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domingo, 22 de diciembre de 2024

Reseñas comiqueras: Renacida

 

Ficha Técnica

Guion: Mark Millar
Dibujo: Greg Capullo
Portada: Greg Capullo
Publicación original: Reborn #1-6 (2016-2017). Image, Estados Unidos.
Publicación española: Renacida (2017). Panini Cómics, España.


Sinopsis:
Mark Millar, el creador de "Kick-Ass" y "The Ultimates", se une a Greg Capullo, el aclamado dibujante del Batman de Scott Snyder, para concebir la historia de ciencia ficción del año. ¿Dónde vas cuando mueres? Ni al cielo ni al infierno: a otro sitio. Un sitio donde tienes que luchar para sobrevivir y donde las personas de tu pasado te están esperando: los buenos... y los malos.


Reseña:
Hay autores que trascienden su obra. Existen varias maneras de considerar este concepto, y uno de ellos, quizás el más simplificado, es el del autor marca, ese creador que se ha convertido en un sello, en una colección, en una serie, o volviendo a lo de antes, en una marca en sí misma, como si cada nueva obra que pariera se convirtiese en un éxito instantáneo, de público y crítica, sólo por salir con su nombre. Esto es algo que se da en multitud de áreas de ocio artístico, poniendo énfasis en el cine, la música, la pintura y la literatura, sin despreciar la importancia que cada vez más va adquiriendo en series y videojuegos. Sin irnos demasiado lejos, ¿acaso Stephen King no es ya una marca en sí mismo? ¿No podemos contar por millones los lectores del de Maine que se acercan a cada nueva novela o antología que publica, sin tener en cuenta críticas, reseñas y análisis previos? Lo único que importa es que es una obra de King. King. King. El apellido en la portada del libro. King. Bien en grande. Que sea vea sin un atisbo de duda. Pero, por supuesto, no es con nuestro querido Steve con el único que ocurre a la hora de pasarnos por una librería. Dan Brown, J. K. Rowling, Dean Koontz, Dolores Redondo... La lista es larga, suele ir acompañada de una coletilla al estilo "del autor/a de..." y es una técnica de marketing bastante eficaz que, como os comentaba, también se da en otros medios.

Pasando, por ejemplo, al cine de terror, ¿cuántas veces habéis leído eso de "De los productores de..."? Desde el éxito que supuso "Insidious", de James Wan, es un no parar cuando se encuentra Blumhouse Productions en la realización de algún filme del género. Por supuesto, con los directores también ocurre, y si bien hemos mencionado a Wan, también podríamos señalar a otros ya más clásicos como Quentin Tarantino y Tim Burton. ¿No es cierto que ambos son directores marca? Algo que se ha extendido incluso al merchandising, e incluso, en estos dos casos, hablamos de realizadores con universos tan personales como conectados entre las distintas obras que llevan a cabo. Y como olvidar, por ejemplo, a uno de los reyes del autor marca: Alfred Hitchcock. ¡Si hasta contaba con una estupenda serie de televisión donde él mismo presentaba pequeñas historias repletas de suspense y horror! Con esta idea en la cabeza, y sin ánimo de alargar más esta quizás innecesaria explicación para introducir la idea que subyace bajo la preparación del cómic cuya crítica tenéis entre manos, me gustaría centrarme en el mundo del cómic, donde este tipo de autores, este "modelo" de autoría, viene de lejos y es algo a lo que estamos muy acostumbrados los fans de las viñetas. Al fin y al cabo, con miles de números de cientos de colecciones a nuestras espaldas, nos es fácil acostumbrarnos a ciertos autores, en especial, a guionistas y dibujantes, dispuestos en las series muchas veces por etapas, series limitadas, novelas gráficas muy concretas y/o tomos. La estructura de la industria comiquera posibilita la creación del autor marca, sobre todo, alrededor del dibujante, por aquello tan discutible de "una imagen vale más que mil palabras". Que se lo digan a las Marvel y DC de los 90, una época en la que los dibujantes movían casi por completo la industria, convirtiéndose en absolutas estrellas, hasta el punto de que muchos se transformaron en guionistas de la noche a la mañana, moviendo ingentes cantidades de dinero y especulación que a punto estuvieron de acabar con las dos grandes editoriales de cómics de Estados Unidos.

La vida pasando ante sus ojos


Precisamente, los dos autores de "Renacida", son hijos de los 90, en el mejor de los sentidos, aunque la carrera de ambos posee tanta veteranía que ya eran conocidos mucho antes. Fue en dicha década cuando comenzaron a explotar su talento, alcanzando un clímax, que continúa desde entonces, a principios del presente siglo XXI, uno a mayor velocidad que el otro, por cierto, ambos con una calidad y alcance envidiados por muchos otros artistas de similar profesión. Os hablo de Mark Millar y Greg Capullo, y si sois fieles del mundo del cómic, seguro que no sólo os sonarán esos nombres, sino que es bastante probable que hayáis leído un par de trabajos suyos, e incluso, es muy posible que estén entre vuestros guionistas y dibujantes favoritos. Entre los míos lo están, conociendo primero a Capullo, el dibujante, cuando lo lógico, por aquel entonces, hubiera sido al contrario. Precisamente, Greg Capullo siempre ha sido más conocido, adorado y popular en Estados Unidos que fuera de sus fronteras, librándose casi siempre del foco del reconocimiento de masas por diversos motivos personales que no vienen al caso, creciendo su más que merecida fama con su incorporación al nuevo universo DC, en una de las principales colecciones de los Nuevos 52: "Batman". No fueron pocos los comiqueros que descubrieron en ella a un artista que llevaba ya años despuntando, creando fans, construyéndose una fama de autor marca con la que logra que uno se acerque a los cómics que dibuja sin necesidad de saber de qué tratan.

Sin embargo, no fue el Caballero Oscuro quien posicionó a Capullo en primera línea, sino el Engendro del Infierno protagonista de "Spawn", creación de Todd McFarlane, precisamente, uno de esos dibujantes noventeros de los que os hablaba antes, uno de los que mejor terminaron y que mejor han sabido moverse para sobrevivir a lo que vendría después. Spawn, personaje del que me reconozco como muy fan, tenía mucho de Batman, y admito que mientras devoraba sus cómics, sobre todo, la longeva, exitosa y sobresaliente etapa con Capullo de dibujante, pensaba en el artista para que se hiciera cargo del protector de Gotham en el futuro; quién me iba a decir a mí que, a pesar de la tardanza, mi deseo se vería cumplido. ¿Es mucho pedir que también acabe dibujando a Spiderman, Punisher, Lobezno y otros de mis personajes comiqueros favoritos? Por cierto, el estilo de Capullo es muy, muy deudor del de Todd McFarlane, tanto que hay viñetas y páginas dibujadas por ambos que cuesta distinguir a quién pertenecen. Por supuesto, ¿cómo pasar al guionista de "Renacida" sin mencionar "The Creech", la obra más personal de Capullo? Dos series limitadas que prometían ser trilogía (nos quedamos a medias, lamentablemente), donde el dibujante no sólo nos ofrecía su espectacular arte para dar vida a una historia con mucha acción y ciencia-ficción, sino que también se ponía en modalidad guionista para contarnos las desventuras de una especie de enorme clon alienígena con el cerebro de un científico pacifista y un chip que le ocasionaba ataques de rabia, una criatura que era la destrucción personificada cuando su intelecto no interfería en las oleadas de violencia.

¿Naves en el más allá?


Si de los dos autores principales de "Renacida", Capullo es el "escondido", por así decirlo, Mark Millar es el que ocupa las portadas, el que chupa cámara y el que busca los primeros planos en todo momento. A pesar de haberse pasado por DC, en especial, para realizar algunos cómics de Superman bastante acertados, es más conocido por sus trabajos propios y en Marvel, dedicándose de un tiempo a esta parte casi en exclusiva a los primeros con su línea Millarworld, publicada entre distintas editoriales, posicionándose Image como la favorita del autor. Famoso por obras tan interesantes como "The Ultimates" (actualización de los Vengadores de Marvel para el siglo XXI, y que sentó las bases de gran parte del universo cinematográfico de Marvel Studios), "El viejo Logan", "1985", "Marvel Knights: Spiderman" y "Civil War", las obras del guionista para Millarworld tampoco se han quedado atrás en cuanto a popularidad. "Los Vengadores" de Joss Whedon, "Logan" y "Capitán América: Civil War", entre otros filmes y conceptos adoptados por Marvel para sus filmes (fuera y dentro del espectacular universo compartido de Marvel Studios), no necesitan presentación, pero ¿y si recordamos que las dos entregas cinematográficas de "Kick-Ass" nacieron a partir de cómics de Millar? Sin olvidar las rompedoras "Kingsman: Servicio Secreto" y "Kingsman: El círculo de oro", ni la adrenalinica "Wanted (Se busca)", que está a punto de cumplir nada más y nada menos que diez años. Mark Millar siempre se ha mostrado como un guionista sin pelos en la lengua, experto en personajes chulescos, situaciones "cool", cómics blockbusters y viñetas que se graban a fuego en la mente de cualquier comiquero. Además, no es un tipo tonto, más bien, todo un inteligente experto en marketing. No es de extrañar que en este año 2017 haya vendido Millarworld a Netflix, con todo lo que ello conlleva; desde secuelas de algunos de los filmes basados en sus obras que no han encontrado acomodo en Hollywood hasta nuevas adaptaciones, pasando por series, como la que parece que se prepara sobre "Renacida", tal y como indican declaraciones como las de la entrevista a Capullo y a Millar que contiene este tomo editado por Panini. Tampoco está de más recordar que el Millarworld es una especie de universo casi compartido por los personajes de las diferentes obras personales de su autor, donde cada nuevo título parece destinado a llenar las salas de cine, o las pantallas de televisión, claro.

Poca duda cabe de que "Renacida" es un cómic de autor. De autores marca, en realidad. Esto es remarcable por una trama que es complicada de explicar sin soltar spoilers, centrándose así más el cómic en el nombre de los autores, los mejores y mayores atractivos que han convertido a la obra en un éxito instantáneo, tanto de crítica como de público. Sin embargo, y a pesar de lo complicado que es hablar de "Renacida" sin soltar ni un solo spoiler, aquí vamos a ahondar en ella, una vez nos hemos ocupado del guionista y el dibujante. Tenemos entre manos una historia protagonizada por la anciana Bonnie Black de ochenta años de edad, o casi ochenta, una mujer fuerte que vive con intensidad en un hospital los que pueden ser sus últimos días en la Tierra, hasta que, finalmente, lo son. Bonnie muere, o eso parece, dejando a familiares destrozados y el cadáver del amor de su vida, su marido, al que perdió quince años atrás a manos de un asesino. Sin embargo, Bonnie no despierta en el Cielo, aunque tampoco en el Infierno, ni se ve consumida por la más absoluta nada. La mujer, con el aspecto y la vitalidad que presentaba a los veinticinco años de edad, despierta en una especie de realidad de fantasía, donde no sólo se encuentra con orcos, dragones, hadas, bestias mitológicas, demonios, trolls e increíbles abominaciones, sino con numerosas personas que han pasado por su existencia, siendo su querido padre quien le explica dónde se halla, y que es, ni más ni menos, que la elegida para enfrentarse a un siniestro mal que avanza sin cuartel. Para ello contará no sólo con la ayuda de su padre y algunos antiguos conocidos, sino con una de sus antiguas mascotas, ahora un animal fiero y guerrero, capaz, además, de encontrar a su fallecido esposo en las vastas y verdes llanuras del fantasioso universo en el que se mueve.

Lugares de ensueños para después de la muerte


"Renacida" es algo más que fantasía épica, aunque también lo es, y en oleadas. Seres de leyenda se amontonan alrededor de la protagonista, cuya mejor arma es una espada y su mayor enemigo una especie de bestia cornuda similar a un Lucifer sin la piel roja. Sin embargo, multitud de conceptos tecnológicos adornan su camino, como partes del traje que porta, o muchas de las armas que se utilizan, tanto por parte de sus aliados como por parte de sus enemigos. Millar hace una mezcla genial, aunque es evidente que tira más por la parte de la fantasía, con grandes dosis de acción, épica, aventuras, ciencia-ficción y unas pizcas de terror, ingredientes que le van como anillo al dedo a Capullo, hasta el punto de que no es complicado imaginarse el mundo que dibuja el ilustrador formando parte de uno de los círculos del infierno que tan bien nos mostraba en "Spawn", eso sí, más luminoso que de costumbre, por lo que igual estamos hablando de parte del particular Cielo que en alguna ocasión nos enseñó. Y de Cielo e Infierno va la historia, por lo que no es casualidad que Greg Capullo esté de por medio. Bueno, no va del todo sobre el Cielo y el Infierno, que no dejan de ser menciones secundarias en la trama principal, sino que Millar se esfuerza más por contarnos un relato acerca de lo que hay al otro lado, en el más allá, o lo que es lo mismo, al lugar al que vamos cuando morimos. ¿El vacío? ¿La nada? ¿El Purgatorio? ¿Reencarnación? ¿Una estación alienígena? ¿Algo peor? Y ese es precisamente el toque diferenciador que contiene "Renacida". No sólo es fantasía épica unida a ciencia-ficción con aires de blockbuster (aunque al final tenga más posibilidades de convertirse en una serie de televisión), sino que posee un trasfondo muy apropiado para charlar una vez concluida su lectura. Un debate que no sólo gira alrededor de lo que hay más allá, de nuestro destino una vez dejamos la vida, sino también acerca de cómo hemos influido en el mundo, en la existencia de otros y lo que nos llevamos a ese incierto más allá. Nuestros recuerdos, nuestras alegrías, nuestras tristezas, nuestros seres queridos (humanos y animales), nuestras vivencias, nuestros anhelos, nuestras desgracias, nuestras victorias, nuestras derrotas, nuestras lágrimas, nuestras sonrisas, nuestros amores... Greg Capullo logra condensar magníficamente todo el significado de la obra en una hermosa y genial viñeta a toda página donde los recuerdos de la protagonista se van quebrando sobre ella en forma de lámpara de araña de cristal que contiene todo lo que he dicho y aún más.

De este modo, "Renacida" llama a la reflexión tras su lectura, convirtiéndose en una de esas historias comiqueras que hacen falta en un medio casi fagocitado por los superhéroes. Y ojo, no lo digo de manera peyorativa. Después de todo, soy muy fan de los cómics de superhéroes, vengan de la editorial que vengan, pero es cierto que, al menos de vez en cuando, viene bien que alguien nos recuerde que el mundo del cómic es más que eso, y que se pueden contar más historias en él, relatos tan emotivos como espectaculares, lejos de las mallas, los malvados supervillanos y los planes de estos para conquistar el país, el mundo, la galaxia o lo que se tercie. "Renacida" es un cómic... bonito, enternecedor y muy capaz de conseguir que nos echemos un vistazo a nosotros mismos durante un buen rato, repasando nuestra vida y a quienes nos acompañan en ella, tanto a quienes nos la hacen mejor como a quienes han pasado por ella momentáneamente para ponernos la zancadilla. Por supuesto, no hay que olvidar que nos encontramos ante un cómic de autor marca, uno bastante indicado para seguidores de Mark Millar y Greg Capullo, uno con toneladas de acción, diversión y lucha entre el bien y el mal, repleto de tópicos (algunos molestan, y otros no) y con algunas decisiones argumentales bastante discutibles (el giro argumental sobre el villano se ve venir, aunque es bastante bueno; sin embargo, no lo es el destino de uno de sus generales, teniendo en cuenta las razones por las que va tras la heroína). Pero esos detalles son sólo la superficie de un argumento que muchos han subrayado como estúpido, cuando en realidad, no puede ser más trascendental, emotivo, profundo e intrínseco en el significado de ser humano.

Portada alternativa de Todd McFarlane para el "Reborn #1"


La edición de Panini no podría ser más completa. Tomo de tapa dura que no sólo reúne los seis números que comprenden "Reborn" en el original USA, sino que incluye también bocetos de Greg Capullo, las biografías artísticas de los autores y una interesante entrevista a estos sobre el proceso de creación del cómic y el futuro que le espera; desde secuelas hasta la más que probable serie televisiva en Netflix que comentábamos antes. La calidad del tomo de Panini es sobresaliente, así como el precio, bastante ajustado para ser un producto de lujo, perfecto para regalar o darse un buen capricho, siendo un título indicado especialmente para aquellos fans de Mark Millar, Greg Capullo o ambos, aunque también es una historia idónea para aquellos que no se acerquen a este medio porque los superhéroes no les atraigan. "Renacida" es una historia que los no habituados a los cómics pueden disfrutar de principio a fin, una nueva demostración de que el concepto de autor marca no está encarcelado entre las paredes del marketing y un estupendo ejemplo de que el mundo del cómic puede dar mucho más de sí de lo que los tópicos y clichés a su alrededor nos dicen, tópicos y clichés derruidos incluso por los cómics de superhéroes, por cierto. "Renacida" nos remueve por dentro gracias al maravilloso arte de Greg Capullo y a un sorprendentemente contenido Mark Millar, capaz de dejar su chulería sólo a los villanos, creando a una protagonista dulce, fuerte, decidida, valiente, vulnerable, real y alejada de muchas de sus creaciones anteriores, sumergida en un argumento más profundo de lo que parece a simple vista, y muy anclado en uno de los principales temas que clavan sus raíces en el significado de ser humano, nuestro lugar en el universo y cómo cambiamos el mundo a nuestro paso, si es que lo hacemos. "Renacida" nos recuerda que si debemos tener seguridad de algo es de la muerte, aunque no de lo que nos espera al otro lado.


Nota: 9/10


sábado, 7 de diciembre de 2024

Iniciativa CS

 

Éramos pocos y parió la abuela. ¿No es ese el dicho? En este caso, y perdonad por el burdo montaje de la fotografía que encabeza esta entrada, la cosa va referida al hecho de que... ¡tenemos nueva sección en vuestra cueva favorita! Bueno, en realidad, no es una nueva sección, y casi que diría que no es nada nuevo en nada salvo en un par de detalles, pero dado que aquí somos muy de presentaros cualquier novedad relacionada con el blog, por pequeña que sea, ahí vamos, justo semanas antes de terminar un 2024 en el que no he podido ponerme al día y comenzar un 2025 en el que espero hacerlo, y no sólo me refiero a este humilde y pequeño rincón de Internet. Y es que, como bien sabéis quienes sois habituales de la Cueva del Extraño, siempre intento ofreceros algo más que las consabidas reseñas y novedades sobre libros, cómics, series, películas y videojuegos, entre otros. Juegos para que os involucréis, curiosidades, relatos, anécdotas, artículos... Todo es poco para vosotros, sin negar que también sean intentos (bien encauzados o no; eso os lo dejo a vuestro buen juicio) para expandir el blog y que encontréis en él algo más que en los otros, sin olvidar que sea un espacio que pueda complementarse al del resto de redes sociales (Facebook, Twitter/X, Instagram...). El caso es que este nuevo "proyecto" que os traigo guarda muchas características de todo lo que he mencionado. Pero antes de contaros más, dejad que os descubra el origen de la Iniciativa CS.

Corría el año 2017 cuando comencé a colaborar en la web cultural Chica Sombra, repleta de reseñas, análisis, entrevistas, exposiciones, reportajes y una tonelada más de contenido interesante. Una web de la que os he hablado por aquí en alguna que otra ocasión, y en la que no sólo hacía (hago) reseñas, sino también artículos y algún que otro especial, todo muy encaminado a lo cinematográfico y lo literario, aunque es cierto que de vez en cuando me escapaba a las viñetas de los cómics, al universo gamer y a la pequeña pantalla. La mayoría de las obras que he ido reseñando allí eran colaboraciones con las propias editoriales, así que imaginaos qué gustazo. Penguin, Dolmen, Almuzara, Panini Cómics, Obelisco, La Biblioteca de Carfax, Planeta... ¡y todas las que me dejo! Es cierto que alguna que otra faltaba, pero no me podía quejar, porque prácticamente nos llegaban volúmenes de todas las editoriales nacionales. La pila de pendientes llegaba a ser tan grande a veces que teníamos que cortarnos un poco a la hora de pedir e ir sin cuidado. Al fin y al cabo, se trata de leer y reseñar, leer y reseñar, leer y reseñar... no de ir acumulando por el simple hecho de tener cada vez más y más libros, aunque la tentación era y es grande, claro. Los lectores somos así, sobre todo los muy, muy, muy lectores. Ya sabéis, los que somos capaces de protagonizar memes al estilo de tener una pila de pendientes mayor que la pila de leídos.

Además de las reseñas también aportábamos bastante publicidad a la obra que nos mandaban. Fotografías en redes sociales, vídeos, anuncios... Vamos, que el tema no se quedaba sólo en unas cuantas líneas en la web, líneas que no eran cortas, además, al menos por mi parte, aunque bien es cierto que las reseñas que hago en Chica Sombra no alcanzan la extensión que tienen aquí, en la Cueva del Extraño, más que nada porque en esas intento ser más conciso, más centrado en los puntos clave, y en este, mi espacio más personal, me permito enrollarme más. De este modo, en Chica Sombra mis reseñas son más regulares y habituales, y aquí, en la Cueva del Extraño, no tanto; lo uno por lo otro. No hay que olvidar que a pesar de que las editoriales y otros colaboradores (los propios autores, por ejemplo, en especial cuando el libro es de autopublicación) no exigen fechas concretas para los análisis y reseñas, sí que piden, indirectamente, que no se retrasen demasiado, lo que quiere decir que hay que tener cuidado con no publicar las reseñas de un año tras otro, una "obligación" que no tengo en la Cueva del Extraño. Sin exigencias, pero con responsabilidad. 

El caso es que andaba yo pensando, ya desde hacía tiempo, si podía utilizar las reseñas que iba haciendo en Chica Sombra en otro espacio. ¿Por qué no? No nos mandaban los libros y cómics en exclusividad para la web. Además, si se publicaban en otras áreas, eso ayudaría a la publicidad de la obra en cuestión, y de eso se trata al final, ¿verdad? Un modo de marketing, por así decirlo. Tampoco echaba cuentas con que fueran reseñas compartidas, sino que se publicaran en otra parte al pasar el tiempo, como una especie de recordatorio. Pero ¿dónde republicaría las reseñas y análisis de Chica Sombra? Por supuesto, aquí, en la Cueva del Extraño. Así también tendría material extra para ir regularizando las entradas del blog y darle más caña, además de visibilidad. ¡Marketing sobre marketing! Todo el mundo gana. Nadie pierde. Así que tocaba ponerse a ello. Tras mucho pensarlo, después de darle muchas vueltas, aprovechando que Chica Sombra anda estos días de reestructuración, allá voy. ¡Chica Sombra llega a la Cueva del Extraño! ¿De qué forma? Ya he dicho que son reseñas, aunque no exactamente iguales que las de aquí. Podría señalizarlas de alguna manera. Y es ahí donde entra la Iniciativa CS.

Efectivamente, habitantes de la Cueva. CS viene de Chica Sombra. Al principio, pensé en añadir lo de CS en los títulos de las entradas referidas a las reseñas que llegaran de la web, pero teniendo en cuenta que las publicaciones cuentan con etiquetas, ahí encontraréis lo de CS (lo cual permite también que con sólo buscar la etiqueta entre las secciones del blog podáis acceder a todas las reseñas que provengan de Chica Sombra), para no confundir a nadie y que los lectores os centréis en la reseña en sí. Tampoco habrá muchas más diferencias, por no decir ninguna; cuando se trate de cómics vendrán con imágenes del mismo, ya sean portadas o viñetas interiores; las fichas técnicas continuarán la estructura de este blog; y, además, como añadido típico de la Cueva del Extraño, cada reseña tendrá su correspondiente nota, la cual no aparece en Chica Sombra, ya que allí los análisis van sin ellas. Sin embargo, aquí es una tradición desde su apertura, por lo que he decidido seguir manteniéndola también en este tipo de análisis más cortos y concisos. Espero que esto sirva para actualizar más a menudo el presente blog, al mismo tiempo que os ayuda a conocer más la web Chica Sombra, imprescindible web cultural, como me gusta llamarla. Eso sí, tranquilos, no os esperéis una avalancha de reseñas de allí como sustitutas a las que podría ir haciendo aquí, cien por cien la Cueva del Extraño. La web no va a sustituir al blog. ¡Nada de asustarse! Es simplemente un complemento. Una forma más de que los dos espacios en los que escribo material similar se fusionen en ciertos puntos. Nada más. Como siempre, espero que os guste y amplíe así la cantidad de lecturas y visionados que se vayan añadiendo a vuestras listas de pendientes. No dejéis de opinar sobre ello en los comentarios.

¡Comienza la Iniciativa CS!

 

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Reseñas comiqueras: Patrulla-X Roja #1


Ficha Técnica

Guión: Tom Taylor
Dibujo: Mahmud Asrar
Portada: Pepe Larraz
Publicación original: X-Men Red #1 (2018). Marvel, Estados Unidos.
Publicación española: Patrulla-X Roja #1 (2018). Panini Cómics, España.


Sinopsis:
Los X-Men jamás han estado tan organizados. El equipo Oro se encarga de mostrar el lado más superheroico de los mutantes; el equipo Azul se encuentra formado por los Cinco Originales, dirigidos por Magneto, tratando de hacer un mundo mejor que el dejado por otros mutantes de renombre como Cíclope y Emma Frost; el equipo de Arma X lleva a cabo las misiones más clandestinas, sanguinarias y violentas, supuestamente, en secreto; y el equipo de la Increíble Patrulla-X se mueve de forma internacional, eliminando aquellas amenazas más globales. ¿Qué faltaba? Un grupo de hombres-x que se acercara más a la opinión pública, que tratara de aproximar posturas, llevando más allá el sueño de Charles Xavier, mostrando al mundo que los mutantes también forman una nación cuyo único deseo es vivir en armonía con el resto. Ahora es el momento de que se construya un equipo así... ¡La Patrulla-X Roja! Y su líder no podría ser una mejor. ¡Aquí comienza la historia de la reinserción de una resucitada Jean Grey!


Reseña:
Hubo un tiempo en el que la fama de la Patrulla-X era tal que acumulaba series como botellas de cristal un coleccionista de diferentes ediciones de Coca-Cola. Pese a los buenos tiempos que los mutantes de Marvel atesoraron en los 80 (y que venían de un gran batacazo con la primera y original serie de los 60), no fue hasta los 90 cuando la explosión de sus distintas series tuvo lugar. No se ha vuelto a repetir, ojo, a pesar de que hayamos vuelto a ver que los equipos de X-Men se dividen numerosas veces, en ocasiones incluso con la "excusa" de que sus líderes han tenido más que palabras entre ellos. Y es que los 90 fueron mucho los 90, para bastantes personajes de Marvel (y de otras editoriales, claro), años en los que daba la sensación de que las cifras millonarias de ventas de los cómics no encontrarían techo. Ante tal situación, como siempre resulta evidente, quienes están detrás deciden explotarla hasta que no pueda más; vale, hay casos en los que sus creadores no estiran tanto el chicle o no tiran de la cuerda hasta romperla, pero no suele ser lo más habitual. Marvel lo hizo con la Patrulla-X, y sus intentos para repetir tal éxito con los mismos mecanismos se cuentan por docenas desde entonces, y me quedo corto.

Y es que si algo hay seguro en el mundo de las viñetas, sobre todo si se centran en personajes con capas, cuero y mallas, es el carácter cíclico de sus historias. Sabemos que, tarde o temprano, Lex Luthor volverá a atacar a Superman con kryptonita; sabemos que, tarde o temprano, Batman se tomará algún tipo de descanso para dejarle a otro personaje la capa mientras tanto, para luego regresar y demostrar así que Batman sólo hay uno; sabemos que, tarde o temprano, Flash viajará en el tiempo para liarla de nuevo; y sabemos que, tarde o temprano, el Green Lantern oficial en ese momento será sustituido por otro para después volver al punto de partido. Hablo de los cómics de DC, pero Marvel no sólo no se libra, sino que a veces gana por goleada al respecto. Sabemos que, tarde o temprano, el Doctor Extraño dejará de ser el Hechicero Supremo para serlo otra vez más tarde; sabemos que, tarde o temprano, la Cosa volverá a su forma humana de Ben Grimm, por vez definitiva (o eso parece siempre), para luego regresar a su aspecto pétreo; sabemos que, tarde o temprano, Spiderman volverá a tener la cuenta de ahorros a cero; y sabemos que, tarde o temprano, Magneto morirá para resucitar milagrosamente, como muchos otros villanos y/o antihéroes. Un universo cíclico que lleva décadas en pie.

Vuelve Jean Grey


Por supuesto, también sabemos que, tarde o temprano, tendremos varias agrupaciones de los X-Men, aunque resulta un poco sorprendente que ahora regresen los colores, algo que se llevaba mucho en los 90, y que servía y sirve para diferenciar a los distintos equipos, tanto fuera como dentro de las propias historias, dándole a cada agrupación sus propias e intransferibles características. En este caso, por ejemplo, tenemos un equipo Azul, dirigido por el reformado y ya mencionado Amo del Magnetismo, y formado por los Cinco Originales, ya sabéis, los jóvenes Cíclope, Jean Grey, Hombre de Hielo, Bestia y Ángel, tomados del pasado por el Hank McCoy del presente con el objetivo de arreglar ciertas problemillas de estos tiempos; también tenemos al equipo Oro, dirigido nada más y nada menos que por Kitty Pryde, quizás el grupo más superheroico de todos, un regreso en toda regla a los tiempos en los que los hombres y mujeres x eran superhéroes de trajes vistosos y sólo buenas intenciones; tenemos otras agrupaciones como la Increíble Patrulla-X (más internacional) y Arma X (llena de antihéroes y personajes más dedicados a las misiones secretas que acaban con montones de cadáveres), pero esas, como veis, no van por colores. Pero no me despisto. Me centro en la Patrulla-X Roja.

Para adentrarnos bien en lo que nos plantea esta nueva colección tendremos que haber leído "La resurrección de Fénix", una historia publicada por Panini en un elegante tomo que nos cuenta el nuevo regreso de la Jean Grey adulta por medio, de nuevo, del Fénix (¿sabéis eso que os decía antes de los ciclos?). Precisamente, es esta Jean Grey la líder de un equipo cuyo objetivo es tender puentes entre la raza humana y la mutante, solicitando que se reconozca la nación mutante, en general, no un país en concreto, un lugar o un sitio, sino a los mutantes como nación. Por supuesto, Grey no tendrá sólo palabras para ello, sino que también recurrirá a algunos compañeros para luchar contra el racismo imperante contra sus hermanos y hermanas mutantes. Y aquí viene otra de las virtudes de la serie, pues la protagonista se rodea de mutantes clásicos y nuevos, muy nuevos, al mismo tiempo, formando una agrupación bastante curiosa. La tenemos a ella, al carismático Rondador Nocturno y a Lobezna (siempre hace falta uno en el equipo), junto a otros como Gentil y Honey Tejón, que vendría a ser otro de los clones femeninos de Lobezno. El miembro más sorprendente vendría a ser Namor, quien no es nuevo en esto de unirse a los X-Men, aunque, en este caso, sí lo es con quienes le rodean. Su relación con Jean Grey promete ser de lo mejor de la serie.

Amenaza de nivel Nova


Por supuesto, a nuestro equipo de X-Men no le faltan los enemigos, que van más allá de los asquerosos racistas que consideran monstruos a los mutantes. Y tenemos otro regreso por todo lo alto, en este caso en forma de... ¡Cassandra Nova! Sí, la hermana gemela de Charles Xavier, una todopoderosa mutante que la lio bien liada durante la ya clásica y sobresaliente etapa de Grant Morrison (Animal Man, Batman), también vuelve, y casi, casi al igual que Grey, desde esos tiempos en los que el escocés se encargaba de la Patrulla-X. En realidad, poca interacción directa tuvimos entre ambas por entonces, y es una relación bastante interesante para explotar. Ambas psíquicas y muy conectadas a Charles Xavier, quien no se encuentra en las proximidades, al menos, en este número. No olvidemos que Nova es uno de las más poderosas villanas a las que jamás se ha enfrentado la Patrulla-X, culpable del genocidio de millones de mutantes en Genosha, siendo capaz incluso de destrozar al equipo con sus miembros más importantes en él. ¡Casi nada! Ojo, que el concepto de Cassandra Nova va más allá del de ser una Charles Xavier malvada, y si no me creéis me da que lo comprobaremos de sobra en esta colección. Tiempo al tiempo.

El tema con el que se da inicio a la primera saga de la colección, titulada "La máquina del odio", no es nada nuevo. En realidad, es todo lo contrario, pues tratamos con un argumento bastante clásico en las colecciones de los personajes, aunque aquí, como vemos en las últimas viñetas, se le va a dar un giro interesante, relacionado con esa Cassandra Nova que no sólo quiere destruir al homo superior, sino, sobre todo, el sueño de Charles Xavier (¿apostamos a que tarde o temprano les vemos enfrentarse de nuevo?). Además, el cómic nos deja algunas escenas que nos llevan directamente a otras ya clásicas de la franquicia mutante, como ese comienzo, con una mutante siendo perseguida al igual que Rondador Nocturno cuando le vimos por primera vez en la historia de Marvel o esa otra parte con Jean Grey lanzando un discurso en las Naciones Unidas, al más puro estilo de la película "X-Men", la primera, la estrenada en el año 2000, y que, precisamente, nos presentaba a la antigua Chica Maravillosa de la misma manera.

Portada alternativa de Travis Charest para el "X-Men Red #1"


Reconozco que no soy muy fan de tener innumerables colecciones de los X-Men (tampoco de los Vengadores, ojo) sin que tengan un objetivo concreto la mitad de ellas. Sin embargo, con solamente un número, esta división Roja de la Patrulla-X me ha enganchado. Sí, han tenido mucho que ver los regresos de Jean Grey y Cassandra Nova, pero también el planteamiento de la serie, lo bien llevado que está este primer número, los componentes del equipo (ese dúo formado por Lobezna y Honey Tejón me ha conquistado con tan sólo unas viñetas) y que Tom Taylor (Injustice, Lobezna) y Mahmud Asrar (Supergirl, La nueva Patrulla-X) sean el guionista y el dibujante, respectivamente, viejos conocidos de los personajes, en especial Asrar, cuyo estilo limpio, espectacular y con una tremenda narrativa es una auténtica delicia. Por cierto, no dejéis pasar la galería de portadas alternativas, porque es una gozada. En definitiva, pese a mis reticencias iniciales, le voy a dar una buena oportunidad al equipo Rojo de los mutantes más famosos de Marvel. Reconozco que se lo han ganado. Esto promete. ¡Y mucho!


Nota: 7,5/10


miércoles, 15 de agosto de 2018

Reseñas comiqueras: Faith #1


Ficha Técnica

Guión: Jody Houser
Dibujo: Francis Portela, Marguerite Sauvage
Portada: Jelena Kevic-Djurdjevic
Publicación original: Faith #1 (2016). Valiant, Estados Unidos.
Publicación española: Faith #1 (2017). Medusa Cómics, España.


Sinopsis:
La vida de Faith Herbert no ha sido la misma desde hace mucho, mucho tiempo, pero sobre todo, desde que descubrió que es una psiot, un ser humano nacido con habilidades increíbles que ella, en concreto, ha usado para ayudar a los demás como una superheroína disfrazada llamada Zephyr. Todo iba muy bien mientras formaba parte de los Renegados, hasta que, por diferentes motivos, decidió dejar el equipo e intentar labrarse una vida de superheroína en solitario. Y, aunque todo pinta muy bien al principio, pronto se dará cuenta de que, sola o acompañada, tratar de hacer el bien nunca es tan sencillo e ideal como en los cómics, series y películas que adora.


Reseña:
Sí, seguidores de este pequeño y humilde espacio de Internet. Sé que hace mucho, mucho, mucho tiempo, demasiado incluso para mí, que no actualizo esta sección de reseñas sobre cómics, una mala racha que, afortunadamente, está a punto de dar un buen vuelco, como el resto del blog, tal y como podéis comprobar estos días. Sin embargo, para darle un par de cambios a estos breves (a veces no tanto, lo sé) análisis comiqueros, vamos a introducir algunas novedades al respecto, comenzando con el tipo de cómics que vamos a ir reseñando, aunque más que hablar del tipo de cómics, o de su tono, mejor sería hablar de las editoriales encargadas de editarlos. Si sois fans de esta cueva, sabréis que Marvel es la que se lleva prácticamente todo el protagonismo en lo referente a críticas de cómics, seguida muy de cerca por DC, de cuyas obras debería hablar, lo sé, algo que también pienso cambiar este mismo año. Sin embargo, ¿y las demás editoriales? ¿Dónde quedan Image y Dark Horse? ¿Y el resto? Al fin y al cabo, aunque Image y Dark Horse, con el transcurso de los años, hayan sido capaces de plantarle cara a las dos grandes, hay muchas otras editoriales pequeñas, medianas e independientes que se han apuntado a la "guerra", demostrando que pueden dar tanta batalla como las anteriores, ofreciendo cómics alejados de los superhéroes, y cuando no es así, consiguiendo que contengan ideas distintas, visiones diferentes, de las ofrecidas hasta el momento. Teniendo en cuenta todo esto, hablemos de otras editoriales. Hablemos de Valiant.

A pesar de lo que pueda parecer, Valiant Comics no es una editorial nueva, sólo que durante los últimos años está viviendo una especie de renacimiento digno de elogio, y no sólo por los autores y obras que forman parte del mismo, sino por la dirección que ha tomado la editorial, inteligente, arriesgada, ambiciosa e interesante al mismo tiempo. Nacida a finales de los 80, fue precisamente en los convulsos 90 cuando Valiant adquirió una fama similar a la que posee en estos días, sobre todo, gracias a "franquicias" como "Shadowman" y "Turok", conocidas especialmente por haberse adaptado al entorno gamer, produciéndose con ellas títulos que son verdaderas leyendas en el mundo de los videojuegos, poniendo énfasis en la saga "Turok", cuya primera entrega fue todo un referente a la hora de enfocar los gráficos de nueva generación, en especial, en los ordenadores. Hasta tal punto llegó la sinergia entre videojuegos y cómics de Valiant, que la editorial fue vendida por entonces a Acclaim, quien acabó cerrando, incluyendo toda la división de cómics. La editorial, ya lejos del mundo de los videojuegos (al menos, en parte, porque algún que otro reboot gamer de "Turok" hemos tenido) resurgió como el fénix de sus cenizas durante 2005, siendo, más tarde, 2011 y 2015 años esenciales en la historia moderna de la editorial, no sólo a la hora de dar salida a nuevos personajes, sino para actualizar a sus más clásicos, como Shadowman, que nunca parece pasar de moda.

Nuevas amenazas para nuevos héroes


Doctora Mirage, Archer y Armstrong, Bloodshot, X-O Manowar y los Renegados son algunos de los interesantes personajes que nos ofrece Valiant de un tiempo a esta parte, la mayoría de ellos superhéroes y superheroínas, claro, pero también tenemos antihéroes, guerreros, aventureros expertos en ciencia-ficción, héroes de acción, vigilantes y justicieros que parecen salidos de una película de terror entre su rico plantel de creaciones. El éxito no ha dudado en pegar a la puerta de la "nueva" Valiant, y no es de extrañar, porque todas sus obras suponen una perfecta alternativa a las dos grandes, e incluso a las que ya se cuentan como las dos siguientes grandes, las ya mencionadas Image y Dark Horse, ambas señaladas por muchísimos expertos del medio como las sucesoras de Marvel y DC en creatividad, originalidad y libertad creativa. Algo parecido ha ocurrido con Valiant Comics, cuyo catálogo ha sorprendido a propios y extraños, recibiendo críticas magníficas con cada nuevo título que va más allá de unos cuantos números que forman alguna que otra serie limitada. Valiant, como buena editorial, ha dado alas a tomos, arcos argumentales menos extensos, cruces entre sus diferentes colecciones, especiales y, por supuesto, series regulares, consiguiendo una rápida expansión siempre controlada de cerca, de forma que el lector no pierda de vista los cómics que está adquiriendo. Aquí no tenemos doscientos números de "Shadowman", quinientos de "Bloodshot" o varios reinicios de "X-O Manowar" con distintos equipos creativos que aburran a un lector ávido de que los guionistas y dibujantes que sigue duren más que el medio cómic en el que están para llamar la atención sobre una serie concreta. A día de hoy, cualquiera de nosotros que jamás haya adquirido un solo cómic de Valiant, podría hacerse "rápidamente" con gran parte de su universo sin necesidad de mirar a los 90 para enterarse de lo que ha pasado. No es una gran estrategia comercial, sino excelente. Después de todo, esto no sólo va de mantener lectores, sino de atraer a otros nuevos y, claro está, que no se vayan.

Es evidente que, como toda editorial, Valiant tiene obras mejor consideradas que otras, o que al menos reciben más atención que las demás. Y aunque prácticamente todas han tenido su dosis de protagonismo, hay una que se ha convertido, como se diría en el argot cinematográfico, en una robaescenas de cuidado. Hablo de "Faith", o lo que es lo mismo, el buen rollo hecho personaje, el optimismo plasmado en un cómic mensual. Yo vengo a traeros el primer número de la nueva serie en solitario del personaje, sí, pero es verdad que Faith Herbert, nuestra protagonista, ya existía mucho antes. Los amigos de Medusa Cómics, la editorial que nos trae los títulos de Valiant a nuestro país (en realidad, el sello de Editorial Hidra centrado en cómics y novela gráfica), nos cuentan a las mil maravillas el pasado de la protagonista en unas pocas líneas antes de empezar el cómic en cuestión, lo cual es de agradecer para los que no seguíamos las aventuras de Faith/Zephyr antes de su actual traslado a Los Ángeles. Gracias a este breve repaso por parte de Medusa Cómics, sabemos que un accidente de tráfico dejó huérfana a Faith, que fue acogida por su abuela y que la cultura popular le ayudó a superar la muerte de sus padres. Por si eso no fuera suficiente, en su adolescencia descubrió que poseía poderes especiales con los que ser una heroína, unas habilidades con las que en realidad nació, siendo una psiot (algo a medio camino entre los mutantes y los inhumanos de Marvel). En pocas palabras, nuestra simpática Faith tenía todos los ingredientes para convertirse en una superheroína, y vaya que si lo hizo, con supergrupo incluido, aunque todo eso es algo que ha cambiado en esta su serie regular, detalles que no sólo nos explica Medusa Cómics, sino que encontramos diseminados por las distintas colecciones en las que interviene Faith.

¿Cachorritos en problemas? ¡Ahí llega Faith!


La propia protagonista no duda en contarnos su nueva situación en las primeras viñetas del cómic, algo perfecto, idóneo y casi diría que esencial si tenemos en cuenta que tenemos un señor número uno entre las manos. Descubrimos entonces que Faith ha decidido ser superheroína en solitario después de abandonar los Renegados por motivos que no se aclaran del todo, al menos, en esta primera toma de contacto. Pero la heroína no sólo rompió con los Renegados, sino también con prácticamente toda su vida anterior, empezando de cero en Los Ángeles, con todo lo que eso conlleva, identidad secreta incluida, aunque no la de una periodista, sino la de una "blogger" que debe cubrir cotilleos y compartir noticias para conseguir el mayor número de "Me gusta". Y sí, Faith tiene amigos, sólo eso, porque, por el momento, sus intenciones de tener pareja no van más allá que las que anidan en su imaginación, protagonizadas por actores cachas de Hollywood. Sin embargo, Faith/Zephyr no tarda en meterse en líos superheroicos, primero, rescatando a varios cachorritos de manos de unos malvados traficantes, y luego, recibiendo de lleno una tremenda explosión por parte de un siniestro desconocido cuando se encontraba inmersa en la investigación de una serie de desapariciones de varios potenciales psiots. Así termina el primer y emocionante número de esta interesante colección regular, con una tremenda explosión, dejando con muchas ganas de más y tras habernos presentado el divertido, adorable, emocionante y realista mundo de Faith. Y no es ese el único punto fuerte del cómic y de su protagonista. Ni de lejos.

Seguro que unos cuantos lectores les habrá llamado la atención el físico de Faith. Es lo lógico, no lo señalo como algo negativo, que quede claro. Al fin y al cabo, Faith no tiene músculos en los músculos, no tiene una figura que al moverse de ciencia-ficción y no parece que haga ejercicio intensivo sólo con existir, como la mayor parte de las superheroínas que pululan por los cómics, ya tengan los poderes que tengan. Si debo ser sincero, me gustaría señalar que su físico no fue lo primero que me llamó la atención, sino, al leerla, su personalidad. Faith es el optimismo hecho carne, en todas y cada una de las viñetas en las que aparece, e incluso en las que no, porque entonces vemos a los personajes secundarios hablando de ese buen rollo que siempre parece llevar consigo a todas partes. Faith es la Spiderman para una nueva generación de comiqueros, y lo digo como gran fan de antihéroes como Punisher, Spawn, Lobezno e incluso Batman. Y al final, después de todo, Spiderman sigue siendo mi personaje de cómic favorito. No es de extrañar que Faith me haya calado tan hondo, ¿verdad? Un cruce entre Superman y Spiderman, puestos a comparar, lo cual tampoco es necesario. Una friki de pies a cabeza, con todo lo que eso conlleva (continuas referencias en sus diálogos a series y películas, criada con cómics, una imaginación que va más allá de su realidad), capaz de generar campos de fuerza con sus poderes telequinéticos, entre otras cosas, porque, además, gracias a estas habilidades es capaz de volar. Faith es... buena gente. Así, sin más. Tan adorable como buena persona.

La divertida imaginación de Faith


Ante tal personaje sólo queda quitarse el sombrero. No es raro que tanto la colección como la propia Faith hayan recibido elogios de todas partes, incluso de la "competencia", no siendo pocos los lectores que han ido sugiriendo que parece más un personaje Marvel que cualquier otro de Valiant, aunque yo añadiría que Faith, en realidad, no tiene esos pies de barro que parecen poseer todos los ciudadanos justicieros y con superpoderes de la Casa de las Ideas. Faith no es perfecta, pero tampoco parece tener un lado malo, un demonio interior al que mantener encerrado continuamente. Faith es una personal normal y corriente, una mujer normal y corriente, con poderes, sí, pero más allá de eso no hay mucha diferencia con cualquiera de nosotros, con cualquiera de nosotras. Dejando de lado las áreas más conceptuales del cómic, y yendo a por las más gráficas, hay que reconocer que el guión de Jody Houser (Supergirl) es perfecto para enganchar a cualquiera, con una Faith que invita a comprar de golpe todos los siguientes números publicados por el momento. A eso también ayuda el impresionante y dinámico trabajo de Francis Portela (Green Lantern), bien acompañado por Marguerite Sauvage (Bombshells) en las divertidas escenas donde Faith da rienda suelta a su imaginación, la espectacular portada de Jelena Kevic-Djurdjevic (Ninjak) y la fantástica edición en grapa que nos trae Medusa Cómics, con un precio muy especial para este primer número. ¡El de un solo euro! Una de las razones por las que me lo compré. ¿Motivos por los que me quedaré? Faith. Su frescura, su humor, sus referencias, su candidez, su inocencia, su optimismo y su buen rollo te empujan a quedarte en su mundo. No dudéis en conocerla. Os aseguro que os enamorará.


Nota: 7,5/10


lunes, 28 de diciembre de 2015

Reseñas comiqueras: Ultimate Marvel #8


Ficha Técnica

Guión: Jonathan Hickman, Sam Humphries, Brian Michael Bendis, Nick Spencer
Dibujo: Luke Ross, Butch Guice, Leonard Kirk, Patrick Zircher, David Marquez, Paco Medina
Portada: Kaare Andrews
Publicación original: Ultimate Comics The Ultimates Vol. II #11, Ultimate Comics All-New Spider-Man #10-11, Ultimate Comics X-Men Vol. II #11 (2012). Marvel, Estados Unidos.
Publicación española: Ultimate Marvel #8 (2012). Panini Comics, España.


Sinopsis:
Los Protocolos de Invierno se han activado. Eso significa que los Ultimates de Nick Furia deben ser erradicados por la propia SHIELD, mientras Tony Stark y Thor muestran su última carta al nuevo presidente de los Estados Unidos para intentar detener a un renacido Reed Richards, ahora líder de los Hijos del Mañana, quienes han destruido gran parte del país a partir de la Casa Blanca. Por otro lado, el nuevo Spiderman, Miles Morales, no sólo debe demostrar a su tío, el Merodeador, de lo que es capaz, sino también ayudarle a parar al Escorpión, un poderoso criminal recién llegado a Nueva York. Mientras tanto, en el centro mutante conocido como Campamento Ángel, Tormenta y los suyos tratan de sobrevivir a los Nimrods al mismo tiempo que el plan de los robots asesinos comienza a tomar cuerpo en forma de gigantesco Molde Maestro.


Reseña:
Hacía tiempo desde la última reseña de un tomo de "Ultimate Marvel", esta serie regular que Panini Comics usa para ofrecernos todo el material, mensual de la línea Ultimate, la cual va dando ya sus últimos coletazos debido a "Secret Wars", el evento del año de Marvel y uno de los más grandes de la editorial de los últimos años. Pero no voy a adelantarme a hechos de los que ya os hablaré en próximas reseñas, las cuales espero que lleguen más pronto que tarde, y me centraré en "Ultimate Marvel", porque como os iba diciendo, el último de estos tomitos que reseñé fue el dedicado al especial protagonizado por la versión definitiva de Ojo de Halcón, que venía a explicarnos unos cuantos detalles más sobre los Hijos del Mañana de Reed Richards y el llamado Pueblo de los hermanos Xorn. Desde entonces, en este blog nos hemos mantenido un poco en silencio al respecto de las historias que vendrían después, ¿por falta de ganas? ¿Porque no merecía ya la pena reseñas los siguientes números? No, por algo más sencillo y a veces inevitable: por falta de tiempo.

Sin embargo, eso no significa que no nos podamos detener de cuando en cuando para regresar a "Ultimate Marvel" e intentar actualizarnos, algo que va a ser muy complicado, sobre todo teniendo en cuenta que a estas alturas la serie regular ya ha acabado y que el universo Ultimate está más que eliminado, formando parte del Mundo de Batalla presentado en "Secret Wars". Si recordáis una de las últimas entradas comiqueras de este blog, ya comentamos que los últimos dos universos que quedaban tras las denominadas Incursiones eran el clásico de Marvel y el Ultimate, cuyos héroes se enfrentaban mientras el fin de todo lo existente se cernía sobre ellos, cogiéndolos de pleno. Poco más puedo contaros al respecto sin desvelaros ninguna sorpresa importante, así que vamos a hablar de las tramas que dejamos aparcadas sobre los Ultimates, Miles Morales y los X-Men, porque se podría decir que también están viviendo su particular fin del mundo, aunque de manera mucho más local si tenemos en cuenta que lo de "Secret Wars" es el acabóse definitivo del universo al completo. Y es que la situación en la que nos dejamos a nuestros héroes Ultimate no podía ser más interesante, en especial la de los propios Ultimates de Nick Furia, cuyo argumento principal nos contaba nada más y nada menos que la destrucción de la Casa Blanca, congreso incluido, y la muerte de la mayoría de sus miembros, sin olvidar al mismísimo presidente del país.

Problemas para los Ultimates


Hagamos un rápido repaso de lo que ha sucedido hasta el momento, dado que la última reseña fue hace mucho y no quiero que tengáis que buscarla por el blog si sois de los que estáis interesados en leer estas críticas de "Ultimate Marvel" (los que vayáis al día en cuanto a lectura supongo que ya no os interesaran; lo siento, aunque espero que no sea así y os acerquéis de todos modos). A los Ultimates los dejamos en desbandada debido a los Protocolos de Invierno mediante los cuales los miembros del equipo, con Nick Furia en plena huida, tendrían que ser detenidos y encarcelados, u obligados a trabajar en la nueva SHIELD dirigida por Flumm, bajo las órdenes del nuevo presidente de los Estados Unidos. El último cómic nos dejó una situación de emergencia, con la Casa Blanca desaparecida debido a la bomba de antimateria que lanzó Reed Richards como forma de vengarse del ataque nuclear de Estados Unidos contra la Ciudad de los Hijos del Mañana. Y eso sin olvidar que el antiguo miembro de los Cuatro Fantásticos tiene de su parte a Hulk después de la traición de los Ultimates y el país hacia su persona. ¿Cuál será el siguiente movimiento de Richards? ¿Qué harán los Ultimates? ¿Y los destruidos Estados Unidos?

Con el nuevo Spiderman, el joven Miles Morales, la trama parecía estar mucho más contenida e incluso interesante. Brian Michael Bendis (Alias, Daredevil) continuó demostrando que estaba en plena forma a la hora de contarnos las aventuras de un adolescente (¿pre-adolescente en este caso?) hombre araña que tiene que lidiar con sus poderes y una vida personal digna de alguien de su edad. En el anterior tomo de "Ultimate Marvel" se nos dejó en una situación de lo más interesante, con Miles habiendo descubierto que su padre y su tío eran criminales, y que éste último, conocido como el Merodeador (su versión Ultimate, claro), había llegado a Nueva York para usarlo contra el Escorpión, un peligroso criminal con el que tenía tratos que no habían salido demasiado bien. Por otro lado, las tramas de los X-Men sí que estaban más enlazadas con las de los Ultimates, con esa invasión de los Centinelas Nimrod a la zona sudoeste del país, centinelas con la consciencia de William Stryker, centinelas que también se dirigían al Campamento Ángel donde Tormenta y Coloso se reencontraban en unas emotivas escenas. En pocas palabras, Spiderman sigue con sus propios problemas, y los Ultimates y los X-Men luchan para no extinguirse y salvar el mundo ya de paso. Casi nada.

Portada de Kaare Andrews para el "Ultimate Comics All-New Spider-Man #10"


Tras un número de "Ultimate Marvel" bastante bueno, espectacular, movidito y repleto de acción, nos llega este octavo número de la serie regular donde las cosas parecen un poco más tranquilas, sobre todo en el lado de los Ultimates y los X-Men, porque con Spiderman se mete el turbo (ayuda mucho que tengamos dos números para ello) y no sólo se encara con su tío, sino que también hace equipo con él para enfrentarse al Escorpión, así que tenemos doble dosis de Miles Morales y espectacularidad arácnida. Por otro lado, en los Ultimates, el guionista, gracias a los apuntes de un Jonathan Hickman (Los Cuatro Fantásticos, Los Nuevos Vengadores) cada vez más alejado de la serie, coloca a los personajes principales como si fueran piezas en un tablero de ajedrez para que terminar la trama principal en los siguientes números. Con los X-Men ocurre algo parecido, ya que se desvelan los próximos movimientos de algunos de los implicados en la historia además de descubrir parte de los planes de los Nimrods, que están construyendo un enorme Molde Maestro, ese enorme y clásico centinela que crea a los más pequeños, un enemigo muy popular para los clásicos hombres-x y que incluso llegó a tener gran protagonismo en la serie de animación de los 90 que tanto ayudó a la Patrulla-X a conseguir su más que merecida fama fuera de las viñetas.

El hecho de que tengamos un número más calmado hace que la calidad baje con respecto al anterior, aunque no sería justo dejarlo sólo en esta afirmación, dado que también desciende mucho la calidad del cómic con respecto al anterior debido a ciertos cambios que, sinceramente, no me han hecho ninguna gracia. Por ejemplo, de Spiderman tenemos un doble capítulo que hace que la trama avance mucho y de manera espectacular, además de mantener al guionista que lleva en la serie desde su primer número y, bueno, no es que David Marquez (X-Men) se haya pasado demasiado en la colección, pero su estilo, como ya dije en anteriores reseñas, consigue que casi no se note el cambio sufrido desde los números precedentes. Esto no sólo no pasa con la colección de los Ultimates, sino que estamos ante el ejemplo contrario, pues tenemos un cómic realizado nada más y nada menos que por cuatro dibujantes diferentes, y si a eso le añadimos que no estamos ante una lectura que haga avanzar mucho la historia, tenemos entre manos, sin ninguna duda, el eslabón débil de este tomo. Vale, entre los dibujantes que encontramos están genios como Leonard Kirk (Los Cuatro Fantásticos) y Butch Guice (Capitán América, Winter World), pero es tal la mezcla que intentan parecerse unos a otros con funestos resultados; y no, Luke Ross (Capitán América, Vengadores Secretos), por más que se esfuerce no es Esad Ribic (Loki, Thor) a pesar de que sea un profesional como un pino. Los X-Men siguen con su equipo regular, nada que objetar al respecto, pero es cierto que el cómic contenido en este tomo es de los más lentos que hemos tenido de la serie desde el primer "Ultimate Marvel", hasta el punto de que apenas pasa nada. Un gran ejemplo de que a veces tener doble cómic de una de las series ayuda a salvar el tomo, lo que no ha ocurrido en este caso con los hombres-x.

El ataque de los Nimrods


Para ir terminando, hay que reconocer que el tomo, en general, viene bastante completo. Olvidemos de la lentitud de la trama principal de los X-Men o la pasada que resulta que tengamos cuatro dibujantes diferentes en un solo cómic de los Ultimates y centrémonos en lo espectacular que se está poniendo, cada vez más, la historia de Miles Morales, primero con las discusiones con su tío, el Merodeador (qué buena versión Ultimate se han sacado de la manga), y segundo con ese grandioso enfrentamiento contra el Escorpión, además de la regularidad de sus equipos creativos, a pesar de los cambios de dibujante que vive de cuando en cuando, aunque, claro, no todo el mundo es Mark Bagley (Veneno: Protector Letal, Poderosos Vengadores). Además, la situación que se nos plantea con los Ultimates, acosados por el Gobierno y con Tony y Thor como los únicos en atreverse en acudir al nuevo presidente, es de lo más interesante, mientras de fondo se van formando otras tramas que estoy seguro ocuparán el lugar del enfrentamiento contra Reed Richards, al que le quedan dos telediarios si todo va como parece. No todo es malo en el cómic de los X-Men, ya que el cliffhanger final es de los que dejan con la boca abierta, dejando con ganas de mucho más o de que, al menos, el siguiente tomo de "Ultimate Marvel" avance un poco más al respecto. Sí, es posible que la línea Ultimate haya dejado de ser (quizá salvo Spiderman) lo que era hace años, pero todavía resulta emocionante, espectacular e inesperada. Y eso no es poco.


Nota: 7,5/10


martes, 1 de septiembre de 2015

Reseñas comiqueras: Mapache Cohete #1


Ficha Técnica

Guión: Skottie Young, Joe Caramagna
Dibujo: Skottie Young, Adam Archer
Portada: Skottie Young
Publicación original: Free Comic Book Day: Rocket Raccoon One-Shot, Rocket Raccoon Vol. II #1 (2014). Marvel, Estados Unidos.
Publicación española: Mapache Cohete #1 (2014). Panini Comics, España.


Sinopsis:
Mapache Cohete es más que un extraño ser modificado genéticamente. En realidad, Mapache Cohete es más que un ser modificado genéticamente con la apariencia de un mapache terrestre experto en armas enormes, deslenguado y con problemas de ira. Es también un héroe, uno de los miembros de los Guardianes de la Galaxia, los protectores del cosmos, una banda de antiguos rufianes que protegen el universo de cualquier mal. Sin embargo, entre misión y misión, Mapache Cohete también tiene su propia vida acompañado por su colega Groot, amigo y guardaespaldas personal, una vida que se le va a complicar bastante en cuanto sea acusado de unos asesinatos que, según él, no ha cometido. Pero el principal sospechoso se parece mucho a él, y sólo hay un Mapache Cohete en la galaxia, ¿o quizá no?


Reseña:
Hay personajes de cómics que cuesta creer que existan incluso en los mundos de papel repletos de superhéroes, alienígenas, monstruos, demonios, robots estrambóticos, mutantes, seres gigantes y justicieros en los que viven. Son personajes tan curiosos, extraños e incluso a veces absurdos que al conocerlos los lectores suelen preguntarse en qué estaba pensando su creador (o creadores) al traerlos a nuestro mundo. Podría enumerar una larga lista de ellos, tan extensa que daría para varias entradas o, me atrevería a afirmar, un libro entero, así que sólo haré mención a unos cuantos para probar mi teoría, y todos serán de Marvel, aunque DC no se libra de este tipo de personajes; que se lo pregunten a Superman y Batman, y eso que son personajes bastante serios, pero han tenido que lidiar con cada uno que da qué pensar sobre lo que pueden llegar a fumar guionistas y dibujantes de cómics. Curiosamente, algunos de esos personajes extraños a los que voy a hacer mención son animales antropomórficos capaces de heroicidades superiores a los de compañeros más "normales".

Por ejemplo, si hablamos de personajes extraños de Marvel, ¿cómo no nombrar a Howard el pato? Famoso sobre todo por la película que de él se hizo en los 80, Howard el pato pertenece en los cómics Marvel a un planeta o dimensión exactamente igual a la nuestra pero con patos en vez de personas. Malhablado, ligón, fumador, gamberro y deslenguado, Howard el pato es uno de esos personajes de Marvel que se ha cruzado con casi todos los superhéroes y justicieros que conocemos, pero está lejos de ser uno de ellos, situándose más como un personaje perfecto para cómics humorísticos, ácidos y críticos en vez de aquellos centrados más en superhéroes que luchan contra supervillanos para salvar el mundo en el que vivimos, algo que, después de todo, también ha acabado haciendo Howard en alguna ocasión. Si hablamos de personajes raros de Marvel, no podemos obviar a todos estos monstruos nacidos en la era pre-Marvel, monstruos gigantes en su mayoría, con nombres grandilocuentes que solían enfrentarse contra protagonistas que no eran más que humanos corrientes y molientes que, sin embargo, solían salvar a la humanidad. Uno de estos seres más populares es Fin Fang Foom, un enorme dragón verde con calzoncillos morados. Sí, habéis leído bien, calzoncillos morados, y os puedo asegurar que es uno de los enemigos más mortales de Iron Man y los Cuatro Fantásticos.

Portada alternativa de Skottie Young para el "Rocket Raccoon Vol. II #1"


Normalmente, este tipo de personajes raros suelen ser secundarios o villanos. Ahí tenemos también al Hombre Imposible, un alienígena capaz de transformarse en cualquier cosa y persona, y que es experto en hacerles la vida imposible (valga la redundancia) a los Cuatro Fantásticos. Cómo no hablar de Mandibulas, el enorme perro de los Inhumanos capaz de teleportarlos a cualquier rincón del mundo e incluso del universo. Ego, el Planeta Viviente, también cabría en esta lista, al igual que el Dinosaurio Diabólico, un T-Rex rojo sangre amigo de Chico Luna, ambos alienígenas de un planeta muy parecido al nuestro y con el que sus habitantes guardan grandes semejanzas. La mayor parte de estos personajes fueron creados en la era pre-Marvel y la Marvel de los 60; eran otros tiempos, más inocentes, donde estos personajes eran vistos de otra manera, donde las historias se centraban en la diversión más que crear personajes que fueran muy serios y solemnes. Pero no fueron los únicos años en los que nacieron personajes tan extraños como los mencionados, pues Mapache Cohete, el gran protagonista de esta reseña (vale, también Groot), apareció por primera vez en los 70 y desde entonces su fama no ha sido tan grande como pueda parecer estos días.

Es cierto que la historia de Groot es un poco más antigua que la de Mapache Cohete. Nacido en los 60, en la era de los primeros superhéroes modernos de Marvel y los últimos monstruos, Groot era una de esas criaturas gigantes extraterrestres dispuestas a destruir la humanidad, y que, al final, era detenida por un humano normal y corriente que tenía la idea correcta para pararlo. Mediante diferentes apariciones a través de los años, no demasiado regulares eso sí, Groot se ha ido transformando de amenaza a héroe galáctico, sobre todo a partir de la saga "Aniquilación: Conquista", donde Mapache Cohete comenzó a conseguir la popularidad que hoy posee. Hasta entonces, sus apariciones habían sido bastante esporádicos, a pesar de llegar a protagonizar una serie limitada en los 80 donde descubríamos bastante datos sobre él. "Aniquilación: Conquista" no sólo fue el inicio de los Cohete y Groot que conocemos hoy día, sino también de los Guardianes de la Galaxia que han logrado llegar a los cines de todo el mundo y reventar la taquilla en un movimiento maestro por parte de Marvel Studios, productora que ha sido capaz de demostrar que todo lo que caiga en sus manos es oro puro. "Guardianes de la Galaxia", un filme protagonizado por personajes extraños, raros y desconocidos incluso para muchos fans de la editorial, no sólo logró situarse en 2014 como una de las películas más taquilleras, sino también se coló entre las mejor valoradas, siendo para algunos mejor que "Los Vengadores" de Joss Whedon (Ángel, Firefly), con su ritmo alocado, emotivo, ochentero, gamberro y un tono tan "Star Wars" que muchos ya la sitúan como la sucesora natural de esta saga.

Una noche perfecta para Mapache Cohete


Vale, si tenemos en cuenta que existe una película sobre Howard el pato, no se hace tan extraño que Mapache Cohete y Groot acabasen antes en la pantalla grande que héroes más conocidos como Doctor Extraño, Pantera Negra o Caballero Luna. Además, aquella fue uno de los más sonoros fracasos cinematográficos de Marvel, mientras que "Guardianes de la Galaxia" es una de sus películas mejor puntuadas, una de las estrellas de su filmografía. Justo antes del filme, Marvel ya activó su máquina de marketing, abriendo una nueva serie sobre el grupo intergalactico, una serie que, además, tuvo como prólogo el primer arco argumental de "Vengadores ¡Reuníos!", la cual surgió a su vez para servir de secuela no oficial de la primera película sobre los Vengadores. Sin embargo, esas fueron las series que aparecieron antes del estreno de "Guardianes de la Galaxia", series de las que ya hemos hablado en este blog, pero, ¿y las colecciones que llegaron después? ¿Hubo alguno? Sí, una más, al menos regular, y mucho mejor que las dos anteriores, y eso que ninguna de ellas era/es floja. Sólo que el protagonista de esta serie de la que os hablo es Mapache Cohete... acompañado por Groot en un rol bastante secundario, sí, pero siempre a su lado. Hablemos de "Mapache Cohete", la primera serie regular que recibe este personaje surgida del éxito de la película que protagonizó junto a sus compañeros guardianes.

Lo primero que llama la atención de esta nueva serie es el nombre del encargado al completo de ella: Skottie Young (Veneno, Nuevos Guerreros). Young, uno de mis actuales dibujantes favoritos (bueno, o era desde hace ya bastante tiempo) es muy conocido por hacer esas adorables portadas alternativas de colecciones y series Marvel donde disfrutamos de los personajes de la compañía en su aspecto bebé, pero no es el único trabajo que Young ha hecho para la editorial. También se ha encargado de trabajos más serios, aunque siempre desde una óptica muy personal, más bien gamberra, divertida y cartoon, apropiada a su estilo, a pesar de que entre sus obras se cuenten algunos arcos argumentales de la serie "Veneno", esa que empezaba con un estupendo homenaje al filme "La Cosa", con el simbionte de Veneno dando caza a científicos y soldados en una estación del Ártico. Es curioso que se eligiera a alguien con el estilo de Young para una historia puramente de terror y, aun así, el resultado final fue de notable. Desde entonces, los trabajos de Young más importantes, además de las portadas mencionadas, han sido las diferentes novelas gráficas (o series limitadas) dedicas a "El maravilloso mundo de Oz", la famosa novela de L. Frank Baum (Sky Island, Molly Oodie), que no sólo era, sino varias. A eso ha estado dedicándose Young, en trasladarlas a cómics con su particular, adorable y personal estilo. Pero ahora hablamos de Cohete, Mapache Cohete, y es hora de que Skottie Young viaje al espacio con un animal antropomórfico, lo cual le encanta.

Nunca viene mal un buen cameo


La trama del cómic se componen de dos partes dado que esta edición de Panini no sólo contiene el primer número de la serie regular americana de Mapache Cohete, sino también ese especial que salió durante el día del cómic gratis en Estados Unidos, una especie de prólogo a la colección regular de Cohete que tenemos entre manos. Esta primera parte del número en realidad sirve para introducirnos en el mundo en el que se mueve Mapache Cohete si no somos muy asiduos a él, como si fuera la presentación del personaje en realidad, rescatando princesas en el espacio, portando armas enormes, colaborando con Groot y soltando improperios contra sus enemigos, la mayoría de ellos animales tan antropomórficos como él. En la segunda parte del cómic ya vamos al gran y se nos muestra el comienzo del primer arco argumental de la primera saga de la colección, asentando bastante bien los cimientos sobre los que se moverá esta historia. ¿Y de qué trata dicha historia? Bueno, se inicia también como el "prólogo", es decir, con Mapache Cohete metido en una de las suyas, concretamente en el rescate de otra princesa. Tres años después tiene lugar lo que nos cuenta Skottie Young, que es ni más ni menos la acusación de varios asesinatos que pesa sobre Cohete y que descubre justo cuando está pasando una noche de lujo. Aunque al principio huye de las autoridades, decide entregarse para poner en marcha un plan que podría descubrirle que no está tan solo en la galaxia como él cree. Sin embargo, mientras tanto, hay ciertas ex-novias que tienen un proyecto en común: matarle.

Debo confesar que aunque sabía que iba a disfrutar bastante este cómic, al final me ha gustado muchísimo más de lo que esperaba, convirtiéndose en una de las mejores lecturas comiqueras que he tenido entre las manos en los últimos años, y os aseguro que es decir mucho. Dejando a un lado el entretenido pero también algo soso prólogo que se nos ofrece en la primera parte de este número, la parte escrita y dibujada por Young es oro puro, y no sólo por el estilo cartoon que le imprime a Cohete y su mundo, con el que casa perfectamente, sino por la trama, interesante, adictiva y muy dinámica. En este cómic no hay tiempo para reflexiones sesudas ni para un subtexto filosófico. Aquí se viene a pasarlo bien, y eso es lo que consigue Young, y con creces, haciendo que nuestro peludo protagonista sea perseguido por las autoridades de toda la galaxia, quienes aseguran que le han visto asesinar a varias personas (algo que ya se dejó caer en "Guardianes de la Galaxia"), a pesar de que Mapache Cohete es único en su especie, ¿o no? Si algo serio hay en este mapache malhablado, gamberro y matón es el sentimiento de soledad que le suele embargar de cuando en cuando, el cual pudimos incluso ver en algún que otro momento en el filme de James Gunn (Slither: La plaga, Super). Young no tiene tiempo en este primer número para ahondar demasiado en ello, aunque sí pasa de puntillas, ya que la curiosidad por saber quién puede estar tendiéndole una trampa (además de la necesidad de limpiar su nombre) es lo que empuja a Cohete a dejarse atrapar para que su plan se inicie. ¡Ah! De lo que sí hay tiempo es de un breve cameo del resto de los Guardianes de la Galaxia, y también tenemos a Groot de coprotagonista, aunque en un papel tan secundario como divertido.

Portada alternativa de Jeff Smith para el "Rocker Raccoon Vol. II #1"


En conclusión, "Mapache Cohete" de Skottie Young nos recuerda la razón por la que muchos empezamos a leer cómics: para pasarlo bien. El guionista y dibujante se aleja en tono que no en estilo de otros de sus trabajos; no tenemos aquí la fantasía de las obras que adaptan las novelas de Oz, no encontramos en "Mapache Cohete" el terror de "Veneno" ni superhéroes como Spiderman o la Antorcha Humana, personajes de los que se ha hecho cargo Young. No, lo que aquí hace el autor es traernos todo el sabor de la película de los Guardianes de la Galaxia a las páginas de un cómic, con un protagonista carismático, entrañable y que cae bien desde el primer momento. No sólo estamos ante un sobresaliente primer número (os aseguro que si lo leéis tendréis que compraros el segundo), sino ante un cómic que podría ser disfrutado por lectores no habituales del medio. Algunos dirán que es lo mismo de siempre, otros que ya podría ser más profundo o aportar algo trascendental, pero a mí me ha encantado este cómic. Mapache Cohete le va como anillo al dedo a Young y éste al personaje, haciendo ambos un dúo difícil de superar, e incluso de igualar. "Mapache Cohete" es uno de esos cómics agradables de leer; sus aventuras no tendrán ramificaciones en las demás series, no darán lugar a grandes eventos ni tampoco nos harán pensar, pero ya hay otros cómics que nos dan eso, así que, ¿por qué no pasarlo bien con uno? "Mapache Cohete" es como disfrutar de una alocada serie de animación bien hecha y mejor llevada. Una gozada.


Nota: 8,5/10


miércoles, 22 de julio de 2015

Reseñas comiqueras: Batman/Superman #1


Ficha Técnica

Guión: Greg Pak, James Tynion IV
Dibujo: Jae Lee, Ben Oliver, Alex Maleev
Portada: Jae Lee
Publicación original: Batman/Superman #1, Batman #19-20 (2013). DC, Estados Unidos.
Publicación española: Batman/Superman #1 (2013). ECC Ediciones, España.


Sinopsis:
Bruce Wayne, filántropo multimillonario y playboy, es sólo la máscara de Batman, el Caballero Oscuro, el vigilante de Gotham, una ciudad corrupta y tenebrosa repleta de monstruos de toda clase. Clark Kent, chico de campo y periodista, es la identidad que tomó Kal-El, o la que le pusieron sus padres humanos cuando llegó desde Krypton, un planeta a punto de estallar desde el que le mandaron sus padres biológicos, quienes no pueden ver todo el bien que hace en nuestro mundo como Superman, uno de los mayores héroes del planeta. Bruce y Clark. Batman y Superman. Tan diferentes y a la vez tan parecidos. Ahora deberán colaborar para descubrir qué hay tras una serie de asesinatos conectados a un enemigo que viaja entre dimensiones.


Reseña:
Batman y Superman. Superman y Batman. Tan distintos y tan similares. Grandes amigos y mortales contrincantes. La noche y el día. Dios contra el hombre. No se puede negar que no sean dos de los personajes más interesantes del mundo del cómic, ¿verdad? Y, además, de los más famosos. Sus símbolos son tan reconocibles que podríamos enseñarlos en cualquier parte del mundo y sabían de quiénes estamos hablando. Lo curioso es que son personajes tan contrapuestos que es inevitable que se líen a tortas de cuando en cuando pero, al mismo tiempo, son los mejores aliados y amigos que podríamos encontrar en el mundo de los cómics. Aunque ambos nacieron en los años 30, cuando DC todavía no era DC y ambos eran personajes muy distintos a los que hoy conocemos (Batman mataba, por ejemplo y Superman no poseía todos sus poderes actuales), han evolucionado a la par al mismo tiempo que sus diferencias se acentuaban, al mismo tiempo que se hacían más y mejores compañeros de armas, además de amigos en la vida que llevan tras las máscaras.

Y es que una de las características más explotables de la unión de estos personajes es precisamente eso, lo que los hace distintos y, al mismo tiempo, grandes amigos. En todo, ¿eh? Desde en sus orígenes hasta en sus metodos. De este modo, si Bruce Wayne fue criado en el dolor y la búsqueda de justicia y venganza, Kal-El, más conocido como Clark Kent, fue creciendo en un entorno de amor, compasión y humanidad, en una granja de Kansas por sus padres "adoptivos" humanos. Mientras Bruce volvió a una ciudad oscura y siniestra, repleta de delincuencia y corrupción, Clark llegó ilusionado a una ciudad luminosa y futurista donde la esperanza descansa tras cada esquina, mientras Lex Luthor sueña con destruirla. Uno es un ser humano normal y corriente que usa las habilidades conseguidas mediante su esfuerzo y voluntad para combatir el crimen, además del dinero que posee, mientras que el otro es el superhéroe más poderoso de la Tierra con incontables habilidades que lo sitúan al nivel de un Dios pero, eso sí, viviendo una existencia de lo más humilde. Incluso los villanos de ambos son muy, muy diferentes; mientras Batman tiene a psicópatas y monstruos como el Joker, Dos Caras, Killer Croc, Man-Bat, Bane y Mister Freeze, entre otros, Superman se suele enfrentar a alienígenas malvados, supervillanos con enormes poderes y dictadores interdimensionales, de ahí que Lex Luthor sea uno de los mejores enemigos, porque es una persona normal y corriente, alguien que parece salido de la galería de enemigos de Batman y que está lejos de usar la fuerza bruta contra Superman de forma habitual.

Clark Kent en Gotham, muy fuera de su ambiente


Podríamos seguir así todo el día, hasta el punto de escribir un libro bastante largo, quizás incluso con un segundo volumen. Porque las diferencias y similitudes entre Batman y Superman se dan a tantos niveles que dan para un ensayo psicológico de lo más interesaste, uno (o varios) ya escritos tanto aquí en España como en Estados Unidos. Después de todo, si Batman y Superman ya de por sí son interesantes por separado (para un servidor, más Batman; tanto él como su mitología), juntos no puede serlo menos, sino más. Incluso no hay que irse a por características tan profundas como las formas de pensar que ambos tienen o sus métodos de actuación contra el crimen (Superman procura ir con cuidado para que no se le vaya la mano, mientras que a Batman le pone eso de romper huesos y dar miedo a los criminales). Simplemente con ver los trajes de ambos ya sabemos que no estamos ante personajes distintos y ya está, como si nos pusiéramos a comparar a Aquaman y Flash, sino que hay una interesante dualidad entre ellos. Superman lleva un traje colorido, quiere que se le vea volando con su capa roja, quiere ser reconocido de inmediato, aunque no por ego, sino por lo que representa, es decir, la esperanza, el hecho de que todo puede ir a mejor. Por otro lado, Batman lleva un traje que le hace parecer un villano, un monstruo como sus enemigos; después de todo, no son pocas las historias en las que el Joker y compañía afirman que está tan loco como ellos, y que su lugar natural es el Asilo Arkham, junto a ellos. El traje de Batman da miedo, es la personificación del terror, y precisamente por eso lo lleva, para infundir temor en el corazón de los criminales; es más, la única nota de color que tiene es el símbolo del pecho, sólo a veces, y es un método para que las balas vayan dirigidas allí. Mientras que Superman es un símbolo que vuela por encima de las cabezas de los ciudadanos, una especie de Dios, Batman es una pesadilla viviente, una criatura de las sombras, un murciélago gigante que, en el mejor de los casos, podría ser una leyenda urbana.

DC siempre ha sido muy inteligente con respecto a las relaciones entre estos dos personajes, tanto que ha sabido explotarlas bastante bien la mayor parte de las veces. Todo hay que decirlo, aunque ha usado muy bien la baza de aliados, especialmente cuando forman parte de la Liga de la Justicia los dos al mismo tiempo, lo que más ha aprovechado ha sido la rivalidad entre ambos, cada vez más pequeña debido a que cada vez son más amigos. Es lógico; un enfrentamiento cuando apenas se conocen es algo coherente, sobre todo si Batman parece un villano más, tanto en traje como en métodos. Sin embargo, conforme ha pasado el tiempo, poco sentido tienen que luchen más allá de que algún villano controle a alguno de ellos o tengan acaloradas discusiones que, la mayor parte de las ocasiones, se solucionan hablando. Pero siempre existen las historias de universos alternativos, por no hablar de las excepciones que se pueden dar en el universo tradicional DC, por no hablar de lo aprovechables que son los reboots o reinicios. De este modo, si bien es cierto que uno de los  últimos enfrentamientos más laureados entre ambos fue durante la saga "Silencio" en la colección de Batman, donde Hiedra Venenosa controlaba momentáneamente a Superman para matar a Batman, no cabe duda alguna de que el combate de combates entre estos dos se encuentra en la novela gráfica "El regreso del Señor de la Noche", no sólo adaptada en un par de películas animadas, sino también referencia directa de Zack Snyder (Watchmen, Sucker Punch) a la hora de dirigir "Batman v Superman: El amanecer de la justicia".

Superman y Batman, dos caras de una misma moneda


En la historia guionizada e ilustrada por Frank Miller (300, Sin City), un maduro Bruce Wayne volvía a ser Batman después de años retirado, debido a la delincuencia que asola Gotham. Tras vencer a varios enemigos, incluido un regresado Joker, el gobierno de los Estados Unidos manda a Superman para detenerle, lo cual ocasiona una colosal batalla en la que Batman usará todos los trucos que conoce, armadura incluida, para derrotar a Superman, algo que logra en unas estupendas últimas viñetas. En la mencionada pelea observábamos cómo Batman era capaz de doblegar a Superman, eso sí, con una suma de estrategia, fuerza de voluntad y trampas que siempre le ha dado cierta ventaja sobre el Hombre de Acero. En "Silencio" también contemplábamos algo así, cuando Batman descubría un anillo de kryptonita para lograr detener durante unos instantes a su amigo. Eso es otro de los puntos interesante de la rivalidad entre estos dos personajes, la gran pregunta: ¿Quién ganaría en una pelea entre Superman y Batman? Normalmente suele ganar Batman, la verdad, aunque todo dependería de lo sueltos que estén ambos personajes. Después de todo, Superman siempre se contiene incluso a nivel inconsciente, mientras que nuestro querido Bruce Wayne no tiene tantos reparos en un tipo que es prácticamente un Dios. Esto es algo con lo que también suelen jugar los guionistas cuando los ponen a pelear, otra característica bastante interesante en la relación que mantienen el Hombre de Acero y el Caballero Oscuro.

Sobra decir a estas alturas que no sólo a nivel argumental ha aprovechado la editorial las amistades y enemistades de estos dos personajes, sino también editorialmente, claro. No han sido pocas las colecciones que en DC han compartido Batman y Superman, hasta el punto de que se suele hacer raro el hecho de que en las series regulares de la editorial falte una en la que compartan portada ambos. La última que tuvieron fue la muy divertida "Superman/Batman" lanzado por ese gran equipo formado por Jeph Loeb (Batman: El largo Halloween) y Ed McGuinness (Superman, Hulk), una serie regular donde cada arco regular era escrito por Loeb acompañado por un dibujante diferente cada vez, pasando por ella artistas como el mencionado McGuinness, el tristemente fallecido Michael Turner (Witchblade) e incluso Carlos Pacheco (Los Cuatro Fantásticos, Ultimate Vengadores), todos dando su toque personal a historias tan diferentes como sus propios estilos. Lo cierto es que era una colección bastante entretenida, sobre todo al principio, que derivó en historias algo insulsas, por lo que no fue de extrañar que terminase.

Bruce y Clark, futuros amigos


Eso fue entonces, cuando todavía existía el universo DC nacido a partir de "Crisis en tierras infinitas", el primer reinicio de las historias de la editorial, la primera vez que se inició de nuevo desde cero la relación entre Batman y Superman, lo que dio lugar a algunas de sus más interesantes historias. Algo parecido ha ocurrido ahora, pues, como bien sabéis, amigos comiqueros, hace relativamente poco tuvo lugar el segundo reinicio del universo comiquero de DC, el cual puso a cero muchas historias, orígenes, situaciones y personajes, mezclandolo todo con cierta continuidad del anterior universo. El evento que lo provocó todo fue "Flashpoint", con Flash de nuevo dándole caña al tiempo, destruyendo realidades y creando otras nuevas por el camino. Poco después teníamos los primeros números de las series regulares de Superman, Batman, la Liga de la Justicia, entre otras y, bueno, ya podíamos observar ciertos cambios, entre muchos, la relación entre Superman y Batman, que comenzaba, por tercera vez, desde cero. Poco a poco hemos ido sabiendo más sobre la enemistad y la amistad que mantienen al mismo tiempo, ya que se conocen de hace poco y Batman no se fía nada de nada del Hombre de Acero, pero hacía falta una serie sobre ambos para tener claro de dónde viene la relación que mantienen y hacia donde va. Ésta es esa colección, que ya no es "Superman/Batman", sino "Batman/Superman".

Este primer número ya contiene todas las características que todo lector de cómics busca en un encuentro entre estos dos personajes. Clark Kent acude a Gotham para investigar unos brutales asesinatos ocurridos en Metropolis y que están conectados con Industrias Wayne, lo cual le lleva a hacerle unas cuantas preguntas a Bruce Wayne, un tipo arisco al que no cae bien desde un primer momento. Justo antes de que Batman y Superman se enfrenten a una Catwoman poseída en Metropolis, comprobamos lo diferentes que son ambos personajes cuando unos niños acosan a otro, dejandonos bien claro que podemos esperar un emocionante combate entre ambos, algo que no tarda en suceder. Sin embargo, en mitad de la refriega entre ambos héroes que aún no se conocen, algo sale de Catwoman y los ataca, transportándolos a lo que parece una realidad alternativa donde Superman se topa con un Batman más maduro que sí parece conocerle. En pocas palabras, tenemos un primer encuentro de ambos mediante sus personalidades más mundanas y el típico enfrentamiento a causa de la presencia de un supervillano que, parece, por el cliffhanger final, que va a dar para mucho más de lo que parece en principio. Una historia bastante clásica de primer encuentro entre Batman y Superman. Bien, bien.

¿Qué tiene que ver Catwoman con todo esto?


El cómic no se queda sólo ahí, sino que incluye dos extras que forman una pequeña historia donde ya vemos a Batman y a Superman más como amigos, extras que venían en la edición original de dos números de la serie regular del Caballero Oscuro. La historia, bastante interesante, nos sitúa a los dos personajes en Gotham, investigando un caso sobrenatural que le da bastantes problemas sobre todo a Superman, a quien le afecta bastante la magia. Comprobamos que para ambos la situación es muy diferente a la de la historia principal del cómic no sólo por el traje de Superman (durante la trama de la posesión de Catwoman vemos que lleva la camiseta y los vaqueros, mientras que en la otra ya porta su traje característico tras el reinicio de DC), sino por las palabras de condolencia que éste le dirige a Batman sobre la muerte de cierto personaje cuya identidad no desvelaré aquí. Lo cierto es que esta historia sobrenatural me ha gustado mucho, incluso un poquito más que la principal, aunque no estoy siendo justo, ya que ésta no acaba aquí, sino que prosigue en los siguientes números, pues nos encontramos ante la primera saga de la colección. Es cierto que podrían haberle sacado más jugo a este primer número, que tiene posibilidades para enganchar más (el cliffhanger es flojito; recordemos que estamos en un mundo alternativo), pero en general estamos ante un más que correcto primer número de serie y saga, sobre todo una presentación notable de los dos personajes en su primer encuentro desde que DC se reinició, donde las mejores pares del cómic, además de la historia sobrenatural, son aquellas en las que Batman y Superman se enfrentan, físicamente ya con los trajes puestos, e ideológicamente al principio, con la escena de los niños.

Greg Pak (Astonishing X-Men, World War Hulk) se aleja de Marvel para meterse en la Distinguida Competencia y ofrecernos un número dinámico, entretenido y donde deja bastante claros los parámetros con los que comenzó la particular relación entre los dos héroes, no muy diferente a lo que conocemos, aunque ahondando todavía más en ella. Sin embargo, es en el apartado gráfico donde puede haber más quejas, porque el dibujante principal es Jae Lee (Capitán América, Ultimate Fantastic Four), uno de esos profesionales con un estilo tan personal que uno puede pasar del amor al odio con él en cuestión de viñetas. Yo no os voy a engañar, y os confieso que, poco a poco, se ha convertido para mí en uno de esos dibujantes a seguir, uno bastante interesante por su uso de las luces y las sombras, las perspectivas que usa y, sobre todo, por cómo retrata a esos superhéroes y supervillanos que conocemos de toda la vida. Su Batman, como podéis observar por las imágenes que adjunto, es una maravilla, o al menos a mí me lo parece. Más flojito me ha parecido Ben Oliver (Vigilante, Ultimate X-Men), dibujante del que he disfrutado muchos de sus trabajos y detestado otros, con un estilo no tan personal como el de Lee, pero también capaz de ofrecernos lo mejor y lo peor con cada viñeta. Oliver se encarga en el cómic de la parte de la historia que se traslada al mundo alternativo, de un modo bastante clásico y algo soso para lo que es capaz de darnos Oliver cuando pone toda la carne en el asador. Pero es Alex Maleev (Daredevil, Vengadores Secretos) el auténtico rey de la fiesta, otro dibujante con un estilo muy, muy personal, bastante oscuro y cercano al mejor Frank Miller mezclado con el estupendo estilo de Bill Sienkiewicz (The Shadow, Alias), perfecto para cómics de temática urbana. Normalmente ligado a Marvel o a proyectos independientes, la historia sobrenatural que ilustra aquí le viene como anillo al dedo, por no hablar de que es una gozada no sólo verle dibujando a Superman, sino encargándose de nuevo de Batman tras su esplendido trabajo en la macro-saga "Tierra de Nadie" y algún que otro encargo sin mayor trascendencia.

Negro y azul. Dios contra hombre. El día contra la noche


En resumen, me atrevería a decir que "Batman/Superman" es una serie necesaria ahora que el universo DC se ha reiniciado, una serie perfecta tanto para contarnos las aventuras que viven estos dos héroes en el nuevo universo DC como para descubrirnos sus primeros encuentros, por no hablar de que así se puede ahondar más en la relación entre ambos, desde cualquier perspectiva, sin interferir en sus series en solitario o en las importantes tramas de la colección sobre la Liga de la Justicia. Quizás una historia más ambiciosa para este primer número habría dado mucho mejor resultado, por no hablar de que el apartado gráfico es bastante arriesgado para una presentación de serie. Que no se me entienda mal, me encantan los dibujantes elegidos, y es una apuesta por parte de DC que hay que alabar, pero quizás para el primer número de una serie tan importante habrían venido mejor otros dibujantes, ¿más comerciales? Insisto, tanto Lee, como Oliver y Maleev me encantan, pero es probable que otros dibujantes se hubieran adaptado mejor a esta historia o al mismo cómic. Eso sí, gran decisión la de incluir el extra de la historia sobrenatural. La nueva andadura de Batman y Superman juntos comienza con muy bien pie, tanto si van a colaborar como si están dispuestos a dirimir sus diferencias en uno de esos enfrentamientos que tanto nos gustan.


Nota: 7,5/10