sábado, 31 de diciembre de 2022

Sospechosos Habituales: Drácula de Bram Stoker

 


Ficha Técnica

Título original: Bram Stoker´s Dracula
Director: Francis Ford Coppola
Intérpretes: Gary Oldman, Winona Ryder, Anthony Hopkins, Keanu Reeves, Richard E. Grant, Cary Elwes, Sadie Frost, Tom Waits, Billy Campbell, Monica Bellucci, Michaela Bercu, Florina Kendrick, Jay Robinson, Laurie Franks.
Guion: James V. Hart
Música: Wojciech Kilar
Género: Terror
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 130 minutos
Año: 1992


Sinopsis:
El mito del vampiro ha existido desde siempre, a veces cambiante, según la cultura que lo trate, y en ocasiones aterradoramente familiar. Sin embargo, hay un nombre entre las criaturas de la noche que prevalece sobre el de todas las demás: Drácula. Pero ¿qué hay tras el rey de los vampiros? ¿Qué esconde la criatura de la noche más temida de todas? Su origen está envuelto en sombras, dolor y, aunque pueda parecer increíble, amor. Porque el conde Drácula, el vampiro de vampiros, nunca ha sido el monstruo que todos conocemos ahora. ¿Quién era al principio? ¿Qué inicio su maldición de sangre?


Sospechosos habituales:
El dios nórdico Odín, Padre de Todos, reúne a un equipo formado por el hechicero e investigador sobrenatural John Constantine, una versión de Loki, su propio hijo y Dios de las Mentiras, y Henry Johns, relacionado con Wonder Woman, para combatir al comisario James Gordon, quien cuenta con la ayuda nada más y nada menos que de la mismísima Cleopatra.

Curiosidades:
-Tenemos entre manos uno de esos repartos en los que no faltan los sospechosos habituales que han ido participando en diferentes películas con distintos papeles, e incluso en filmes muy relacionados con la temática del cómic de superhéroes. Ahí tenemos a Monica Bellucci (El pacto de los lobos, Irreversible), quien colaboró en "Matrix Reloaded" y "Matrix Revolutions", ambas producciones que beben mucho del mundo de las viñetas. En realidad, aunque su Cleopatra proviene del cómic, "Astérix y Cleopatra" no va exactamente de superhéroes, por más que los irreductibles galos posean las habilidades superpoderosas de la poción mágica.

-Keanu Reeves (Speed, Ultimátum a la Tierra) sigue los pasos de la anterior, aunque alejándose bastante en algunos momentos. Protagonista de la saga "Matrix", incluida su cuarta entrega, su John Wick, que atesora ya tres cintas mientras escribo estas líneas (y una a punto de ser estrenada), se aproxima mucho a los elementos de los justicieros vengativos al estilo Punisher. Además, ha prestado su voz al mismísimo Batman en la cinta de animación "DC Liga de supermascotas" y el John Constantine (que no podría considerarse exactamente un superhéroe) por el que está aquí volverá a protagonizar un proyecto cinematográfico a estrenar en 2024. Y todo eso sin olvidar la gran cantidad de cintas de cómics para las que el actor siempre ha estado considerado, entre ellas no pocas de Superman y Batman.

-Richard E. Grant (Dig, Jackie) se ha ido convirtiendo en un sospechoso habitual en los últimos tiempos. Si bien se ha seleccionado su llamado Classic Loki (Loki clásico) de la serie de televisión "Loki", protagonizada por el carismático y simpático Tom Hiddleston (Exhibition, La cumbre escarlata), también podría haber elegido a su sádico y frío doctor Rice de la magnífica "Logan", un personaje que en los primeros bocetos del guion era considerado como Mr. Siniestro, una de las mayores némesis de los X-Men.

-Cary Elwes (Saw, Shadows) también es un sospechoso habitual como doblador, interpretando, por ejemplo, a Aquaman en la cinta de animación "La Liga de la Justicia: La paradoja del tiempo" y a un personaje secundario en la ambiciosa "Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio", aunque ha entrado aquí por su personaje de la serie de televisión de Wonder Woman de 2011 que, al final, no consiguió pasar del episodio piloto. Entre otras anécdotas destaca el hecho de haber coincidido con algunos de sus compañeros sospechosos habituales en otras producciones, como, por ejemplo, con Winona Ryder (Poseídos, Cisne negro) en la tercera temporada de "Stranger Things". 

-A pesar de que pueda parecer lo contrario, el gran Anthony Hopkins (El silencio de los corderos, Westworld) no es muy sospechoso habitual, aunque haya interpretado tres veces a Odín, el dios de dioses, y haya tenido la oportunidad de participar en incontables películas basadas en cómics de superhéroes. Sin embargo, tendríamos que irnos a "La máscara del Zorro" para tener a Hopkins combatiendo el crimen con una máscara, antifaz en este caso, siendo el Zorro veterano cuyo lugar ocuparía el personaje de Antonio Banderas (Desperado, Uncharted) en la historia.

-El caso de Gary Oldman (El quinto elemento, La posesión de Mary) es bastante parecido al de Hopkins, aunque en su caso ni siquiera encontramos otro filme por el que considerarlo un sospechoso habitual más allá del magnífico comisario Gordon que nos ofrece en la trilogía de Batman de Christopher Nolan (Memento, Tenet). Como anécdota queda el hecho de que Hopkins y él coincidan, por ejemplo, en "Hannibal", donde tampoco es que el personaje de Oldman acabe demasiado bien al enfrentarse al de Hopkins.

-No hubiera importado que a Drácula no lo hubiera interpretado un (casi) sospechoso habitual como Oldman, pues en sí mismo es un personaje que ha ido más allá de la literatura y del cine, llegando a presentarse como un auténtico supervillano de Marvel en su propia serie de cómics en los 70, la mítica "La tumba de Drácula", donde se veía las caras con personajes como Estela Plateada y el mismísimo Spiderman. ¡Incluso en esa colección nació Blade!


-Gary Oldman como el comisario James Gordon en "El Caballero Oscuro".



-Gary Oldman como el conde Drácula en "Drácula de Bram Stoker".



-Anthony Hopkins como Odín en "Thor".



-Anthony Hopkins como el profesor Abraham Van Helsing en "Drácula de Bram Stoker".



-Keanu Reeves como John Constantine en "Constantine".



-Keanu Reeves como Jonathan Harker en "Drácula de Bram Stoker".



-Richard E. Grant como el Loki clásico en "Loki".



-Richard E. Grant como el doctor Jack Seward en "Drácula de Bram Stoker".



-Cary Elwes como Henry Johns en "Wonder Woman".



-Cary Elwes como lord Arthur Holmwood en "Drácula de Bram Stoker".



-Monica Bellucci como Cleopatra en "Astérix y Obélix: Misión Cleopatra".



-Monica Bellucci como la novia de Drácula en "Drácula de Bram Stoker".



Próximamente tendremos más sospechosos habituales.


Reseñas cinematográficas: Devil Inside

 


Ficha Técnica

Título original: The Devil Inside
Director: William Brent Bell
Intérpretes: Fernanda Andrade, Simon Quarterman, Evan Helmuth, Ionut Grama, Suzan Crowley, Bonnie Morgan, Brian Johnson, Preston James Hillier, D. T. Carney.
Guion: William Brent Bell, Matthew Peterman
Música: Brett Detar, Ben Romans
Género: Terror
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 83 minutos
Año: 2012


Sinopsis:
Isabella es una joven con una espina clavada, y esa es nada más y nada menos que su madre, la cual asesinó a tres personas sin explicación aparente. Todo indica que una enfermedad mental se hizo con ella, o eso parece, pues Isabella comienza a averiguar más sobre lo ocurrido hasta descubrir que su madre se encontraba en el centro de un exorcismo justo cuando cometió los asesinatos, es decir, estaba poseída por espíritu maligno o un demonio. Preparada para llegar hasta el fondo de la verdad tras los asesinatos cometidos por su madre, Isabella comenzará a ahondar en el mundo de las posesiones y los exorcistas, hallando en el proceso un infierno con el que nunca esperaba dar.


Reseña:
Hoy vuelvo a dar caña, y me sabe hasta un poco mal, porque el director de la cinta que hoy os traigo, William Brent Bell (The Boy, La huérfana: Primer asesinato), es un artesano del terror cinematográfico bastante eficiente, quedándole bastante poco para destacar junto a genios como James Wan (Saw, Insidious) y Mike Flanagan (El juego de Gerald, Doctor Sueño), como si aún estuviera un peldaño por debajo, pese a sus más que correctos trabajos en el género. Sin embargo, debo recordar que pese a haber dado últimamente peores notas que la que le voy a poner a "Devil Inside", el filme que os traigo hoy, normalmente suelo ser bastante comedido en mis comentarios. Aun así, de cuando en cuando viene bien soltarse la melena, ¿verdad? Y más cuando uno esperaba bastante más de una película que lo tiene todo para dar muy mal rollo y, al final, termina siendo un pastiche aburrido y sin rumbo con un tramo final soso a más no poder. Pero antes de ponernos a zurrar a "Devil Inside", hagamos un poco de memoria sobre su origen, porque nos encontramos ante un falso documental (mockumentary) con exorcismos y posesiones de por medio, lo cual debería ser bastante bueno, al menos, en principio.

Hablemos de "El exorcista". Y es que, se podría decir que el filme sobre la niña de vomito verde y cabeza giratoria, a pesar de no ser el primero sobre exorcismos y demonios dentro de personas normales y corrientes, sí se podría decir que fue el primero que convirtió este tipo de películas en todo un subgénero. Para explicarme mejor, es como si cogemos "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero (Los Crazies, La mitad oscura) y pensamos que fue la precursora del zombi moderno, la que convirtió los filmes de muertos vivientes en un subgénero cuando antes sólo eran producciones de terror con zombis de por medio y, además, casi siempre devueltos a la vida gracias al vudú. A partir de "El exorcista", y sin contar con sus irregulares secuelas (una segunda parte terrible, una tercera bastante notable y una misma precuela dirigida de dos maneras diferentes pero, ambas, dando lugar a filmes bastante flojos), las producciones sobre exorcismos se han multiplicado hasta el punto de que, aunque es verdad que en los 90 sufrieron un pequeño tropiezo, también es verdad que estamos ante un subgénero que siempre está en la cima, un subgénero capaz de aterrorizar hasta al más pintado si se usa bien, porque tenemos que reconocer que, mal utilizado, tenemos un subgénero que, como el de zombis, se presta bastante a la parodia. Aunque también a los filmes de bajo presupuesto, como las películas de muertos vivientes, sí.

Nunca hay un buen exorcismo

Eso lo hace un subgénero perfecto para mezclarlo con otro tipo de películas que también se han convertido en un subgénero propio en los últimos años. Hablo de los falsos documentales o mockumentaries, los filmes de metraje encontrado o found footage, o lo que es lo mismo, el cine subjetivo. Podríamos decir que, de igual forma que todo comenzó con "El exorcista", todo empezó con "El proyecto de la bruja de Blair" a pesar de que ya antes habíamos tenido algunos falsos documentales, siendo el más conocido de todos ellos la brutal "Holocausto caníbal" donde la realidad era llevada al extremo, llegando incluso a matarse animales para darle más veracidad a la película, una salvajada que, curiosamente, no le da más calidad a un filme que poco tiene que ofrecer más allá del morbo que siempre ha suscitado. Perdonad, que me voy por las ramas. Hablábamos de "El proyecto de la bruja de Blair", ¿verdad? Ese filme hecho con cuatro duros (casi de forma literal) y que causó sensación por todo el planeta. Fue esa película la que hizo explotar el fenómeno del mockumentary que poco de moda tiene ya, pues el estreno de la famosa bruja tuvo lugar en 1999 y todavía hoy siguen saliendo falsos documentales y filmes de metraje encontrado hasta de debajo de las piedras. Sin embargo, es cierto que las últimas producciones de este tipo están centradas en el mercado de las películas de bajo presupuesto y directas el mercado domestico y al de Internet. Pocas pasan ya por los cines, aunque las suficientes como para tener nuestra buena ración anual de mockumentaries en la pantalla grande.

Es lógico, ya que estamos ante un formato que predispone a realizar películas de terror con unas características muy definidas y por muy bajo coste, es decir, perfectas para quienes no tienen detrás a grandes productoras ni a enormes estudios para sus primeros trabajos cinematográficos. Además, a estas alturas, es difícil hacer un mockumentary original y que sorprenda, y casi todos siguen las mismas líneas y caminos; una primera media hora bastante calmada, subidas de tensión en la siguiente y unos últimos minutos de infarto. Siempre, o al menos casi siempre, estamos hablando de esta estructura en los falsos documentales, con pocas variaciones, y casi siempre tienen que ver con el clímax final y, por supuesto, con la trama principal. No es lo mismo "Paranormal Activity" que "V/H/S" por ejemplo, ni "Así en la Tierra como en el Infierno" es lo mismo que "Rec", así que cada vez más los cineastas deben usar su imaginación para ofrecernos diferentes formulas que funcionen con el mismo tipo de producto. O si no, al menos, contar la misma historia de manera distinta, que eso también da muy buenos resultados, sobre todo si se hace bien, claro.

Si hay exorcismo, hay cura

Entonces, recapitulemos. Por un lado, tenemos las películas de exorcismos, y por otro, los falsos documentales. ¿Qué pasa si los unimos? "Devil Inside", por supuesto, un gran ejemplo de cómo no hacer un mockumentary a partir de una buena idea. Sin embargo, y antes de adentrarnos en los muchos fallos y pocos aciertos de esta película, debo recordar que no es la primera vez que los filmes de exorcismos y los falsos documentales se unen en una misma producción. Podría hablaros de las docenas de filmes que han ido surgiendo los últimos años, muchos bastante potables, como la notable "The possession of Michael King", el ejemplo perfecto de mockumentary de bajo presupuesto que funciona de principio a fin. Sin embargo, si nos acercamos a algún mockumentary de exorcismos estrenado en cines y que carga con bastante éxito (sobre todo de taquilla) toca mencionar "El último exorcismo", la cual, sin ser ninguna maravilla, aporta detalles bastante novedosos a este tipo de películas, como la figura del exorcista estafador que se enfrenta a un caso real. Pasaremos de puntillas sobre su secuela rodada de manera convencional, no por esto, sino por su baja calidad. ¡Qué manía con hacer secuelas flojas de películas buenas!

Habiendo dejado claro que "Devil Inside", más que algo nuevo debería centrarse en contar lo mismo pero de forma diferente, vamos allá con lo que es la película, la cual no está llena de despropósitos ni de fallos, no, sino que, simplemente, resulta aburrida en su conjunto, a pesar de ciertos detalles positivos que posee. Debo confesar que no vi "Devil Inside" en el cine, y eso que soy muy, muy, muy fan de los falsos documentales y los filmes de metraje encontrado, pero sus tráilers no me llamaban demasiado. No sabría explicarlo del todo incluso después de haberla visto cómodamente en casa, pero a pesar de lo que me gustan las películas de exorcismos y el cine subjetivo, ni por esas logró "Devil Inside" arrastrarme al cine. Y menos mal. Aunque, claro, si tenemos en cuenta que sólo los subgéneros que encontramos en la cinta me llamaban la atención de los avances, tampoco resulta tan extraño.

Una investigación con más de un secreto

La trama es bastante sencilla. La protagonista es Isabella, una joven cuya madre asesinó a varias personas de forma brutal cuando ella era una niña. Lo que en principio parece un simple caso de una enfermedad mental, se descubre como algo más, ya que la madre de Isabella, internada en la historia en un centro psiquiátrico, en realidad estaba siendo exorcizada pues se encontraba poseída por un demonio. Ya crecidita, Isabella decide indagar para descubrir la verdad alrededor de su madre y lo ocurrido, lo que la llevará a un mundo de exorcistas, demonios, espíritus malignos y pesadillas muy, muy reales. Durante su viaje junto a otros sacerdotes lo grabará todo para conseguir pruebas de que los demonios existen y no sólo están entre nosotros, sino que además nos poseen cuando hallan alguna debilidad que lo permita.

Como veis, una trama sencilla, directa, sin muchas vueltas y que no fuerza que el filme sea un falso documental. Al fin y al cabo, tenemos a varias personas realizando un documental para averiguar qué ocurrió de verdad con la madre de Isabella, al mismo tiempo que tratan de conseguir pruebas que respalden sus creencias en los demonios y la veracidad de los exorcismos. No dudarán en exorcizar una vez más a la madre de la protagonista, por cierto, lo que ocasionará estragos entre los realizadores del documental que llevarán al clímax final que, siendo un falso documental, debería ser lo mejor de la película. Pero ni por esas; "Devil Inside" falla incluso en eso, en dar lo mejor de sí misma cuando más falta le hace. En ese aspecto me ha recordado a otra de las últimas decepciones en falsos documentales y películas de metraje encontrado, la floja "El heredero del diablo", que os aseguro que tengo en mi lista de filmes a reseñar en esta revista, otra a la que le daré caña, aunque tiene más aciertos que "Devil Inside", a pesar de que eso no sea decir mucho.

El mal se esconde dentro

"Devil Inside" es una película demasiado normal, extremadamente convencional. Si hay cintas de terror que podríamos describir como una montaña rusa de sensaciones, "Devil Inside" vendría a ser como un paseo por el parque en un día nublado, triste y sin ninguna gracia. Sí, de vez en cuando nos encontramos a unos patos a los que darles pan, o a un par de ancianos que se detienen a nuestro lado para charlar con nosotros y contarnos batallitas, pero más allá de esos momentos, no tiene nada más. Efectos especiales, ritmo, desarrollo de la historia, personajes, maquillaje de los poseídos... Todo flojo, aunque la palabra que mejor define el conjunto del filme es aburrido, anodino, monótono hasta decir basta. Repito, cuando un falso documental no tiene un final donde explote toda la tensión acumulada por el metraje anterior, no sólo es malo, sino bastante malo. Especialmente cuando antes de ese clímax no hemos tenido nada realmente a destacar.

A su favor la película tiene que no dura ni hora y media, lo cual hace su visionado bastante corto y soportable a pesar de lo sosa que es. Su duración, precisamente, es el mejor ejemplo de que sus responsables no han sabido sacarle todo el jugo que tiene una historia que podría haber dado para mucho, mucho más. Lo curioso es que su director, William Brent Bell, tiene dos películas más de terror en su filmografía, y ambas bastante efectivas, pero parece que con esta pinchó, al menos en crítica, porque en taquilla triunfó por todo lo alto, sobre todo en Estados Unidos, hasta el punto de que ya se prepara una segunda parte. Hay un par de momentos hacia el final (el suicidio de cierto personaje) bastante conseguidos, contiene escenas bastante tensas, la trama es bastante interesante a pesar de no estar bien aprovechada y el título invita a ver la película.

El poder de Cristo obliga

Poco más es lo que encontraréis en "Devil Inside". Sosa, aburrida, con mucha falta de chicha... Repito, soy gran fan de los falsos documentales y las películas de metraje encontrado hasta el punto de que he disfrutado con producciones de bastante baja calidad, pero no he sido capaz de terminar "Devil Inside" y pensar que me había gustado lo que he visto. Se pueden rescatar algunos detalles, sin embargo, la lista de defectos es muy superior a la de aciertos, y no es que estos sean nada del otro mundo, como habéis podido leer. En definitiva, no puedo recomendar "Devil Inside" a no ser que seáis muy fans de las películas de exorcismos y los falsos documentales, y os falte verla. Si es así, espero que la disfrutéis más que yo.


Nota: 3,5/10


Reseñas cinematográficas: 5 brujas

 

Ficha Técnica

Título original: 5ive Girls
Director: Warren P. Sonoda
Intérpretes: Ron Perlman, Barbara Mamabolo, Krysta Carter, Richard Alan Campbell, James Kidnie, Amy Ciupak Lalonde, Jordan Madley, Jennifer Miller, Terra Vnesa, Tasha Quintas.
Guion: Warren P. Sonoda
Música: Craig McConnell
Género: Terror
Nacionalidad: Canadá 
Duración: 90 minutos
Año: 2006


Sinopsis:
Cinco chicas problemáticas son trasladadas a un internado católico donde el padre Drake pretende reconducir su forma de ser. Sin embargo, ninguna de ellas es consciente de que en el pasado el lugar se vio acosado por una entidad demoníaca que sólo está esperando a ser despertada para atacar de nuevo. Las cinco deberán unirse para enfrentarse al malvado demonio, y para ello usarán las habilidades especiales que irán descubriendo que poseen.


Reseña:
Hoy no voy a hablaros de superhéroes, ni tampoco de cine de terror de primer nivel, de ese con grandes presupuestos que llega a los cines para destrozar la taquilla. Tampoco vamos a comentar una película de estas de bajo presupuesto que con un fin de semana en la pantalla grande ya han amortizado lo que han costado, al estilo de "Sinister", "Insidious" o "The Purge: La noche de las bestias". Tampoco hablaremos de la famosa serie Z, o películas casposas, ni del terror de los 80. No, hoy echamos una mirada rápida a la famosa serie B, sobre todo a esa que conecta con los exploit de famosas películas de terror que sí que tienen mucha, mucha fama.

En este caso, no vamos a hablar tampoco del cine de explotación en general, ya que acabaría convirtiendo esto no en una reseña, sino en un artículo al que, de alguna forma, le faltaría espacio. Y, al fin y al cabo, esto no deja de ser la crítica de una película, una crítica, además, que va al grano, sin perderse en paja inútil. Así que os hablaré un poco de lo que son los exploit de otras películas con un ejemplo muy claro: "Piraña". Recordáis "Piraña", ¿verdad? Ese filme de Joe Dante (Gremlins, Pequeños Guerreros) que ya es una película de culto, y que salió a partir del éxito de "Tiburón" de Steven Spielberg (Minority Report, La guerra de los mundos), como un buen montón de productos donde animales marinos se merendaban a personas más o menos inocentes en playas, ríos, lagos y océanos.

Cinco chicas jugando con fuerzas que no comprenden


De todos esos filmes que explotaban el tirón de "Tiburón", fue "Piraña" el que salió ganando, y no es para menos, ya que daba bastante mal rollo, su tono de serie B predecía que iba a ser una película de culto y, además, la dirección de Dante, experto en el cine fantástico, era de notable para arriba. Exploits sobre películas de éxito han salido desde hace años, demasiados para contarlos aquí, y los hay de todo tipo, algunos incluso tan buenos como el original. ¿Por qué os suelto este rollo? Porque, indudablemente, "5 brujas", además de ser una de esas películas de serie B carne de videoclub (y que conste que no lo digo de forma peyorativa, todo lo contrario) es un claro exploit de todo un éxito de los 90 como fue "Jóvenes y brujas", película que marcó a mucha gente, y cuyo carácter juvenil y tono adolescente tenía mucho que ver con otro de los éxitos de la época: "Scream".

Pero vayamos a por "Jóvenes y brujas", donde cuatro chicas muy bien parecidas la liaban gorda mediante poderes conseguidos a partir de una deidad no muy de confianza. Todo parecía ir bien, hasta que comenzaban a escapárseles los poderes de las manos, e intentaban matarse entre ellas, por no hablar de a quienes las rodeaban. En pocas palabras, "5 brujas" no puede negar que es un exploit muy, muy atrasado (llega nueve años tarde) de "Jóvenes y brujas". Quizá su tardanza en alcanzar los videoclubes tiene que ver con un nuevo intento por poner de moda los filmes sobre brujas guapas, o simplemente porque no se quería enfrentar cara a cara con la original. De una manera u otra, "5 brujas" comparte muchas, muchas características con el ya clásico de los 90.

¿Qué sería de un exploit así sin escenas subidas de tono?


En el filme, donde ya no tenemos a cuatro brujas sino a cinco (de ahí su título, claro), nos encontramos con cinco chicas supuestamente problemáticas que son llevadas a un internado religioso dirigido por una mujer con muy malas pulgas ayudada por el padre Drake, mucho más amable y comprensible. Poco a poco, las protagonistas se van llevando mejor, al mismo tiempo que descubren que poseen habilidades especiales que las convertirán en muy poco tiempo en el objetivo de un demonio que descansa en el lugar, un ser que ya hizo de las suyas en el pasado. Como veis, tenemos aspectos muy similares a "Jóvenes y brujas", es decir, una entidad demoníaca, chicas guapas con uniformes de colegiala y poderes, brujería por todas partes, suspense, terror, etc, etc. Y poco más, la verdad, porque "5 brujas" en realidad va por otros caminos. Sólo hay que prestar atención al comienzo de la película, un flashbacks donde se nos explica el meollo de la cuestión, y la presencia del demonio desde mucho antes de la llegada de las protagonistas al lugar. Además, mientras que en la producción de los 90 las brujas conseguían sus poderes de la deidad que veneraban, aquí en esta producción de serie B, las habilidades van con ellas casi desde el principio, y las usarán para intentar sobrevivir a los ataques del ser, en este caso Legión, ya sabéis, porque somos muchos.

Desde los primeros minutos del filme, observamos que el tono de serie B va a ser el que predomine. Tanto es así, que si "5 brujas" se hubiera estrenado en los 80, no cabe duda de que tendríamos entre manos una de esas películas de culto con pocos medios y realizada con mucho cariño, y bastante querida por quienes hubieran crecido con ella. No es así, y en vez de eso tenemos un producto con muchas cosas buenas, entretenido pero que no termina de despegar en ningún momento pero que, al final, se deja ver, sobre todo si uno es fan de la serie B, algo que es imprescindible. Si uno tiene expectativas más altas con "5 brujas", el chasco es grande, muy grande, por lo que hay que tener en cuenta lo que es.

Amigas a la fuerza


Y eso se ve desde las actuaciones, hasta la fotografía, pasando por los efectos especiales, los agujeros de la trama o el desarrollo a trompicones de esta. Y, aun así, "5 brujas" tiene detalles muy buenos. Por supuesto, sus protagonistas, guapas y casi siempre con ropa que deja bastante poco a la imaginación, un espectáculo para la vista sin que ello signifique que vamos a estar viendo carne todo el rato, claro. El tema de la brujería también llama bastante, por no hablar todo lo que tiene que ver con el demonio, o las apariciones finales de éste; bastante logradas si tenemos en cuenta que estamos ante un producto hecho con apenas cuatro duros. Hay escenas realmente para destacar como el comienzo del filme, sin duda diría que lo mejorcito del mismo, o la presencia de Ron Perlman (Cronos, Desesperación), un actor que, personalmente, me encanta, y al que podemos ver en grandes superproducciones como "Hellboy" y filmes de serie B y directos a videoclub como esta "5 brujas". Otro de esos reyes de la serie B con el que muchos pegamos saltos cada vez que vemos en una pantalla, ya sea pequeña o grande.

Lástima que los defectos del filme sean tan grandes como para que uno no pueda ir recomendando la película por ahí con total alegría. Su argumento, aunque sencillo, a veces se hace demasiado farragoso; las actuaciones de las chicas no es que sean de lo mejor, la verdad, y en un par de casos son hasta bastante malas; hay momentos en los que el director parece que no sabe por dónde llevar la historia; contiene parones de ritmo bastante graves, y el desarrollo de la historia se hace lento en un par de momentos aunque no hay razón para ello. En definitiva, tiene fallos que una buena serie B no debería poseer.

Ni el poder de Cristo servirá


Sin embargo, incluso con ellos, no me veo capaz de suspender "5 brujas". Es entretenida, divertida a ratos, consigue mantener el interés en ciertos puntos y, sobre todo, es de esas películas perfectas para ver una tarde de domingo si uno es muy fan de la serie B que se alquila en un videoclub. Uno de esos productos que nos devuelven a nuestra infancia entre estanterías repletas de ese tipo de películas que, de malas que eran, al final resultaban buenas.


Nota: 5/10


viernes, 30 de diciembre de 2022

Las 5 mejores de... Sigourney Weaver

 

Nada más y nada menos que cinco años han pasado desde la anterior y "primera" publicación de "Las 5 mejores de..." (las comillas en "primera" son porque, en realidad, la primera entrada sobre esta especie escritos a medio camino entre el juego y los artículos sería aquella en la que explico en qué consisten). Tanto para los que sois habituales como para quienes os acercáis de primeras a este pequeño y humilde espacio de internet, seguro que os parece mucho tiempo, sobre todo teniendo en cuenta la regularidad con la que muchos otros blogs y webs encararían una sección así, si es que podemos llamarla sección, claro, aunque a mí me gusta creer que sí. Sin embargo, teniendo en cuenta que en la Cueva del Extraño llevamos encadenando no pocos años de desactualización, quizás estamos ante uno de los apartados de blog menos desactualizados de todos, por triste que suene. Pero algo está cambiando, si os dais cuenta, si os percatáis de las últimas entradas. Vuestra cueva favorita está empeñada en no morir, y no sólo en no morir, sino en ir más allá; en sobrevivir, primero, y en alzarse, después. Al fin y al cabo, no se tienen varias nominaciones a los Premios Ignotus por nada.

Para ello estamos actualizando, sin prisa pero sin pausa, todas las secciones (ay, qué me gusta) del blog, una por una, incluso parándonos en las series, una de las más olvidadas, pero que está cogiendo cada día más fuerza, en especial por los recopilatorios anuales; y es que, precisamente, el de las series es uno de los que más éxito han tenido últimamente. Por supuesto, debía llegar el turno de "Las 5 mejores...", apartado del blog al que tenía muchas, muchas ganas de volver a meterle mano, y no sólo por el buen recibimiento que tuvo el primero, dedicado a nuestro querido y popular Tim Burton (Batman, Miércoles), sino también por las futuras visitas ya programadas y por darle caña a unas publicaciones que ya existían antes de que naciera la Cueva del Extraño, y no me refiero sólo a que eso de hacer listas y recopilaciones sea más antiguo que la televisión. Y es que "Las 5 mejores de..." es un "juego" que ya hacía en un foro que hace ya años que cayó en desgracia. Tuvo tanto éxito (ahora no estoy teniendo abuela, por cierto) que cuando me fui, no fueron pocos los habitantes del foro que se lanzaron a copiar "mi idea", aunque duró poco, porque el foro en sí no tardó mucho en descalabrarse (no porque me fuera yo, ojo). De este modo, le fui dando vueltas a recuperar esta especie de artículos y listas en el presente blog. Dicho y hecho, en cuanto encontré un hueco me lancé a ello, y parece que la cosa va bastante bien.

Antes de ponerme con los primeros nombres protagonistas de "Las 5 mejores de...", redacté una entrada como presentación de este nuevo apartado del blog, donde explicaba, menos brevemente que ahora, de qué iba todo y cómo lo íbamos a hacer. El primer elegido para esta sección no se hizo esperar, siendo nada más y nada menos que Tim Burton (Batman, Miércoles) a quien invité (ojalá hubiera podido venir de verdad a la Cueva del Extraño, ojalá), yendo un poco tanto a lo fácil como a lo más personal, relacionando esto con la dirección de Burton, uno de los realizadores más personales, no sólo de los últimos años, sino de toda la historia del cine; y sí, se puede decir ya, porque a Tim Burton hay que darle el prestigio que se merece desde hace décadas. Él fue más o menos un buen ejemplo del enfoque de "Las 5 mejores de...", es decir, centrarnos en directores, directoras, actores y actrices (poco a poco iremos ampliando el espectro, alcanzando, por ejemplo, también a escritoras y a escritores) que fueran desde los más conocidos, populares y famosos hasta los que menos, desde aquellos con un estilo más marcado hasta quienes hicieron trabajos por encargos tan divertidos como poco personales. En fin, de todo, que tampoco quiero enrollarme mucho al respecto. Tampoco quería ceñirme sólo a artistas fallecidos, con quienes es más sencillo eso de acotar selecciones de sus trabajos, pues la lógica dicta que no van a hacer nada más. Sin irnos más lejos, por ejemplo, el propio Burton ha llevado a cabo no pocos trabajos desde que lo trajimos en el ya lejano año 2017, obras y títulos, desde películas hasta series, que, lógicamente, no pude incluir ni mencionar en su momento, y que algún que otro fan sí haría en la actualidad. Siempre queda la opción de ir actualizando las listas, pero lo primero es lo primero, así que vamos llamando a aquellas y aquellos que todavía no se han pasado. 

Dicho lo cual, toca nuestra segunda invitada de "Las 5 mejores de...", y sí, es invitada, porque pasamos de un director mundialmente conocido a una actriz también mundialmente conocida, pero que, de un tiempo a esta parte, parece extraño que ocupe el protagonismo que se merece, dentro y fuera de la pantalla, ojo, como si no se hubiera ganado un buen puesto en la punta de lanza de Hollywood. ¿Quizá por esa forma de acercarse más a proyectos de género fantástico que a otros más dramáticos y/o costumbristas? Quizá lo podamos descubrir ahora, en las siguientes líneas. Además, me alegra bastante que sea la segunda seleccionada para formar parte de la acción, no sólo porque sea una de mis actrices favoritas de todos los tiempos, sino también porque es una actriz, en femenino, quiero decir, porque no me gustaría convertir esto en una oda a la masculinidad, a pesar de que en porcentajes las intérpretes y directoras pierden por bastante, lamentablemente. Pero eso no significa que no existan, aunque en ocasiones existan personas, grupos e incluso estamentos que traten de ocultarlas, por lo que tendrán siempre su merecida cuota de protagonismo en este humilde y pequeño rincón de internet. Dicho esto, avanzamos, porque hoy vamos a hablar de las cinco mejores películas como actriz de Sigourney Weaver.

Podríamos admirar a Susan Alexandra Weaver (sí, es su nombre real) por muchísimas razones, entre ellas, y entrando en terrenos bastante superficiales, por lo bien que se mantiene a sus actuales setenta y tres años, que se cuentan pronto, pero prefiero que destaquemos una dilatada carrera en la que ha hecho de todo (incluyendo estar nominada al Óscar y ganar dos Globos de Oro, sin olvidar la gran cantidad de otros galardones y nominaciones). Y, volviendo a su edad, trabajando con más de setenta y logrando papeles de los que se puede sentir tremendamente orgullosa en una profesión, sobre todo si la centramos en Hollywood, donde parece que las mujeres desaparecen a partir de los treinta, sirviendo, en el mejor de los casos, como madres de los protagonistas, abuelas, compañeras, amigas, señoras maduras... Mientras tanto, ellos están cada vez mejor y sus intereses amorosos son cada vez más y más jóvenes. Afortunadamente, todo está cambiando, y Weaver es un gran ejemplo de ello, trabajando sin descanso hasta el punto de que es raro que hayamos tenido algún año en el que no haya participado en, al menos, una película o una serie de televisión. Hija de un productor de televisión y de una actriz británica, tuvo que aguantar las burlas de sus compañeros de clase desde muy jovencita debido a su altura (mide poco más de uno ochenta), una altura que pronto demostraría que no se quedaría sólo en el físico, yendo más allá y envolviendo a su infinito talento. Suyo es uno de los mejores personajes femeninos de la historia del cine, uno de los más queridos sobre todo por el aficionado al terror y la ciencia ficción: la teniente Ellen Ripley. Y es que su protagonista de la saga "Alien", que interpretaría cuatro veces, sin contar su participación en el videojuego "Alien: Isolation", le reportaría premios, fama y un reconocimiento espectacular con muy pocos trabajos a su espalda, además de tallar su nombre en el hall de la fama del cine de género, con un papel que había sido pensado para un hombre.

Por supuesto, no todo es el xenomorfo para nuestra querida Weaver, muy dada al género fantástico, pero también a la comedia y al drama. No se quedó corta en fama con su participación en las dos entregas de "Cazafantasmas", llegando incluso a aparecer en forma de cameo en su remake de 2016 y en su continuación, "Cazafantasmas: Más allá", aquí sí en el papel de la simpática Dana Barrett. ¿Y qué decir de sus impresionantes trabajos en "Gorilas en la niebla" y "Armas de mujer"? Ojo, que fue nominada a los Óscar por ambas, en diferentes categorías, y el mismo año, algo conseguido por muy, muy pocos intérpretes de ambos sexos. En filmes más ligeros podríamos destacarla en la oscura "Blancanieves: Un cuento de terror", en la divertidísima "Héroes fuera de órbita", la genial "Las seductoras" y la imaginativa "Rebobine, por favor", que no por ser trabajos más ligeros son de menor calidad. Incluso cuando aparece en papeles menores, donde los realizadores tiran de su legado, como en "Paul", "La cabaña en el bosque", "Sin salida", "Dulce venganza", "Chappie" y "Los Defensores" (su incursión en el universo comiquero de Marvel Studios), está fenomenal. Pero es que no se ha quedado quieta en cuanto a papeles mayores como los de "La tormenta de hielo", "El bosque", "Luces rojas" y "Avatar", cuya secuela, "Avatar: El sentido del agua", acaba de estrenarse mientras escribo estas líneas, claro ejemplo de que Sigourney Weaver es ya eterna, aunque parezca que dio lo mejor de sí entre finales de los 70, los 80 y los 90. De eso nada. Y aún le queda cuerda para rato. Mientras llegan sus nuevos trabajos, ¿qué tal si descubrimos cuáles han sido los que he elegido yo por el momento? Sin más dilación, y con muchas ganas de conocer también vuestras propias selecciones, os dejo con las cinco mejores de... SIGOURNEY WEAVER.


5- Mi mapa de mundo

Lo fácil, y quizá lo más correcto si hablamos en términos de popularidad, hubiera sido colocar aquí "Gorilas en la niebla" o "Armas de mujer", más galardonas y las cuales supusieron un antes y un después en la carrera de la actriz, ambas, además, estrenadas el mismo año, así que imaginaos lo que fue aquello. Sin embargo, como siempre pretendo que estas listas sean una mezcla de objetividad y subjetividad, y bien lo sabéis por la selección que hice alrededor de Tim Burton, he preferido meter otro de los grandes dramas costumbristas de Weaver, "Mi mapa del mundo", estrenada en 1999 y con un aire de telefilme que no debe alejaros, porque estamos ante una de las grandes joyas, y demasiado escondida para mi gusto, de la intérprete, quien se mete en la piel de una madre que comete un error que puede destruir su vida cuando las habladurías y los rumores empieza, encontrándose incluso cerca de la cárcel. Ojo al reparto que acompaña a la actriz en esta producción basada en una novela de Jane Hamilton (The Book of Ruth); desde David Strathairn (Presencias extrañas, Godzilla) hasta Chloë Sevigny (Zodiac, American Horror Story), pasando por Louise Fletcher (Alguien voló sobre el nido del cuco, Ojos de fuego) y Julianne Moore (Hannibal, La historia de Lisey), entre otros nombres. Sigourney Weaver lo da todo en una actuación tan desgarradora como repleta de humanidad y fuerza. Imprescindible para entender su filmografía.

4- Copycat

"El silencio de los corderos" supuso un antes y un después en diversos géneros, sobre todo en el thriller policíaco y/o de investigación, con asesino en serie de por medio, y en el de terror cuando éste se mezcla con el suspense. Mientras "Scream" hacía algo parecido con el slasher, el encuentro entre Clarice Starling y Hannibal Lecter daba lugar a una serie de imitaciones, unas más baratas que otras, donde el agente de turno se enfrentaba a un asesino sádico, despiadado, extremadamente inteligente y, a veces, con una identidad oculta que invitaba al espectador a devanarse los sesos. La mejor y más famosa de estas cintas fue, sin duda, la soberbia "Seven", que seguía al pie de la letra estas características, aunque llegaron otras igual de interesantes, a pesar de su menor repercusión, como "El coleccionista de amantes", "Resurrección" y "El coleccionista de amantes", aunque hubo una que destacó sobre el resto, entre otros motivos, por la potente presencia de Sigourney Weaver: "Copycat". En ésta, la actriz interpreta a una psicóloga especializada en asesinos en serie que un día casi se convierte en la víctima de uno de ellos, lo cual la afecta hasta sufrir agorafobia, llegando a no salir nunca de su apartamento hasta que es requerida para atrapar a un asesino en serie que imita a otros y que pronto estará interesado en ella. De nuevo, Weaver encabeza un reparto inmenso, repleto de nombres interesantes y con una trama principal conectada a varias principales, como la de los dos detectives encargados del caso, por ejemplo, además de tener un guion que no se anda con tonterías a la hora de mostrar homicidios, asesinatos y toda clase de truculencias. Una joya del thriller de asesinos en serie, y más si hablamos de la década de los 90.

3- Los Cazafantasmas

Imposible que falte una de las películas esenciales de los 80 en esta lista, y más si parte de su éxito radica en la presencia de la actriz. Y es que su Dana Barrett tuvo tan buena acogida que apareció en la segunda entrega, "Cazafantasmas 2", cinco años después, aunque no siguió con su relación con el personaje de Bill Murray (Atrapado en el tiempo, Bienvenidos a Zombieland), otro de los grandes de la producción, que prácticamente podríamos considerar como una tormenta perfecta en la que todas las piezas encajaron tan sumamente bien que dieron lugar a una de las mejores comedias de la historia, comedia de género fantástico, ojo, con su dosis de acción y terror, por supuesto. Lo curioso es que fuera del cine, cuando se han hecho series y videojuegos de la saga, Dana no ha estado demasiado representada, pero sí en cómics y en las sucesivas películas, logrando los aplausos del respetable, sobre todo del fan acérrimo y pasional de los Cazafantasmas. Aunque es evidente que no estamos ante un papel que le exigiera a Weaver lo mismo que, por ejemplo, el de las dos cintas anteriores, no debemos equivocarnos al menospreciarlo, porque vuelve a estar soberbia, llevando a cabo una interpretación tan divertida como curiosa en su filmografía, en especial si tenemos en cuenta cuando se estrenó la película. Ojo a sus momentos antes de ser poseída o a toda la parte en la que es la Guardiana de la Puerta, vestido vaporoso incluido más las bromas de Bill Murray, aunque también a esa frase que se ha convertido en mítica del universo de los Cazafantasmas: "Dana no existe, sólo Zuul". Historia viva del cine espectáculo.

2- Aliens: El regreso

Seré sincero: si no existiera la primera parte, esta secuela estaría en el primer lugar de la lista. No suelto ningún spoiler, porque me parece bastante evidente qué dos filmes estarían en las posiciones de plata y oro de esta selección tan subjetiva como objetiva. Puede que la teniente Ellen Ripley de la primera "Alien" fuera el personaje que encumbró a la fama a Sigourney Weaver, pero es la Ellen Ripley de "Aliens" la que evolucionó tanto que es uno de los dos personajes femeninos que primero se nombran cuando se habla de personajes femeninos fuertes en el cine (y, en realidad, en cualquier obra de ficción), bien capaces de darle hasta en el carnet de identidad a los masculinos, sin absolutamente nada que envidiar; y sí, el otro es Sarah Connor, curiosamente, otro personaje con el que trabajó James Cameron (Titanic, Avatar), director de "Aliens: El regreso", y que pasó de ser una superviviente a toda una guerrera capaz de acojonar al xenomorfo o al terminator de turno. La trama principal es de lo más sencilla, con Ripley siendo encontrada décadas después sólo para descubrir que nadie la cree, al mismo tiempo que el planeta donde encontraron el huevo del que salió el alienígena se ha convertido en hogar para unos colonos con quienes se ha perdido el contacto. Tratando de superar su trauma con el xenomorfo, Ripley acepta a acompañar a todo un pelotón de marines en calidad de asesora, sólo para descubrir una pesadilla peor que la que acabó con su tripulación. James Cameron y Stan Winston (Terminator, Depredador) pusieron toda la carne en el asador para darnos lo que debe ser una secuela: todo más grande. Pasamos del terror casi minimalista y lovecraftiano de la primera entrega a la acción fusionada con el terror al por mayor, con disparos, explosiones, docenas de aliens (de ahí el título) y la joya de la corona en forma de una espectacular y terrorífica reina alien que hace las delicias de todos los que somos fans de la saga. Podría hablar de muchísimos aspectos del filme, como su nuevo y brutal plantel de actores, el diseño de producción, la mitología que creó a su alrededor, que volvemos a estar ante una cinta de la que se han sacado innumerables frases ya míticas... Sin embargo, me quedo con las nominaciones a los Óscar que se llevó, de los que ganó dos (sonido y efectos visuales), aunque la mejor fue la nominación de Weaver por su papel de Ripley, consiguiendo ser una de las pocas actrices en ser nominado en una categoría tan importante por el personaje de una película de género fantástico. Al fin y al cabo, todos sabemos que los Óscar no son muy amables con el género en cuanto a categorías mayores. Una vez más, bravo por la actriz.

1- Alien: El octavo pasajero

No podía ser otra. Como ocurrió con la lista dedicada a Tim Burton, he tenido en cuenta diversos factores, no sólo la grandiosa interpretación de la actriz, sino también la importancia de la película en su carrera, la manera en la que la cambió, el impacto de la cinta en el género e incluso en la propia historia del cine, cómo funciona el papel de la intérprete en la historia... Ojo, que estamos ante una de esas películas que también entrarían perfectamente en la selección de los cinco mejores trabajos de Ridley Scott (Gladiator, El último duelo), realizador que, seguramente, acabe por el blog más temprano que tarde. Tenemos aquí una de las mejores películas de terror de la historia, así de simple, una tormenta perfecta donde todo funciona; desde el reparto hasta la banda sonora, pasando por los efectos especiales, la historia y, por supuesto, la criatura, a la que no veíamos del todo hasta bien transcurrido el metraje, y ni aun así, siempre empeñado el xenomorfo en fundirse con el entorno, como si también formase parte de los tubos, aleaciones y compuestos de la nave. En un nivel bastante simplista, podríamos afirmar que estamos ante un slasher, una monster movie cualquiera, pero cualquier cinéfilo que se precie de serlo sabe que "Alien" es algo más, mucho más. Historia del cine (de género y del cine, en general), el filme lovecraftiano definitivo, una de las mejores cintas de terror de todos los tiempos, una de las mejores obras de Ridley Scott y, para mí, el mejor trabajo de Sigourney Weaver, además de, sí, una de mis películas favoritas de terror, a veces, según el día, la número uno de mi lista. Aunque la fiebre por los aliens en realidad la provocó la segunda entrega, aquí empezó la oleada de merchandising, cómics, novelas, videojuegos, cruces con cierto depredador galáctico y todo un universo que prosigue hoy mismo, con una serie de televisión y una nueva entrega cinematográfica anunciadas mientras escribo estas líneas. Larga vida al xenomorfo. Larga vida a "Alien". Larga vida a Ellen Ripley. Y, sobre todo, larga vida a Sigourney Weaver.


¿Y para vosotros? ¿Cuáles son las cinco mejores de... Sigourney Weaver?


sábado, 17 de diciembre de 2022

Reseñas cinematográficas: Tuno Negro

 

Ficha Técnica

Título original: Tuno Negro
Directores: Pedro L. Barbero, Vicente J. Martín
Intérpretes: Silke, Fele Martínez, Maribel Verdú, Eusebio Poncela, Jorge Sanz, Patxi Freytez, Enrique Villén, Carla Hidalgo, Rebeca Cobos, Sergio Pazos, Montse Mostaza, Marián Aguilera, Javier Veiga, Estrella Zapatero, Paca Gabaldón, Pablo Vega, Alexis Valdés, Paco Maestre, Carlos Santos.
Guion: Pedro L. Barbero, Vicente J. Martín
Música: Alex Martínez
Género: Terror
Nacionalidad: España
Duración: 110 minutos
Año: 2001


Sinopsis:
Existe una leyenda negra en torno a la tuna que tiene que ver con el llamado Tuno Negro, un tuno asesino que va recorriendo las diferentes universidades de España acabando con aquellos alumnos que sacan las peores notas. Ahora, ha llegado a la Universidad de Salamanca, y está preparado para aumentar su cuenta de víctimas.


Reseña:
Hoy os traigo una película que cuenta con dos grandes excepcionalidades con respecto al cine que suelo reseña en el presente blog. No hay una razón concreta para ello más allá de que me apetecía reseñar esta cinta, tan divertida como desastrosa, lo cual ya puede daros una pista de una de las características que posee la producción. Y es que, como bien sabéis quienes sois habituales de esta humilde y pequeña cueva, soy tan disfrutón como amable a la hora de escribir críticas; bueno, en realidad, en todo, no sólo a la hora de hablar de cine, sino también cuando me pongo con libros, cómics, series, videojuegos... Siempre suelo ver las virtudes y abandonar los defectos, por grandes que sean, aunque eso no significa que deje de comentarlos. Como digo cuando se trata de hacer las listas de lo mejor del año, grandes dosis de subjetividad con pizcas de objetividad que tratan de equilibrar mis opiniones, dentro de unos parámetros muy personales que, recordemos, todos tenemos. Eso hace que, con el tiempo, sólo me dedique a reseñar lo que me gusta, por ejemplo, a centrarme en lo que me hace feliz, en lo que me llena, en vez de en lo que no. Poco sentido le encontraría a llevar a cabo una crítica que me gastase horas de vida para acabar diciendo que me ha parecido un filme horrible, si hablamos de cine. Pero es que, además, me conozco lo bastante bien a estas alturas como para saber lo que me va a gustar y lo que no, aunque a veces, como le pueda pasar a cualquiera, me lleve alguna que otra inesperada decepción (por el lado contrario también puede pasar, claro, con alguna que otra agradable sorpresa). Son pocos los casos si me voy a los primeros, ojo, aunque "Tuno Negro" no es uno de ellos, admito.

Y es que, esta particular película de terror, se ve venir de lejos y, aun así, confieso que es una de las cintas nacionales que más he visto en mi vida. ¿Por qué? ¿Es que es una forma de contradecirme a lo bestia por lo que he dicho antes? No. A veces, sólo a veces, hay filmes malos que son divertidos de ver, en especial si hablamos del subgénero slasher, donde, admitámoslo, amantes del terror, hay mucha basura, basura tremendamente entretenida, con la que disfrutamos como auténticos cerdos durante el rato que pasa el asesino, o psycho killer de turno, matando todo lo que se le pone por delante. ¿No es lo que pasa en casi todas las secuelas de "Viernes 13"? Qué demonios, ¡incluso en la primera parte! ¡No es más que eso! En este caso, a esa excepcionalidad de cinta mala que reseño hoy, se le une otra: "Tuno Negro" es española. Ya hablaremos de cómo se acaba haciendo un slasher así en nuestro país, y más justo con la oleada que nos trajo "Scream" a finales de los 90 y principios del presente siglo, pero debo dejar claro que en este blog no vais a encontrar demasiadas reseñas de cine español. ¿Por algo en concreto? ¿Prejuicios? En absoluto, porque no sólo consumo mucho producto español (¿alguien ha hablado de literatura?), sino que, directamente, hablo de cine, a secas, para referirme a él. No tiene nada de especial y, en este caso, no hay ninguna explicación extraña. Simplemente es que no he tenido la oportunidad de reseñar más cine hecho en nuestro país. No os preocupéis, porque "Tuno Negro" no será una única excepción. Pero antes de meternos con otras en el futuro, vamos con ella.

Maribel Verdú, sinónimo de cine español


La mayoría de los géneros en el cine no pasan por malas rachas. Siempre habrá comedias, filmes de terror, dramas, pelis de acción y cintas de ciencia-ficción. Siempre. Quizás con mejor o peor calidad, o con más o menos estrenos según las fechas, las temporadas, pero siempre, siempre, los géneros estarán de moda, por decirlo de algún modo; en cambio, con los subgéneros pasa algo muy, muy diferente. ¿A qué podemos llamar subgéneros, sin ánimo peyorativo? A las películas de zombis, a los filmes de adaptaciones literarias, a las adaptaciones comiqueras, a las películas basadas en videojuegos, y a las películas slasher o de psycho killers. Precisamente, en los 90 se vivió un descenso bastante acusado de este subgénero, tanto en calidad como en cantidad.

Personajes como Jason Vorhees, Freddy Krueger, Chucky, Michael Myers y Cara de Cuero, entre muchos otros, vivían sus últimos años de autentica gloria. Sí, tendrían más y más películas en adelante, pero su época dorada ya había pasado, y lo que se estrenaba en esa década no eran más que nuevas entregas dispuestas a explotar a dichos personajes, sin mayor transcendencia la mayoría de ellas. Entonces, llegó “Scream”, y el subgénero slasher vivió una nueva juventud.

¿Qué sería de un slasher sin su asesino enmascarado?


"Scream" del ya mítico director de terror Wes Craven (Pesadilla en Elm Street, Almas Condenadas), creador de Freddy Krueger, nos presentaba una vuelta de tuerca al slasher, con una película que homenajeaba a todas las anteriores, donde los personajes habían visto las desventuras de Michael Myers y Jason Vorhees, entre otros, y donde el filme llegaba incluso a autoparodiarse a las mínimas de cambio. Además, aunque contaba con un asesino tan carismático como Ghostface, no sabíamos su autentica identidad hasta el final de la película, otra de las características cumbre de “Scream”. La película fue tal éxito de crítica y taquilla que pronto salieron las imitaciones hasta de debajo de las piedras, filmes donde los protagonistas debían enfrentarse a asesinos disfrazados que, normalmente, era uno de ellos, cosa que se descubría como en “Scream” al final del metraje, o casi al final, dándole al espectador mucho juego en cuanto a preguntarse quién es el malo.

Las imitaciones fueron muchas y variadas, de muy diversa calidad, además. Curiosamente, en nuestro país, donde cada cierto tiempo se orquestan pequeñas campañas para dejar claro que nuestro cine es mejor que el americano (recordemos los anuncios con Antonio Resines y el béisbol), aunque tardamos un poco más, también acabamos imitando el modelo “Scream”. Afortunadamente, eso nos dio bastante cine de terror, género que siempre parece relegado en España a un segundo o tercer puesto; desgraciadamente, la mayoría de esas películas eran malas, muy malas. “Tuno Negro” es uno de los mejores ejemplos. La historia no deja de ser la de cualquier slasher trasladado a nuestro ámbito nacional. Por las universidades españolas corre la leyenda urbana del Tuno Negro, un tuno asesino que contacta con sus víctimas por Internet y que las elige entre los peores alumnos de cada universidad en la que se halla. Su siguiente objetivo es la de Salamanca, donde dará buena cuenta de aquellos que saquen las más lamentables notas, mientras la policía se interesa por el caso.

Si suspendes, mueres


“Tuno Negro” lo tiene todo para ser una buena imitación de la formula “Scream”: grupo de jóvenes, policías que investigan los asesinatos, muertes sangrientas, sexo, drogas, el misterio en torno al asesino, un enigma en cuanto al pasado de éste, etc, etc. Incluso tiene un comienzo impactante con la muerte de un personaje interpretado por una famosa actriz, Maribel Verdú (Y a tu mamá también, Los girasoles ciegos), como también ocurría en “Scream”, aunque en ésta era la ya clásica muerte del personaje de Drew Barrymore (Los ángeles de Charlie, E.T.). Entonces, ¿qué falla en la película? Prácticamente todo, y no os engaño; el filme es un completo desastre de principio a fin.

La historia no está mal, en cuanto al conjunto. En el momento en el que empezamos a ahondar en ella y comienzan a sucederse los errores de guion, y los agujeros argumentales, lo mejor es dejarlo. Especialmente bochornoso es el final, con ese policía medio loco pegando tiros a alumnos disfrazados de tunos como si tal cosa, mientras por otro lado se resuelve la identidad del asesino de una manera que da bastante vergüenza ajena, con pelea ninja incluida. Para llegar a esto hemos tenido que pasar por más de una escena estúpida, otras mal rodadas y muchas sin pies ni cabeza (especialmente si pensamos en la identidad del asesino, que no hay por dónde cogerla).

Nuestra final girl


Los actores y sus personajes no es que ayuden demasiado a que el filme mejore. Sabemos que cuesta tomar en serio a muchos actores y actrices de este país, entre otras cosas porque realmente no saben actuar, por otro lado porque suelen estar bastante encasillados y, muchas veces, porque ni siquiera saben vocalizar. Aquí tenemos actores y actrices de los tres grupos, hasta que en muchos casos los mejor parados son los secundarios, y alguna que otra chica que sólo sirve para enseñar carne.

Silke (Iris, Cámara oscura) es la estudiante protagonista, aplicada, lista, inteligente y que de la noche a la mañana, recién llegada a la universidad, empieza a ser acosada por el llamado Tuno Negro. Dejando de lado que la interpretación no es el fuerte de la actriz, al menos en esta película, hay que decir que su personaje es muy interesante, aunque empieza a serlo menos conforme avanza la trama y demuestra un comportamiento la mar de extraño, sobre todo en cuanto a sus personajes (atentos a las relaciones que mantiene con dos de los secundarios). Y mejor no hablemos del desenlace que tiene dicho personaje; realmente cogido por los pelos, inexplicable y, bueno, comprobadlo vosotros mismos, aunque sea por curiosidad morbosa.

Todos son sospechosos


Entre los secundarios cabría destacar a Jorge Sanz (El lobo, Bienvenido a casa) que sigue haciendo de Jorge Sanz, pero por lo malo que resulta, y a Fele Martínez (Gran Hotel, Tesis) por ofrecernos un personaje interesante muy mal llevado por la historia, no por él, que cumple por sorprendente que parezca dado el nivel de la película. En cuanto al resto, que rozan lo terrible y lo aceptable (lo primero más que lo segundo) cabe mencionar de nuevo el pequeño papel de Maribel Verdú al comienzo del filme.

En cuanto al asesino, no podría ser peor. Bueno, probablemente sí, pero tampoco lo digamos muy alto vaya a ser que tengamos segunda parte algún día. El Tuno Negro luce un traje ridículo, y su identidad, bueno, hay que hacer muchos esfuerzos para creérsela, sobre todo si recordamos algunas escenas vistas previamente. La historia retuerce la formula “Scream” de identidad secreta del asesino, pero de mala manera, sin entender la gracia de la película de Craven. Los diálogos, algunos efectos especiales, y ciertas situaciones que sobran ayudan a hacer la película más mala aún y eso sin contar con el hecho de que dura casi dos horas.

Si es un slasher, hay desnudos gratuitos


Evidentemente, hay detalles que se salvan: algunas muertes, Fele Martínez y su personaje, el comienzo, el personaje del estudiante de asesinos en serie… y poco más, la verdad. “Tuno Negro” es el claro ejemplo de que imitar no es sinónimo de calidad, y que no es nada fácil hacer un slasher decente. Aquí, en España, incluso cuesta trabajo hacerlos un poco malos, y nos salen muy malos, en casos como en el de las desventuras asesinas del Tuno Negro.


Nota: 2/10