martes, 24 de junio de 2014

Reseñas jugonas: Dead Island


Ficha Técnica

Desarrolladora: Techland
Distribuidora: Deep Silver
Género: Acción, terror
Plataforma: PC (también en PS3, Xbox 360)
Año: 2011


Sinopsis:
Isla de Banoi, complejo turístico Royal Palms Resort. Una noche cualquiera en la que el alcohol, el desenfreno, las drogas, la fiesta y el sexo son habituales. Una noche para disfrutar, pasarlo bien y, en definitiva, gozar del idílico paraíso en el que se encuentran miles de turistas que visitan las instalaciones de la isla. Sin embargo, es una noche en la que algo extraño ocurre, aunque nadie parece darse cuenta de ello; algunas personas comienzan a escupir sangre, otras aparecen con brutales mordiscos dados por vecinos de alojamiento y los gritos empiezan a dejarse oír por encima de la música. Cuando llega la mañana, sólo quedan algunos supervivientes en toda la isla y, entre ellos, cuatro "héroes" que son inmunes a un extraño virus que convierte a las personas en muertos vivientes sedientos de sangre. A partir de entonces se inicia una mortal carrera para salir de la isla en la que los cuatro supervivientes se toparán con traiciones, experimentos científicos, dioses de la jungla, criminales violentos, asesinos en serie y muchos, muchos zombis.


Reseña:
Hay que reconocer que los creadores de "Dead Island" supieron crear mucha, mucha expectación. ¿Qué usaron para ello? Nada más y nada menos que un trailer tan cinematográfico que no hubiera sido raro que nos lo hubieran presentado como el adelanto de una gran superproducción de Hollywood con muertos vivientes de por medio, algo que, salvo excepciones, no suele darse. Y es que, no nos engañemos, y admitamos de una vez por todas que los filmes de zombis cada vez más son productos de serie Z y, como mucho, serie B, que pocas veces pasan a la serie A, y cuando es así, suele ser de manos de gente como Brad Pitt (Troya, Guerra Mundial Z), o a la hora de adaptar videojuegos de zombis, como ha hecho Paul W. S. Anderson (Mortal Kombat, Soldier) con la saga de "Resident Evil". Pero, disculpadme, tranquilos, vuelvo a centrarme en la reseña que nos ocupa hoy.

Decía que los creadores de "Dead Island" lograron captar la atención de todos los que somos jugones con un solo trailer. Hasta entonces, todo lo que giraba alrededor de "Dead Island" era bastante secreto, aunque lo que sí sabíamos a ciencia cierta es que iba a ser un videojuego en primera persona, casi un FPS (First-Person Shooter) pero sin ese componente de ir armados hasta los dientes matando monstruos sin parar, en este caso, zombis. Se nos contó que "Dead Island" apostaría más por el combate cuerpo a cuerpo, y que tendría grandes componentes de juego de rol, sobre todo a la hora de ir ganando experiencia y subir los atributos de nuestro personaje, además de la posibilidad de modificar todas las armas que fuésemos encontrando, e incluso arreglarlas. También se mencionó que nos moveríamos en un mundo abierto, repleto de misiones secundarias y que la acción transcurriría en un entorno no demasiado visto en historias de zombis, una soleada isla perfectamente para hacer turismo.

Bienvenidos a Banoi


El primer trailer del videojuego comenzaba con una niña zombi estrellada en el césped de un complejo turístico después de haber caído de una altura considerable desde una de las habitaciones del hotel. Para sorpresa de todos, el trailer comenzó a ir marcha atrás, alternando diferentes momentos de la masacre llevada a cabo por los zombis, al mismo tiempo que se nos mostraba cómo había llegado a ese estado una dulce niña a la que también contemplábamos matando a su padre. La música de trailer en conjunción con ver la historia hacia atrás, finalizando con una bella estampa de la familia destrozada por los muertos vivientes. En definitiva, era un trailer impactante, desasosegante, perturbador, emotivo, sangriento y que nos ponía en situación con respecto al juego.

Tras el impresionante avance (que sigo recomendando que disfrutéis antes de enfrascaros con el juego en sí), la expectación creció hasta niveles estratosfericos. Muchos corrieron a afirmar que "Dead Island" iba a ser una de esas obras maestras que, de cuando en cuando, vemos en el terreno de los videojuegos, una obra que tendría de todo si es que llegaba a la mitad de calidad que su trailer. Pero muchos también se olvidaron que hay que andarse con ojo y no fabricarse expectativas que nadie te ha dado, y menos por un trailer por espectacular que éste sea. Ojo, no quiero decir con esto que "Dead Island" no fuera después la obra maestra que muchos esperaban, pero sí es cierto que no es exactamente el videojuego que aguardaban muchos. Eso no quiere decir que no sea una gran producción, todo lo contrario, porque estamos ante un videojuego de sobresaliente, altamente adictivo, con miles de detalles que mencionar y entretenido a más no poder. Pero quizá la gente esperaba algo más.

¿Preparados para vivir un infierno en el paraíso?


La impresión que me lleva dando este asunto desde entonces tiene que ver con las insistentes quejas por el argumento de "Dead Island", es decir, por su historia, es decir, su guión. Tras ver el trailer era lógico pensar que tanto el argumento del videojuego, como lo que iba a ofrecer al mundo de los jugones, iban a romper con todo lo establecido o, al menos, ser como mínimo algo espectacular que otros productos imitarían. Pero "Dead Island" no tiene eso y, es más, ni siquiera lo busca; su historia es más bien sencilla, algo simplona a veces y repleta de clichés ya vistos y leídos en películas y libros de zombis, así que es bastante evidente que, en este aspecto, el videojuego no intenta innovar en nada. Y, en cuanto a jugabilidad y desarrollo, tampoco. Es más, "Dead Island" mezcla varios géneros jugones y coge de aquí y de allá para ofrecernos una experiencia jugona de sobresaliente, muy adictiva, de esas que pides a gritos una sonda para no tener que ir al cuarto de baño entre partida y partida.

Personalmente, no considero negativo estos puntos. ¿Que la historia podría estar más trabajada, menos llena de tópicos y contener algún giro interesante? Cierto, pero para el juego que tenemos entre manos funciona a la perfección, es más, el hecho de ser una historia tan como las de siempre, hace que nos sumerjamos desde el primer momento en la experiencia que nos ofrece "Dead Island". ¿Que la mecánica del videojuego no sólo no es algo nuevo y revolucionario sino que además coge de aquí y de allí? No sólo no es algo malo, sino que la fusión de varios géneros, diversos detalles de otros videojuegos y distintos conceptos que, a priori, poco tienen que ver con un FPS de zombis, hacen que "Dead Island" sea como jugar a algo nuevo... que ya hemos vivido antes. Y eso, negativo, no puede ser. Claro que yo no esperaba nada revolucionario, ni el FPS de mundo abierto que cambiase el modo de ver los videojuegos. Yo esperaba divertirme mucho y, "Dead Island", conmigo, lo ha logrado con creces.

¿Qué nos cuenta la historia de "Dead Island"? Nada más y nada menos que un apocalipsis zombi en una paradisíaca isla de Nueva Guinea, una isla con sus playas, su arena blanca, sus casetas donde sirven bebidas, sus hamacas, su enorme hotel, sus piscinas, sus bungalows, etc, etc. Aunque también con zonas selváticas, una pequeña ciudad, un centro científico, cuevas, muelles, gasolineras, casas perdidas en la jungla, un faro, búnkers y decenas más de lugares que iremos descubriendo en nuestra aventura por la supervivencia. Porque de eso va "Dead Island", de sobrevivir, como bien se indica desde los primeros compases del juego, cuando vamos aprendiendo a movernos, a cómo funcionan los controles y cómo combatir a los muertos vivientes, los auténticos enemigos que contiene Banoi, aunque no los únicos.

Los cuatro héroes que tratarán de salir de la isla


El vídeo con el que comienza "Dead Island" nos presenta a un turista más de Banoi en plena fiesta, un turista que bien podríamos ser nosotros mismos. Anda borracho, no deja de meterse en problemas y, por el camino, a la vez que asiste a un concierto, se bebe unas cuantas cervezas y se toma un par de pastillas para pasárselo todavía mejor, conoce a los cuatro héroes de la aventura, pero también los primeros retazos de la amenaza que se nos viene encima. Un vigilante de seguridad atacado por una mujer que parece desgarrarle la garganta, gritos de fondo, una chica que parece herida en uno de los cuartos de baño... El peligro es inminente, pero para nosotros es sólo parte de la borrachera que llevamos encima, así que subimos a nuestra habitación de hotel, e intentamos dormir la mona, sin saber el armageddon que se cuece en la isla.

Lo primero que llama la atención de "Dead Island" es el escenario en el que se mueve, uno que pocas veces se ha dado con historias de zombis en cualquier formato, y que está muy, muy bien aprovechado aquí. Me refiero a la isla, en este caso a la isla ficticia de Banoi, con sus playas, sus hamacas, sus sombrillas, su enorme complejo hotelero, sus piscinas, sus bungalows, etc, etc. En pocas palabras, el videojuego lleva el infierno hasta el paraíso. No estamos en una ciudad cualquiera acosados por zombis, ni en una mansión encantada, un pueblo abandonado o un bosque siniestro, sino en una isla soleada, donde las bebidas poseedoras de pajitas extravagantes campan por sus anchas. Un escenario muy, muy poco común en este tipo de juegos, pero cuya mayor ejemplo es "Far Cry" que sí era un puro shooter en primera persona donde nos enfrentábamos a mutaciones genéticas y a soldados sin escrúpulos en una paradisíaca isla que creíamos desierta.

Tal es la importancia del escenario de "Dead Island" que hasta en su logo principal, esa palmera que sujeta a un hombre ahorcado, deja traslucir el macabro contraste entre el paraíso de la isla y la aterradora situación en la que nos hallamos en el videojuego, es decir, rodeados de muerte, miembros cercenados, restos de personas y zombis dispuestos a atacarnos nada más vernos. Y no sólo es un escenario que estéticamente les ha quedado de lujo a los creadores del videojuego (las vistas de las playas desde un acantilado son espectaculares, sin dejar de mencionar los momentos en los que nos adentramos en una espesa jungla con la luz del sol entrando entre las copas de los árboles), sino que también nos sirve para plantear las mejores estrategias contra los muertos vivientes. Por ejemplo, podemos quedarnos en una zona más o menos profunda en el mar, en una de las tantas playas de la isla, atraer a un zombi, derribarlo y contemplar cómo se ahoga bajo el agua. Y este es un ejemplo de los cientos que tenemos en el videojuego.

Sobrevivir en nuestras vacaciones, eso nos espera


Sí, el escenario es uno de los mejores valores de "Dead Island", uno, además, muy disfrutable, y que sí que distingue a este producto del resto de videojuegos con zombis de por medio, y ya no digamos de los FPS que suelen salir al mercado, donde el  más parecido en este área es "Far Cry", cualquiera de las tres entregas salidas hasta la fecha. Pero no sólo de playas vive "Dead Island", pero sí que serán los primeros escenarios que podemos visitar. Poco a poco, y conforme vayamos realizando misiones principales que tengan que ver con el argumento central, iremos desbloqueando más y más partes de Banoi; desde la selva que rodea al complejo turístico, hasta una pequeña ciudad que hay en la isla, pasando por un centro científico en el que se estudia el virus que ha provocado la resurrección de los muertos, un faro, diversos búnkers e incluso una cárcel, suponiendo esta una de las mejores fases del videojuego.

Pese a que estos escenarios hay que ir liberándolos con la realización de misiones de vital importancia para el transcurrir de la historia principal, podemos movernos por Banoi cómo nos dé la gana, es decir, estamos en un mundo abierto en el que, aunque haya zonas bloqueadas, lo que tenemos por explorar mientras tanto es tan enorme que podemos pasarnos días enteros haciéndolo. Al fin y al cabo, estamos en una isla, que está llena de secretos, recovecos y enigmas que investigar, y eso sin mencionar el complejo hotelero al completo, que es inmenso. Kilómetros y kilómetros de mapeado que recorrer llenos de misiones secundarias que podemos ir resolviendo para conseguir objetos especiales, o ir subiendo de nivel, o simplemente pillar víveres para sobrevivir a los ataques de los muertos. O, si simplemente no queremos hacer nada más que ir de punta a punta de la isla, matando zombis y convirtiéndonos en un mejor superviviente, podemos hacerlo. Sea a pie o en coche, pero podemos hacer lo que nos dé la real gana, siempre que entendamos que si queremos avanzar en el argumento principal deberemos irnos a por las misiones primarias para desbloquear nuevas zonas a las que podremos acceder cuando deseemos en cuanto estén libres.

Vernos rodeados de zombis será algo común


Si antes os hablaba de "Far Cry" para comparar el escenario en el que se mueve la mayoría del tiempo "Dead Island", ahora toca hablar de "Grand Theft Auto 3" y el mundo abierto en el que se mueve. Todos los que conozcáis ese juego sabéis que podemos robar un coche, dedicarnos a pasear por la ciudad, cumplir misiones secundarias como atracar tiendas, hacer de asesinos a sueldo o participar en carreras, además de las misiones principales que hacen avanzar la trama. Pues bien, "Dead Island" en ese aspecto, como os iba contando, es exactamente igual; por ejemplo, hay misiones en las que deberemos rescatar a un grupo de supervivientes rodeados por zombis, y otras en las que tendremos que conseguir un medicamento que llevar a una persona que está herida. Y, así, con cientos de misiones secundarias, muchas de ellas la mar de interesantes, y que no sólo nos proporcionarán objetos especiales, munición o puntos de habilidad, sino también horas y horas de diversión lejos de la historia que mueve al juego.

Hablemos de los personajes principales, los cuatro héroes de la historia cuyo objetivo es salir de la isla gracias a una especie de hacker que se pone en contacto con ellos, alguien que, por supuesto, les pedirá hacer unas cuantas tareas a cambio de ofrecerles una salida del infierno en el que se convierte Banoi de la noche a la mañana. Estos cuatro personajes son Logan Carter, ex-jugador de la NFL quien yo escogí para jugar); Purna, una ex-policía australiana reconvertida en guardaespaldas de famosos; Xian Mei, policía de Hong Kong; y Sam B, rapero cuya actuación disfrutamos en el vídeo de opening del videojuego. Aunque todos poseen las mismas habilidades, cada uno está especializado en un tipo de armas, por lo que elegir al héroe al que manejaremos depende bastante de las armas que prefiramos usar. Y allá vamos, a hablar de las armas, una de las partes más importantes y mejor desarrolladas de "Dead Island".

Si los zombis se nos acercan demasiado, correremos auténtico peligro


Al fin y al cabo, si queremos sobrevivir tendremos que pelear y, ¿eso cómo se consigue? A base de armas y, aunque también tenemos nuestros puños, es evidente que tendremos que coger lo que tengamos a mano para darles una buena paliza a los muertos vivientes. Y nunca mejor dicho lo de coger lo que tengamos más a mano, porque aquí entramos en el terreno del que os hablaba antes cuando comentaba que "Dead Island" no es un FPS al uso. Sí, es un juego en primera persona. Sí, tiene mucha acción. Sí, tenemos muchos enemigos a los que masacrar. No, no vamos a hacerlo con armas cada vez más grandes a ritmo frenético, es más, si vamos como locos a por los zombis, probablemente duremos bastante poco entre ellos. ¿Entonces? Aunque en "Dead Island" existen las armas de fuego, las tendremos y las usaremos, no serán, precisamente, las armas más recomendables para acabar con los muertos vivientes, así que tocará reventarles la cabeza con armas cuerpo a cuerpo.

Habéis leído bien. Encontraremos armas de fuego conforme avancemos por el juego, eso es cierto, sobre todo a partir de la fase de la ciudad-pueblo, armas como pistolas, escopetas y rifles de asalto que usaremos, especialmente, contra los humanos armados que nos iremos encontrando. Para ellos este tipo de armas sí son bastante efectivas, pero no para los zombis, a los que nos costará matar con este tipo de armas aunque tengamos muy buena puntería. Sin embargo, las armas cuerpo a cuerpo, ya sean para golpear como bates de béisbol, tablones, barras de acero o bastones de hierro, o armas blancas como machetes, espadas, hachas o cuchillos, serán las verdaderamente eficaces contra los ejércitos de zombis que nos acosarán.

Armas de fuego, útiles, pero no las mejores para esta pesadilla


Además, todas estas armas podremos mejorarlas con los objetos que vayamos recogiendo por el camino, y gracias los bancos de trabajo con los que nos vayamos topando en nuestra odisea, normalmente en zonas donde también podemos grabar la partida. De este modo, por ejemplo, si recuperamos clavos que andan tirados por ahí, luego os podremos usar para crear un bate de béisbol claveteado que hará mucho más daño a las cabezas de los muertos vivientes. Si encontramos una batería de coche, y tenemos un machete, seremos lo suficientemente mañosos como para crear un machete eléctrico capaz de lanzar descargas a los monstruos cada vez que les aticemos. Las combinaciones son casi infinitas, y tendremos que recoger muchos, muchos objetos no sólo para conseguirlas todas, sino también para lograr las más complicadas, las más especiales y raras. De todos modos, lo más normal es andar siempre con las mismas armas, sobre todo porque tenemos un limite de armas para llevar encima y, además, se estropean con el uso que les damos, por lo que habrá que ir arreglándolas en los bancos de trabajo, y es bastante probable que en algún que otro momento nos despistemos y se nos destrocen del todo en mitad de un combate, algo que no recomiendo que suceda si es una lucha bastante encarnizada. ¡Ah, casi se me olvidaba! Contaremos con armas de una mano, y de dos manos; las primeras serán más rápidas de usar, aunque normalmente más débiles, mientras que las de dos manos suelen ser más contundentes, pero también mucho más pesadas, lo que dificulta su uso, sobre todo si estamos en una escaramuza donde hay que ser veloces.

En este aspecto, toca mencionar a "Diablo", y todos los juegos de rol derivados, donde vamos recogiendo armas, arreglándolas, cambiándolas y, conforme matamos enemigos y completamos misiones, ganamos puntos de experiencia que, llegados a cierto limite, podemos intercambiar por habilidades nuevas, o para mejorar las que ya tenemos. Ese componente de rol es otro de los grandes puntos fuertes de "Dead Island", ya que nos llevará más de una vez a realizar misiones secundarias para ir más preparados a las principales, o a investigar por toda la isla para continuar matando zombis y así volvernos mejores en todos los aspectos. Esto nos servirá sobre todo para que la barra de vida sea más grande, para tener mayor resistencia al correr, o para que el estado de furia nos dure más. Esta característica de nuestro personaje podremos activarla cuando hayamos matado a un buen montón de enemigos, y con ella lanzaremos a diestro y siniestro una serie de cuchillos que acabarán con todos los rivales de la zona o, al menos, los dejarán en un estado bastante deplorable.

El enorme hotel de Banoi


Y hablando de enemigos, toca hablar de ellos. Decía más arriba que nos encontraremos con humanos agresivos, y eso es cierto. Si hay un apocalipsis zombi no pueden faltar aquellas personas que quieren aprovecharse de las demás, o simplemente meternos una bala entre ceja y ceja porque se está acabando el mundo. Aquí también encontraremos gente así, normalmente por grupos, y lo mejor es usar las armas de fuego incluso antes de que nos ataquen, porque son personas fuertemente armadas. Los zombis son otra cosa, porque no debemos subestimar a ninguno de ellos, y es que, la curva de dificultad de "Dead Island" está tan estupendamente ajustada que tendremos ir siempre con mucha cabeza, a pesar de lo bien pertrechados que estemos, para no acabar muertos por un grupo de zombis. En cuanto ataquemos a uno, si hay varios más por la zona, vendrá por nosotros, y aunque parezcan tranquilos, en cuanto los tengamos muy cerca se volverán tan agresivos que estaremos en auténtico peligro. Y sólo hablo de los más calmados, de los caminantes, porque con el resto hay que andarse con cuatro ojos.

Los caminantes serán los primeros zombis con los que nos topemos, los muertos vivientes de toda la vida, lentos y peligrosos especialmente en grupo. También estarán los infectados, que son más puñeteros, porque son los que corren; la mejor técnica con ellos es sacudirles una buena patada, y mientras estén atontados, destrozarlos con lo nuestra mejor arma, porque no nos darán piedad. Los siguientes que encontremos serán los matones, todo un reto, porque aunque son los zombis más lentos de todos, también son de los más grandes, fuertes (con un par de manotazos pueden matarnos) y resistentes, aunque también de los más divertidos de matar, porque dar vueltas a su alrededor mientras los troceamos es de lo más desestresante.

Más zombis. Los suicidas son de los más peligrosos del juego pero también de los más débiles. Son lentos, se les ve venir de lejos, pero explotan justo cuando están a nuestro lado, por lo que la mejor técnica es casi siempre usar un arma de fuego de largo alcance y reventarlos a base de buena puntería. También tenemos a los embestidores, zombis que recuerdan mucho a cierto personaje de "Resident Evil 2", totalmente cubiertos y encadenados que, nada más vernos, nos embestirán; son duros, requieren paciencia y hay que tener cuidado con ellos, sobre todo cuando van en grupo, aunque pueden ser usados para matar a los caminantes e infectados que nos acosen a su alrededor. Menos peligrosos son los ahogados, zombis que surgen del agua y que lanzan un líquido tóxico que sí que nos hará bastante daño; lo mejor para matarlos es atacarlos cuando estén saliendo del agua, y con un arma cortante, preferiblemente un machete o una espada.

Uno de los terribles embestidores


Y llegamos al último tipo de zombis, sin duda, las auténticas bestias pardas del juego que, conforme lleguemos a su final, sobre todo en los niveles que tengan que ver con las profundidades de la jungla y el centro científico, más veces aparecerán. Hablo de los carniceros; ágiles, rápidos, capaces de esquivar y bloquear nuestros golpes, prácticamente inmunes a las armas de fuego y con puntiagudos huesos en sus brazos que usarán para cortarnos. Son todo un reto, os lo puedo asegurar, y si no os empleáis a fondo con ellos desde el primero al último acabaréis muriendo más de una vez a sus manos. Además, su aspecto es bastante terrorífico, algo que no se ha dejado de lado en el juego, es decir, el terror; zonas oscuras, siniestras, repletas de sangre, miembros destrozados, ruidos de fondo, gruñidos que no sabemos de donde provienen, sobresaltos, etc, etc. Pese a ser un juego donde predomina la acción y los combates a la luz del día (eso cuando una tormenta no azota Banoi, algo que ocurrirá en algunas ocasiones), muchas veces nos giraremos totalmente tensos por ese ruido que hemos oído pero no sabemos identificar, sobre todo en los niveles que tengan que ver con el hotel, especialmente en nuestros primeros pasos por el juego.

A nivel técnico, "Dead Island" es alucinante incluso hoy, tres años después de su salida al mercado. Hay veces que tiene animaciones un tanto extrañas, y se nota que hay personajes mejor cuidados que otros, pero la ambientación, el diseño de los niveles y la mayor parte de los personajes, los cuidados escenarios, los efectos al trocear a los zombis, las vistas que tenemos de la isla cuando estamos, por ejemplo, en el faro o cuando observamos el hotel en toda su plenitud, la física del agua, sentir que estamos en la misma jungla, los efectos que producen las armas... Todo hace que estemos ante un juego que hoy día es de sobresaliente en este aspecto, lo cual es para alabar una buena docena de veces. El apartado sonoro no se queda atrás, realmente conseguido, y ayuda a que nos sintamos en la isla de Banoi, sobre todo cuando estamos en la jungla o en una de las decenas de playas del lugar.

Y así comienza una pesadilla en el paraíso


Pero "Dead Island" no es perfecto. Casi, pero no del todo. Hay niveles más largos que otros, y algunos muy mal aprovechados, como el de la cárcel, donde apenas estaremos. El argumento, como decía más arriba, no es nada del otro mundo, y aunque es perfecto para meternos en un apocalipsis zombi, al final está tan lleno de clichés que hasta los giros argumentales son fáciles de adivinar. No habría venido mal tampoco algún tipo más de zombis, el manejo de algún que otro vehículo, o un par de mejoras en el mapa, que a veces no sabe ni hacia dónde señalarlos las misiones secundarias. Son detalles sin apenas importancia que no empañan un juego genial, pero que lo dejan un par de peldaños por detrás de la perfección que podría haber alcanzado.

Ambientación, personajes, enemigos, armas, desarrollo de la historia, escenarios, los puntos de habilidad, el modo furia, los gráficos, el sonido, los guiños (esa cabaña en mitad de la selva, y ese salvaje enemigo enmascarado llamado Jason), las masacres que podemos organizar con nuestras armas cuerpo a cuerpo, la multitud de detalles bien trabajados, los diferentes niveles, las misiones secundarias, y un largo etcetera hacen de "Dead Island" una joyita que todo buen jugón debe, al menos, probar. Pero, sobre todo esto, está el hecho de que es terriblemente adictivo y, ¿no es ese el objetivo de todo juego? Divertir, entretener y enganchar. Y, demonios, "Dead Island" lo consigue a base de bien. Qué buena manera de llevar el infierno al paraíso.


Nota: 9/10


sábado, 21 de junio de 2014

Reseñas cinematográficas: X-Men: Días del futuro pasado


Ficha Técnica

Título original: X-Men: Days of future past
Director: Bryan Singer
Intérpretes: Hugh Jackman, James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Ian McKellen, Patrick Stewart, Ellen Page, Shawn Ashmore, Omar Sy, Peter Dinklage, Evan Peters, Halle Berry, Lucas Till, Daniel Cudmore, Booboo Stewart, Bingbing Fan, Adan Canto, Josh Helman, Larry Day, Anna Paquin, Gregg Lowe, Brian Cox, Morgan Lily, Amelia Giovanni, Mark Camacho, Laurence Belcher.
Guión: Simon Kinberg
Música: John Ottman
Género: Acción, ciencia-ficción, fantástico
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 130 minutos
Año: 2014


Sinopsis:
El futuro. Los Centinelas, asesinos artificiales de mutantes, los han cazado hasta su extinción, aunque no se han conformado sólo con ellos, sino que también van a por los humanos que tienen conexiones con los mutantes. Apenas quedan unos cuantos X-Men que, desolados, afrontan el fin de su raza con una única carta que jugar: viajar al pasado para cambiar los acontecimientos que dieron lugar al apocalíptico escenario en el que están muriendo. El plan consiste en enviar la mente de un mutante hacia su versión del pasado, y una vez allí pueda ayudar al joven Charles Xavier a volver a formar a los X-Men para detener a quien va a iniciar la extinción de la raza mutante. Comienza entonces una carrera contrarreloj en la que no sólo está en juego la supervivencia de los mutantes, sino también el alma de todos los miembros de los X-Men.


Reseña:
¡Al fin! Ya era hora de que nos llegase a los cines la película de la franquicia mutante de la Fox más ambiciosa de todas las que se han realizado. Ni "X-Men", ni "X-Men 2", ni "X-Men 3: La decisión final", ni "X-Men Orígenes: Lobezno", ni "X-Men: Primera generación", ni "Lobezno inmortal". La que al fin se ha erigido como la pieza más ambiciosa de todo el juego de mesa que lleva la Fox desde hace ya catorce años (que se dice pronto) es este último filme, y lo único que ha tenido que pasar es que se estrene "Los Vengadores" para que la productora se ponga las pilas, algo que ya están haciendo otras (miremos brevemente hacia Sony y su próximo junta villanos que será "Los Seis Siniestros"). Para ello no sólo ha unido a los dos únicos grupos de X-Men que, por ahora, hay en el cine (y son realmente el mismo, y sin contar el equipo de Arma-X que vimos en el primer filme sobre Lobezno), sino que ha traído de vuelta al director de la primera película, el que lo empezó todo, Bryan Singer (Sospechosos habituales, Valkiria), sin dejar de lado que la Fox ha cogido una de las tramas más famosas de los cómics de los mutantes, es decir, el arco argumental de "Días del futuro pasado".

Pero espero estar explicándome bien, porque todavía no estoy hablando de la calidad de la película, sino de lo ambiciosa que es. Unir la saga original de los X-Men con "X-Men: Primera generación" y los dos filmes de Lobezno, no es moco de pavo precisamente. Tampoco lo es llegar hasta el punto de reunir a todo el equipo de las originales, y hablo no sólo de meter a Hugh Jackman (Australia, Acero puro) en la ecuación, sino acudir también a por Ian McKellen (Verano de corrupción, El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo), Patrick Stewart (Extras, Star Trek: Némesis), Halle Berry (Gothika, Catwoman), Ellen Page (Hard Candy, Super), Shawn Ashmore (Smallville, Las ruinas), Anna Paquin (Darkness, True Blood), etc, etc. Y no se queda sólo ahí la producción, sino que encima trae nuevos mutantes que nunca hemos visto en el cine, como Bishop, Mancha Solar, Destello, e incluso las versiones jóvenes de otros que ya han pasado por la franquicia, como Sapo.

¡Vuelven los X-Men! Aunque no exactamente los mismos


Es decir, en cuestión de espectacularidad, ambición y querer ofrecer lo máximo, Fox no ha reparado en gastos, y ha conseguido su objetivo, convertir el filme en la entrega más taquillera de toda la saga, y eso que todavía le queda camino por recorrer. Este puesto, hasta el momento, lo tenía "X-Men 3: La decisión final", con la que comparte muchos puntos en común con respecto a espectacularidad y ambición. Sin embargo, aunque el principal interés del filme es ver a los dos grupos de X-Men unidos, realmente no los vamos a ver "juntos", en el más estricto sentido de la palabra, al menos, no como sí vimos a los héroes de Marvel Studios en "Los Vengadores". Y es que, la Fox no ha sabido ampliar el universo mutante lo suficiente, por lo que al final ha tenido que tirar de viajes en el tiempo para ofrecernos reuniones entre las diferentes Patrullas-X.

En ese aspecto, espero que a partir de ahora se piensen mejor lo que tienen entre manos y vayamos a ir viendo diferentes divisiones de los X-Men en el cine, a los X-Force, a Factor-X, etc, etc, porque si esto es lo que ha conseguido la Fox (y no es la entrega más cara; ese mérito le corresponde a "X-Men 3: La decisión final") uniendo a los X-Men del futuro y a los del pasado, no quiero ni pensar de lo que podría ser capaz cuando haya más patrullas mutantes desfilando por los cines, aunque quizá, cuando llegue ese momento, ya nos falte Hugh Jackman. Pero me estoy adelantando, y lo cierto es que es hora de echar la vista atrás antes de ir al grano en cuanto a la reseña. ¿Os apetece hacer algo de memoria? Pues vamos allá.

"X-Men" se estrenó en el año 2000, y desde el primer momento fue excelentemente recibida por crítica y público a pesar de las licencias que se tomaba con respecto al cómic, como por ejemplo, los mutantes elegidos para ser la primera Patrulla-X de Charles Xavier, que todo el protagonismo recayese en Lobezno y Pícara o el tipo de trajes que se usaron, cuero negro, en la línea de "Matrix" y muy alejados del spandex de los cómics, algo lógico en caso de algunos personajes concretos. Pese a que se señala "X-Men" como la precursora de los grandes filmes Marvel que disfrutamos hoy día, eso no es del todo cierto o, al menos, es algo que habría que matizar. Y sí, los que me conocéis ya sabréis por dónde voy. Voy a por "Blade".

El futuro, un lugar terrible que Charles Xavier intentará cambiar


"Blade", la aventura cinematográfica del personaje secundario de Marvel que es mitad vampiro y mitad humano (curiosamente, en los cómics, se pasó muchos años siendo nada más que un humano cazador de vampiros), interpretado en este caso por Wesley Snipes (Fanático, Los Mercenarios 3), fue la que realmente lo inició todo, y en la que ya veíamos participar a buena parte de los productores y responsables de todos los filmes Marvel que tenemos en el presente. Es más, "Blade", fue el éxito que empujó al resto de proyectos que permanecían en un extraño limbo después de producciones como "El Vengador", "Capitán América" o la horrible película "Los Cuatro Fantásticos". Hasta entonces, Marvel sólo sacaba productos que, en el mejor de los casos, eran para echar un buen rato sin más, y en el peor, daban bastante vergüenza ajena. Hoy parece mentira, ¿verdad? Con Marvel en la primera posición de mejores películas comiqueras, pero por entonces, DC era la que se llevaba todos los premios y, además, con miles de kilómetros de distancia.

Y llegó "Blade", que no sólo reinterpretaba al personaje, sino que además se lo tomaba en serio, ofreciéndonos una producción repleta de acción, terror, efectos especiales y diversión. Y Marvel vio que las películas sobre sus personajes podían no sólo ser muy buenas, sino además, altamente rentables, lo cual impulsó que se pusieran en movimiento proyectos largamente postergados como "Spider-Man", "Daredevil", "Hulk", etc, etc. Hay que recordar también que, por entonces, Marvel Studios no existía entonces como productora independiente, y tenía que aliarse con otras para sacar adelante sus películas, eso sin mencionar que, como sabréis muchos, en los 90 la editorial se vio obligada a vender las licencias de sus personajes por todas partes, la razón de que incluso hoy día los derechos para cine de personajes como Spiderman estén en manos de manos externas a Marvel Studios.

A estas alturas, no cabe ninguna duda de que "Blade" lo inició todo... y al mismo tiempo, no. "Blade" comenzó la época de buenas películas Marvel que conocemos, lejanos todas, incluso las más flojas, a las que teníamos antes del filme protagonizado por Wesley Snipes, pero al mismo tiempo, no fue "Blade" la que inició el comienzo de la buena etapa de películas de superhéroes de Marvel, porque Blade nunca ha sido un superhéroe. Aunque en los cómics ha hecho equipo con Spiderman, el Capitán América, Luke Cage e incluso Lobezno, Blade no es un personaje que se suela enfrentar a supervillanos para salvar al mundo, no. Blade mata vampiros, monstruos, brujas y seres de la noche por su ansía de venganza, porque no sabe hacer nada mejor y porque odia a dichos seres. Pero "Blade", la película, fue el empujón que necesitaba "X-Men", y ésta el impulso necesario para "Spider-Man", por ejemplo, filme que, podría decirse, fue el prólogo a las películas de Marvel Studios, mucho más cercanas a los cómics originales que nunca.

Lobezno viajará al pasado para cambiar el futuro


Así que, en cierto sentido, aunque no al completo, "X-Men" inició la era actual de las películas comiqueras Marvel en varios aspectos, a pesar de "Blade" fue el auténtico origen. "X-Men" fue dada a un joven director llamado Bryan Singer que ni siquiera había leído los cómics. Hay que admitir que pese a sus fallos, y a que ha envejecido mal con el tiempo, "X-Men" sigue siendo una película realmente notable, entretenida, que terminaría de llevar el cuero a los superhéroes (e incluso se traspasaría a los cómics de los mutantes) y que presagiaba el inicio de algo muy grande. Vale, se centraba demasiado en Lobezno pese a que su historia contenía mutantes que podía molar tanto como él, y quizá la duración de hora y media no le hacía ningún bien, pero "X-Men" funcionaba de lujo entonces, y funciona muy bien ahora.

Tres años tardamos en ver la secuela, "X-Men 2", que continuaba directamente la historia de la primera parte, de nuevo con el mismo reparto más algunas inclusiones, y Singer dirigiendo otra vez. Esta vez el filme sí que fue más comiquero y se tomaron dos cómics de base, dos historias muy importantes en el cosmos mutante de Marvel: "Arma-X", protagonizada por Lobezno, y donde descubríamos cómo le habían injertado el adamantium, y "Dios ama, el hombre mata", donde conoceríamos al reverendo William Stryker. "X-Men 2" tenía la particularidad además de que unía a la Hermandad de Magneto con la Patrulla-X de Xavier contra un enemigo común, el ya mencionado Stryker, el hombre que en la película veríamos que le implantó el adamantium a Lobezno. La historia se zambullía en el pasado del mutante canadiense, en su naturaleza, además de dar un paso más en la guerra entre los homo sapiens y los homo superior.

"X-Men 2" fue todo un éxito a todos los niveles, muy superior incluso a la primera entrega. Personalmente, considero esta secuela como una de las mejores películas de Marvel que se han hecho y, por ahora, la mejor de la franquicia, sólo medio peldaño por encima de la que reseño ahora mismo, "X-Men: Días del futuro pasado". En "X-Men 2", Singer ponía remedio a los defectos de "X-Men", aunque no a todos, pues de nuevo volvía a dejar de lado a personajes muy importantes en el mundo mutante (Cíclope, por ejemplo). Aun con estos pequeños defectos, "X-Men 2" es un sobresaliente en toda regla, un filme para enmarcar a pesar de que también tenga sus detractores, como cualquier buena película que se precie. Además, mucho de lo que se contaba dejaba puertas abiertas que se han ido aprovechando, como por ejemplo, el mismo Stryker, el origen de Lobezno y ese final donde podíamos vislumbrar al Fénix.

Magneto también vuelve, ¿con buenas o malas intenciones?


Y llegamos a "X-Men 3: La decisión final", que se estrenó tres años después, y la que supone, para muchos, la debacle de la franquicia, y yo digo a esto que ni mucho menos, y no sólo porque yo sea ferviente seguidor y defensor de esta tercera parte, sino porque la taquilla la situó en su momento como la más taquillera de todas las entregas de los X-Men en el cine, así que, poca debacle ahí hay, ¿verdad? En críticas la cosa cambió bastante, dividiendo mucho al público (lo cual también es raro, porque siendo la más taquillera, ¿cómo se explica?). Pero no era de extrañar, pues "X-Men 3: La decisión final" comenzó con problemas desde el momento en el que Bryan Singer, quien iba a repetir como director, se fue a la competencia para dirigir la muy aburrida "Superman returns", que fue un fracaso a todos los niveles.

Para sustituirle se llamó a Matthew Vaughn (Kick-Ass, X-Men: Primera generación), quien también se fue en el último momento, dejando a Fox con la difícil tarea de buscar director a toda prisa, pues la producción se le venía encima. El elegido fue finalmente Brett Ratner (Hora punta, El Dragón Rojo), director bastante eficiente a la hora de encarar proyectos de entretenimiento pero que apenas tuvo tiempo de crear una película redonda. A estos cambios de director se sumó el hecho de que el filme duraba hora y media, muy poco tiempo para la historia que se nos contaba, además de una proliferación de mutantes que, en muchos casos, apenas hacían más que salir en pantalla un par de minutos y poco más. Por no hablar que se nota que el filme ha sido recortado en varias partes, dejándose muchas escenas en el tintero.

Desde el futuro nos llegarán caras conocidos, y algunas nuevas


Pese a todos sus defectos, "X-Men 3: La decisión final" funcionaba a la perfección como película espectáculo. Es una producción que tiene todo lo que les falta a sus dos entregas anteriores, pero que le falta lo que a estas las hacía buenas. Esta tercera parte es todo un blockbuster divertido, entretenido, comiquero y con escenas que se cuentan como las más impresionantes de toda la saga, como la muerte de Charles Xavier, o el enfrentamiento final, muerte de Jean Grey a manos de Lobezno incluida. Y es que, como en "X-Men 2", "X-Men 3: La decisión final" bebía de otro arco argumental comiquero bastante famoso, "La saga de Fénix Oscura", aunque introduciendo los cambios lógicos pertinentes. Nada de entidad cósmica, nada de viajes al espacio, nada de planetas consumidos, y sí una Jean Grey con un grave problema de doble personalidad, es decir, una trama coherente a la verosimilitud iniciada por Singer con la primera parte. Lo mejor que tiene esta entrega es que, al fin, los X-Men muestran sus poderes en toda su gloria, cosa que no habían hecho con Bryan Singer al timón.

Tuvimos que esperar otros tres años para la siguiente película de los mutantes, que en este caso estaba protagonizada por Lobezno pero sin que lo acompañasen el resto de la Patrulla-X. Hablo de "X-Men Orígenes: Lobezno", donde retrocedemos en el tiempo hasta contemplar de primera mano el origen de Lobezno, de Logan, o lo que es lo mismo, de James Howlett. El filme era el primero de una pretendida serie de varios que narrarían los orígenes de varios personajes como Magneto, Tormenta, etc, etc. Ese proyecto se quedó sólo en la película de Lobezno, mientras que el resto de ideas se aprovecharon para filmes como "X-Men: Primera generación". Volviendo al filme de Lobezno, de nuevo, bebía de varios cómics famosos de los mutantes, como el ya mencionado "Arma-X" y "Origen", donde al fin conocíamos la infancia de Logan, y cómo adquirió su nombre, así como la primera vez que sacó sus garras de hueso.

Las acciones de Mística traerán consecuencias


La película fue dirigida por Gavin Hood (El juego de Ender), y era una precuela en toda regla de los demás filmes de X-Men, llegando incluso a mostrar a un joven Cíclope, y a un Charles Xavier con algunas arrugas de menos, entre otros muchos guiños, aunque el filme trataba, sobre todo, de Arma-X y la relación de Lobezno y Dientes de Sable, que en esta historia son nada más y nada menos que hermanos. Incluso conectaba todo bastante bien con "X-Men 2", con la inclusión de William Stryker con varios años menos. Escenas tras los créditos que prometían mucho, espectacularidad a tope, todo un blockbuster de acción y superhéroes que se acercaba bastante a lo que son muchos de los cómics del personaje, y la recaudación fue muy, muy buena. Pero no tanto las críticas, y es que, como "X-Men 3: La decisión final", la producción protagonizada por Lobezno dividió bastante al público. Personalmente, la considero una película perfecta para comer palomitas y evadirse un buen rato; puro entretenimiento comiquero, friki y espectacular, como bien se muestra en la batalla final entre Lobezno, Dientes de Sable y Masacre. Puro cómic.

Tuvimos que esperar mucho menos para la siguiente película de los X-Men, y esta vez sí que Matthew Vaughn se apuntó a la producción, pero nada más y nada menos que para dirigirla. Con conceptos cogidos del proyecto "X-Men Orígenes: Magneto", e intentando un lavado de cara a la saga al mismo tiempo, Vaughn, como Gavin Hood, miró al pasado de los personajes y creó una precuela con tintes de reboot. Porque es lo que parece desde el primer momento, pero da la sensación de que se echaron para atrás en el último momento, y lo dejaron en precuela, aunque creando bastantes fallos de continuidad con respecto a la saga en sí; por ejemplo, se nos muestra que Cerebro es invención de Hank McCoy cuando en la trilogía original Charles Xavier nos contaba que Magneto y él lo crearon juntos; en dicha trilogía se nos afirmaba que Magneto y Xavier se conocieron con diecisiete años, cuando es evidente en el filme de Vaughn que tenían unos pocos más.

Los primeros Centinelas


Esos fallos eran lo peor de una película que no sólo fue un éxito de taquilla (aunque no tanto como los dos filmes anteriores), sino que también ganó numerosas buenas críticas, abriendo nuevas vías a la Fox para continuar su franquicia sin necesidad de crear una "X-Men 4", como llevaba años prometiendo. "X-Men: Primera generación" funciona a las mil maravillas, como película comiquera, y como película de espías con ese tono verosímil que lleva la saga desde "X-Men". Y con un reparto de lujo que demuestra que sin el Lobezno de Hugh Jackman también se puede hacer una buena película sobre la Patrulla-X. En el filme se nos contaba el origen de los X-Men, cómo se conocieron Magneto y el Profesor-X antes incluso de llevar sus nombres clave, la amistad entre Charles Xavier y Mística, los primeros enfrentamientos entre mutantes y humanos, la primera batalla contra un mutante que deseaba exterminar a la humanidad e incluso el origen de Magneto. Y todo enclavado en los 60, lo que le daba al filme un tono realmente exquisito, resultando, al menos para quien esto escribe, una de las mejores películas de la franquicia en concreto, y una de las mejores películas Marvel en general.

Otros dos años tuvimos que esperar para el siguiente paso en la franquicia y, de nuevo, fue con una película con Lobezno como absoluto protagonista, una producción que también tuvo que pasar muchos problemas como cambios de directos, cortes, rebajas de la violencia esgrimida y que se convertiría en la secuela de "X-Men Orígenes: Lobezno". Hablo ahora de "Lobezno inmortal", que aunque era una secuela de la ya mencionada, también lo era de "X-Men 3: La decisión final", mostrándonos al mutante canadiense tiempo después de haber matado a Jean Grey, alejado de todo y todos, hasta que es requerido por un viejo amigo que le debe una bien gorda, por lo que viaja a Japón para comprobar qué regalo le espera. Como la anterior aventura cinematográfica en solitario de Logan, esta también está basada en una famosa historia comiquera del personaje, concretamente en "Lobezno: Honor" de Frank Miller (Daredevil, Batman: Año uno), aunque, eso sí, con ligeros cambios.

Destello, una de las nuevas caras del futuro de la Patrulla-X


Superior a "X-Men Orígenes: Lobezno", tanto en calidad como en recaudación, "Lobezno inmortal" era menos espectacular que la anterior, pero más seria, mejor llevada, más sobria, más adulta y, además, suponía todo un paso adelante en la saga, sobre todo al mostrarnos qué había sido de Lobezno tras asesinar a Jean Grey, personaje que aparecía en forma de fantasma-alucinación durante todo el filme, ofreciéndonos algunos de los mejores momentos de la cinta. Además, fue lo bastante exitosa como para que se haya anunciado ya una tercera parte y, entre los créditos, nos mostró una escena que era todo un adelanto de "X-Men: Días del futuro pasado", una escena donde Logan se encontraba cara a cara con un Magneto acompañado de un Charles Xavier vivito y coleando.

Y tras este pequeño repaso (comprendedme, de ser más extenso tendría que hacer varias entradas al respecto), vayamos a por la película que nos ocupa, estrenada un año después de "Lobezno inmortal" y que tiene multitud de guiños a la saga al completo, desde la primera entrega, hasta la ya mencionada "Lobezno inmortal", un filme que, en principio, iba a dirigir nuevamente Matthew Vaughn, pero que, al final, se quedó sólo como productor, dejando la silla a Singer. Pero, ¿qué nos cuenta "X-Men: Días del futuro pasado? La extinción de la raza mutante en el futuro, y los intentos por arreglar ese futuro yendo al pasado, por parte de los miembros de los X-Men que quedan con vida, que no son muchos. Y es que, los robots conocidos como los Centinelas, poderosas biomáquinas asesinas de mutantes, fueron creados a mansalva a partir de la muerte de un personaje a manos de un mutante. Y eso debe evitarse.

¿Cómo se evita eso? Pues mandando a un mutante al pasado, nada más y nada menos que a Lobezno, cuya mente viajará al Logan de los años 70. Una vez allí, el canadiense tendrá que explicárselo todo a un joven Charles Xavier que no vive su mejor momento. Junto a él, deberá reunir a la Patrulla-X, incluyendo a Magneto, para detener al mutante que acabará con la vida del creador de los Centinelas, lo que propiciará la creación de estos y el sentimiento antimutante que llevará al futuro apocalíptico que deberán tratar de evitar a toda costa. Como veis, es evidente que es una trama basada en la saga comiquera de dos números conocida como "Días del futuro pasado", una de las mejores historias de los X-Men donde era Kitty Pryde la que viajaba al pasado para evitar la muerte del senador Kelly a manos de Mística y su Hermandad de Mutantes Diabólicos, ya que este asesinato será el que desate la histeria antimutante que acabará con un futuro apocalíptico donde casi todos los X-Men han sido aniquilados, donde los mutantes son asesinados o, en el mejor de los casos, terminan en campos de concentración.

Alianzas insospechadas se darán lugar para salvar el futuro


Como adaptación, la película funciona a las mil maravillas. Es más, diría que al mismo nivel que "X-Men 2" con "Dios ama, el hombre mata" y un peldaño por encima de "Lobezno inmortal" con respecto a "Lobezno: Honor". Se cambian muy pocas cosas con respecto a la trama principal del cómic (en cuanto a detalles, la cosa es más descarada), aunque lo que más choca es el cambio de Lobezno por Kitty, siendo en esta ocasión ésta la que traslada la mente del Logan del futuro al Logan del pasado. Un cambio lógico por parte de la Fox que, supongo, veía muy tentador unir a los personajes de "X-Men: Primera generación" con el Lobezno de Hugh Jackman más allá del divertido cameo que tuvo Logan en la película de Vaughn. Y sí, el cambio funciona, y funciona tan bien porque, aunque Lobezno es gran protagonista, la trama no gira a su alrededor, sino que él está ahí para hacerla avanza.

Y es que, si en "X-Men: Primera generación" la estrella, por decirlo así, era el Magneto interpretado magníficamente por Michael Fassbender (Eden Lake, Jonah Hex), en esta nueva entrega, pese al protagonismo que tienen Lobezno, Mística y, por supuesto, el Amo del Magnetismo, es Charles Xavier la estrella. Todo gira a su alrededor, tanto lo que tiene que ver con Magneto, como los cambios que va sufriendo Mística, pasando por el mismo Logan que, como le dice el Xavier del futuro, deberá actuar como mentor del joven Xavier, en un papel que el Xavier del futuro tuvo con el canadiense en las primeras entregas de la saga. De este modo, vemos Charles Xavier metido en un pozo del que ni puede ni quiere salir después de los acontecimientos de "X-Men: Primera generación", es decir, con la decisión de o usar sus piernas o sus poderes, (tranquilos, todo esto se explica, y es más traumático de lo que parece), sin sus alumnos, sin la Patrulla-X, sabiendo que le ha fallado a Mística, abandonado por el asesino de Magneto, etc, etc. Su única compañía es el joven Hank McCoy quien todavía cree en él, aunque pocas esperanzas le quedan de que Xavier vuelva a ser el que era cuando le reclutó.

Xavier y Lobezno, mentor y alumno, alumno y mentor


Este Charles Xavier tridimensional, perfectamente desarrollado y en cuyos hombros se podría decir que descansa el futuro de los mutantes más que nunca (tranquilos, nada de spoilers, ya sabéis que las reseñas de este blog suelen estar libres de ellos), no sería lo que es sin la interpretación de James McAvoy (El último rey de Escocia, Wanted: Se busca), junto a Fassbender, uno de los mejores actores que existen en la actualidad. Si su primer acercamiento a Charles Xavier fue magnifico, en esta secuela se supera a sí mismo, lo cual ya era bastante difícil, haciéndonos creer a la perfección que este joven Xavier se puede convertir en el líder inspirador que conocemos todos. Y sí, he dicho secuela, porque aunque "X-Men: Días del futuro pasado" sea también una especie de pseudosecuela de la películas originales, en realidad es una secuela en toda regla de "X-Men: Primera generación", ya que la mayor parte de la historia transcurre en el pasado, concretamente en los años 70, diez años después, según se nos cuenta, que la primera película, aunque habría que tirar de mucha imaginación al ver el aspecto de algunos personajes.

Hay que admitir que si Singer aprendió de sus errores en "X-Men 2", los once años que han pasado desde esa entrega le han sentado muy, pero que muy bien, sobre todo en lo que respecta a escenas de acción, un aspecto que no se le ha dado nunca demasiado bien, en general. Si en "X-Men 2" teníamos escenas espectaculares para el recuerdo como la de Rondador Nocturno en la Casa Blanca, aquí ese tipo de escenas se multiplican por tres. Evidentemente, las mejores se sitúan en el futuro, con los X-Men que quedan usando sus poderes a toda potencia (atentos al combate final; impresionante) contra los Centinelas mejorados que los van asesinando uno por uno (tranquilos, de nuevo, no estoy soltando spoilers, y ya veréis la razón cuando disfrutéis de la película). Lástima que las escenas en el futuro apenas sean un 20% de toda la película, porque se echa mucho de menos ahondar más en ese momento temporal, hasta el punto de que, personalmente, me encantaría un filme de los X-Men centrado completamente en dicho futuro. Una oportunidad perfecta para mostrar a mutantes diferentes que luego podrían viajar al pasado. Fox, atenta, atenta.

Uno de los aterradores Centinelas del futuro


Pero sigamos hablando de las escenas de acción, porque las del futuro no son las únicas que aparecen en el filme, aunque sí de las mejorcitas, repito. No deja de ser curioso el gran uso que hace Singer de Destello con sus poderes de teletransporte, ya que recuerda mucho a la escena ya mencionad de Rondador Nocturno en "X-Men 2". Lo más curioso del asunto es que en los cómics, Destello es hija de Rondador Nocturno. Dejando ese detalle de lado, en el pasado también hay un buen montón de escenas de acción realmente espectaculares, como ese Magneto manejando a los Centinelas en el ataque final, o la que es la escena estrella de la película, Mercurio usando sus poderes para salvar a Charles, Erik y Logan. Un momento realmente brutal que ha callado muchas bocas con respecto al personaje de Mercurio en esta película.

Y es que, si recordáis bien, en su momento surgieron varias polémicas alrededor del personaje. Justo cuando Joss Whedon (Ángel, Firefly) anunció que usaría al personaje en la segunda parte de "Los Vengadores", Singer se sacó de la manga que también aparecería en su nueva película sobre los X-Men. Si hacemos memoria, encontramos que con este personaje los derechos son compartidos tanto por Marvel Studios como por la Fox, ya que Mercurio, además de ser hijo de Magneto, un mutante velocista e incluso miembro de la Hermandad de Mutantes Diabólicos de su padre, también llegó a ser vengador y uno de los buenos, por lo que, en un movimiento bastante extraño, ambas productoras pueden usarlo en sus películas, pero con matices. Marvel Studios, por ejemplo, no puede hacer referencia a su origen mutante, ni a Magneto, ni a nada que tenga que ver con estos aspectos de Mercurio, mientras que la Fox no puede indicar nada que tenga que ver con su pertenencia a los Vengadores. Complicado, pero parece que la cosa se va solucionando, como pudimos ver por la escena tras los créditos de "Capitán América: El Soldado de Invierno".

El momento Mercurio, uno de los mejores de la película


Todo este lío de derechos terminó además en que el personaje fuera a aparecer en dos producciones diferentes interpretado por dos actores distintos y se le conocería en ambas de diferente forma y con una indumentaria bien distinta. El aspecto de Mercurio en "X-Men: Días del futuro pasado" cabreó a bastante gente y, aunque en el filme sigue siendo bastante ridículo y estrambotico, el personaje funciona a la perfección. Hay que tener en cuenta que, como dice Lobezno, es una versión más joven del Mercurio, o Peter, que él conoce, por lo que es más gamberrete, desinhibido y descarado, lo que le va genial. De nuevo, hay que agradecer el buen hacer del actor que se pone en la piel del velocista, en este caso, Evan Peters (Kick-Ass, American Horror Story), proyectando fácilmente su carisma al público. En conclusión, Mercurio es uno de los descubrimientos de la cinta a pesar de su aspecto, lo cual demuestra que lo importante es la personalidad y la interpretación que se les da a cada personaje. Difícil lo tiene Whedon para superar a este Mercurio, la verdad. Además, incluso se han cuidado detalles del personaje como el cameo de una pequeña Bruja Escarlata, o su parentesco con Magneto, que descubre de forma sutil y sorprendente al mismo tiempo.

Esto me lleva a hablar del gran plantel de personajes que tiene la película. A algunos ya los conocemos de otras entregas, ya que volvemos a tener entre los protagonistas al joven Hank McCoy y a Mística, interpretados de nuevo por Nicholas Hoult (Furia de titanes, Memorias de un zombie adolescente) y Jennifer Lawrence (Los Juegos del Hambre, El lado bueno de las cosas) respectivamente, ambos impresionantes en sus papeles. Es cierto que Mística tiene mucha más importancia en la trama que Bestia, ya que, en parte, Xavier se pasa gran parte de la historia luchando por su alma, por decirlo de algún modo, pero el bueno de Hank McCoy no se queda atrás, ya que actúa como el bastón anímico y esperanzador de Charles Xavier, un papel muy sacado de los cómics. Por cierto, no os preocupéis por ver a la Bestia en forma humana y bestial en los trailers, porque eso se explica, y tiene mucho que ver con el hecho de que Xavier vuelva a poder usar sus piernas.

La Bestia también se apunta a salvar el futuro


No son los únicos personajes que hemos visto de otras entregas y que también están en esta. Por ejemplo, en el futuro se recupera a Tormenta, al Hombre de Hielo, a Kitty Pryde, a Coloso y, por supuesto, a Charles Xavier y a Magneto, todos interpretados por los actores y actrices de las entregas originales. También hay otros como por ejemplo Kaos, interpretado de nuevo por Lucas Till (Stoker, X-Men: Primera generación) cuya aparición es prácticamente testimonial, casi como la aparición de un joven Sapo, mutante al que no veíamos desde "X-Men", y al que se cree muerto desde entonces. Si entramos en el terreno de nuevos personajes, lo cierto es que Singer lo ha sabido hacer muy bien, ya que no ha provocado el batiburrillo de cameos sin sentido del que pecaba en muchos casos "X-Men 3: La decisión final", consiguiendo dar a cada nueva incorporación su momento de gloria, aunque con ciertos matices.

Más arriba os hablaba de Destello, capaz de crear portales, pero en el futuro también nos encontramos con Mancha Solar, famoso joven hombre-x, y también podemos disfrutar de Bishop, que en los cómics tiene bastante que ver con viajes en el tiempo y futuros alternativos. Es más, en la serie de animación de X-Men de los 90, en la saga basada en "Días del futuro pasado", era Bishop quien sustituía a Kitty Pryde en su misión de impedir el asesinato del senador Kelly. ¡Ah! Y uno de los X-Men más clásicos, Sendero de Guerra, en los cómics uno de los fundadores de la segunda génesis de la Patrulla-X. En la trama del pasado es más difícil encontrar a nuevos mutantes (tranquilos, se explica muy bien lo que ocurrió con los de "X-Men: Primera generación", como Banshee o Azazel) aparte de Mercurio, y un par más, pero sin duda el nuevo personaje que se lleva la palma es el Bolivar Trask interpretado por el siempre soberbio Peter Dinklage (Un funeral de muerte, Juego de Tronos).

Bolivar Trask, dispuesto a cualquier cosa para salvar al homo sapiens


El Bolivar Trask que se nos presenta en esta película no es tan extremo como William Stryker en cuanto a asuntos mutantes. Es un hombre realmente preocupado porque los mutantes, el homo superior, extinga a la humanidad, es decir, al homo sapiens. Para ello no dudará en investigar y experimentar con los mutantes para lograr dar con el arma definitiva que pueda defender a las personas normales y corrientes de sus poderes. A su lado encontramos en la película nada más y nada menos que a William Stryker, tercera aparición del personaje en la saga, en esta ocasión con el rostro de Josh Helman (Jack Reacher), y eso sin contar con que ya conocimos a su padre en "X-Men: Primera generación". Un William Stryker muy bien representado, pero todavía algo lejos del Stryker que le pondría el adamantium a Lobezno, aunque no debería ser así si tenemos en cuenta las fechas.

Hay que admitir que Singer lo ha sabido hacer muy bien. Todas las piezas de la película encajan perfectamente, lo contrario de lo que sucedía, por ejemplo, en "X-Men". En esta "X-Men: Días del futuro pasado", todo personaje tiene su momento, todas las tramas van enlazadas con esmero, cada historia tiene su importancia en el computo genial, la lógica y coherencia del guión prevalecen durante prácticamente todo el metraje, y así hasta llegar a un final de sobresaliente, en realidad, tres finales: un final en el futuro, otro en el pasado que abre muchas posibilidades y la escena tras los créditos que nos invita a babear mientras pensamos en lo que se nos viene encima con "X-Men: Apocalipsis", pensada para su estreno en 2016. Y, además, Singer ha contado con metraje suficiente como para narrar todo lo que quería sin que le falte nada, a pesar de que varias escenas han sido cortadas, preparadas para el estreno del filme en DVD y Blu-Ray.

Llegados a este punto, debéis pensar que estamos ante el mejor filme de la saga mutante de la Fox. Y casi, por muy poco. Recordad que dije mucho más arriba que "X-Men 2" me parecía mejor por muy, muy poco. Sin entrar en comparaciones, pasaré a enumerar los diferentes defectos que he encontrado a este nueva aventura de los X-Men dirigida por Singer, y lo primero diría que es lo más grave, y es el hecho de no arreglar los distintos fallos de continuidad que tiene la saga desde "X-Men: Primera generación". Singer ni se molesta siquiera en intentarlo, es más, pasa de ellos o directamente no los explica; no, no esperéis saber la razón de que Charles Xavier, tras morir en "X-Men 3: La decisión final", esté vivo y con su cuerpo de siempre. Si a eso le sumamos que faltan explicaciones a cuestiones primordiales del guión (¿desde cuándo Kitty Pryde tiene ese poder de enviar la mente de la gente a su yo pasado? ¿Por qué no lo han usado mucho antes de estar contra las cuerdas?), e incluso el hecho de que Singer se permite el lujo de añadir más fallos de continuidad (¿dónde está Dientes de Sable cuando ya se nos explicó que por aquella época estaba todo el día con Lobezno?), tenemos aspectos que chirrían.

Bishop, en los cómics, experto en viajes en el tiempo


Vale, al final, todo se arregla, y de qué manera. Cuando el filme termina ya no vemos con los mismos ojos la trilogía original, incluyendo "X-Men Orígenes: Lobezno", pero no voy a contar nada al respecto para no estropear ninguna sorpresa, tampoco las que tengan que ver con cameos inesperados y realmente emotivos. Singer no arregla ningún fallo de continuidad, pasa de ellos, pero hace "algo" que no puedo contar que lo soluciona todo al mismo tiempo, aunque a mi parecer, de forma algo tosca y burda. Eso sí, hay fallos de continuidad que realmente no se pueden contabilizar como tal, como por ejemplo, ¿recordáis que ya tuvimos un Bolivar Trask en "X-Men 3: La decisión final"? Sí, interpretado por el actor y director afromericano Bill Duke (Depredador, Herida abierta). Si tenemos en cuenta las fechas de ambos personajes, no es raro pensar que tengan algún tipo de parentesco lejano. Eso sí, ¿por qué da la impresión en "X-Men" de que los mutantes son algo nuevo, y que Estados Unidos acaba de descubrir que debe protegerse de ellos, y en cambio el programa Centinelas y todo el asunto del asesinato que empuja el odio contra los mutantes suceden en los 70? Raro, ¿verdad?

Aunque, lo que verdaderamente afecta al filme son unas cuantas bajadas de ritmo bastante brutales acompañadas por el error de Singer de redundar con un par de temas una, y otra, y otra vez, comiéndose tiempo de la historia que podría haber usado para aprovechar mejor a los Centinelas del pasado, y a Bolivar Trask con ellos, que no tienen todo el tiempo que merecen para lucirse. Además, el filme, a pesar de que pueda parecer mentira llegados a este punto, adolece de falta de acción, algo que le pasa siempre mucho a Singer en sus películas comiqueras, por no hablar de que se echa muy en falta un clímax a lo grande. Sí, la batalla final en el futuro es impresionante pero, la del pasado, sabe a poco. Le falta un enfrentamiento final como el de "Los Vengadores", "Capitán América: El Soldado de Invierno", "Spider-Man 3", "Iron Man 3", "El increíble Hulk", "Thor: El mundo oscuro", "X-Men 3: La decisión final", etc, etc.

Hermanos mutantes


Si todos estos pequeños defectos, bastante nimios si tenemos en cuenta el computo final del filme, hubieran sido bien pulidos, no sólo estaríamos ante la mejor película de los X-Men hecha por el momento, sino que nos hallaríamos frente a una producción capaz de rivalizar, e incluso superar, a joyitas como "Los Vengadores", "El Caballero Oscuro", "Capitán América: El Soldado de Invierno", entre otras. Aun así, para mí entra en la lista de las diez mejores películas de Marvel, sin ninguna duda y, probablemente, no me costaría trabajo meterla en una lista de las diez mejores películas comiqueras. Tiene de todo; desde un impresionante plantel de actores, a unos efectos especiales de sobresaliente, pasando por cameos, referencias comiqueras, un gran guión, conexión entre todas las piezas del puzzle, grandes personajes, escenas que se graban a fuego en el cerebro, etc, etc. No hay ninguna duda de que los mutantes continúan aprobando con nota en los cines. Imprescindible.


Nota: 9/10


miércoles, 18 de junio de 2014

Novedades cinematográficas: La purga anárquica, el resurgir de Kingpin, despedazando a las tortugas y mucho más

¡Muy buenas! Como os prometí la semana pasada, esta vez la sección llega más o menos cuando debe llegar, aunque sigo intentando que vuelva a los lunes como originalmente estaba pensada. De un modo u otro, aquí tenéis ya el resumen de las noticias más interesantes sobre cine que ha dado la semana que acabamos de dejar atrás, una semana bastante movidita todo sea dicho en cuestión de trailers, nuevos pósters, rumores y algún que otro bombazo. Parece que vamos cogiendo fuerza para la llegada de alguna que otra noticia verdaderamente enorme, pero mientras tanto, pongámonos manos a la obra con todas las que os traigo hoy, que no son precisamente pocas.

Si empezamos con trailers, nada mejor que irnos a por el primer avance largo y en español de una de las comedias más esperadas, no sólo del año, sino de los últimos tiempos, y eso quiero decir que estoy hablando de "Dos tontos todavía más tontos", la secuela de "Dos tontos muy tontos", el famoso filme protagonizado por Jim Carrey (La Máscara, Kick-Ass 2) y Jeff Daniels (La pesadilla, Looper), una de las mejores obras de los hermanos Farrelly (Algo pasa con Mary, Amor ciego); dejando a un lado el horrible doblaje que tiene el trailer, y que espero que cambien para el resultado final de la película en nuestro país, parece que el filme pinta bastante bien. Y hablando de secuelas, también nos ha llegado el trailer final en español de esa gamberrada de Robert Rodríguez (Abierto hasta el amanecer, Spy Kids) conocida como "Machete Kills", secuela de la divertida "Machete"; recordemos que esta segunda parte nos llegará directamente en formato DVD y Blu-Ray, nada de cine debido a sus discretos resultados en la taquilla USA, pero aun así, habrá que verla para mandar de vacaciones durante un buen rato a nuestras neuronas y pasarlo como gamberros. Y un poquito de terror con "Harbinger Down", filme donde se homenajea el clásico del género, "La cosa", dirigida por el grandioso John Carpenter (Están vivos, Vampiros), aunque pasando de una estación en plena zona nevada a un barco en alta mar. No abandonamos el terror, y nos vamos a por el trailer largo en español de "Anarchy: La noche de las bestias", la secuela de "The Purge: La noche de las bestias"; como veis, un título en español bastante extraño, ¿no habría sido mejor dejarle el de "The Purge: Anarchy"? Aun así, la película tiene una pinta espectacular, y parece que nos dará mucho más que la anterior en cuestión de violencia. El toque de acción lo pone el trailer en español de "Tokarev" o "Rage" como se ha llamado en algunas partes, el nuevo thriller protagonizado por el bueno de Nicolas Cage (Con-Air, Señales del futuro) que tiene una pinta interesante, sobre todo para los que somos sus fans. Mucha mejor pinta tiene el nuevo trailer de "Sin City: A dame to kill for", que nos muestra mucho más de lo que habíamos visto hasta el momento, y sigue pintando genial. Terminamos la ronda de trailers con el de "Los Boxtrolls", en español, un filme de animación en stop-motion que promete bastante. En cuanto a estrenos, en USA entran directamente en los dos primeros puestos de la taquilla dos secuelas, "Infiltrados en la universidad", segunda parte de la divertidísima "Infiltrados en clase"; y "Cómo entrenar a tu dragón 2", segunda parte de la sobresaliente cinta de animación conocida como "Cómo entrenar a tu dragón". En España el estreno más importante ha sido "Tarzán", el nuevo filme sobre el famoso personaje, en esta ocasión, en animación digital. No os distraigo más, y os dejo con las novedades cinematográficas de la semana. Pasad y disfrutad.

-Si tenemos trailer en español de "Anarchy: La noche de las bestias" eso significa que es hora de un nuevo póster de la película y, aunque no os lo traigo en español, ahí lo tenéis, para ir calmando las ganas de violencia y limpieza a la americana antes del esperado estreno.

Menudas juergas se montan en los USA


-Como os decía hace un par de semanas, el reparto de "Daredevil", la serie protagonizada por el famoso personaje de Marvel que constará de trece episodios para Netflix, completa, poco a poco, su reparto. Si por entonces nos enteramos de que ya teníamos Matt Murdock, esta semana se ha confirmado el actor que interpretará a su peor enemigo, es decir, a Wilson Fisk, Kingpin. Y será, ni más ni menos, que Vincent D´Onofrio (Men In Black, Sinister) actor al que muchos recuerdan sobre todo por su perturbador papel en "La chaqueta metálica" de Stanley Kubrick (El resplandor, Eyes Wide Shut). Un actorazo como la copa de un pino es lo que tenemos para hacer del enemigo número uno de Daredevil, que en los cómics le ha hecho la vida tan imposible que en más de una ocasión ha estado a punto de destruirle por completo. Esta serie cada vez tiene mejor pinta.

-No abandonamos las adaptaciones comiqueras, y volvemos a los pósters, porque "Tortugas Ninja" se mueve con cinco nuevos carteles artísticos sobre sus personajes principales, es decir, centrados en las cuatro tortugas y en Shredder, su mortal enemigo, líder del clan del Pie. Aquí os dicho el póster sobre al que también conocemos en España como el Despedazador, que si tiene este aspecto en el filme, va a resultar realmente brutal.

Alguien quiere sopa de tortuga


-Y más pósters de futuros estrenos y, en este caso particular, también de un filme comiquero. Ahora os traigo el nuevo póster en español, y diría que definitivo para nuestro país, de "Hércules", el nuevo trabajo de Brett Ratner (Hora punta, El Dragón Rojo) con Dwayne Johnson (Pisando fuerte, Los otros dos) como protagonista en la piel del famoso semidios Hércules.

Aprenderemos bien su nombre


-¿Podría estar en peligro el puesto de Bryan Singer(X-Men, X-Men 2) como director de "X-Men: Apocalipsis", la siguiente secuela de la franquicia mutante de la Fox? Pues parece ser que sí, porque tras el escándalo sexual en el que se ha visto envuelto y en el que se incluye a un menor de por medio, la Fox parece que lo quiere fuera de la silla de director debido a la repercusiones que se puedan tomar y, sobre todo, al qué dirán. Sin embargo, no descartan del todo al director, que seguiría ligado al filme en calidad de productor. ¿Cómo terminará la cosa?

-"Insidious 3" ya comienza a sumar nombres a su reparto. El primero de ellos, ya oficial, ha sido el de la joven Stefanie Scott, chica Disney que ahora se apunta al terror. Recordemos que el filme tiene como día de estreno el 3 de abril del 2015, y que el director es Leigh Whannell (Saw, Insidious), guionista y actor en buena parte de trabajos de James Wan (Saw, Sentencia de muerte) del que es gran amigo.

-Karyn Kusama (Aeon Flux, Jennifer´s Body) a la que teníamos muy perdido el rastro, ya tiene nuevo proyecto y, como no podía ser de otra manera, está ligado al fantástico. "The Invitation" será su nueva película, que nos contará la historia de un hombre que cree que su ex-mujer ha sido poseída por una siniestra entidad justo la noche en la que celebra una cena donde sus invitados lo pasarán muy mal. Thriller de terror parece que tenemos.

-Más pósters, el primero en español de "Sabotage", el nuevo filme de acción de Arnold Schwarzenegger (Terminator, Depredador), acompañado de actores tales como Sam Worthington (Terminator Salvation, Furia de titanes), Terrence Howard (Crash, Iron Man), y Josh Holloway (Perdidos, Misión imposible 4) entre otros. Una película que, al fin, llegará a nuestro país, y además directa a los cines.

Reunión de tipos duros para cenar


-¡Que no paren los carteles! Y otro más de "Transformers: La era de la extinción", y ya he perdido la cuenta. En este caso es uno bastante molón, donde vemos a los principales protagonistas de la película: Mark Wahlberg (Max Payne, Ted), Optimus Prime el líder de los autobots, y Grimlock, líder de los dinobots. Ya falta menos para el estreno, tranquilos.

Dinosaurios, robots y Wahlberg, ¡aquí hay tema!


-¿Podría la serie "The Walking Dead" llegar hasta las doce temporadas? Eso ha comentado uno de los productores de la serie televisiva esta misma semana. Concretamente ha confirmado que tienen planes hasta para las temporadas once y doce y, si tenemos en cuenta que los cómics ya hace tiempo que llegaron a ese número, no es fácil adivinar que vamos a tener zombis para un buen rato en la pequeña pantalla. Por mí siempre son bienvenidos.

-Atentos, porque el rumor de la semana sitúa a Sonic, el famoso erizo azul de la saga de videojuegos, como protagonista de una película que mezclará animación e imágenes reales. Suena a rumor, pero, ¿y si fuera verdad? Recordemos que Sonic alcanzó hace años tanta fama que incluso tuvo una serie de dibujos animados que, la verdad, estaba bastante bien. Tuvo otra hace menos, e incluso un filme de animación, pero juraría que en ambos casos no llegaron a España. ¿Será este el resurgir del erizo azul de Sega?

-¿Está muerta la saga de "La Matanza de Texas"? Eso parece, al menos por ahora. La última entrega que tuvimos fue "La Matanza de Texas 3D" y, aunque fue un éxito en USA, hasta el tal punto de que su secuela se anunció a a la semana de su estreno, nada más se ha oído sobre ella. Y no es de extrañar, porque esta semana se ha confirmado que, por el momento, está totalmente parada. Y "La Matanza de Texas 3D" sigue sin llegar a nuestro país. Malas, muy malas noticias.

-Lo que sí es una buena noticia es la aparición de las primeras imágenes oficiales de "Jurassic World", nueva entrega de la franquicia esta vez protagonizada por Chris Pratt (Wanted: Se busca, Guardianes de la Galaxia) y Bryce Dallas Howard (La joven del agua, Spider-Man 3), precisamente los dos actores que vemos en la imagen que os traigo. Recordemos que el filme se estrena el año que viene, así que aún le queda, pero, ¡qué ganas de ver ya un trailer!

"¿Que los dinosaurios se están comiendo a la gente? Venga, hombre"


-Y atentos a uno de los bombazos de la semana, porque DC-Warner ha hecho oficial su calendario de estrenos de filmes comiqueros y, ¡menuda lista! Para 2016 tenemos nada más y nada menos que tres películas: "Batman v Superman", "Shazam" y "Sandman". Para 2017 otras tres: "La Liga de la Justicia", "Wonder Woman" y "Flash & Green Lantern". Y, para 2018, por ahora, sólo una: "El Hombre de Acero 2". Es evidente que se tendrán que dar más detalles de todas en las próximas semanas, pero lo que más sorprende es la cantidad de estrenos que se preparan y de los que apenas tenemos noticias, además de proyectos como "El Hombre de Acero 2", que viene a confirmar de una vez por todas que "Batman v Superman" nunca ha sido una secuela de "El Hombre de Acero", y sí una especie de prólogo a "La Liga de la Justicia", y lo curioso que resulta ver ahí un filme protagonizado entre Flash y Green Lantern cuando, del primero, veremos su serie de televisión a finales de este año. Ahora sólo queda esperar a que nos cuenten más cositas sobre todos estos estrenos.

-Al fin parece que se confirma que se está trabajando en serio en "Pacific Rim 2", secuela de una de las grandes películas del año pasado. Ha sido precisamente Guillermo del Toro (Mimic, Pacific Rim) quien ha confirmado esta semana que ya se ha puesto manos a la obra con el guión junto a Zak Penn (X-Men 3: La decisión final), nuevo guionista. Esperemos que de verdad pronto le den luz verde a este proyecto al que le tengo muchas, muchas ganas.

-Volvemos a los filmes de DC-Warner con otro bombazo, porque tras muchos rumores, desmentidos y posibilidades, al fin tenemos Aquaman fílmico que saldrá en "La Liga de la Justicia" interpretado por jason Momoa (Juego de Tronos, Una bala en la cabeza), actor que siempre ha estado en las quinielas para ponerse en la piel de este personaje. Ya tenemos otro miembro más de la Liga, y mola, ¿cuál será el siguiente en confirmarse?

-¡Otro póster más! ¿De qué película esta vez? De "Open Windows". Si hemos tenido un póster protagonizado por la chica en apuros del filme, otro protagonizado por el villano y otro oficial de la película, ¿cuál faltaba? El protagonizado por el héroe de esta historia de suspense, interpretado por Elijah Wood (Sin City, El Hobbit: Un viaje inesperado), y aquí lo tenéis. 

Elijah Wood descargando el Hobbit


-Vamos acabando con más adaptaciones comiqueras, esta vez de Marvel Studios, porque agosto está muy cerca, y eso significa que falta muy, muy poco para disfrutar de "Guardianes de la Galaxia", la nueva película de la Fase 2 de Marvel Studios y la última que falta antes de la llegada de "Los Vengadores: La era de Ultrón". Pues bien, esta semana han aparecido varios carteles, cada uno de ellos protagonizado por un guardián de la galaxia, y aquí os traigo el más cachondo, en el que vemos a Groot y a Mapache Cohete haciendo un equipo que, seguramente, será la estrella del filme. ¡Ya falta muy poco para el estreno!

¡Equipo galáctico!


¡Y esto se acaba! Ha sido una semana bastante llena de todo, como veis. Crucemos los dedos para continuar con esta racha, y que si cambia, sea para mejor, mucho mejor. De un modo u otro, nos vemos dentro de siete días. Pasad una estupenda semana, y sed felices. ¡Gracias por visitar esta humilde cueva!