez de "las" del título, por si no quedaba claro en anteriores publicaciones. Y no, no creo que las series, en especial las de streaming, hayan tocado techo. Creo que nos quedan muchos, muchos años de nuevas, potentes y buenas series, más allá de que haya plataformas que caigan, se renueven, nazcan o cambien sus políticas de cobros.

Pero me estoy alejando del tema principal, y tampoco son muchos los párrafos que tengo para el preámbulo a la lista del 2022, así que mejor me centro, ¿verdad? ¿Y qué mejor que hacerlo que con la costumbre de explicaros brevemente cómo va esto de las selecciones anuales? ¡Eh, eh, eh! Antes de sacar las antorchas tenéis que recordar que es prácticamente una tradición. Vale, me alegra que os calméis. No tiene mucho misterio, la verdad, y menos con las series, la lista más nueva de todas, creada y lanzada por primera vez en 2019, después de mucho tiempo dándole vueltas. Lo cierto es que fue muy bien recibida desde el principio, y desde ese mismo principio tuve claro que sólo entrarían en ellas novedades del año en cuestión, nada de revisiones, y eso que soy mucho de revisionar series, pero teniendo en cuenta el gran volumen de series y temporadas nuevas por año, y eso sólo de las que sigo, poco sentido le vi a añadir revisionados. Otra de las reglas que añadí fue la de que se tratase de series con temporadas finalizadas el año a tratar, aunque hubieran comenzado el año anterior. Por ejemplo, una serie empezado en diciembre de 2021, al acabar durante 2022, entraría en la lista de 2022. Algo similar ocurriría con series que tardasen en llegar a España y que viera en versión original, aunque, afortunadamente, no me he encontrado todavía con muchos ejemplos al respecto, pues lo habitual es que tengamos muy, muy, muy pocas series inéditas. Y menos mal.

Y lo digo así por lo que voy a soltar ahora, pues bien podría ser otra de las tradiciones de las listas de vuestra cueva favorita el asegurar que este año ha sido todavía más complicado seleccionar las elegidas. ¡Pero es que lo ha sido! Y lo de este 2022 ha sido... demoledor. Para bien, claro, porque eso significa que hemos tenido muchísimas series muy buenas, pero con lo que he dejado fuera se podrían haber hecho dos recopilaciones más, y todas habrán tenido producciones televisivas que bien podrían considerarse como lo mejor del año. Sin ir más lejos, me he dejado muchas series que aparecen como tal en otros medios, añadiendo otras que igual no han obtenido el mismo alcance e incluso son una especie de capricho personal. ¿Recordáis la lista cinematográfica del año pasado, referida al 2021? ¿Año en el que, tras lo peor de la pandemia, parecía que nos habían llegado los estrenos de dos años en uno? Fue mortal, ¿verdad? Pues algo así es la lista de series del 2022. Y, creedme, he dejado muchos títulos fuera que me han dolido en el alma, estando muchos de ellos en la selección hasta el último momento. He tenido que tirar de ciertas características para la elección final como, por ejemplo, y esta es de las más habituales año tras año, tener en cuenta aquellas series que han encontrado su final durante 2022. También he tenido en cuenta que sean nuevas y que vayan a tener más temporadas, porque así tendrán otras oportunidades de pasarse por aquí. Y, por supuesto, también me ha parecido coherente no pasar por alto el hecho de que ya se hayan colado en alguna que otra de estas listas anuales.

¿Y qué me he dejado fuera? De todo, de todo. E insisto, esto lo digo con lágrimas en los ojos. Por ejemplo, este año, que podría haber metido nada más y nada menos que tres series de "Star Wars" (ninguna de cierto mandaloriano con cierto bebé Yoda), no lo he hecho, quedándose fuera "Andor" (que nunca estuvo en mis quinielas para entrar, ojo; me gustó, pero no me encantó por mi preferencia por un tono más fantástico para la franquicia), "Obi-Wan Kenobi" y "El libro de Boba Fett", quedándose fuera por muy poco éstas dos, sobre todo la segunda, aunque como parece que ambas van a tener nuevas temporadas en el futuro (¿quizás incluso su propia serie para Darth Vader al estilo de Boba Fett a partir de "The Mandalorian"?), voy a poder arreglar tamaña injusticia. La segunda temporada de "Chucky", una de las mejores series del 2021 que bien se podría haber llevado la medalla de oro de la lista centrada en ese año, también se ha quedado fuera por muy poco; de nuevo, hay anunciada una tercera temporada, así que también se arreglará, no preocuparse. Algo similar me ha ocurrido con la espectacular tercera temporada de "The Boys", que hasta el último momento estuvo dentro, pero teniendo en cuenta que nos llegará una cuarta, ya me resarciré, sobre todo porque es una serie que ha estado ya en dos listas de las tres que llevamos en el blog, por lo que, a pesar de que esta tercera tanda de capítulos sea la mejor, debe quedarse fuera; en la misma línea ha ido la impresionante segunda temporada de "Chucky", pero como ya está preparándose la tercera para 2023, nos iremos frotando las manos para redimirme con ella después de que la primera fuera una de las mejores series del 2021, una enorme sorpresa, sobre todo para los fans de la saga del más querido muñeco diabólico del cine de terror. Hay otras que no me han terminado de convencer lo suficiente como para pensarme en meterlas, aunque me han encantado, como "Ms. Marvel" (al final no todo lo de Marvel entra en mis listas, para que luego digáis), "El club de la medianoche", "El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro", la sexta temporada de "Rick y Morty", "Resident Evil" y "El Señor de los Anillos: Los anillos de poder", mientras que no he podido llegar a otras como "Sandman", la adaptación del popular cómic del fantástico Neil Gaiman (Coraline, El libro del cementerio), las últimas temporadas de "Batwoman", "Legends of Tomorrow" (lo que ha pasado con DC y Warner, tanto en cine como en televisión, ha sido una purga en toda regla) y "The Walking Dead", la cual dejé en stand by en la novena temporada y, seguramente, acabaré retomando, aunque ya no podrá pasarse por una de estas listas. Pero, sin duda, la que más me ha dolido dejar fuera, y que perfectamente podría haber alcanzado el primer puesto, ha sido "Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer", la primera temporada de la serie centrada en asesinos en serie reales, parida por los creadores de "American Horror Story" y con un magistral Evan Peters (Kick-Ass, Bruja Escarlata y Visión) como un siniestro y aterrador Dahmer. Llegados a este punto, seguro que las expectativas están altas, porque si todo esto ha sido lo que me he dejado (o parte), ¿cuáles han sido los títulos elegidos? ¿Los descubrimos? Pues... ¡ahí os dejo con mis 10 mejores series del 2022! ¡Démosle caña!


10- She-Hulk: Abogada Hulka (temporada 1)

Tampoco hemos tenido que esperar mucho para volver a hablar de Marvel en este hilo, ¿eh? La tercera y penúltima serie de televisión de Marvel Studios y Disney+ del año (no cuento los especiales que llegaron después, que son más bien mediometrajes o películas cortas, pero sí la serie de cortos de Groot), no sólo es una de las producciones de la empresa que más se parecen a los cómics en los que se basa, sino también una de las que más polvareda ha levantado. ¡Qué gusto ha dado ver a cientos y cientos de machistas, haters y tristes llorando continuamente porque la serie no va de ellos! Quizá también porque la protagonice una mujer, o vete tú a saber (guiño, guiño). El caso es que, para mí, ha sido una agradable sorpresa. Una serie tan simpática como divertida, agradable y tremendamente fresca, que es tan comiquera que podemos ver en ella, de forma bastante habitual, a Jennifer Walters, interpretada por una estupenda Tatiana Maslany (Orphan Black, La dama de oro), dirigiéndose a nosotros en una clara ruptura de la cuarta pared, como Jennifer y como Hulka, ojo, y tal y como hace en los cómics más laureados del personaje. Le podemos añadir también un montón de invitados especiales, villanos, un tono distendido, una locura de último capítulo (¡Marvel Studios riéndose a saco de sí misma!), un interesante giro final para Hulk y, por supuesto, el episodio de Daredevil, traje amarillo incluido; si ya teníamos a Kingpin, gracias a "Ojo de Halcón", en la continuidad oficial de Marvel Studios (siempre ha estado, pero me refiero a fuera de las series urbanas de Netflix, que ahora están en Disney+, además), ahora tenemos al Cuernecitos, preparado para su propia serie (¿o maxiserie?) a estrenarse en 2024. "She-Hulk: Abogada Hulk" demuestra que hay muchas maneras de enfocar las películas y series de superhéroes y superheroinas,  igual que los cómics, y que no todas deben tener la profundidad de un ensayo filosófico. Divertidísima y descacharrante.


9- Wellington Paranormal (temporada 4)

Reconozco que de no haberse terminado este año, de forma inesperada para mí, esta serie no estaría en la lista de este año. No porque no lo merezca, sino porque habría tenido en cuenta que iba a tener otras oportunidades. Lamentablemente, ya no será así, y no sabéis bien cómo me duele, porque estamos ante una producción que te saca las carcajadas con una facilidad impresionante, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que estamos ante el primer spin-off del filme "Lo que hacemos en las sombras". Sí, sí, fue "Wellington Paranormal" antes de esa obra maestra que es la serie "Lo que hacemos en las sombras", y que parece que se ha instalado de por vida en las listas de vuestra cueva favorita (pillad la pista). Antes de esa idea, los creadores de la cinta original, encabezados por el siempre simpático Taika Waititi (Boy, Thor: Love and Thunder), tuvieron dos: una, relacionada con los graciosos hombres lobo del filme; la segunda, un spin-off con los torpes policías que entran en la casa de los vampiros, y no son capaces de encontrar nada extraño. Y sí, "Wellington Paranormal" fue la que ganó, llegando a HBO Max de golpe en 2022, con sus tres temporadas emitidas hasta el momento en un canal de Nueva Zelanda, escenario en el que se mueven los simpáticos pero patosos agentes O´Leary y Minogue, ahora junto a su jefe, Maaka, y su compañero Parker, más patoso aún que ellos. Durante las cuatro temporadas (la cuarta se estrenó justo en 2022), los vampiros serán el menor de los problemas de los agentes y su división paranormal, porque se acaban enfrentando a fantasmas, coches asesinos, zombis, robots, aliens, leyendas urbanas e incluso al mismísimo Satán. No es tan buena como "Lo que hacemos en las sombras", la serie, pero está al nivel de la película original, con un humor tonto, agradable, gamberro y muy, muy efectivo. A pesar de que tiene un cierre satisfactorio, se deja una puerta abierta para una futura quinta temporada que espero se haga realidad. Qué demonios. ¡Vería cuarenta más! Y es que lo mejor que tiene "Wellington Paranormal" es el cariño que se les coge a los personajes en muy poco tiempo. ¡Os echaré de menos, agentes! Así que... ¡volved!


8- Dexter: New Blood (temporada 9)

Ocho años tuvimos que esperar desde la falsa muerte de nuestro asesino en serie y justiciero favorito (con permiso de Punisher) hasta su regreso oficial. De 2013 a 2021 (esta es de esas temporadas de las que os hablaba antes, iniciada un año y finalizadas en el siguiente) nos han tenido preguntándonos si Dexter Morgan iba a tener el final perfecto que se merecía después de ocho temporadas dándonos algunos de los mejores momentos televisivos de la historia y dos últimas temporadas tremendamente pobres, sobre todo la última. Tras un final que decepcionó prácticamente a todos los fans del personaje, las noticias acerca de su vuelta no se hicieron esperar, en forma de algún que otro spin-off, una secuela, una novena temporada... Y, al final, se hizo realidad esto último. "Dexter: New Blood" no sólo viene a ser la novena temporada de la serie, sino también el adiós definitivo de Dexter Morgan... por ahora, pues mientras escribo estas líneas ya ha sido confirmada una precuela, donde asistiremos a las vivencias asesinas de Dexter cuando era joven, lo cual veíamos en varios flashbacks en la serie original, y una secuela de esta "New Blood", de la que apenas os puedo hablar para no entrar en spoilers. Entonces, ¿hemos tenido, al fin, ese final perfecto que se merecían tanto un personaje como una serie perfectas? Sí y no. Empezaré por el no. Mi no es porque llega tarde, demasiado tarde, y porque a pesar de ser muy buen final y mejorar el de la octava temporada (cosa nada complicada), sigue chirriando en distintos aspectos, y el principal es en la incorporación de cierto personaje que es esencial para ese final. En realidad, como final definitivo para Dexter es bastante bueno, sobre todo porque ha sido una temporada muy, muy cuidada, lo que no fue la octava. Diría que incluso a ratos, en ciertas partes del final en sí, es un remake del que nos trajo aquella, sin poder destripar nada más. Además, tenemos a Dexter lejos de Miami, en un pequeño pueblo nevado de Estados Unidos. ¡Menuda ambientación! Debra como nueva octava pasajera, invitados especiales, algunas sorpresas, el siempre espectacular Clancy Brown (Los inmortales, Cadena perpetua) como villano principal... De notable, pero no de sobresaliente. ¿Es el adiós definitivo a Dexter Morgan? Pues me da que no, y no lo digo sólo por el proyecto de precuela. Hablo del increíble Dexter de Michael C. Hall (Gamer, Safe). Me da que no es un adiós, sino un nuevo hasta luego. ¿Apostamos?


7- Caballero Luna (temporada 1)

Volvemos a Marvel con su primera serie de 2022. Parece que el objetivo de la Fase 4 de Marvel Studios ha sido, además de allanar el camino para la nueva amenaza multiversal que supone Kang el Conquistador, el de presentarnos a una nueva generación de héroes. Echad cuentas, echad cuentas. Tanto jóvenes como talluditos. Lógico si tenemos en cuenta que la editorial cuenta con cientos y cientos de personajes más allá de los más populares como Iron Man, Spiderman, Capitán América, Thor, Viuda Negra, Ojo de Halcón y, entre otros, Hulk, sin olvidar a los mutantes, cuyo desembarco se espera para los próximos años de proyectos. Uno de esos personajes de culto, de segunda (en popularidad, que no en calidad), amado por los lectores de la Casa de las Ideas que mejor conocen sus recovecos más oscuros es el Caballero Luna, bajo cuya máscara se encuentran Marc Spector... y sus otras personalidades. Hablamos de un mercenario que fue traicionado y dado por muerto, resucitado por Khonshu, el dios egipcio de la luna y la venganza, quien le da unos poderes extraordinarios... ¿o puede que no? ¿Y si todo esto está simplemente en la mente de Spector, un hombre dañado mentalmente que sufre un grave caso de trastorno de identidad disociativo? La situación que se nos presenta con Caballero Luna no puede ser más interesante y más diferente con respecto a otros superhéroes (¿o antihéroes?), la cual han aprovechado en la serie gracias al impresionante trabajo de Oscar Isaac (Drive, Ex Machina), incluyendo, además, a otro grande como Ethan Hawke (Asalto al distrito 13, Sinister) como villano. Esta primera temporada, del que seguramente acabará siendo otro nuevo vengador, ha sido criticado por algunos fans por centrarse más en el aspecto místico y sobrenatural del personaje que en el más urbano, sin caer en que ambos son igual de válidos. Reconozco que hubiera preferido el acercamiento más al estilo "Daredevil" de Netflix, pero también me ha encantado, tan comiquero como psicológico, un gran recordatorio de que Marvel Studios, aunque se esté centrando en el multiverso, no deja de mirar de soslayo su universo mágico y sobrenatural. 


6- Stranger Things (temporada 4)

Lejano queda ya ese 2016 en el que aparecía la primera y potente temporada de "Stranger Things" en una Netflix que prácticamente acababa de aterrizar. Como millones de personas, la vi enseguida, uniéndome a un boom que continuó con la segunda tanda de episodios que nos llegó al año siguiente, aunque esta vez el boom fue menor. Por diversos motivos, nuestros caminos, los de la serie y los míos, se separaron hasta el punto de que ni siquiera vi la tercera temporada cuando se lanzó en 2019, pudiendo evitar, de manera milagrosa debo admitir, cualquier tipo de spoilers hasta que me puse al día durante el 2022, aprovechando el estreno de la cuarta temporada, que llegó en dos partes y con algunos capítulos con la duración de una película larga. ¡Y cuánto me alegro de haber esperado hasta esta cuarta temporada para ponerme al día! A pesar de que esté en el sexto puesto de la lista, bien podría haberse llevado la corona del año, porque menuda tanda de capítulos. Mucho más cinematográficos y abrazando del todo el terror que auguraba la tercera temporada, con los niños alejándose del tono Spielberg de las anteriores, sobre todo de las dos primeras, para abrazar del todo ese tono a lo Stephen King (El misterio de Salem´s Lot, Mr. Mercedes), en especial a lo "It (Eso)", con su propio Freddy Krueger y muchos ecos a "Pesadilla en Elm Street", sin olvidar las canciones incluidas como banda sonora (soundtrack) y los nuevos personajes (¡ese Eddie!), además de la evolución de los regulares. La quinta y última temporada pinta muy pero que muy bien, así que esperadla para nuestra lista de series, aunque no la del año que viene, pues se estrenará en 2024. ¿Se llevará la medalla de oro de la selección de ese año? Con que tenga la calidad de esta cuarta temporada, es bastante probable.


5- From (temporada 1)

¿En qué entramos? Venga, que si sois habituales lo sabéis. ¿Lo tengo que decir? En la zona de lo mejor de lo mejor, y ya  es decir. Y vamos allá con una de las grandes sorpresas del 2022, al menos para mí. La comparo mucho con "Chapelwaite", ya sabéis, la adaptación televisiva de la precuela de "El misterio de Salem´s Lot", de Stephen King, que nos llegó el año pasado casi por sorpresa con una primera temporada espectacular en todo, y con la que funcionó de forma excelente el boca a boca cuando la tuvimos por HBO Max. Curiosamente, algo similar ha pasado con la primera temporada de "From", que también es del canal Epix, que también llegó a HBO Max sin hacer demasiado ruido hasta que la gente la ha ido descubriendo y en la que también tiene que ver el de Maine, aunque en este caso de forma más indirecta, porque no está basada en ninguna de sus obras, pero el tono y numerosos detalles que posee (pueblo pequeño, infierno grande) la hacen muy cercana al universo del Rey, en realidad, como si se uniera al de "Perdidos". "From" hay que verla sabiendo lo menos posible de ella, pero dejaré algunas pistas: un reparto coral que interpreta a un grupo de gente atrapada en un pueblo del que no se puede salir, giros argumentales, misteriosos a tutiplén, uno de los openings más inquietantes de la televisión y unas criaturas que... Mejor las descubrís vosotros. Que no se os pase, que en 2023 tenemos segunda temporada asegurada. ¡Y esperemos que muchas más para el futuro!


4- El Pacificador (temporada 1)

Y otra de las grandes sorpresas del 2022 que bien podría haberse colado también en el primer puesto de la actual lista. ¡Volved a echarle un vistazo al prólogo de esta entrada para recordar lo que os decía! Es que menuda selección la de este 2022, de verdad. Por supuesto, éramos muchos quienes esperábamos mucho de James Gunn (Slither, Super) con este spin-off de su estupenda "El Escuadrón Suicida", a pesar de estar protagonizado por ese psicótico y patético Capitán América de serie Z que es el Pacificador. ¿Cómo se hace funcionar una serie sobre tal personaje? Pero Gunn ya había dado buenas muestras de confianza. Se la había ganado al convertir a personajes como un mapache parlante y un árbol alienígena en los más reconocidos, populares y simpáticos de Marvel. En pocas palabras, casi nadie daba un duro por "Guardianes de la Galaxia", y aunque han pasado ya casi diez años desde su estreno es justo hacer memoria y recordar que había incluso quienes aseguraban que sería el primer gran fracaso de Marvel Studios después de taquillazos como "Iron Man 3", "Capitán América: El Soldado de Invierno" y "Los Vengadores". No sólo no fue así, sino que a día de hoy la de los Guardianes es una de las franquicias más sólidas de Marvel Studios. No ha sido así con "El Escuadrón Suicida", que pese a su calidad no funcionó en taquilla. Al Pacificador no le ha pasado lo mismo. Cada capítulo es oro puro en una primera temporada que es una genialidad tras otra; desde el reparto hasta las canciones de la banda sonora, pasando por los efectos, el ritmo, el desarrollo, las referencias, ese enorme opening que se paseó por redes sociales durante meses, los personajes (imposible no pedir un spin-off para el Vigilante, grande entre los grandes) y el gran corazón que tiene la serie, corazón y alma capaces de emocionar y enamorar al mismo tiempo que las explosiones, los tiroteos, las gamberradas y las mutilaciones tienen lugar. Lo de John Cena (12 trampas, Amigos pasajeros) es de otro mundo, y no sólo por cómo ha mejorado sus dotes interpretativas, sino también por cómo hace que nos encariñemos con un personaje al que acabamos odiando en la peli. ¿Cómo no querer ahora al Pacificador, una vez lo conocemos? Imprescindible.


3- Lo que hacemos en las sombras (temporada 4)

Llegamos a lo mejor de lo mejor de lo mejor. Ya adelantaba en los primeros párrafos de la presente entrada que "Lo que hacemos en las sombras" volví a estar en la lista de este año. Cuatro años lleva emitiéndose, cuatro temporadas hasta el momento, y ha entrado en estas selecciones desde la primera, en 2019. ¡Menos mal que fue ese año en el que se decidió abrir este tipo de recopilaciones anuales sobre series! ¿O ayudó a ella el hecho de que apareciera entonces esta serie? ¡Ah! ¡Sorpresa, sorpresa! Pero me centro en esta cuarta temporada, porque es cierto que con respecto a la del año pasado ha retrocedido un escaño en la lista, lo cual no significa que sea peor que la anterior, sólo que las series a las que se "enfrenta" se han llevado las medallas de plata y oro por otras razones. De todos modos, ya adelanto que es bastante probable que antes de que se termine esta pedazo de serie, que espero dure unas ochocientas temporadas (mínimo), resulta evidente que ocupará el primer puesto... y espero que no sea, precisamente, con su ultima temporada. ¿Qué nos ha dado esta cuarta? Pues algunos de los mejores capítulos de toda la producción, como los del programa de las casas, el del Diablo de Jersey y el de la delirante inscripción para el colegio para Colin Jr., entre otros. También nos ha regalado tramas tan interesantes como la del djinn y la boda de Nandor, la de la paternidad de Laszlo con Colin Jr., la del club nocturno de Nadja y la de la familia y el novio de Guillermo, éstas últimas conduciendo a una decisión que lleva a un cliffhanger bestial que podría cambiar la serie de arriba a abajo. Ojo, no hay que olvidar a los nuevos secundarios que se van sumando como habituales, y tampoco, por supuesto, al tremendo cariño que se les sigue cogiendo a los protagonistas. Una serie de diez desde su primer episodio. Tremenda.


2- La Casa del Dragón (temporada 1)

Sé que me repito a estas alturas, pero me da bastante igual. La medalla de plata va para otra serie que perfectamente se podría haber llevado la de oro, la corona y... el trono de la lista de este año. ¡Y que ha sido para mí otra inesperada sorpresa! Ojo, sabía que esta precuela de "Juego de Tronos", cuya última temporada se llevó la medalla de oro de la primera lista anual de series del presente blog, me iba a gustar, pero, sinceramente, no pensaba que lo iba a hacer tanto. Sólo hemos tenido que esperar cuatro años para regresar a las maquinaciones palaciegas entre dragones, espadas, traiciones, muertes violentas y mucho, mucho sexo con destape, y de qué manera lo han hecho. Yo creo que con deciros que esta primera temporada de "La Casa del Dragón" es mucho mejor que la primera temporada de "Juego de Tronos", y podría estar perfectamente a la altura de las mejores temporadas de ésta, creo que lo resumo todo. Se nota que han trabajado minuciosamente para conseguir el título que aquí tenemos, después de distintos descartes de proyectos y algún que otro spin-off. Al final, la elegida ha sido la historia de los Targaryen, la Casa del Dragón, exactamente, y sobre cómo se destruyeron entre ellos años antes de los acontecimientos de "Juego de Tronos". Podría mencionar la banda sonora y los efectos especiales, pero me quedo con el reparto, porque estamos ante una serie que se apoya en especial en las actuaciones, los diálogos, el desarrollo de personajes y los enfrentamientos dialecticos entre estos, sin dejarse de lado las escenas de acción, que las hay, y excelentes, además de algún que otro interesante salto temporal. Por cierto, el trabajo de Paddy Considine (Fuera de combate, El visitante) es sobrenatural; injusto es que no tenga todos los premios habidos y por haber. Hay muchas ganas ya de la segunda temporada. Me voy a repasar esta primera mientras tanto, y unas cuantas veces, por cierto.


1- Better Call Saul (temporada 6)

La corona de este año es para el rey de los timadores, protagonista de una serie que, curiosamente, comparte muchos puntos con la anterior. Jimmy McGill se convierte definitivamente en Saul Goodman en esta última temporada de la precuela de esa obra maestra que es "Breaking Bad". ¿Es "Better Call Saul" mejor o peor que ésta? ¿Mi opinión? Que están al mismo nivel, así que imaginaos cómo acaban las andanzas pasadas, presentes y "futuras" (porque esta última tanda de capítulos también va hacia delante, y hasta aquí puedo leer) del gran personaje interpretado magistralmente por esa bestia de la actuación que es Bob Odenkirk (Cómo conocí a vuestra madre, Nadie). Dos años hemos tenido que esperar desde la soberbia quinta temporada, pero ha merecido la pena, vaya que si ha merecido la pena. Todo lo que diga sobre "Better Call Saul", en general, y sobre esta temporada, en concreto, sabría a poco, porque estamos hablando de una producción que se merece todo un ensayo que recoja momentos, situaciones, diálogos, cameos, referencias, guiños, conexiones con "Breaking Bad", actuaciones, miradas, realización, diseño de producción, banda sonora... Imposible resumirlo todo en unas pocas líneas. "Better Call Saul" no se ve. "Better Call Saul" se vive, así de simple. Esta temporada cierra el círculo, pues más que una precuela de "Breaking Bad" se convierte en una extensión de ese maravilloso, profundo y cruel universo creado por Vince Gilligan y Peter Gould. Gracias por el viaje. Gracias por todo, Jimmy. Echaremos mucho de menos Albuquerque. 



¡Y fin! No os podréis quejar, ¿eh? Lo prometido ha sido una deuda más que pagada. ¡Menuda lista! Ha sido repasarla y entrarme ganas de ver de nuevo todas y cada una de las temporadas seleccionadas, e incluso diría que... ¡todas y cada una de las series que las contienen! Ojo, y no sólo he hablado este año de terror y superhéroes, que os veo venir. Dragones, abogados, policías patosos, vampiros perdidos, pueblos misteriosos... Reconozco que ha sido, y perdonad que no muestre ninguna humildad ahora, una de las mejores selecciones anuales de la Cueva del Extraño, dentro y fuera del área de las series de televisión. ¡Incluyendo también los títulos que no han entrado! Por si os queréis hacer una recopilación alternativa. Por cierto, pasaos por estas mismas líneas, pero en la lista de 2021, y veréis que muchas de las series que allí se mencionan al final han acabado siendo las elegidas de este año. No hay nada mejor que conocerse a uno mismo, ¿verdad? No me enrollo más, porque espero vuestras propias listas y hay que ir presentando las siguientes. ¡Gracias por estar ahí un año más! Por leerme, por repasar conmigo lo mejor del año televisivo y por continuar siendo habitantes de la cueva. ¡Os espero en la selección de 2023! ¡Que esté repleto de buen vicio seriéfilo! 


sábado, 31 de diciembre de 2022

La década del extraño

 


Curioso como en este año 2022 hemos estado casi de continuas celebraciones en vuestra cueva favorita. No es de extrañar si tenemos en cuenta que en 2012 se producía el nacimiento de este humilde y pequeño blog, pocos meses antes de que apareciera a la venta "Actos de Venganza", mi primera publicación en solitario, una antología seguida por "Cinco tumbas sin lápida", "Drácula contra la Momia: Batalla por Chicago", "Tormenta Sangrienta"... Bueno, ya sabéis la historia, sobre todo si sois habituales de este rinconcito de internet; lo último que pretendo es hacer un revival de la publicación en la que celebraba el décimo aniversario del libro, es decir, la celebración de mis diez años publicando en solitario, pues antes ya había hecho mis pinitos colaborando en diversas recopilaciones de cuentos. Pero vamos a lo que vamos, porque igual Peter Griffin se nos impacienta, aunque lo veo muy interesado en su lectura (¿cuántos cogéis el guiño que he querido dar con esa imagen en concreto más allá de que este tipo de entradas me gusta encabezarlas con fotogramas de "Padre de familia", "Los Simpson" y derivados?). ¡La Cueva del Extraño cumple una década! Qué alegría da escribir y leer tal frase.

La verdad es que, al igual que con la entrada de mis diez años escribiendo desde la publicación de "Actos de Venganza", sinceramente no sé qué contaros que sea nuevo... aunque luego me salga una entrada de esas de necesitar bombonas de oxígeno para continuar leyéndola. Y es que, al fin y al cabo, muchos de los párrafos que han ido llenando la Cueva del Extraño durante años, ya van repletos de información acerca de su origen, objetivos, intenciones, logros y caídas, además de alguna que otra mención a la Cueva del Extraño antes de ser la Cueva del Extraño, porque, sí, este no es mi primer blog, aunque sí mi primer blog profesional, si es que se le puede llamar así. Cuando me abrí mi primer blog, ni siquiera se llamaban "blogs" de forma habitual. Es más, en realidad, me lo abrí cuando eran algo tan, tan nuevo en esta red de información que era igual de nueva, que se les llamaba "bitácoras" en ciertos círculos, y se usaban más como diarios, una forma de exponer y compartir con el mundo los pensamientos de cada uno. Para eso empecé a usar mi "bitácora", a pesar de que no tardé demasiado en llenarla con reseñas, opiniones y avances de libros, películas, series, cómics, videojuegos e incluso... ¡música! ¡Qué tiempos aquellos! Sin duda, una precursora bastante clara de la Cueva del Extraño en toda su gloria.

Ojo, porque la anécdota es aún más larga. Sin entrar en demasiados detalles, lo de abrirme una protocueva, por llamarla de alguna forma, fue como ir al gimnasio por aquella época: nos apuntábamos muchos a la vez. En este caso, el que por entonces era un amigo cercano y yo decidimos abrirnos el "blog" al mismo tiempo, animándonos así a escribir, leernos y compartir nuestras publicaciones casi al mismo tiempo y en los mismos círculos. Como con el gimnasio, pronto me quedé solo en tal tarea, desistiendo de ella, en realidad, cuando otros escritos (relatos, en su mayoría) tomaron el protagonismo, quedándome sin huecos libres en la agenda para una actividad que, por entonces, tampoco llegaba mucho más lejos. Si os fijáis, ya por entonces la gente se abría blogs a destajo que luego iba cerrando como si tal cosa, muchas veces por las razones más peregrinas. Este antiguo amigo del que os hablo, ni siquiera me dio un motivo claro; simplemente, fue dejando de actualizar la bitácora, y ahí se quedó, algo que también suele pasar con muchos blogs modernos. Yo mismo he visto bastantes casos parecidos, sobre todo al poco de nacer la Cueva del Extraño, cuando el tema de los blogs estaba más extendido, al no verse ensombrecido por Facebook, Twitter, Instagram y demás redes sociales y plataformas que han sido sustituyéndolos, aunque no del todo, como sí hicieron los blogs con los foros, y para mejor, debo decir, porque aquello acabó transformándose en un nido de trolls sin orden ni concierto. ¿Fueron los foros el protoTwitter de hoy en día? Supongo que podríamos dejar el tema para una entrada aparte, en un futuro más o menos próximo, porque me parece un asunto muy interesante, aunque no sé si compartiréis mi opinión.

El caso es que en estos diez años he visto a compañeros de letras abrirse incluso ¡tres blogs! Y los han ido cerrando con apenas publicaciones, dando la impresión de que más allá de darse bombo en la apertura del espacio poco más tenían que ofrecer. Si hablamos de reseñadores, he asistido a las situaciones más surrealistas, recordando especialmente dos tan patéticas como estrambóticas. Una de ellas está relacionada con un reseñador que se abría un blog, lo cerraba poco después, se abría otro, lo cerraba, se abría uno nuevo, lo cerraba... y así hasta que dejé de contar al quinto blog cerrado, porque luego pasó a hacer lo mismo en Facebook, abriendo y cerrando páginas con distinto título, todas de reseñas, como si no supiera exactamente qué hacer con ellas después del anuncio de su apertura por todo lo alto y tras un par de libros reseñados. La otra situación a la que me refiero estuvo protagonizada por un reseñador que podría haber llegado muy, muy alto, pero que se quedó en mero imitado de Risto Mejide, en un señor con bastante déficit de atención (en el más amplio uso del término) al que se le acabó comiendo un personaje inventado que confundía las faltas de respeto y la mala educación con ser sincero. El caso es que después de unos pocos años cabreando al personal con reseñas hechas con bastante mala baba y más faltas de ortografía, decidió retirarse por, según él en una de sus últimas entradas, no hallar los suficientes autores agradecidos por sus reseñas. Sí, es el momento de reírse. Justo ahora. Gracias. En pocas palabras, lo que vino a decir fue que ya nadie le hacía el mismo caso que antes, que ser un troll reseñador llama la atención durante un período corto de tiempo y que pasada esa época ya no te hace caso ni el tato. Por favor, que alguien llame a una ambulancia de lloricas para este señor que prácticamente escupió que nos estaba haciendo un favor porque es el último reseñador sincero que queda y... Perdonad, porque no puedo seguir. Las carcajadas no me dejan.

Pero no he tenido paciencia alguna y me he adelantado, porque tendría que haber hablado de lo de ir dejando cadáveres de blogs a destajo un poco más hacia el final de la presente entrada, aunque también me vale haberlo hecho ahora, si lo pienso bien. Al fin y al cabo, si pasaron años (y no pocos) entre aquella primera experiencia bloguera y la creación de la Cueva del Extraño fue, entre otros motivos, porque no quería ser como los demás, y abandonar a las primeras de cambio, por falta de comentarios, de visitas o de (risas) agradecimientos por el bien que le hago a la humanidad con el enésimo blog literario y cinéfilo. Perdonad, porque tengo que parar de nuevo para reírme. Un abrazo, motosierras, allá donde estés. En fin. Regreso a lo que iba. Y es que yo no soy de darme por vencido; ni difícil ni fácilmente. Cuando empiezo algo o lo acabo o lo continúo, y creo que el que este blog cumpla diez años es una buena muestra de ello, aunque con sus altibajos, por supuesto. ¿Quién no los tiene? En mi carrera literaria soy igual. Nunca me habrá visto nadie soltar el consabido rollo de "voy a dejarlo, pero lo que quiero es que me hagáis casito, me digáis lo que molo y volver dentro de un tiempo... que puede ser mañana mismo". No, no y más no. Si he tenido algún bajón, me lo he comido en privado, me ha durado cinco segundos, lo he desechado y, a continuación, me he puesto a trabajar como un cabrón. Con agradecimientos o sin ellos, claro.

Tener por seguro que no iba a dejar la Cueva del Extraño era uno de mis objetivos para iniciarla, para abrirla, pero el otro era tener algo que contar. ¿Qué iba a hacer? ¿Repetir lo de la bitácora? ¿Quizá de forma más ambiciosa, más a lo grande? Tampoco hubiera quedado mal y, en parte, es lo que ha acabado siendo este pequeño rinconcito de internet, un espacio para la literatura, el cine, los cómics, las series, los videojuegos y alguna que otra molonidad más, con reseñas, novedades, comentarios y la intención de que os lleguen a todos tanto mis opiniones como mis gustos para, al final, compartirlos, y que vosotros los compartáis conmigo. Sin embargo, quería más, y eso era justo lo que me faltaba para lanzar la Cueva del Extraño, ese era el componente del que carecía entonces y que de no tener estaba claro que terminaría cerrando el blog al poco de empezar, convirtiéndome en otro llorón más. Pasaron los años, llegó el 2009, cuando comencé a intentar dedicarme profesionalmente a la escritura, y la idea sobre la Cueva del Extraño, mucho antes de que se llamase así, volvió, regresó, renació en mi cabeza, aunque como una semilla que fue creciendo hasta el árbol que es hoy día. En 2010 publiqué por primera vez en papel, como bien sabéis los habituales del blog, y la idea fue cogiendo fuerza. En 2011 siguió ahí, cada vez más sólida. Y entonces llegó 2012. Ahora o nunca, fue lo que pensé. Ni siquiera esperé a mi primera publicación en solitario. Había llegado el momento.

La clave estuvo en mi descubrimiento tanto de autores españoles como de sus obras, justo cuando empecé a moverme con más confianza en el mundillo, buscando convocatorias, apuntando editoriales y confraternizando con compañeros de letras que, a día de hoy, son más que compañeros, son amigos que todavía me aguantan. Entonces lo vi bastante claro. ¿Y si yo compartiera esos descubrimientos? ¿Y si igual que podía crearme un espacio propio en internet, para publicitar mis colaboraciones en antologías, era capaz de arreglar ese mismo espacio para esos compañeros? Y ya de paso continuar con la labor que apenas empecé con la "famosa" bitácora de las narices. Vi que podía funcionar ese hueco donde hablar principalmente de literatura y cine, para también pasar a los cómics, a las series, a los videojuegos y incluso juguetear con la música, uno de mis proyectos pendientes, de vez en cuando. Sería un blog, no una web, con sus propias secciones, recomendaciones, entradas, publicaciones... ¡Tendría de todo! Y sí, yo lo llevaría todo adelante, yo solo, aunque reconozco que en alguna ocasión he tenido un par de colaboradores para secciones como la de los fan-fictions, que también fueron muy protagonistas en los primeros años de la Cueva del Extraño. Después de todo, fue una gran escuela, con buenos compañeros de clase y un mal director, acompañado por un jefe de estudios gruñón, algo estúpido y bastante penoso en lo que a escribir se refiere. Y sí, está siendo una entrada estupenda para repartir estopa. ¡Qué menos!

Una vez confirmado el contenido principal, quedaba por ver el diseño. De eso se encargó mi expareja, quien no sólo me preparó la plantilla, sino que también realizó varias ilustraciones, por ejemplo, la que tengo de avatar, en la que aparezco con un pequeño Cthulhu, en honor a un peluche del famoso monstruo lovecraftiano que todavía guardo a buen recaudo. Con ese mismo estilo me hizo una estupenda cabecera donde aparecía todo lo que me hacía (y me hace) feliz, una forma de expresar lo que significa para mí el blog, es decir, un espacio donde hablo de todo lo que me gusta, de todo lo que colecciono, de todo lo que atesoro y de todo lo que me hace ser yo. Esa cabecera hace mucho que desapareció, pues intentamos darle un aspecto más profesional, no tan cartoonesco, y la verdad es que funcionó, aunque a veces la echo de menos, no os voy a engañar, por los motivos indicados. Una vez todo estuvo preparado, quedaba el nombre. ¿Por qué la Cueva del Extraño? Os mentiría si dijera que recuerdo las otras opciones que barajaba, pero lo de "cueva" está bastante claro, por ser un espacio como todos podríamos meternos a contar historias y descansar con lo mejor de la cultura popular o del frikismo artístico, o cultura a secas, ojo. ¿Y lo de "extraño"? En los tiempos de los foros, sobre todo cuando pululaba por Dreamers, página web cuyo objetivo era como el de la Cueva del Extraño pero mucho más ambicioso y profesional, espacio donde empecé a publicar mis primeros escritos, esos fan-fictions de los que tantas veces os he hablado, me hacía llamar Stranger, en honor a uno de mis personajes favoritos del mundo de los videojuegos, The Stranger, protagonista del título de culto de terror "Nocturne", de 1999 (ha envejecido algo mal en ciertos aspectos, pero si sois muy, muy gamers, en especial de todo lo que huela a survival horror, en concreto, y a terror, en general, intentad haceros con él, porque encontraréis una joyita), donde una agencia secreta del gobierno se dedica a investigar fenómenos sobrenaturales y a cazar monstruos. The Stranger vendría a ser algo así como "El Extraño". El blog acababa de ser bautizado.

Ahora viene una parte extraña (nunca mejor dicho, je) de esta entrada, porque de lo que voy a hablaros lo podéis comprobar vosotros mismos con un par de clics en la sección de los años y las entradas del blog. Y es que las primeras publicaciones de la Cueva del Extraño eran muchísimo, pero muchísimo, más cortas que las actuales, incluyendo reseñas cinematográficas, literarias y jugonas, que suelen ser algunas de las más extensas que tenemos de un tiempo a esta parte. Por entonces, el blog se sustentaba en prácticamente lo mismo que ahora, con el añadido de muchas más entradas variadas (por ejemplo, hablaba bastante más de editoriales que nacían o de proyectos literarios como calendarios, eventos y similares) y más breves. Ese cambio, que se ha ido produciendo paulatinamente, es el que buscaba, en realidad, no es que se haya producido sin más y mucho menos sin querer. Al fin y al cabo, ahora el blog está más ordenado que antes, mucho más repartido por secciones, si las queremos llamar así. En pocas palabras, por entonces todo era un poco más caótico, más variado, sí, es cierto, pero también más centrado, y tampoco es que ahora se publique menos contenido que antes, ojo. Es más, ahora hay secciones que por entonces no había, como la de "Sospechosos Habituales" y aquellas en las que elijo las cinco mejores películas de intérpretes, directores y directoras. ¡Sin hablar del espacio protagonista que tienen ahora las series de televisión! Eso sí, quizás el mayor y más impactante cambio sea el que han ido recibiendo las novedades cinematográficas, que entonces, en sus orígenes, eran nada más y nada menos que... ¡semanales! No me lo invento, no. Id a comprobarlo. Claro, publicadas así las novedades, podíais estar más al día, pero admito que no sólo era una sección agotadora, sino una donde también se acababan pronto las novedades. ¡Y eso que me pasé años publicándola así! Ya hace tiempo que no lo hago, claro, y eso me lleva al siguiente párrafo.

Y es que, como podéis comprobar, la Cueva del Extraño no está, ni de lejos, tan activa como en sus primeros tiempos, años, en realidad. Echad un vistazo al número de entradas por año de los primeros, y veréis que en los últimos ni siquiera nos acercamos a la mitad. Sin ir más lejos, el ejemplo más claro de este bajón de actualizaciones del blog, lo podemos en las mencionadas novedades cinematográficas, porque ahora lo habitual es que, como mucho, tengamos dos publicaciones de esas al año: una durante el período de verano, cuando llega alguna Comic-Con; y la otra a finales de año, como una especie de resumen de los últimos meses y de lo que se avecina para el año que viene. Todo esto no se debe a que no tenga tantas ganas de echarle horas al blog como antes o a que no me deis las gracias por mi gran servicio a vuestro favor y por el bien que le hago a la humanidad (risas, risas y más risas). Sinceramente, ni siquiera tiene que ver con mis números, que siempre son bastantes buenos para lo que es la Cueva del Extraño y el objetivo que siempre he perseguido con ella. Nunca veréis docenas de comentarios en mis entradas, tengo poquitos seguidores y la media de visitas es la de cualquier otro blog normal y corriente que no actualiza a diario. Nunca me ha preocupado nada de eso, de verdad. Si fuera así, hace mucho que habría cerrado el chiringuito extraño. Pero es verdad que mi carrera profesional como escritor, afortunadamente, y gracias a unos lectores fieles que no me merezco, se ha ido haciendo cada vez más grande, sin olvidar las "obligaciones" personales y multitud de otras cuestiones que acaban tomando una prioridad que el blog no tiene. Al final, hay que elegir. Y la Cueva del Extraño, después de todo, es algo que va justo detrás de todo eso.

Me centro, porque igual os lío. La Cueva del Extraño no es un trabajo. Ojo, ayuda a mi trabajo y ayuda al de mis compañeros, lo más humildemente que puede en ambos casos, porque, insisto, no es ni un blog de referencia ni un espacio conocido mundialmente ni con miles de seguidores y sus propias cuentas de Instagram y Twitter, a pesar de haber quedado varias veces finalista a los Premios Ignotus en la categoría de Sitio Web, menciones que confirmo se notan mucho en los números del blog. Si os fijáis, en todos estos años ni siquiera he intentado convertir la Cueva del Extraño en una web aún más profesional; en vez de eso, hace ya tiempo que trabajo haciendo reseñas en la imprescindible web cultural Chica Sombra, dirigida por mi tornillo especial, por mi alma gemela, por mi bonita y talentosa Tamara López, una web que sí es de referencia y donde recibimos numerosos libros e incluso cómics todos los meses, además de colaboraciones, entrevistas e incluso invitaciones a importantes eventos. ¡Eso sí que es un verdadero rinconcito de internet! ¿Rinconcito? ¡Rinconazo! Pero la Cueva del Extraño está a kilómetros y kilómetros de distancia de algo como Chica Sombra. Tampoco pretende serlo. En el contexto del trabajo, siempre ha pretendido ser un apoyo tanto para los compañeros de letras como para lo que voy publicando, nada más. Un extra. Y en todo lo demás que encontráis en el blog, una manera de mostraros lo que me gusta, quién soy y qué me hace serlo. Literatura, cine, cómics, videojuegos, series... Todo eso y mucho más es la Cueva del Extraño. Todo eso y mucho más soy yo. Esto no es nada más que un escaparate a mi mundo.

Con la Cueva del Extraño nunca he ganado dinero. Sólo he recibido un libro gratis para reseñar, y fue en sus inicios y porque fue una especie de convocatoria en la que podía entrar cualquier blog (y la novela, además, me llegó demasiado tarde como para que su reseña entrase en el proyecto final, aunque la hice de todos modos; aún espero que su autor, Carlos Sisí, me diga algo al respecto, y eso que era bastante positiva). Los comentarios, visitas, seguidores y opiniones son mínimos, pero todos excelentemente recibidos, hasta el más ligero "like" en Facebook y Twitter cuando comparto las entradas, cuyo número va subiendo conforme me voy poniendo al día. Hago la Cueva del Extraño porque... me divierte. Porque me llena, porque me ayuda a alejarme de las letras más profesionales y oxigenarme un rato de "obligaciones" y "deberes". La Cueva del Extraño me sirve a menudo de válvula de escape, de espacio donde decir lo que me dé la gana sin que administradores o dueños de plataformas se vengan arriba con el botón de bloquear. Si me quiero extender sobre una película, por ejemplo, tengo el blog, así de sencillo. Si quiero hablar sobre alguna injusticia o quedarme a gusto sobre algunas de las polémicas del mundillo literario, vengo aquí, sin más. Y eso, habitantes de la cueva, no tiene precio. Por el camino sólo me llevo alegrías, seguidores, lectores de la cueva y personas que incluso reconocen las frases y latiguillos ya típicos del blog (Paco, el turrón, seguir hablando de la semana que viene con las novedades cinematográficas...). Mientras hay webs y blogs con diez veces más seguidores y popularidad que han caído, la Cueva del Extraño sigue aquí. Mientras hay editoriales que han caído, y de las que hemos hablado por aquí, la Cueva del Extraño resiste. Aguanta porque la sustentan la constancia y la pasión. Fuertes columnas que nunca han tenido otros proyectos.

Y por ayudarme a construirlas os doy las gracias. De corazón. Gracias por estar ahí. Gracias por formar parte de los habitantes de la cueva. Gracias porque sea vuestra cueva favorita.

¿Qué tal si seguimos otros diez años más? Por probar a ver qué tal.

¿Os apuntáis?

Reseñas cinematográficas: Terminator: Destino Oscuro


Ficha Técnica

Título original: Terminator: Dark Fate
Director: Tim Miller
Intérpretes: Linda Hamilton, Mackenzie Davis, Natalia Reyes, Arnold Schwarzenegger, Gabriel Luna, Diego Boneta, Tristán Ulloa, Tom Hopper, Alicia Borrachero, Enrique Arce, Manuel Pacific, Fraser James, Ferran Fernández, Cassandra Starr, Brett Azar, Steven Cree, Edward Furlong.
Guion: David S. Goyer, Billy Ray, Justin Rhodes, James Cameron
Música: Junkie XL
Género: Acción, ciencia-ficción
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 128 minutos
Año: 2019


Sinopsis:
El futuro está a salvo. Sarah y John Connor lograron no sólo evitar a los terminators que envío Skynet, la computadora pensante, al pasado para eliminarles, y así destruir a la resistencia humana del futuro, sino también que el apocalipsis nuclear nunca tuviera lugar, aniquilando a la propia Skynet en el proceso. Sin embargo, que ese futuro haya sido evitado no quiere decir que se convirtiera en uno más luminoso, porque en su afán por trazar un nuevo destino, es posible que lo transformaran en uno más terrible, siniestro, mortal y oscuro. Años después de la batalla final de los Connor, un nuevo terminator aparece desde el futuro, buscando eliminar a un objetivo esencial para la supervivencia de la raza humana, una joven que contará con la ayuda de una poderosa protectora, aunque es posible que no sea suficiente para combatir a la máquina asesina. Ambas deberán confiar tanto en una experimentada Sarah como en una figura del pasado que ha vuelto una vez más.


Reseña:
Me encanta Terminator. Adoro la saga, el personaje, lo que hicieron James Cameron (Aliens, Titanic) y Arnold Schwarzenegger (Depredador, Los Mercenarios 2) con ayuda de Stan Winston (Jurassic Park, Iron Man) y cuatro duros, los repartos que han pasado por todas las entregas, los giros que han dado para tratar de avanzar en ella e incluso enderezarla tras décadas inactiva, el merchandising resultante, el universo que se ha formado alrededor de las películas (novelas, cómics, videojuegos, cruces con otras sagas populares de la ciencia ficción y la acción como "Robocop"), todo el mito levantado alrededor de sus personajes, el impacto en el cine de acción y ciencia ficción, que sus dos primeras entregas sean imprescindibles para entender el séptimo arte en las décadas de los 80 y los 90... Que sí, que soy un fan acérrimo de "Terminator", esta vez entre comillas para señalar que me refiero a saga al completo, a todo lo relacionado con la idea, el concepto y el personaje. ¿Qué quiere decir eso? Que hace falta mucho para que no me guste algo conectado al universo de Skynet.

No sólo me pasa con "Terminator". Por ejemplo, antes mencionaba "Robocop", que sería otro buen ejemplo, pero ahí tenemos también las sagas de "Depredador" (o "Predator") y "Alien", con las que me ocurre exactamente lo mismo, sagas, además, tan conectadas con la del personaje de Schwarzenegger que muchas veces han cruzado sus caminos en el mundo de los videojuegos, en el de los cómics e incluso en el de la literatura. ¡Y también en el cine en algunos casos! Hablamos de sagas muy de los 80, aunque la de "Alien" naciera a finales de los 70 (un prólogo de lo que nos vendría en la década siguiente), enmarcadas en esa dulce mezcla de ciencia ficción y acción (con algo de terror en algunos casos, ojo) y que consiguieron con sólo una entrega una base muy fuerte de fieles seguidores que prácticamente nos tragamos todo lo que tenga que ver con ellas. Da igual lo que hagan con el xenomorfo, con el yautja o con el agente Murphy, que ahí seguiré, como millones de personas, más que dispuesto a disfrutar de sus siguientes historias, aunque sean flojas y sólo dedicadas a nosotros, los que babeamos con cualquier mención hacia ellos, aguantando carros y carretas, y no son pocos ni pocas en los cuatro casos mencionados. Hay más, claro, aunque, por mi parte, ya me iría al cine de terror, con sagas como las de "Pesadilla en Elm Street", "Muñeco Diabólico", "Halloween", "Saw", "Viernes 13", "Hellraiser"... Pero mejor no me despisto. Sigo con "Terminator".

Ha vuelto


En pocas palabras, soy poco subjetivo con esta saga, la verdad. Eso no quiere decir que no vea las cosas como son, pero me es complicado que algo lleve la marca "Terminator" y no me guste. Por supuesto, insisto, que conservo algo de subjetividad; por ejemplo, resulta bastante evidente que "Terminator 2: El juicio final" es bastante superior a cualquier de sus secuelas, sólo siendo capaz de medirse en calidad la primera entrega, que, por mi parte, aún se quedaría varios peldaños por debajo. Y es que la segunda odisea adrenalínica de James Cameron con los cyborgs de Skynet la tengo como una de mis películas favoritas de todos los tiempos, dentro y fuera de la ciencia ficción y la acción, una de esas cintas que he visto tantas y tantas veces que podría recitar los diálogos mucho mejor que el director y los intérpretes. Me parece uno de los mejores filmes de la historia del cine, ahí es nada, seguido bien de cerca por su primera parte, esa oscura "Terminator" que dispuso las bases para todas las que llegarían más tarde. Claro está, todo esto no sería capaz de decirlo de entregas posteriores como "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" o "Terminator Salvation", entregas muy reivindicables, pero que se alejan, y bastante, de las cotas de calidad impuestas por las dos originales. Lo cortés no quita lo valiente, y al César lo que es del César. Mientras las dos primeras "Terminator" son obras maestras, las restantes son buenas, correctas y notables películas de acción, ciencia ficción y efectos especiales, cada una en su justa medida, espectaculares blockbusters, pero sin alcanzar a sus progenitoras. 

Sin embargo, insisto, eso no hace que las quiera menos. Es verdad que la tercera entrega ha envejecido bastante mal en ciertos puntos (ese sentido del humor en los momentos más inoportunos), pero también es cierto que supone una continuación lógica de "Terminator 2: El juicio final", recuperando una línea temporal que el propio James Cameron trataba de cortar por lo sano, aunque fuera sufriendo incoherencias en su propia historia; "Terminator Salvation" seguía ese camino, rompiendo el esquema de "terminator contra terminator viajando al pasado para proteger y asesinar" y llevándonos, al fin, a la guerra contra las máquinas en el futuro posapocalíptico que nos presentaba el soldado Kyle Reese en la primera parte; y "Terminator Génesis" es una tremenda y disfrutable frikada que no se merece todos los palos que lleva recibiendo desde su estreno, y de la que hablé bastante bien cuando la reseñé aquí mismo, precisamente cuando nos llegó en un ya lejano año 2015, prometiendo un reinicio que nunca se produjo del todo, pues pensaba instaurar una nueva trilogía que rompiese con todo lo visto anteriormente, un poco como "Terminator Salvation", aunque las expectativas de las productoras sobrepasaron bastante los resultados finales de ambas cintas, lo cual fue todo un problema, ya que ninguna a de ellas resultó un verdadero fracaso en taquilla. ¿Y qué decir de las series que sacaron con motivo del estreno de "Terminator Salvation"? La genial "Las crónicas de Sarah Connor" y la estupenda miniserie de animación "The Machinima Series", que funciona como precuela de la cuarta entrega. Muy fan de ambas, por supuesto.

El terminator no es el único que vuelve


Como es evidente, no me voy a detener en las novelas, cómics y videojuegos de la saga, más que nada porque acabaría realizando un ensayo que podría intentar que se publicase en papel, pero no me faltan ganas, la verdad, porque hemos tenido conceptos tan interesantes en los mencionados medios como el ya comentado "Robocop versus Terminator" que ojalá podamos ver en el cine algún día, algo nada descabellado si pensamos en cruces como "Alien vs. Predator", "Freddy contra Jason" y "Godzilla vs. Kong". Además, sería una buena forma de revitalizar ambas franquicias, ¿verdad? Quizá ya os estoy dando pistas sobre por dónde van los tiros (nunca mejor dicho) con respecto a mi opinión sobre "Terminator: Destino Oscuro", aunque es algo que va más allá de mi crítica personal de la cinta. Y es que la sexta entrega de la saga (seis partes, que se dice pronto) no ha funcionado tal y como se esperaba, ni dentro ni fuera de la taquilla. A pesar de que en éste caso no ha sido realmente un fracaso, no ha cubierto las expectativas puestas por la productora, además de llevarse palos por todas partes, tanto del público como de la crítica, incluso por aquellos que, como yo, son firmes defensores de la marca "Terminator". A mí me ha gustado, ya os lo adelanto. Sin embargo, tengo varios "peros" que no voy a dejar de señalar, siendo para mi gusto la secuela más floja de toda la saga, luchando por el puesto con una "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" a la que le pesa ser demasiado poco ambiciosa y usar demasiado el humor cuando menos le pega.

Me estoy desviando, ¿o quizá me adelanto? Admito, y sé que los habituales de este blog conocéis muy bien por dónde voy, que si estuviera hablando de una película sin continuaciones, predecesoras o similares, iría directamente al grano y punto, aunque con alguna entradilla más o menos larga. ¡Ya sabéis lo que me gustan los prólogos, preámbulos y presentaciones! Sin embargo, os recuerdo, y sé que no hace falta, que estamos ante una nueva entrega (y, seguramente, no la última) de una ya larga saga, así que ¿por qué no hace un recordatorio rápido de cómo le ha ido al T-800 por el cine? Resulta evidente que para ello debemos comenzar por "Terminator", o "The Terminator" en el original, la cinta de 1984 con la que James Cameron se presentaba en sociedad (o más o menos, si no contamos un cortometraje y su presencia en la curiosa y surrealista "Piraña II: Los vampiros del mar"), y de qué manera. El argumento principal nos mostraba un futuro desolado por la guerra contra las máquinas tras una masacre nuclear a nivel mundial, una situación en la que aparece un líder rebelde que propicia que los seres humanos no sólo empiecen a sobrevivir a las máquinas asesinas, sino que también devuelvan el ataque hasta el punto de que Skynet, el superordenador que provocó tal apocalipsis, perciba que está a punto de perder la guerra. ¿La solución? Crear una máquina del tiempo y enviar al pasado a un terminator, un cyborg, una máquina escondida bajo la piel de un ser humano, capaz de infiltrarse en las filas enemigas y destruirlas desde dentro, al no poder detectarlo sus rivales. A su vez, la resistencia humana manda también al pasado a uno de sus mejores soldados, cuyo objetivo es proteger a Sarah Connor del Terminator. ¿Qué tiene que ver una humilde y joven camarera de los 80 en todo esto? Fácil: es la madre de John Connor, el líder de la resistencia.

Una nueva protectora llegada del futuro


A partir de ahí se nos presenta un filme de pura acción y ciencia ficción con ciertos toques de terror (el futuro de Skynet, no pocas escenas con el Terminator de Arnold), e incluso con algunas gotas del subgénero slasher si lo pensamos bien, pues el T-800 (modelo del más popular Terminator de la saga) no deja de ser en la película como un asesino en serie o psycho killer sobrenatural (moríos de envidia, Jason y Michael) que persigue a la joven protagonista sin descanso, destrozando a quien se ponga en medio. Una verdadera máquina de matar. De este modo, la cinta resultó ser todo un éxito de crítica y taquilla, catapultando la fama de sus realizadores, en especial de Cameron y Schwarzenegger, quien hace aquí uno de sus pocos papeles de villano, y menudo villano. ¿Queréis pasar miedo con él? Pues como si no fuera suficiente con escenas como la de su presentación, la matanza de la comisaría o el enfrentamiento final, ahí tenemos las palabras que le dedica el propio Kyle Reese cuando le explica a Sarah Connor qué es un terminator, palabras que persiguen tanto a los protagonistas como a nosotros durante toda la saga: "El Terminator está ahí fuera. No se puede razonar con él. Es un exterminador. No siente lástima, ni remordimiento, ni miedo y no se detendrá ante nada, jamás, hasta que estés muerta". Impresionante.

Esta joya cinematográfica tuvo tanto éxito que la secuela nos llegó siete años después, prácticamente abriendo la década de los 90. "Terminator 2: El juicio final" se convirtió pronto en una de las películas más taquilleras de la historia, en el mejor trabajo de James Cameron y Arnold Schwarzenegger y en una revolución en el terreno de los efectos especiales, sobre todo en los creados por ordenador, consiguiendo ser un antes y un después al respecto, por no hablar que siempre aparece en las listas de las mejores producciones de la historia, dentro y fuera del campo de la acción y la ciencia ficción, un filme prácticamente perfecto, sin el "prácticamente". La acción recuperaba la estructura de la primera parte, como bien nos indica el brutal prólogo, que ya nos muestra a John Connor dirigiendo la guerra contra las máquinas (el altísimo presupuesto se exhibe desde el minuto uno del metraje, y no es para menos, dado el gran éxito de la primera parte). De nuevo, son enviados al pasado dos guerreros; uno por Skynet; otro por la resistencia de la raza humana. Al fallar el primer terminator, Skynet manda a otro, esta vez no para acabar con Sarah Connor antes de que dé luz a John, sino para exterminar a éste cuando todavía es un niño que apenas sabe defenderse, un objetivo fácil, claro. Sin embargo, hay varias detalles con los que no cuenta Skynet. El primero de ellos es que Sarah Connor lleva años preparándose para la guerra contra las máquinas, produciéndose así una curiosa paradoja temporal (sabemos así que John Connor sabe tanto sobre combatirlas porque le enseña Sarah, quien a su vez fue instruida por Kyle Reese, enviado desde el futuro por John para proteger a su madre... bucle tras bucle tras bucle); el segundo es que el protector que el propio John envía para sí mismo es nada más y nada menos que... un terminator.

Un equipo que suena


Este guerrero defensor de John Connor, que obedece todas sus órdenes porque se lo envía él mismo (continuamos con el bucle tras bucle tras bucle) es un terminator del mismo modelo que el que trató de asesinar a su madre en los 80, una gran manera de colocar a Arnold como protagonista, aunque esta vez en el lado de los buenos, dándonos a un cyborg con el que es imposible no ir encariñándose conforme avanza el metraje y John, ese debutante y jovencísimo Edward Furlong (Cementerio viviente 2, Cero en conducta), lo hace cada vez más humano, mientras la ahora poderosa Sarah Connor (atentos a su brutal evolución) asiste a una extraña relación que al principio ve con desconfianza, después tolera y más tarde siente como más auténtica que muchas de las que ha tenido John con sus antiguas parejas. Para subir las apuestas, el nuevo terminator es un modelo muchísimo más potente y actualizado que el de Schwarzenegger, el cruel, sádico, letal e indestructible (o casi) T-1000, interpretado por un Robert Patrick (True Blood, El Pacificador) que quedaría marcado para siempre por un papel que repetiría en algún que otro cameo (por ejemplo, echad un vistazo a esa joyita incomprendida que es "El último gran héroe"). Pero esta segunda parte no sólo funciona en el apartado de efectos especiales, visuales, reparto y escenas de acción, sino también en el guion, un guion a ratos tramposo con respecto a la entrega anterior, pues mientras ésta nos dice que el futuro no se puede cambiar y que el destino es inevitable, "Terminator 2: El juicio final" viene a contradecirse a sí mismo, señalando que el destino no está escrito y que lo hacemos nosotros, dando un volantazo argumental a la saga que la siguiente película llegó para arreglar.

A pesar de que la historia se cerraba bastante bien (y más con el final alternativo/eliminado que se incluyó incluso en la versión del director), el dinero manda, y pronto se empezó a gestar el proyecto para una tercera entrega donde se pedía el regreso de las estrellas de las anteriores. "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" nos llegó en 2003, doce años después de la anterior, y sólo con Arnold como protagonista, dada la negativa de no continuar de Linda Hamilton (Los chicos del maíz, La bella y la bestia) y los altibajos profesionales y personales de Furlong. La estructura volvía a repetirse, con dos máquinas de matar llegadas desde el futuro para destruir y proteger al mismo objetivo, que en este caso volvía a ser John Connor, aunque con algunas ligeras diferencias con respecto a la anterior. Por ejemplo, damos con un John crecidito, que ha perdido a su madre y que se esconde de todo y de todos para no ser encontrado por las máquinas, un John que esta vez no es el único objetivo, pues también lo es su futura esposa, quien codirige la resistencia de la humanidad junto a él, y algunos de sus principales comandantes y tenientes. A por todos ellos va la T-X (Terminatrix), la primera terminator de la franquicia, que fusiona los modelos del T-800 y el T-1000, además de contemplar varios mortales añadidos para convertirla en la cazadora definitiva o como la definen de manera genial en la película: la terminator que caza terminators. Sublime.

Los daños colaterales


Todavía hoy no faltan quienes señalan este título como el más flojo de la franquicia, cuando es tremendamente reivindicable. Es verdad que es la primera entrega que contiene trazas de cierto humor y autoparodia que a ratos sientan bien y a ratos... no tanto. Sin embargo, también es verdad que posee numerosos aciertos y virtudes que consiguen que haya ganado puntos una vez transcurridos los años, por ejemplo, gracias a escenas de acción tan impactantes y propias de las dos anteriores como la del terminator protagonista en el cementerio, su enfrentamiento contra la T-X a puñetazo limpio o su sacrificio final para detenerla. Para ensalzarla aún más debo regresar a lo comentado anteriormente, a ese guion que vuelve a la primera entrega, afirmando que el destino ya está escrito, que todo está conectado y que la rebelión de las máquinas, así como el fin de la humanidad y el alzamiento de Skynet, debe suceder. Y es que recordemos que en "Terminator" la misión de Kyle Reese es la de proteger a Sarah Connor para que dé luz al salvador de la humanidad; en ningún caso trata de evitar el surgimiento de Skynet y la caída de las bombas. Eso ocurre en la segunda parte, con ese brusco giro de los acontecimientos, cuando los protagonistas descubren que hay acontecimientos que se cruzan con ellos y que darán lugar al exterminio de la raza humana. Pero como bien indican los protagonistas en los últimos minutos de "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", el objetivo nunca fue detener a Skynet, sino sobrevivir al holocausto. Y lo consiguen, dando lugar a la siguiente etapa de la franquicia, o a lo que debería haber sido la siguiente etapa, claro.

Si la saga continuaba por esos cauces lógicos que casi se había cargado la segunda entrega, era coherente que tocase "Terminator Salvation", o lo que es lo mismo, la primera cinta de la franquicia que se centraba en la cruenta guerra contra las máquinas cuyos retazos habíamos visto en las tres anteriores. La película venía a romper la estructura de "viaje al pasado para proteger y destruir" centrándose en los primeros años de la guerra de la humanidad contra Skynet, hasta el punto de que en ella vemos a un joven Kyle Reese que aún no conoce a John Connor, interpretado en esta ocasión por Christian Bale (American Psycho, El Caballero Oscuro), al mismo tiempo que asistimos al nacimiento del modelo de terminator de Arnold Schwarzenegger, siendo ese uno de los mejores momentos de un filme que es el único en el que el actor no participa de forma activa y directa, aunque sí de manera más... sutil. La continuidad se mantiene de tal manera que Bryce Dallas Howard (Spider-Man 3, Jurassic World) es quien se mete ahora en la piel de la esposa de John, a la que conocimos en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas". Por supuesto, no faltan muchísimos guiños más a todos los demás títulos (atentos a la escena con la moto terminator), un buen montón de máquinas asesinas en su aspecto más primario e incluso un nuevo modelo de terminator que supone un giro en la historia algo pillado por los pelos, si tenemos en cuenta ciertos detalles sobre la creación del T-800. En pocas palabras, "Terminator Salvation" es una producción que debía existir sí o sí. Era lo que tocaba si se quería avanzar con esta saga. ¿Funcionó? Sí y no.

¿Quién persigue a Dani?


Curiosamente, no fue un fracaso en taquilla. Tampoco se convirtió en uno de esos megataquillazos capaces de competir con "Avatar" y Marvel Studios, pero cumplió con los números mínimos (en realidad, sólo "Terminator: Destino oscuro" ha sido el único fracaso taquillero de la saga, y tampoco las cifras lo indican con calidad). Sin embargo, que no fuera ese megataquillazo esperado y las críticas que recibió llevaron a que se cortasen los planes para una nueva trilogía de "Terminator" centrada en el futuro, una que pondría fin a la saga de una manera absoluta, con dos entregas más que nunca se hicieron y en la que seguiríamos viendo más y más detalles que se nos daban a entender en las anteriores cintas. Una verdadera pena, porque "Terminator Salvation" también es muy reivindicable, una brutal cinta de acción y ciencia ficción, un no parar de explosiones, disparos y robots cada vez más grandes, sanguinarios y mortales, capaces de dar miedo al más pintado de los transformers. Llegados a este punto, convenía dar un giro a la franquicia, la cual tardaría otros seis años en ver su nueva entrega, tras numerosos rumores de reiniciarla o reimaginarla con un remake de la historia original. Fue entonces cuando nació "Terminator Génesis", la cual ya reseñé en este mismo blog cuando se estrenó en 2015, por lo que los que leísteis aquella entrada ya sabéis que disfruto muchísimo con ella.

"Terminator Génesis" fue el nuevo intento por comenzar una nueva trilogía con la franquicia y llevarla en una dirección muy distinta a la que estábamos viviendo, usando los viajes en el tiempo y los universos alternativos para jugar con la marca "Terminator" y los personajes más importantes de ésta, dándonos más de una sorpresa por el camino, giros argumentales incluidos (atentos a ese John Connor que redefine las reglas sobre su protección). Lo que trataba de hacer el filme era, como hizo a las mil maravillas ese mismo año "Jurassic World", atraer tanto a los fans más talluditos de la saga como a los nuevos que apenas sabían nada de ella o, en el mejor de los casos, lo más básico. En este caso, si olía todo más a reinicio (o reinicio ligero) que con lo que se había hecho con "Jurassic Park" y la nueva entrega. A ver, ambas producciones son secuelas, pero mientras una (la de los dinosaurios) usó la nostalgia para ir hacia delante en la franquicia, la otra (la de las máquinas asesinas y los viajes temporales) la utilizó para tratar de dar un punto y aparte y comenzar a contar otras cosas, de ahí ese final que presagiaba dos entregas más, una batalla final con el Skynet con cuerpo y la resolución de ciertos misteriosos alrededor de quién había enviado un terminator al pasado para proteger a Sarah Connor cuando sólo era una niña. Cabos sueltos que se quedaron así, lo cual es una auténtica pena, porque el nuevo sendero de la saga prometía bastante.

Sarah Connor sabe cómo resolver un problema de terminators


Hoy, "Terminator Génesis" sería considerada una recuela, o lo que es lo mismo, ese término innecesario que a veces mezcla el concepto de reboot y secuela y en otras ocasiones las ideas de remake y secuela, cuando no es ni lo uno ni lo otro. ¿Se puede ver y disfrutar al completo de esta película en concreto sin ver las anteriores? No. Entonces no es un reinicio. Entonces no es un remake. Es una secuela que trata de abrir otro camino para darle a la franquicia una nueva y necesaria vida, centrándose en este caso, más que en el holocausto nuclear en los viajes temporales y la guerra contra las máquinas. Para ello seguimos a Kyle Reese justo al viajar al pasado en la primera entrega; es entonces cuando sucede algo distinto a lo que conocemos, lo cual lo cambia todo... en parte, porque todo ya ha cambiado cuando descubrimos que la Sarah Connor de los 80 ya es una guerrera que cuenta con un guardián en forma del terminator más clásico de Arnold Schwarzenegger que a su vez se enfrenta al de los 80, en escenas tan impactantes como espectaculares y complacientes para el fan. De ahí mi gusto hacia esta entrega en concreto, no sólo por el reparto, no sólo por tratar de ir más allá, no sólo por las espectaculares escenas de acción, no sólo por su aire de cómic, no sólo por su nostalgia... "Terminator Génesis" intenta reinventarse a sí misma usando las herramientas más clásicas y reconocibles de la franquicia. Y le sale bien, pero no genial, según la crítica y el público. De nuevo, menos taquilla de la esperada, lo que provoca que, una vez más, deba replantearse el futuro de los Connor y el T-800.

No quiero pasar al filme protagonista de la reseña de hoy sin mencionar dos títulos muy olvidados de la franquicia, pero que son ya hoy de culto: "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" y "Terminator Salvation: The Machinima Series". Ésta segunda no deja de ser una simple curiosidad que amplía el universo de "Terminator Salvation", una miniserie creada mediante animación digital, de ahí lo de "Machinima", que es un término que hace referencia a las creaciones en vídeo usando el motor gráfico de un videojuego, convirtiéndose el mejor ejemplo de ello los vídeos de sagas como "Resident Evil", sobre todo si hablamos de sus primeras entregas. Es la otra serie de televisión, "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor", el título verdaderamente interesante de los dos. Con un estreno en el año 2008, nos presentaba una línea temporal en la que no existe "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", y mucho menos "Terminator Salvation", que aún estaba por estrenarse, por lo que la acción se sitúa poco después de los acontecimientos de "Terminator 2: El juicio final", con Sarah y John tratando de llevar una vida normal sin despistarse, sin olvidar que el segundo sigue siendo un objetivo de las máquinas asesinas, las cuales le atacan de nuevo, sólo que esta vez el protector llegado del futuro era una protectora, nada más y nada menos que una terminator encarnada por Summer Glau (Ángel, Serenity), quien se convirtió casi automáticamente en todo un símbolo friki de la ciencia ficción gracias a la producción. Por supuesto, Arnold Schwarzenegger no se pasó por ninguno de los capítulos, así como tampoco ningún miembro del reparto original, algo que hoy sería impensable (que se lo pregunten a las series de Marvel); por no tener al tito Arnold, ni siquiera su personaje aparecía en la serie. Eso sí, para la "nueva" Sarah Connor se eligió nada más y nada menos que a una Lena Headey (300, Dredd) que todavía no tenía la fama mundial que le concedería "Juego de Tronos". "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" sólo duró dos temporadas, siendo cancelada sin resolver muchas de sus tramas abiertas y dejándonos con un cliffhanger de los que hacen historia, después de haber jugado fantásticamente con la mitología de la serie durante treinta y un episodios para recordar. ¿Quizá ya es demasiado tarde para que algún canal de streaming la retome?

¿La nueva Sarah o la nueva John Connor?


Y así llegamos, al fin, a "Terminator: Destino Oscuro", nueva entrega creada con el objetivo de lograr lo que no consiguió "Terminator Génesis", pero que se ha acabado llevando más palos que ésta, incumpliendo todavía más las expectativas y confirmando que a veces rescatar los valores que una vez fueron de éxito no hacen repetirlo. Y es que para esta nueva secuela, que venía con un truco que comentaremos enseguida, se cumplía lo que los fans de la saga llevaban tiempo pidiendo con cierta desesperación: el regreso tanto de James Cameron como de Linda Hamilton. Mientras el primero se dispuso a producir la cinta, la segunda llegaba para coprotagonizarla al más puro estilo Jamie Lee Curtis (Mentiras arriesgadas, Todo a la vez en todas partes) en la nueva trilogía de "Halloween", en la que también regresaba su creador, John Carpenter (La cosa, Vampiros). Esta nueva película de la saga se venía a sumar a esa oleada de títulos, cada vez más habituales de ver en los cines, sobre todo si hablamos del género fantástico, que retroceden en la continuidad de la franquicia para seguirla desde cierto punto, ignorando al resto de secuelas. Por ejemplo, volviendo a "Halloween", la llamada "La noche de Halloween", estrenada en 2018, pasaba por encima de absolutamente todas las continuaciones de la saga, contando sólo la primera, la original, y contando una "nueva" historia a partir de ahí. La nueva "La matanza de Texas", estrenada directamente en Netflix en 2022, hacía lo mismo, incluyendo, por supuesto, al único personaje superviviente de la original. "Terminator: Destino Oscuro" aprovecha así que tiene a una guerrera entre guerreras, personajes femenino fuerte y poderoso entre todos los que pueden atesorar tales virtudes, y hace lo mismo, contando, tal cual hace "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor", sólo los dos primeros filmes dirigidos por James Cameron. Craso error.

Como decía con anterioridad, olvidaos de esos términos absurdos como los de recuela; si no has visto "Terminator" y "Terminator 2: El juicio final", apenas te enterarás de nada de lo que ocurre en "Terminator: Destino Oscuro", por lo que tampoco es un reinicio. Estamos, insisto, ante una secuela con todas las de la ley, sólo que prefiere usar la apisonadora para no contar con todas las demás entregas que no le convienen, en vez de usarlas para su beneficio, como sí hace "Terminator Génesis", con bastante acierto, ojo. Mientras que ésta última utiliza el factor nostalgia para avanza, para evolucionar la trama, la nueva entrega con Linda Hamilton lo hace para desviarse, tomar otro camino y... fracasar. "Terminator: Destino Oscuro" no es una mala entrega de la franquicia, que no se me entienda mal, aunque, claro, regresando a las primeras líneas de esta reseña, está claro que la voy a defender sí o sí, pero se hace complicado, porque en mi opinión sí que estamos ante el filme más flojo de toda la saga, el que sale perdiendo ante los demás. Y es normal si pensamos que lo que hace es coger de aquí y de allá conceptos e ideas ya vistos en las anteriores películas para no hacer absolutamente nada con ellos más que permanecer estático, sin más. "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" y "Terminator Génesis" son los principales referentes de "Terminator: Destino Oscuro", y prefiero hablar de referentes para no hablar directamente de coger herramientas e incluso escenas casi calcadas de ambos productos para ofrecernos una ensalada difícil de tragar cuando llevas un rato pensando "¿pero esto no lo he visto ya?". Sin ir más lejos, por ejemplo, el terminator enemigo en esta ocasión vuelve a ser un modelo de endoesqueleto de metal recubierto por metal líquido, cuando parecía que era algo que ya habíamos dejado atrás gracias al modelo de "Terminator Génesis", ese terminator de terminators en el que se convertía John Connor, sin olvidar al Skynet funcional interpretado por Matt Smith (Morbius, La Casa del Dragón). 

El mortífero REV-9 


El tema no se queda ahí. Cuando acaba la película, sí que queda en el aire cierta aura de reinicio, como ocurre en "Terminator Génesis", sólo que habría que hablar también de remake, una posibilidad que llevaba años barajándose para la franquicia después de "Terminator Salvation". Es curioso como "Terminator Génesis" y "Terminator: Destino Oscuro" se acaban pareciendo tanto en esos detalles que muestran pizcas de reinicios como en los que exhiben el gusto o intento por rehacer la saga de una vez por todas, como si trataran de hacerlo sin atreverse del todo, aunque es verdad que a la cinta de 2015 le sale mejor la jugada, pues esos ingredientes de remake se enlazan estupendamente con el argumento principal, mientras que en este nuevo título todo parece más gratuito y pobre, como si los guionistas no se hubieran esforzado demasiado. Sin ir más lejos, durante la historia se nos descubre que Skynet ya no existe en el futuro, pero que ha sido sustituido por Legión, otra inteligencia artificial asesina, que también ha creado terminators (o algo similar), que también maneja los viajes temporales, que también ve amenazada su "vida" por la resistencia humana y que, por supuesto, también envía a un asesino cyborg al pasado para que acabe con la virgen María que supondrá su final. Es verdad que en este último aspecto de la producción hay cierto giro argumental, interesante, sí, pero que se ve venir de lejos al carecer de ciertos detalles que sí veíamos en la primera entrega original. "Terminator Génesis" trabaja sobre los acontecimientos que ya hemos vivido y disfrutado, en especial en "Terminator"; por el contrario, "Terminator: Destino Oscuro" pretende hacerlo mejor y sufre un retroceso que duele. ¡Incluso el T-800 que interpreta Schwarzenegger es una copia de guardián de Sarah Connor en "Terminator Génesis"! Envejecimiento incluido, ojo.

Visto lo visto, leído lo leído, ¿de qué va exactamente "Terminator: Destino Oscuro"? Para reafirmarse en su intención de pasar de todas las demás secuelas y centrarse en las creaciones de Cameron, el filme comienza con Sarah y John, tal cual los dejamos después de "Terminator 2: El juicio final", en una playa, disfrutando de la vida después de haber evitado el apocalipsis nuclear y la existencia de Skynet y los terminators. ¿O no? Parece que antes de desaparecer por completo, Skynet logró enviar al pasado a otro T-800 (sí, el modelo de Arnold) que pilla desprevenidos al hijo y a la madre, acabando con el primero de una vez por todas, para luego alejarse sin que Sarah pueda hacer nada. La acción nos sitúa más tarde décadas después, con otros dos viajeros del tiempo llegando a su pasado; uno, un terminator muy avanzado, conocido como REV-9, capaz de dividirse en dos; el otro, una soldado de la Resistencia que hará lo que sea para proteger a su objetivo. Sin embargo, todo es más complicado de lo que parece, y la trama se enreda aún más cuando aparece la mismísima Sarah Connor, quien lleva años recibiendo mensajes cifrados sobre agujeros temporales de parte de un desconocido que resulta ser el mismo T-800 que asesinó a John, el cual ha adquirido autoconciencia después de separarse durante tanto tiempo de Skynet, pudiendo incluso formar una familia y entender como nunca antes a los humanos. Todos deberán unirse para lograr que Dani Ramos sobreviva, sin saber bien qué papel juega exactamente en el futuro. ¿Es la nueva Sarah Connor? ¿O, en realidad, es la nueva John?

Una vez terminator, siempre terminator


En un vistazo rápido, "Terminator: Destino Oscuro" tiene bastante buena pinta. Y que no se me entienda mal, porque al verla la sigue teniendo, siendo poseedora de algunas de las mejores escenas de acción de la saga y de otras que están a la altura de las circunstancias, siendo, curiosamente, las menos interesantes aquellas que nos llevan a un futuro donde ya no existe Skynet, ni ninguno de los elementos que nos son familiares después de cinco entregas, una serie de dos temporadas y una miniserie de animación. Estamos ante una película que es un no parar de acción; desde el primer encuentro con el REV-9, que termina con la impactante aparición de Sarah Connor, hasta esa espectacular batalla final en la que todo el equipo se une para acabar con un terminator que parece más invencible que nunca, una batalla bastante larga y que contiene momentos tan geniales como el enfrentamiento en el avión militar. Por supuesto, es un filme repleto de efectos especiales y visuales, y en este caso seguimos la costumbre de los últimos años, con un CGI asombroso en algunos momentos y más pobre en otros, aunque siempre a buen nivel. Además, la ambientación y el tono más hispanos (o latinoamericanos, como se prefiera) le van como anillo al dedo, pues es algo que va enlazado a la franquicia desde la primera entrega, con esos minutos finales de una Sarah Connor embarazada pidiendo gasolina o todo el trasfondo que tienen ciertas partes de "Terminator 2: El juicio final". Hasta en eso han sido cuidadosos para que conste que "Terminator: Destino Oscuro" debería convertirse en la tercera entrega oficial de la franquicia, en vez de en la sexta. Pero no debería hacerlo si el coste es reciclar ideas hace tiempo dejadas atrás.

Antes he mencionado unos cuantos conceptos que se repiten en esta nueva cinta. Hay otros, claro, en ocasiones tan nimios que son casi imperceptibles (ciertos detalles de la batalla entre el REV-9 y el T-800, por ejemplo), pero uno de los más grandes es el secreto de Grace, la protectora de Dani llegada del futuro, interpretada por la carismática Mackenzie Davis (Black Mirror, Otra vuelta de tuerca). Llegados a cierto punto de la historia, y sin ser esto un spoiler, se nos descubre, aunque alcanzados esa parte ya lo podemos sospechar, que es una soldado mejorada cibernéticamente, es decir, tiene superfuerza, mayor resistencia y más velocidad, el camino que va el soldado humano convencional al terminator de Skynet (perdón, de Legión). Esto funciona bastante bien, sobre todo porque Grace no es invencible, y a veces, si se esfuerza demasiado o recibe más daño del que puede aguantar, se estropea. Sin embargo, ¿no hemos visto algo así? ¿Qué es el Marcus de "Terminator Salvation"? Sí, algo, muy, muy parecido, aunque se acerque más al terminator habitual. Y sí, en "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" también hallamos retazos de esta idea, una gran idea, que luce impresionante en un blockbuster de acción y ciencia ficción, pero que no deja de ser un reciclaje. Peor se pone la cosa cuando vamos conociendo a Grace en mayor profundidad, siendo un personaje tan exageradamente agresivo que resulta desagradable en más de una ocasión, como si los guionistas, al no saber cómo hacer un personaje femenino al estilo de Sarah Connor, se hubieran pasado de la raya, desequilibrando a una protectora que parece ver enemigos donde no los hay, y eso, en una saga donde en el bando de los buenos hemos tenido a Kyle Reese y al T-800 de "Terminator 2: El juicio final", duele, y mucho.

Grace, la guerrera mejorada


Y es que si nos adentramos en el terreno de los personajes, el tema chirría bastante, siendo la entrega donde más ocurre. Dani Ramos, interpretada por una sobreactuada Natalia Reyes (Queda la tarde, Chess), no sólo no tiene ningún carisma, sino que no hace nada para que le cojamos cariño o sintamos el asesinato de sus seres queridos, a los que el REV-9 va masacrando sin ningún esfuerzo. Ojo, porque tanto Grace como Dani son las supuestas verdaderas protagonistas del filme, quedando relegados el T-800 y Sarah Connor a meros comparsas y secundarios, más o menos bien usados, pero si las protagonistas no funcionan, porque sus personajes no funcionan, ¿qué nos queda? Tirar de la nostalgia que ofrecen los clásicos, aunque eso tampoco va bien, y menos con la que debería ser la estrella de la cinta, la recuperada Linda Hamilton, que a ratos parece cansada y sin saber exactamente qué hace en la historia más allá de regresar porque el T-800 tiene una cuenta que saldar con ella (redención). Se convierte en protectora y en mentora, sin que ninguno de los dos términos termine de cuajar al cien por cien, dando la sensación al terminar la producción de que, al contrario que Jamie Lee Curtis en las nuevas "Halloween", tendría que haberse mantenido apartada de la franquicia. Sin ir más lejos, las ideas alrededor de su personaje, ofrecidas en "Terminator Génesis", funcionan mejor y tenían mayor futuro que las que sobrevuelan a esta envejecida Sarah Connor. Una pena, pero, como decía anteriormente, no siempre lo que piden los fans van a funcionar como se espera. 

Eso sí. ¿Qué sería de un filme de "Terminator" sin la presencia de Schwarzenegger y la de un villano a la altura? Ambos son, sin duda, de lo mejorcito de la película, aunque con ciertos matices, porque también son personajes muy, muy mejorables. El T-800, insisto, sigue la línea del maduro/envejecido guardián de "Terminator Génesis", aunque todavía más humano, algo para lo que se da una explicación que a mí, personalmente, me ha convencido bastante poco, llegándonos a ofrecer más de un momento cómico bastante penoso. Y es que se lleva confundiendo lo de humanizar al terminator protector con el hecho de que haga chistes desde "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", cuando deberían fijarse más en el perfecto T-800 de "Terminator 2: El juicio final"; por cierto, el concepto de que haya un terminator que mate a John Connor y luego se una al bando de los buenos también se exploró, precisamente, en la verdadera tercera entrega de la franquicia, con ese T-850 que era enviado al pasado después de asesinar a John en el futuro, al cual pudo acercarse por los recuerdos de la niñez que tenía por haber sido su protector un modelo similar. De ahí pasamos al REV-9, interpretado por un más que eficiente Gabriel Luna (Agentes de SHIELD, The Last of Us), ofreciéndonos un terminator que recicla mucho tanto del T-1000 como de la T-X, sobre todo esa mezcla de animal y robot, haciéndolo muy amenazador, lo cual es bastante importante en una entrega de esta franquicia, pues si no hay peligro real hacia los protagonistas o existe la sensación de que estos podrían fácilmente vencer al terminator de turno, la impresión de terror, de persecución y de acoso que debería transmitir, se pierde por completo. Aquí hay un momento en el que tienen que unirse los cuatro protagonistas contra el REV-9, así que imaginaos lo bien que cumple como terminator enemigo, aunque no pueda contarse entre los favoritos de la saga.

Terminator contra terminator, todo un clásico


Pasando a personajes más secundarios, me ha parecido tan curioso como simpático el gran peso que tienen en el filme los intérpretes españoles, aunque teniendo en cuenta que parte de la historia se ha rodado en nuestro país tampoco debería ser tan extraño. Por ejemplo, en la piel del padre de Dani, tenemos a Enrique Arce (El corazón del guerrero, Criminales a la vista), mientras que la "esposa" del T-800 (Carl) está interpretada por Alicia Borrachero (Isabel, Tiempos de guerra), sin olvidar la presencia de Tristán Ulloa (Los sin nombre, Lucía y el sexo). Qué queréis que os diga, pero gusta que nuestros actores y actrices tengan más proyección internacional que la de los típicos proyectos y personales, además de que gusta ver que no son los mismos de siempre una y otra vez, haciendo los mismos papeles una y otra vez. Si nos adentramos en otros aspectos del filme, encontramos una banda sonora más que correcta, sustentada principalmente en los acordes más conocidos de la franquicia, tan inolvidables como ya icónicos para el cine de acción y ciencia ficción, así como una dirección más que correcta de Tim Miller (Deadpool), quien tras el exitazo que tuvo con cierto Mercenario Bocazas tendría que haber tenido mejor suerte con una saga que nunca ha fallado de tal forma en taquilla. De verdad, una lástima que le haya tocado a él, porque tiene ideas, capacidad, talento y ritmo suficiente como para darnos otro nuevo taquillazo antes de que nos demos cuenta.

"Terminator: Destino Oscuro" se estrenó en el año 2019, tan sólo cuatro años después de "Terminator: Génesis", siendo la entrega de la saga lanzada con menos tiempo de diferencia desde la llegada de su predecesora. Mientras escribo esta reseña han pasado ya casi otros cuatro años, y no hay noticia alguna de que vayamos a tener una nueva "Terminator" pronto; ni siquiera se vislumbra en el horizonte. De llegar a tenerla, seguramente sea ya sin Arnold Schwarzenegger de por medio, y mucho menos con Linda Hamilton regresando una vez más, y dudo que James Cameron se atreva a volver, y menos después de unas declaraciones en las que entre unos y otros apuntaban los errores de la producción. Y es que tanto reciclar ha sido al final un tremendo error, sobre todo cuando llevas a cabo una historia que parece haber sido montada con una larga lista de escenas e ideas eliminadas de las anteriores. Pocos son los caminos que le quedan a la franquicia si se desea continuar con ella, claro, porque no es obligatorio que prosiga eternamente. ¿Quizás un remake de verdad, cambiando algunos detalles de la "Terminator" original? ¿Quizá volver a esos conceptos de "Terminator Génesis" que presentaban terminators tratando de acabar con los padres e incluso abuelos de Sarah Connor en épocas pasadas? ¿Quizá regresar el sendero de "Terminator Salvation"? ¿Por qué no una "Terminator Salvation" de una única entrega que sirva para cerrar la saga definitivamente? ¿Y una nueva serie que haga todo esto y más?

Por John


Sé que le doy a "Terminator: Destino Oscuro" una nota mejor de la que se merece. Sé que me dejo llevar por mi amor hacia la franquicia, ese amor subjetivo y, a veces, cegador del que ya os he hablado al comienzo de la presente reseña, y que también tengo por otras sagas. Pero ¿qué le voy a hacer? También soy alguien que, al final, se queda antes con las virtudes que con los defectos. Y sí, a ratos la película parece hecha sin verdaderas ganas, sus personajes chirrían en un momento u otro, su fracaso la ha convertido en una trilogía acabada al empezar y lo peor es que es una cesta de reciclaje repleta de ideas y conceptos desechados o ya vistos una y otra y otra vez con anterioridad. ¿Y? Es un gustazo friki poder ver de nuevo a Linda Hamilton con Arnold Schwarzenegger en un filme de "Terminator", es un disfrute ver al actor interpretar (¿por última vez?) al T-800, molan mucho sus escenas de acción, ese comienzo es de los más potentes de todas las entregas de la franquicia, el REV-9 es una gran amenaza que nos hace revivir la indefensión clásica de los protagonistas de cualquier título de "Terminator", tenemos la banda sonora con los acordes clásicos y, qué demonios, es difícil no emocionarse ante ese "por John" que sobrevuela todo el gran último acto. Quizá sea hora de que el T-800, Skynet y los Connor descansen una buena temporada, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que, tarde o temprano, volverán. Estad seguros. Siempre vuelven.


Nota: 7,5/10