sábado, 31 de diciembre de 2022

Reseñas cinematográficas: Terminator: Destino Oscuro


Ficha Técnica

Título original: Terminator: Dark Fate
Director: Tim Miller
Intérpretes: Linda Hamilton, Mackenzie Davis, Natalia Reyes, Arnold Schwarzenegger, Gabriel Luna, Diego Boneta, Tristán Ulloa, Tom Hopper, Alicia Borrachero, Enrique Arce, Manuel Pacific, Fraser James, Ferran Fernández, Cassandra Starr, Brett Azar, Steven Cree, Edward Furlong.
Guion: David S. Goyer, Billy Ray, Justin Rhodes, James Cameron
Música: Junkie XL
Género: Acción, ciencia-ficción
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 128 minutos
Año: 2019


Sinopsis:
El futuro está a salvo. Sarah y John Connor lograron no sólo evitar a los terminators que envío Skynet, la computadora pensante, al pasado para eliminarles, y así destruir a la resistencia humana del futuro, sino también que el apocalipsis nuclear nunca tuviera lugar, aniquilando a la propia Skynet en el proceso. Sin embargo, que ese futuro haya sido evitado no quiere decir que se convirtiera en uno más luminoso, porque en su afán por trazar un nuevo destino, es posible que lo transformaran en uno más terrible, siniestro, mortal y oscuro. Años después de la batalla final de los Connor, un nuevo terminator aparece desde el futuro, buscando eliminar a un objetivo esencial para la supervivencia de la raza humana, una joven que contará con la ayuda de una poderosa protectora, aunque es posible que no sea suficiente para combatir a la máquina asesina. Ambas deberán confiar tanto en una experimentada Sarah como en una figura del pasado que ha vuelto una vez más.


Reseña:
Me encanta Terminator. Adoro la saga, el personaje, lo que hicieron James Cameron (Aliens, Titanic) y Arnold Schwarzenegger (Depredador, Los Mercenarios 2) con ayuda de Stan Winston (Jurassic Park, Iron Man) y cuatro duros, los repartos que han pasado por todas las entregas, los giros que han dado para tratar de avanzar en ella e incluso enderezarla tras décadas inactiva, el merchandising resultante, el universo que se ha formado alrededor de las películas (novelas, cómics, videojuegos, cruces con otras sagas populares de la ciencia ficción y la acción como "Robocop"), todo el mito levantado alrededor de sus personajes, el impacto en el cine de acción y ciencia ficción, que sus dos primeras entregas sean imprescindibles para entender el séptimo arte en las décadas de los 80 y los 90... Que sí, que soy un fan acérrimo de "Terminator", esta vez entre comillas para señalar que me refiero a saga al completo, a todo lo relacionado con la idea, el concepto y el personaje. ¿Qué quiere decir eso? Que hace falta mucho para que no me guste algo conectado al universo de Skynet.

No sólo me pasa con "Terminator". Por ejemplo, antes mencionaba "Robocop", que sería otro buen ejemplo, pero ahí tenemos también las sagas de "Depredador" (o "Predator") y "Alien", con las que me ocurre exactamente lo mismo, sagas, además, tan conectadas con la del personaje de Schwarzenegger que muchas veces han cruzado sus caminos en el mundo de los videojuegos, en el de los cómics e incluso en el de la literatura. ¡Y también en el cine en algunos casos! Hablamos de sagas muy de los 80, aunque la de "Alien" naciera a finales de los 70 (un prólogo de lo que nos vendría en la década siguiente), enmarcadas en esa dulce mezcla de ciencia ficción y acción (con algo de terror en algunos casos, ojo) y que consiguieron con sólo una entrega una base muy fuerte de fieles seguidores que prácticamente nos tragamos todo lo que tenga que ver con ellas. Da igual lo que hagan con el xenomorfo, con el yautja o con el agente Murphy, que ahí seguiré, como millones de personas, más que dispuesto a disfrutar de sus siguientes historias, aunque sean flojas y sólo dedicadas a nosotros, los que babeamos con cualquier mención hacia ellos, aguantando carros y carretas, y no son pocos ni pocas en los cuatro casos mencionados. Hay más, claro, aunque, por mi parte, ya me iría al cine de terror, con sagas como las de "Pesadilla en Elm Street", "Muñeco Diabólico", "Halloween", "Saw", "Viernes 13", "Hellraiser"... Pero mejor no me despisto. Sigo con "Terminator".

Ha vuelto


En pocas palabras, soy poco subjetivo con esta saga, la verdad. Eso no quiere decir que no vea las cosas como son, pero me es complicado que algo lleve la marca "Terminator" y no me guste. Por supuesto, insisto, que conservo algo de subjetividad; por ejemplo, resulta bastante evidente que "Terminator 2: El juicio final" es bastante superior a cualquier de sus secuelas, sólo siendo capaz de medirse en calidad la primera entrega, que, por mi parte, aún se quedaría varios peldaños por debajo. Y es que la segunda odisea adrenalínica de James Cameron con los cyborgs de Skynet la tengo como una de mis películas favoritas de todos los tiempos, dentro y fuera de la ciencia ficción y la acción, una de esas cintas que he visto tantas y tantas veces que podría recitar los diálogos mucho mejor que el director y los intérpretes. Me parece uno de los mejores filmes de la historia del cine, ahí es nada, seguido bien de cerca por su primera parte, esa oscura "Terminator" que dispuso las bases para todas las que llegarían más tarde. Claro está, todo esto no sería capaz de decirlo de entregas posteriores como "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" o "Terminator Salvation", entregas muy reivindicables, pero que se alejan, y bastante, de las cotas de calidad impuestas por las dos originales. Lo cortés no quita lo valiente, y al César lo que es del César. Mientras las dos primeras "Terminator" son obras maestras, las restantes son buenas, correctas y notables películas de acción, ciencia ficción y efectos especiales, cada una en su justa medida, espectaculares blockbusters, pero sin alcanzar a sus progenitoras. 

Sin embargo, insisto, eso no hace que las quiera menos. Es verdad que la tercera entrega ha envejecido bastante mal en ciertos puntos (ese sentido del humor en los momentos más inoportunos), pero también es cierto que supone una continuación lógica de "Terminator 2: El juicio final", recuperando una línea temporal que el propio James Cameron trataba de cortar por lo sano, aunque fuera sufriendo incoherencias en su propia historia; "Terminator Salvation" seguía ese camino, rompiendo el esquema de "terminator contra terminator viajando al pasado para proteger y asesinar" y llevándonos, al fin, a la guerra contra las máquinas en el futuro posapocalíptico que nos presentaba el soldado Kyle Reese en la primera parte; y "Terminator Génesis" es una tremenda y disfrutable frikada que no se merece todos los palos que lleva recibiendo desde su estreno, y de la que hablé bastante bien cuando la reseñé aquí mismo, precisamente cuando nos llegó en un ya lejano año 2015, prometiendo un reinicio que nunca se produjo del todo, pues pensaba instaurar una nueva trilogía que rompiese con todo lo visto anteriormente, un poco como "Terminator Salvation", aunque las expectativas de las productoras sobrepasaron bastante los resultados finales de ambas cintas, lo cual fue todo un problema, ya que ninguna a de ellas resultó un verdadero fracaso en taquilla. ¿Y qué decir de las series que sacaron con motivo del estreno de "Terminator Salvation"? La genial "Las crónicas de Sarah Connor" y la estupenda miniserie de animación "The Machinima Series", que funciona como precuela de la cuarta entrega. Muy fan de ambas, por supuesto.

El terminator no es el único que vuelve


Como es evidente, no me voy a detener en las novelas, cómics y videojuegos de la saga, más que nada porque acabaría realizando un ensayo que podría intentar que se publicase en papel, pero no me faltan ganas, la verdad, porque hemos tenido conceptos tan interesantes en los mencionados medios como el ya comentado "Robocop versus Terminator" que ojalá podamos ver en el cine algún día, algo nada descabellado si pensamos en cruces como "Alien vs. Predator", "Freddy contra Jason" y "Godzilla vs. Kong". Además, sería una buena forma de revitalizar ambas franquicias, ¿verdad? Quizá ya os estoy dando pistas sobre por dónde van los tiros (nunca mejor dicho) con respecto a mi opinión sobre "Terminator: Destino Oscuro", aunque es algo que va más allá de mi crítica personal de la cinta. Y es que la sexta entrega de la saga (seis partes, que se dice pronto) no ha funcionado tal y como se esperaba, ni dentro ni fuera de la taquilla. A pesar de que en éste caso no ha sido realmente un fracaso, no ha cubierto las expectativas puestas por la productora, además de llevarse palos por todas partes, tanto del público como de la crítica, incluso por aquellos que, como yo, son firmes defensores de la marca "Terminator". A mí me ha gustado, ya os lo adelanto. Sin embargo, tengo varios "peros" que no voy a dejar de señalar, siendo para mi gusto la secuela más floja de toda la saga, luchando por el puesto con una "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" a la que le pesa ser demasiado poco ambiciosa y usar demasiado el humor cuando menos le pega.

Me estoy desviando, ¿o quizá me adelanto? Admito, y sé que los habituales de este blog conocéis muy bien por dónde voy, que si estuviera hablando de una película sin continuaciones, predecesoras o similares, iría directamente al grano y punto, aunque con alguna entradilla más o menos larga. ¡Ya sabéis lo que me gustan los prólogos, preámbulos y presentaciones! Sin embargo, os recuerdo, y sé que no hace falta, que estamos ante una nueva entrega (y, seguramente, no la última) de una ya larga saga, así que ¿por qué no hace un recordatorio rápido de cómo le ha ido al T-800 por el cine? Resulta evidente que para ello debemos comenzar por "Terminator", o "The Terminator" en el original, la cinta de 1984 con la que James Cameron se presentaba en sociedad (o más o menos, si no contamos un cortometraje y su presencia en la curiosa y surrealista "Piraña II: Los vampiros del mar"), y de qué manera. El argumento principal nos mostraba un futuro desolado por la guerra contra las máquinas tras una masacre nuclear a nivel mundial, una situación en la que aparece un líder rebelde que propicia que los seres humanos no sólo empiecen a sobrevivir a las máquinas asesinas, sino que también devuelvan el ataque hasta el punto de que Skynet, el superordenador que provocó tal apocalipsis, perciba que está a punto de perder la guerra. ¿La solución? Crear una máquina del tiempo y enviar al pasado a un terminator, un cyborg, una máquina escondida bajo la piel de un ser humano, capaz de infiltrarse en las filas enemigas y destruirlas desde dentro, al no poder detectarlo sus rivales. A su vez, la resistencia humana manda también al pasado a uno de sus mejores soldados, cuyo objetivo es proteger a Sarah Connor del Terminator. ¿Qué tiene que ver una humilde y joven camarera de los 80 en todo esto? Fácil: es la madre de John Connor, el líder de la resistencia.

Una nueva protectora llegada del futuro


A partir de ahí se nos presenta un filme de pura acción y ciencia ficción con ciertos toques de terror (el futuro de Skynet, no pocas escenas con el Terminator de Arnold), e incluso con algunas gotas del subgénero slasher si lo pensamos bien, pues el T-800 (modelo del más popular Terminator de la saga) no deja de ser en la película como un asesino en serie o psycho killer sobrenatural (moríos de envidia, Jason y Michael) que persigue a la joven protagonista sin descanso, destrozando a quien se ponga en medio. Una verdadera máquina de matar. De este modo, la cinta resultó ser todo un éxito de crítica y taquilla, catapultando la fama de sus realizadores, en especial de Cameron y Schwarzenegger, quien hace aquí uno de sus pocos papeles de villano, y menudo villano. ¿Queréis pasar miedo con él? Pues como si no fuera suficiente con escenas como la de su presentación, la matanza de la comisaría o el enfrentamiento final, ahí tenemos las palabras que le dedica el propio Kyle Reese cuando le explica a Sarah Connor qué es un terminator, palabras que persiguen tanto a los protagonistas como a nosotros durante toda la saga: "El Terminator está ahí fuera. No se puede razonar con él. Es un exterminador. No siente lástima, ni remordimiento, ni miedo y no se detendrá ante nada, jamás, hasta que estés muerta". Impresionante.

Esta joya cinematográfica tuvo tanto éxito que la secuela nos llegó siete años después, prácticamente abriendo la década de los 90. "Terminator 2: El juicio final" se convirtió pronto en una de las películas más taquilleras de la historia, en el mejor trabajo de James Cameron y Arnold Schwarzenegger y en una revolución en el terreno de los efectos especiales, sobre todo en los creados por ordenador, consiguiendo ser un antes y un después al respecto, por no hablar que siempre aparece en las listas de las mejores producciones de la historia, dentro y fuera del campo de la acción y la ciencia ficción, un filme prácticamente perfecto, sin el "prácticamente". La acción recuperaba la estructura de la primera parte, como bien nos indica el brutal prólogo, que ya nos muestra a John Connor dirigiendo la guerra contra las máquinas (el altísimo presupuesto se exhibe desde el minuto uno del metraje, y no es para menos, dado el gran éxito de la primera parte). De nuevo, son enviados al pasado dos guerreros; uno por Skynet; otro por la resistencia de la raza humana. Al fallar el primer terminator, Skynet manda a otro, esta vez no para acabar con Sarah Connor antes de que dé luz a John, sino para exterminar a éste cuando todavía es un niño que apenas sabe defenderse, un objetivo fácil, claro. Sin embargo, hay varias detalles con los que no cuenta Skynet. El primero de ellos es que Sarah Connor lleva años preparándose para la guerra contra las máquinas, produciéndose así una curiosa paradoja temporal (sabemos así que John Connor sabe tanto sobre combatirlas porque le enseña Sarah, quien a su vez fue instruida por Kyle Reese, enviado desde el futuro por John para proteger a su madre... bucle tras bucle tras bucle); el segundo es que el protector que el propio John envía para sí mismo es nada más y nada menos que... un terminator.

Un equipo que suena


Este guerrero defensor de John Connor, que obedece todas sus órdenes porque se lo envía él mismo (continuamos con el bucle tras bucle tras bucle) es un terminator del mismo modelo que el que trató de asesinar a su madre en los 80, una gran manera de colocar a Arnold como protagonista, aunque esta vez en el lado de los buenos, dándonos a un cyborg con el que es imposible no ir encariñándose conforme avanza el metraje y John, ese debutante y jovencísimo Edward Furlong (Cementerio viviente 2, Cero en conducta), lo hace cada vez más humano, mientras la ahora poderosa Sarah Connor (atentos a su brutal evolución) asiste a una extraña relación que al principio ve con desconfianza, después tolera y más tarde siente como más auténtica que muchas de las que ha tenido John con sus antiguas parejas. Para subir las apuestas, el nuevo terminator es un modelo muchísimo más potente y actualizado que el de Schwarzenegger, el cruel, sádico, letal e indestructible (o casi) T-1000, interpretado por un Robert Patrick (True Blood, El Pacificador) que quedaría marcado para siempre por un papel que repetiría en algún que otro cameo (por ejemplo, echad un vistazo a esa joyita incomprendida que es "El último gran héroe"). Pero esta segunda parte no sólo funciona en el apartado de efectos especiales, visuales, reparto y escenas de acción, sino también en el guion, un guion a ratos tramposo con respecto a la entrega anterior, pues mientras ésta nos dice que el futuro no se puede cambiar y que el destino es inevitable, "Terminator 2: El juicio final" viene a contradecirse a sí mismo, señalando que el destino no está escrito y que lo hacemos nosotros, dando un volantazo argumental a la saga que la siguiente película llegó para arreglar.

A pesar de que la historia se cerraba bastante bien (y más con el final alternativo/eliminado que se incluyó incluso en la versión del director), el dinero manda, y pronto se empezó a gestar el proyecto para una tercera entrega donde se pedía el regreso de las estrellas de las anteriores. "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" nos llegó en 2003, doce años después de la anterior, y sólo con Arnold como protagonista, dada la negativa de no continuar de Linda Hamilton (Los chicos del maíz, La bella y la bestia) y los altibajos profesionales y personales de Furlong. La estructura volvía a repetirse, con dos máquinas de matar llegadas desde el futuro para destruir y proteger al mismo objetivo, que en este caso volvía a ser John Connor, aunque con algunas ligeras diferencias con respecto a la anterior. Por ejemplo, damos con un John crecidito, que ha perdido a su madre y que se esconde de todo y de todos para no ser encontrado por las máquinas, un John que esta vez no es el único objetivo, pues también lo es su futura esposa, quien codirige la resistencia de la humanidad junto a él, y algunos de sus principales comandantes y tenientes. A por todos ellos va la T-X (Terminatrix), la primera terminator de la franquicia, que fusiona los modelos del T-800 y el T-1000, además de contemplar varios mortales añadidos para convertirla en la cazadora definitiva o como la definen de manera genial en la película: la terminator que caza terminators. Sublime.

Los daños colaterales


Todavía hoy no faltan quienes señalan este título como el más flojo de la franquicia, cuando es tremendamente reivindicable. Es verdad que es la primera entrega que contiene trazas de cierto humor y autoparodia que a ratos sientan bien y a ratos... no tanto. Sin embargo, también es verdad que posee numerosos aciertos y virtudes que consiguen que haya ganado puntos una vez transcurridos los años, por ejemplo, gracias a escenas de acción tan impactantes y propias de las dos anteriores como la del terminator protagonista en el cementerio, su enfrentamiento contra la T-X a puñetazo limpio o su sacrificio final para detenerla. Para ensalzarla aún más debo regresar a lo comentado anteriormente, a ese guion que vuelve a la primera entrega, afirmando que el destino ya está escrito, que todo está conectado y que la rebelión de las máquinas, así como el fin de la humanidad y el alzamiento de Skynet, debe suceder. Y es que recordemos que en "Terminator" la misión de Kyle Reese es la de proteger a Sarah Connor para que dé luz al salvador de la humanidad; en ningún caso trata de evitar el surgimiento de Skynet y la caída de las bombas. Eso ocurre en la segunda parte, con ese brusco giro de los acontecimientos, cuando los protagonistas descubren que hay acontecimientos que se cruzan con ellos y que darán lugar al exterminio de la raza humana. Pero como bien indican los protagonistas en los últimos minutos de "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", el objetivo nunca fue detener a Skynet, sino sobrevivir al holocausto. Y lo consiguen, dando lugar a la siguiente etapa de la franquicia, o a lo que debería haber sido la siguiente etapa, claro.

Si la saga continuaba por esos cauces lógicos que casi se había cargado la segunda entrega, era coherente que tocase "Terminator Salvation", o lo que es lo mismo, la primera cinta de la franquicia que se centraba en la cruenta guerra contra las máquinas cuyos retazos habíamos visto en las tres anteriores. La película venía a romper la estructura de "viaje al pasado para proteger y destruir" centrándose en los primeros años de la guerra de la humanidad contra Skynet, hasta el punto de que en ella vemos a un joven Kyle Reese que aún no conoce a John Connor, interpretado en esta ocasión por Christian Bale (American Psycho, El Caballero Oscuro), al mismo tiempo que asistimos al nacimiento del modelo de terminator de Arnold Schwarzenegger, siendo ese uno de los mejores momentos de un filme que es el único en el que el actor no participa de forma activa y directa, aunque sí de manera más... sutil. La continuidad se mantiene de tal manera que Bryce Dallas Howard (Spider-Man 3, Jurassic World) es quien se mete ahora en la piel de la esposa de John, a la que conocimos en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas". Por supuesto, no faltan muchísimos guiños más a todos los demás títulos (atentos a la escena con la moto terminator), un buen montón de máquinas asesinas en su aspecto más primario e incluso un nuevo modelo de terminator que supone un giro en la historia algo pillado por los pelos, si tenemos en cuenta ciertos detalles sobre la creación del T-800. En pocas palabras, "Terminator Salvation" es una producción que debía existir sí o sí. Era lo que tocaba si se quería avanzar con esta saga. ¿Funcionó? Sí y no.

¿Quién persigue a Dani?


Curiosamente, no fue un fracaso en taquilla. Tampoco se convirtió en uno de esos megataquillazos capaces de competir con "Avatar" y Marvel Studios, pero cumplió con los números mínimos (en realidad, sólo "Terminator: Destino oscuro" ha sido el único fracaso taquillero de la saga, y tampoco las cifras lo indican con calidad). Sin embargo, que no fuera ese megataquillazo esperado y las críticas que recibió llevaron a que se cortasen los planes para una nueva trilogía de "Terminator" centrada en el futuro, una que pondría fin a la saga de una manera absoluta, con dos entregas más que nunca se hicieron y en la que seguiríamos viendo más y más detalles que se nos daban a entender en las anteriores cintas. Una verdadera pena, porque "Terminator Salvation" también es muy reivindicable, una brutal cinta de acción y ciencia ficción, un no parar de explosiones, disparos y robots cada vez más grandes, sanguinarios y mortales, capaces de dar miedo al más pintado de los transformers. Llegados a este punto, convenía dar un giro a la franquicia, la cual tardaría otros seis años en ver su nueva entrega, tras numerosos rumores de reiniciarla o reimaginarla con un remake de la historia original. Fue entonces cuando nació "Terminator Génesis", la cual ya reseñé en este mismo blog cuando se estrenó en 2015, por lo que los que leísteis aquella entrada ya sabéis que disfruto muchísimo con ella.

"Terminator Génesis" fue el nuevo intento por comenzar una nueva trilogía con la franquicia y llevarla en una dirección muy distinta a la que estábamos viviendo, usando los viajes en el tiempo y los universos alternativos para jugar con la marca "Terminator" y los personajes más importantes de ésta, dándonos más de una sorpresa por el camino, giros argumentales incluidos (atentos a ese John Connor que redefine las reglas sobre su protección). Lo que trataba de hacer el filme era, como hizo a las mil maravillas ese mismo año "Jurassic World", atraer tanto a los fans más talluditos de la saga como a los nuevos que apenas sabían nada de ella o, en el mejor de los casos, lo más básico. En este caso, si olía todo más a reinicio (o reinicio ligero) que con lo que se había hecho con "Jurassic Park" y la nueva entrega. A ver, ambas producciones son secuelas, pero mientras una (la de los dinosaurios) usó la nostalgia para ir hacia delante en la franquicia, la otra (la de las máquinas asesinas y los viajes temporales) la utilizó para tratar de dar un punto y aparte y comenzar a contar otras cosas, de ahí ese final que presagiaba dos entregas más, una batalla final con el Skynet con cuerpo y la resolución de ciertos misteriosos alrededor de quién había enviado un terminator al pasado para proteger a Sarah Connor cuando sólo era una niña. Cabos sueltos que se quedaron así, lo cual es una auténtica pena, porque el nuevo sendero de la saga prometía bastante.

Sarah Connor sabe cómo resolver un problema de terminators


Hoy, "Terminator Génesis" sería considerada una recuela, o lo que es lo mismo, ese término innecesario que a veces mezcla el concepto de reboot y secuela y en otras ocasiones las ideas de remake y secuela, cuando no es ni lo uno ni lo otro. ¿Se puede ver y disfrutar al completo de esta película en concreto sin ver las anteriores? No. Entonces no es un reinicio. Entonces no es un remake. Es una secuela que trata de abrir otro camino para darle a la franquicia una nueva y necesaria vida, centrándose en este caso, más que en el holocausto nuclear en los viajes temporales y la guerra contra las máquinas. Para ello seguimos a Kyle Reese justo al viajar al pasado en la primera entrega; es entonces cuando sucede algo distinto a lo que conocemos, lo cual lo cambia todo... en parte, porque todo ya ha cambiado cuando descubrimos que la Sarah Connor de los 80 ya es una guerrera que cuenta con un guardián en forma del terminator más clásico de Arnold Schwarzenegger que a su vez se enfrenta al de los 80, en escenas tan impactantes como espectaculares y complacientes para el fan. De ahí mi gusto hacia esta entrega en concreto, no sólo por el reparto, no sólo por tratar de ir más allá, no sólo por las espectaculares escenas de acción, no sólo por su aire de cómic, no sólo por su nostalgia... "Terminator Génesis" intenta reinventarse a sí misma usando las herramientas más clásicas y reconocibles de la franquicia. Y le sale bien, pero no genial, según la crítica y el público. De nuevo, menos taquilla de la esperada, lo que provoca que, una vez más, deba replantearse el futuro de los Connor y el T-800.

No quiero pasar al filme protagonista de la reseña de hoy sin mencionar dos títulos muy olvidados de la franquicia, pero que son ya hoy de culto: "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" y "Terminator Salvation: The Machinima Series". Ésta segunda no deja de ser una simple curiosidad que amplía el universo de "Terminator Salvation", una miniserie creada mediante animación digital, de ahí lo de "Machinima", que es un término que hace referencia a las creaciones en vídeo usando el motor gráfico de un videojuego, convirtiéndose el mejor ejemplo de ello los vídeos de sagas como "Resident Evil", sobre todo si hablamos de sus primeras entregas. Es la otra serie de televisión, "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor", el título verdaderamente interesante de los dos. Con un estreno en el año 2008, nos presentaba una línea temporal en la que no existe "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", y mucho menos "Terminator Salvation", que aún estaba por estrenarse, por lo que la acción se sitúa poco después de los acontecimientos de "Terminator 2: El juicio final", con Sarah y John tratando de llevar una vida normal sin despistarse, sin olvidar que el segundo sigue siendo un objetivo de las máquinas asesinas, las cuales le atacan de nuevo, sólo que esta vez el protector llegado del futuro era una protectora, nada más y nada menos que una terminator encarnada por Summer Glau (Ángel, Serenity), quien se convirtió casi automáticamente en todo un símbolo friki de la ciencia ficción gracias a la producción. Por supuesto, Arnold Schwarzenegger no se pasó por ninguno de los capítulos, así como tampoco ningún miembro del reparto original, algo que hoy sería impensable (que se lo pregunten a las series de Marvel); por no tener al tito Arnold, ni siquiera su personaje aparecía en la serie. Eso sí, para la "nueva" Sarah Connor se eligió nada más y nada menos que a una Lena Headey (300, Dredd) que todavía no tenía la fama mundial que le concedería "Juego de Tronos". "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" sólo duró dos temporadas, siendo cancelada sin resolver muchas de sus tramas abiertas y dejándonos con un cliffhanger de los que hacen historia, después de haber jugado fantásticamente con la mitología de la serie durante treinta y un episodios para recordar. ¿Quizá ya es demasiado tarde para que algún canal de streaming la retome?

¿La nueva Sarah o la nueva John Connor?


Y así llegamos, al fin, a "Terminator: Destino Oscuro", nueva entrega creada con el objetivo de lograr lo que no consiguió "Terminator Génesis", pero que se ha acabado llevando más palos que ésta, incumpliendo todavía más las expectativas y confirmando que a veces rescatar los valores que una vez fueron de éxito no hacen repetirlo. Y es que para esta nueva secuela, que venía con un truco que comentaremos enseguida, se cumplía lo que los fans de la saga llevaban tiempo pidiendo con cierta desesperación: el regreso tanto de James Cameron como de Linda Hamilton. Mientras el primero se dispuso a producir la cinta, la segunda llegaba para coprotagonizarla al más puro estilo Jamie Lee Curtis (Mentiras arriesgadas, Todo a la vez en todas partes) en la nueva trilogía de "Halloween", en la que también regresaba su creador, John Carpenter (La cosa, Vampiros). Esta nueva película de la saga se venía a sumar a esa oleada de títulos, cada vez más habituales de ver en los cines, sobre todo si hablamos del género fantástico, que retroceden en la continuidad de la franquicia para seguirla desde cierto punto, ignorando al resto de secuelas. Por ejemplo, volviendo a "Halloween", la llamada "La noche de Halloween", estrenada en 2018, pasaba por encima de absolutamente todas las continuaciones de la saga, contando sólo la primera, la original, y contando una "nueva" historia a partir de ahí. La nueva "La matanza de Texas", estrenada directamente en Netflix en 2022, hacía lo mismo, incluyendo, por supuesto, al único personaje superviviente de la original. "Terminator: Destino Oscuro" aprovecha así que tiene a una guerrera entre guerreras, personajes femenino fuerte y poderoso entre todos los que pueden atesorar tales virtudes, y hace lo mismo, contando, tal cual hace "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor", sólo los dos primeros filmes dirigidos por James Cameron. Craso error.

Como decía con anterioridad, olvidaos de esos términos absurdos como los de recuela; si no has visto "Terminator" y "Terminator 2: El juicio final", apenas te enterarás de nada de lo que ocurre en "Terminator: Destino Oscuro", por lo que tampoco es un reinicio. Estamos, insisto, ante una secuela con todas las de la ley, sólo que prefiere usar la apisonadora para no contar con todas las demás entregas que no le convienen, en vez de usarlas para su beneficio, como sí hace "Terminator Génesis", con bastante acierto, ojo. Mientras que ésta última utiliza el factor nostalgia para avanza, para evolucionar la trama, la nueva entrega con Linda Hamilton lo hace para desviarse, tomar otro camino y... fracasar. "Terminator: Destino Oscuro" no es una mala entrega de la franquicia, que no se me entienda mal, aunque, claro, regresando a las primeras líneas de esta reseña, está claro que la voy a defender sí o sí, pero se hace complicado, porque en mi opinión sí que estamos ante el filme más flojo de toda la saga, el que sale perdiendo ante los demás. Y es normal si pensamos que lo que hace es coger de aquí y de allá conceptos e ideas ya vistos en las anteriores películas para no hacer absolutamente nada con ellos más que permanecer estático, sin más. "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" y "Terminator Génesis" son los principales referentes de "Terminator: Destino Oscuro", y prefiero hablar de referentes para no hablar directamente de coger herramientas e incluso escenas casi calcadas de ambos productos para ofrecernos una ensalada difícil de tragar cuando llevas un rato pensando "¿pero esto no lo he visto ya?". Sin ir más lejos, por ejemplo, el terminator enemigo en esta ocasión vuelve a ser un modelo de endoesqueleto de metal recubierto por metal líquido, cuando parecía que era algo que ya habíamos dejado atrás gracias al modelo de "Terminator Génesis", ese terminator de terminators en el que se convertía John Connor, sin olvidar al Skynet funcional interpretado por Matt Smith (Morbius, La Casa del Dragón). 

El mortífero REV-9 


El tema no se queda ahí. Cuando acaba la película, sí que queda en el aire cierta aura de reinicio, como ocurre en "Terminator Génesis", sólo que habría que hablar también de remake, una posibilidad que llevaba años barajándose para la franquicia después de "Terminator Salvation". Es curioso como "Terminator Génesis" y "Terminator: Destino Oscuro" se acaban pareciendo tanto en esos detalles que muestran pizcas de reinicios como en los que exhiben el gusto o intento por rehacer la saga de una vez por todas, como si trataran de hacerlo sin atreverse del todo, aunque es verdad que a la cinta de 2015 le sale mejor la jugada, pues esos ingredientes de remake se enlazan estupendamente con el argumento principal, mientras que en este nuevo título todo parece más gratuito y pobre, como si los guionistas no se hubieran esforzado demasiado. Sin ir más lejos, durante la historia se nos descubre que Skynet ya no existe en el futuro, pero que ha sido sustituido por Legión, otra inteligencia artificial asesina, que también ha creado terminators (o algo similar), que también maneja los viajes temporales, que también ve amenazada su "vida" por la resistencia humana y que, por supuesto, también envía a un asesino cyborg al pasado para que acabe con la virgen María que supondrá su final. Es verdad que en este último aspecto de la producción hay cierto giro argumental, interesante, sí, pero que se ve venir de lejos al carecer de ciertos detalles que sí veíamos en la primera entrega original. "Terminator Génesis" trabaja sobre los acontecimientos que ya hemos vivido y disfrutado, en especial en "Terminator"; por el contrario, "Terminator: Destino Oscuro" pretende hacerlo mejor y sufre un retroceso que duele. ¡Incluso el T-800 que interpreta Schwarzenegger es una copia de guardián de Sarah Connor en "Terminator Génesis"! Envejecimiento incluido, ojo.

Visto lo visto, leído lo leído, ¿de qué va exactamente "Terminator: Destino Oscuro"? Para reafirmarse en su intención de pasar de todas las demás secuelas y centrarse en las creaciones de Cameron, el filme comienza con Sarah y John, tal cual los dejamos después de "Terminator 2: El juicio final", en una playa, disfrutando de la vida después de haber evitado el apocalipsis nuclear y la existencia de Skynet y los terminators. ¿O no? Parece que antes de desaparecer por completo, Skynet logró enviar al pasado a otro T-800 (sí, el modelo de Arnold) que pilla desprevenidos al hijo y a la madre, acabando con el primero de una vez por todas, para luego alejarse sin que Sarah pueda hacer nada. La acción nos sitúa más tarde décadas después, con otros dos viajeros del tiempo llegando a su pasado; uno, un terminator muy avanzado, conocido como REV-9, capaz de dividirse en dos; el otro, una soldado de la Resistencia que hará lo que sea para proteger a su objetivo. Sin embargo, todo es más complicado de lo que parece, y la trama se enreda aún más cuando aparece la mismísima Sarah Connor, quien lleva años recibiendo mensajes cifrados sobre agujeros temporales de parte de un desconocido que resulta ser el mismo T-800 que asesinó a John, el cual ha adquirido autoconciencia después de separarse durante tanto tiempo de Skynet, pudiendo incluso formar una familia y entender como nunca antes a los humanos. Todos deberán unirse para lograr que Dani Ramos sobreviva, sin saber bien qué papel juega exactamente en el futuro. ¿Es la nueva Sarah Connor? ¿O, en realidad, es la nueva John?

Una vez terminator, siempre terminator


En un vistazo rápido, "Terminator: Destino Oscuro" tiene bastante buena pinta. Y que no se me entienda mal, porque al verla la sigue teniendo, siendo poseedora de algunas de las mejores escenas de acción de la saga y de otras que están a la altura de las circunstancias, siendo, curiosamente, las menos interesantes aquellas que nos llevan a un futuro donde ya no existe Skynet, ni ninguno de los elementos que nos son familiares después de cinco entregas, una serie de dos temporadas y una miniserie de animación. Estamos ante una película que es un no parar de acción; desde el primer encuentro con el REV-9, que termina con la impactante aparición de Sarah Connor, hasta esa espectacular batalla final en la que todo el equipo se une para acabar con un terminator que parece más invencible que nunca, una batalla bastante larga y que contiene momentos tan geniales como el enfrentamiento en el avión militar. Por supuesto, es un filme repleto de efectos especiales y visuales, y en este caso seguimos la costumbre de los últimos años, con un CGI asombroso en algunos momentos y más pobre en otros, aunque siempre a buen nivel. Además, la ambientación y el tono más hispanos (o latinoamericanos, como se prefiera) le van como anillo al dedo, pues es algo que va enlazado a la franquicia desde la primera entrega, con esos minutos finales de una Sarah Connor embarazada pidiendo gasolina o todo el trasfondo que tienen ciertas partes de "Terminator 2: El juicio final". Hasta en eso han sido cuidadosos para que conste que "Terminator: Destino Oscuro" debería convertirse en la tercera entrega oficial de la franquicia, en vez de en la sexta. Pero no debería hacerlo si el coste es reciclar ideas hace tiempo dejadas atrás.

Antes he mencionado unos cuantos conceptos que se repiten en esta nueva cinta. Hay otros, claro, en ocasiones tan nimios que son casi imperceptibles (ciertos detalles de la batalla entre el REV-9 y el T-800, por ejemplo), pero uno de los más grandes es el secreto de Grace, la protectora de Dani llegada del futuro, interpretada por la carismática Mackenzie Davis (Black Mirror, Otra vuelta de tuerca). Llegados a cierto punto de la historia, y sin ser esto un spoiler, se nos descubre, aunque alcanzados esa parte ya lo podemos sospechar, que es una soldado mejorada cibernéticamente, es decir, tiene superfuerza, mayor resistencia y más velocidad, el camino que va el soldado humano convencional al terminator de Skynet (perdón, de Legión). Esto funciona bastante bien, sobre todo porque Grace no es invencible, y a veces, si se esfuerza demasiado o recibe más daño del que puede aguantar, se estropea. Sin embargo, ¿no hemos visto algo así? ¿Qué es el Marcus de "Terminator Salvation"? Sí, algo, muy, muy parecido, aunque se acerque más al terminator habitual. Y sí, en "Terminator: Las crónicas de Sarah Connor" también hallamos retazos de esta idea, una gran idea, que luce impresionante en un blockbuster de acción y ciencia ficción, pero que no deja de ser un reciclaje. Peor se pone la cosa cuando vamos conociendo a Grace en mayor profundidad, siendo un personaje tan exageradamente agresivo que resulta desagradable en más de una ocasión, como si los guionistas, al no saber cómo hacer un personaje femenino al estilo de Sarah Connor, se hubieran pasado de la raya, desequilibrando a una protectora que parece ver enemigos donde no los hay, y eso, en una saga donde en el bando de los buenos hemos tenido a Kyle Reese y al T-800 de "Terminator 2: El juicio final", duele, y mucho.

Grace, la guerrera mejorada


Y es que si nos adentramos en el terreno de los personajes, el tema chirría bastante, siendo la entrega donde más ocurre. Dani Ramos, interpretada por una sobreactuada Natalia Reyes (Queda la tarde, Chess), no sólo no tiene ningún carisma, sino que no hace nada para que le cojamos cariño o sintamos el asesinato de sus seres queridos, a los que el REV-9 va masacrando sin ningún esfuerzo. Ojo, porque tanto Grace como Dani son las supuestas verdaderas protagonistas del filme, quedando relegados el T-800 y Sarah Connor a meros comparsas y secundarios, más o menos bien usados, pero si las protagonistas no funcionan, porque sus personajes no funcionan, ¿qué nos queda? Tirar de la nostalgia que ofrecen los clásicos, aunque eso tampoco va bien, y menos con la que debería ser la estrella de la cinta, la recuperada Linda Hamilton, que a ratos parece cansada y sin saber exactamente qué hace en la historia más allá de regresar porque el T-800 tiene una cuenta que saldar con ella (redención). Se convierte en protectora y en mentora, sin que ninguno de los dos términos termine de cuajar al cien por cien, dando la sensación al terminar la producción de que, al contrario que Jamie Lee Curtis en las nuevas "Halloween", tendría que haberse mantenido apartada de la franquicia. Sin ir más lejos, las ideas alrededor de su personaje, ofrecidas en "Terminator Génesis", funcionan mejor y tenían mayor futuro que las que sobrevuelan a esta envejecida Sarah Connor. Una pena, pero, como decía anteriormente, no siempre lo que piden los fans van a funcionar como se espera. 

Eso sí. ¿Qué sería de un filme de "Terminator" sin la presencia de Schwarzenegger y la de un villano a la altura? Ambos son, sin duda, de lo mejorcito de la película, aunque con ciertos matices, porque también son personajes muy, muy mejorables. El T-800, insisto, sigue la línea del maduro/envejecido guardián de "Terminator Génesis", aunque todavía más humano, algo para lo que se da una explicación que a mí, personalmente, me ha convencido bastante poco, llegándonos a ofrecer más de un momento cómico bastante penoso. Y es que se lleva confundiendo lo de humanizar al terminator protector con el hecho de que haga chistes desde "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", cuando deberían fijarse más en el perfecto T-800 de "Terminator 2: El juicio final"; por cierto, el concepto de que haya un terminator que mate a John Connor y luego se una al bando de los buenos también se exploró, precisamente, en la verdadera tercera entrega de la franquicia, con ese T-850 que era enviado al pasado después de asesinar a John en el futuro, al cual pudo acercarse por los recuerdos de la niñez que tenía por haber sido su protector un modelo similar. De ahí pasamos al REV-9, interpretado por un más que eficiente Gabriel Luna (Agentes de SHIELD, The Last of Us), ofreciéndonos un terminator que recicla mucho tanto del T-1000 como de la T-X, sobre todo esa mezcla de animal y robot, haciéndolo muy amenazador, lo cual es bastante importante en una entrega de esta franquicia, pues si no hay peligro real hacia los protagonistas o existe la sensación de que estos podrían fácilmente vencer al terminator de turno, la impresión de terror, de persecución y de acoso que debería transmitir, se pierde por completo. Aquí hay un momento en el que tienen que unirse los cuatro protagonistas contra el REV-9, así que imaginaos lo bien que cumple como terminator enemigo, aunque no pueda contarse entre los favoritos de la saga.

Terminator contra terminator, todo un clásico


Pasando a personajes más secundarios, me ha parecido tan curioso como simpático el gran peso que tienen en el filme los intérpretes españoles, aunque teniendo en cuenta que parte de la historia se ha rodado en nuestro país tampoco debería ser tan extraño. Por ejemplo, en la piel del padre de Dani, tenemos a Enrique Arce (El corazón del guerrero, Criminales a la vista), mientras que la "esposa" del T-800 (Carl) está interpretada por Alicia Borrachero (Isabel, Tiempos de guerra), sin olvidar la presencia de Tristán Ulloa (Los sin nombre, Lucía y el sexo). Qué queréis que os diga, pero gusta que nuestros actores y actrices tengan más proyección internacional que la de los típicos proyectos y personales, además de que gusta ver que no son los mismos de siempre una y otra vez, haciendo los mismos papeles una y otra vez. Si nos adentramos en otros aspectos del filme, encontramos una banda sonora más que correcta, sustentada principalmente en los acordes más conocidos de la franquicia, tan inolvidables como ya icónicos para el cine de acción y ciencia ficción, así como una dirección más que correcta de Tim Miller (Deadpool), quien tras el exitazo que tuvo con cierto Mercenario Bocazas tendría que haber tenido mejor suerte con una saga que nunca ha fallado de tal forma en taquilla. De verdad, una lástima que le haya tocado a él, porque tiene ideas, capacidad, talento y ritmo suficiente como para darnos otro nuevo taquillazo antes de que nos demos cuenta.

"Terminator: Destino Oscuro" se estrenó en el año 2019, tan sólo cuatro años después de "Terminator: Génesis", siendo la entrega de la saga lanzada con menos tiempo de diferencia desde la llegada de su predecesora. Mientras escribo esta reseña han pasado ya casi otros cuatro años, y no hay noticia alguna de que vayamos a tener una nueva "Terminator" pronto; ni siquiera se vislumbra en el horizonte. De llegar a tenerla, seguramente sea ya sin Arnold Schwarzenegger de por medio, y mucho menos con Linda Hamilton regresando una vez más, y dudo que James Cameron se atreva a volver, y menos después de unas declaraciones en las que entre unos y otros apuntaban los errores de la producción. Y es que tanto reciclar ha sido al final un tremendo error, sobre todo cuando llevas a cabo una historia que parece haber sido montada con una larga lista de escenas e ideas eliminadas de las anteriores. Pocos son los caminos que le quedan a la franquicia si se desea continuar con ella, claro, porque no es obligatorio que prosiga eternamente. ¿Quizás un remake de verdad, cambiando algunos detalles de la "Terminator" original? ¿Quizá volver a esos conceptos de "Terminator Génesis" que presentaban terminators tratando de acabar con los padres e incluso abuelos de Sarah Connor en épocas pasadas? ¿Quizá regresar el sendero de "Terminator Salvation"? ¿Por qué no una "Terminator Salvation" de una única entrega que sirva para cerrar la saga definitivamente? ¿Y una nueva serie que haga todo esto y más?

Por John


Sé que le doy a "Terminator: Destino Oscuro" una nota mejor de la que se merece. Sé que me dejo llevar por mi amor hacia la franquicia, ese amor subjetivo y, a veces, cegador del que ya os he hablado al comienzo de la presente reseña, y que también tengo por otras sagas. Pero ¿qué le voy a hacer? También soy alguien que, al final, se queda antes con las virtudes que con los defectos. Y sí, a ratos la película parece hecha sin verdaderas ganas, sus personajes chirrían en un momento u otro, su fracaso la ha convertido en una trilogía acabada al empezar y lo peor es que es una cesta de reciclaje repleta de ideas y conceptos desechados o ya vistos una y otra y otra vez con anterioridad. ¿Y? Es un gustazo friki poder ver de nuevo a Linda Hamilton con Arnold Schwarzenegger en un filme de "Terminator", es un disfrute ver al actor interpretar (¿por última vez?) al T-800, molan mucho sus escenas de acción, ese comienzo es de los más potentes de todas las entregas de la franquicia, el REV-9 es una gran amenaza que nos hace revivir la indefensión clásica de los protagonistas de cualquier título de "Terminator", tenemos la banda sonora con los acordes clásicos y, qué demonios, es difícil no emocionarse ante ese "por John" que sobrevuela todo el gran último acto. Quizá sea hora de que el T-800, Skynet y los Connor descansen una buena temporada, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que, tarde o temprano, volverán. Estad seguros. Siempre vuelven.


Nota: 7,5/10


Novedades cinematográficas: El despertar de la posesión, la furia de Riddick, el Coco de Maine y mucho más

¡Muy buenas! De verdad que me resisto a los tópicos. Lo intento con fuerza, os lo prometo, pero es inevitable caer en ellos, sobre todo en ciertas circunstancias, así que allá va... ¡Cómo pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando tuvimos las últimas novedades cinematográficas en vuestra cueva favorita, pero, en realidad, llegaron hace un año. Ya sabéis que mientras me pongo al día con el blog, esta sección pasó de ser habitual a ser algo de un par de veces al año, para eventos especiales y para celebrar el año en cuestión que terminase. ¡Qué tiempos en los que las novedades cinematográficas eran semanales! Por supuesto, mi opinión es que debería encontrar un equilibrio, pero mientras llega tal equilibrio, aquí estamos, despidiendo el 2022 y dando la bienvenida al 2023 con mucho de lo que nos espera para los próximos doce meses. Imágenes, carteles, avances, rumores, confirmaciones, cancelaciones, pósters, tráilers, noticias... ¿Vamos a darle caña? ¿Sí? Pues ya sabéis lo que significa... ¡Al turrón!

Por supuesto, comenzamos con una buena ronda de avances. ¡Y menudos avances os traigo! Ya sabéis los habituales que el terror y los superhéroes (o los cómics, en general) son dos de los temas favoritos y predilectos de vuestra cueva favorita, así que empecemos con una pequeña gran dosis (perdón por el chiste malo) de Marvel Studios gracias al tráiler final en español de "Ant-Man y la Avispa: Quantumanía", la tercera entrega cinematográfica de las aventuras de nuestro querido Hombre Hormiga; ojito a esta nueva cinta de Scott Lang, porque no sólo da inicio a la Fase 5 de Marvel Studios, sino que nos deja preparado del todo el camino para la saga del multiverso y las dos siguientes secuelas de "Los Vengadores". Vamos con un poquito de terror mezclado con mucho cachondeo en el primer tráiler en nuestro idioma de "Renfield", proyecto que ha dado mucho de qué hablar incluso desde su propia concepción, pues nos sitúa nada más y nada menos que a Nicolas Cage (Con-Air, Mandy) como el mismísimo conde Drácula en un trama repleta de gore, comicidad, acción y, por supuesto, sustos, muchos sustos; ojo, que después de ver este avance yo, personalmente, le tengo muchas ganas, porque no me esperaba algo tan cañero. Mucho más terror, aunque algo más serio, en el avance de "Scream VI", que nos llega un año después del exitazo que supuso "Scream" (o "Scream 5", porque, al final, mucho reinicio, mucho reinicio, y ahí tenemos otra entrega numerada; a aguantarse), con un brutal cambio de escenario para la saga, pues nuestro nuevo y querido Ghostface se muda a Nueva York para continuar asesinando con el cine de terror como principal herramienta, junto a sus cuchillos y armas varias, claro. Nos ponemos en modo acción con una de las sorpresas del año en forma de primer tráiler en español para "Transformers: El despertar de las bestias", continuación de la popular y exitosa saga que llevó a cabo Michael Bay (Dos policías rebeldes, La isla), basada en los famosos robots alienígenas capaces de transformarse en cualquier vehículo y que se extendió durante cinco entregas y un spin-off hasta que se hizo necesario un breve descanso ahora roto con una nueva aventura que pretende romper récords de taquilla ahora con las bestias transformers acompañando a los protagonistas. Volvemos al terror con nuestro querido Stephen King (El pasillo de la muerte, Revival), quien nunca falta en nuestras novedades cinematográficas gracias a las distintas adaptaciones que se siguen haciendo de sus magistrales obras, ya sea para la pantalla grande o para la televisión, aunque de la que vamos a hablar no está nada claro, por más que parezca sorprendente que tengamos un tráiler que tiene muy buena pinta de una nueva entrega de "Los chicos del maíz", saga que, con esta nueva cinta, suma ya once títulos, que se dice pronto para lo que originalmente fue un relato del de Maine; cuidado, porque si el filme tiene al final tan buena pinta como parece, podríamos encontrarnos ante la mejor entrega de la saga desde la primera, así que crucemos los dedos. Nos vamos ahora a por videojuegos, porque el nuevo tráiler de "Super Mario Bros: La película" es oro puro, toda una carta de amor para el gamer, para el fan de los videojuegos de Mario y para la saga en sí; atentos a todos los guiños a los videojuegos y, en especial, a esos minutos finales con cierto... coche. Y más superhéroes, porque, al fin, nos ha llegado el nuevo avance de "Flash", el filme que será todo un punto y aparte para el universo DC cinematográfico; atentos, porque por el tráiler prácticamente tenemos un "Spider-Man: No way home", pero en modo DC, o mejor dicho, la adaptación más o menos fiel de la historia "Flashpoint", aunque sustituyendo a Superman por Supergirl y al Batman de Thomas Wayne por nada más y nada menos que el Batman de... ¡Michael Keaton (Caballero y asesino, Morbius)! Y de DC (ahora DC Studios si hablamos de su universo compartido; más información más adelante en esta misma entrada) pasamos de nuevo a Marvel, a Marvel Studios, con el tráiler final en español de la muy esperada "Guardianes de la Galaxia: Volumen 3", dirigida de nuevo por James Gunn (Super, El Pacificador), quien termina así su trilogía sobre los personajes y el viaje de muchos de ellos (no miro a nadie, Drax), dejando en el aire la continuidad del equipo, aunque yo apostaría a que más pronto que tarde veríamos a otros Guardianes de la Galaxia. Atentos a uno de los platos fuertes que os traigo, porque se trata del primer y brutal avance en español de "Posesión Infernal: El despertar", el siguiente paso en la saga "Evil Dead" (sí, habéis leído bien; no es una secuela del remake, aunque lo parezca) que pinta maravillosamente aterrador, y aunque me gustaría contaros mucho sobre él, prefiero dejarlo para el póster que os espera unos párrafos más adelante. Terminamos sin dejar el terror y regresando a Stephen King, porque el primer avance en nuestro idioma de "The Boogeyman: El Hombre del Saco", promete muchos sustos, bastante mal rollo y toneladas de noches durmiendo con la luz encendida; sin dar tampoco muchos detalles al respecto, me gustaría recordar que hablamos de la adaptación cinematográfica de "El Coco", uno de los mejores relatos del escritor, al menos en mi opinión, que se incluye en la potente antología "El umbral de la noche", a su vez uno de sus mejores libros. En cuanto a estrenos, tanto en Estados Unidos como en España parecía que "Avatar: El sentido del agua" seguiría comiéndose la tarta de la taquilla durante mucho, mucho tiempo, pero ha sido M. Night Shyamalan (El sexto sentido, El bosque), el maestro del suspense, quien le ha arrebatado el primer puesto con su soberbia "Llaman a la puerta". Bueno, no os molesto más, que estoy seguro de que tenéis ganas de novedades cinematográficas después de mucho tiempo sin ellas. Pasad y disfrutad.

-Acabo de prometer que os hablaría más de "Posesión Infernal: El despertar" y ¿qué mejor para ello que traeros también su primer póster en español? Impresionante, ¿verdad? ¡Y qué mal rollo da! ¿No os suena su tono de algo? Efectivamente. A pesar de que se ha dicho por activa y por pasiva que esta nueva entrega irá relacionada con la saga clásica, esto es, con "Posesión Infernal", "Terroríficamente muertos", "El ejército de las tinieblas" y "Ash vs. Evil Dead", el tono tanto del cartel como del avance parecen más los del fantástico remake de 2013, que se llegó a sugerir que era una secuela encubierta de los títulos originales. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Hacemos apuestas sobre lo que nos encontramos al final? Ojo, que hay que recordar que la película iba a ser estrenada originalmente en HBO Max, en streaming, pero después de los buenos resultados de los pases de prueba se decidió que iría a los cines el próximo mes de abril de 2023. La mejor decisión posible, sin duda.

Vuelve el libro más mortífero de todos

-A pesar de las buenas críticas y la buena taquilla que tuvo "Riddick", la tercera entrega de las aventuras del personaje más popular de Vin Diesel (Diablo, Guardianes de la Galaxia), con permiso de Dominic Toretto, nada más se supo de la cuarta parte que cerraría la saga... hasta ahora. Diez años hemos tenido que esperar para que se confirme "Riddick: Furya", en la que el duro antihéroe regresará, al fin, a su hogar natal. Se habla de un estreno para 2024, así que habrá que estar atentos. ¿Qué decís? ¿Nos lo creemos? Porque parece que esta vez sí que van en serio.

-Como es costumbre, no hay tráiler nuevo sin nuevo póster, y con el primer avance de la inquietante "The Boogeyman: El Hombre del Saco" también nos ha llegado su primer cartel. Aprovecho para recordaros que este filme ha vivido algo parecido a lo de "Posesión Infernal: El despertar", que acabamos de comentar, es decir, en principio iba a tener un estreno exclusivo en streaming, pero los pases de prueba han sido tan buenos que, finalmente, llegará a los cines. Viendo el tráiler no me extraña, la verdad. Esto promete, y mucho.

Algo vive en tu armario

-El tráiler final de "Scream VI" también nos ha llegado con un póster que, personalmente, me ha gustado mucho, siendo de los mejores que he visto de una entrega de la saga, sobre todo a la hora de definir la película en cuestión, al mismo tiempo que hace algún que otro guiño a carteles de anteriores entregas. Atentos a lo curioso de esta nueva etapa de la saga, porque la anterior salió como "Scream", en vez de como "Scream 5", en una horrible forma de marketing que confundió a propios y extraños, para, después de comprobar su éxito, dar marcha atrás con la nueva entrega, que ha pasado a ser "Scream VI"; igual "Scream 2" hubiera quedado algo raro, ¿no? En fin... Hay que saber llamar las cosas por su nombre, y dejar las tonterías de recuelas (¿remake más secuela o secuela más reboot?) y derivados y saber qué es cada película por su contenido, por no hablar de esta clase de marketing absurdo que a veces hacen las productoras. Ahora nos comemos un "VI" como una casa en esta "Scream", teniendo así dos "Scream" sin numerar, la primera y... la quinta. Da para unas risas.

Bienvenidos a Nueva York

-Sorpresa de las gordas la que nos ha dado James Wan (Saw, Insidious) durante las entrevistas que ha estado dando por el estreno de "M3GAN", la nueva película de terror de Blumhouse Productions, de la que también es productor y guionista. Parece ser que hay planes para una cuarta entrega de "Expediente Warren", de nuevo con Patrick Wilson (Hard Candy, Aquaman) y Vera Farmiga (La huérfana, Ojo de Halcón), la cual será la última de esta saga en concreto, sin contar los diferentes spin-offs, claro está. Salvo a los protagonistas, todavía no se tiene a nadie más, ni en el reparto ni en la dirección, aunque se sopesa el año 2025 para su estreno. Toca aplaudir. ¡Qué ganas!

-Parece ser que el mundo de "The Walking Dead" va echando el cierre. Es cierto que se tiene pensado más de un spin-off sobre algunos de sus personajes más míticos, pero también es verdad que hace meses que se terminó la serie principal, y ahora es el turno de ponerle también fin a su primer spin-off, la popular "Fear the Walking Dead", que empezó muy dubitativa pero ha ido ganando adeptos a base de esfuerzo, trabajo y calidad ascendente. Se ha anunciado que su octava temporada será la última, a estrenarse en dos bloques separados durante el próximo 2023. Habrá que ir preparándose para una nueva despedida zombi.

-Regresamos a Stephen King, pero no a su faceta más conocida y querida, la del maestro del terror, sino a una que va ganando puntos conforme pasan los años, porque está siendo en la que más se centra: la de autor de thriller y suspense. Y es que parece que la adaptación de "Billy Summers", uno de sus últimos trabajos, sigue adelante con novedades bastante interesantes. En principio iba a ser una serie, pero ahora, en realidad, será una película, a estrenarse en 2024 y con J. J. Abrams (Perdidos, Star Trek) y Leonardo DiCaprio (Titanic, Django desencadenado) como productores. Ojo, que ya se empieza a rumorear que igual el actor se hace con el papel principal. ¿DiCaprio como protagonista de una adaptación de una obra del de Maine? ¿Dónde hay que firmar?

-"Renfield", que ha sorprendido a propios y extraños con su primer y divertido tráiler, también consigue nuevo póster, que sigue con la línea presentada tanto por el avance como por el primer cartel que tuvimos. Hay que reconocer que eso de ver a Nicolas Cage como Drácula tiene su morbo, ¿verdad? Mucho cachondeo con los vaivenes de la carrera del actor, pero hay que reconocer que no se está quieto y siempre es capaz de sorprender con sus elecciones interpretativas. ¡Qué de películas interesantes está haciendo! Muy fan de Cage, la verdad.

Un auténtico jefe chupasangre

-¡El turno de los superhéroes! Aquí tenéis el póster final de "Ant-Man y la Avispa: Quantumanía", que promete ser todo un antes y un después en el universo de Marvel Studios, y no sólo porque sea el inicio de la muy potente Fase 5, sino porque es aquí donde de verdad empieza la saga del multiverso tras prólogos tan interesantes como los de "Spider-Man: No way home", "Doctor Strange en el multiverso de la locura" y, sobre todo, la primera temporada de "Loki", que ya nos presentaba a un primer Kang de infinitos, uno de ellos el villano de esta nueva aventura del Hombre Hormiga. ¿Tendremos aquí al villano que haga sombra al mismísimo Thanos?

Pequeño gran héroe

-¿De verdad hay en marcha una película de "Dead Space", el brutal videojuego de terror del que ya tenemos un remake en marcha que se está llevando buenas críticas por todas partes? Pues podría ser que después de tantos años tratando de sacar adelante el proyecto, ahora que los videojuegos están recibiendo tantas buenas adaptaciones, cinematográficas y televisivas, que parece que están viviendo lo mismo que los cómics, o podrían estar cerca de vivirlo, claro. La gracia es que ha sido el gran John Carpenter (Halloween, Vampiros) quien ha podido dejar caer que así podría ser, pues en una entrevista ha recordado lo fan que es de los videojuegos, lo que le encanta la saga "Dead Space" y lo que le gustaría hacer una película basada en ella. De inmediato, ya se confirmaba que sería él el director, a lo que contestaba que los encargados del filme ya tenían a un realizador contratado. ¿Ha sido su manera de confirmar que la cinta está en camino... sin darse cuenta de ello? ¡Ojalá!

-¿Hay alguien que de verdad diera por terminada la saga de "La Purga"? A pesar de que sus realizadores afirmaran una y otra vez que todo se acababa con "La Purga: Infinita", la quinta entrega de la saga, parece que no es así, incluso cuando tuvimos dos temporadas de su serie, porque todo indica que tendremos una sexta y, esta vez sí, última entrega (¿nos lo creemos?). Y para terminar por todo lo alto quieren hacerlo con el genial personaje de Leo, esa especie de Punisher que conocimos en la segunda parte y que era prácticamente el protagonista también de la tercera, brutalmente interpretado por el carismático Frank Grillo (Prison Break, Capitán América: El Soldado de Invierno). Parece que Leo vuelve, algo confirmado incluso por el propio Grillo, pues se había dejado bastante de lado a un personaje que se estaba convirtiendo en recurrente en una saga donde cada entrega iba por su propio camino, solamente con la noche de la Purga como escenario principal. No sé qué pensaréis vosotros, pero si va a ser con Leo Barnes, digo sí a esta nueva Purga.

-Otro que vuelve es Will Smith (Men In Black, Wild Wild West) para ser leyenda. Así es, el rumor, que no era un rumor, se ha convertido en algo real: se prepara oficialmente "Soy leyenda 2". ¡Nada más y nada menos que con Smith y el gran Michael B. Jordan (Cuatro Fantásticos, Cuestión de justicia)! Pero, a ver, a ver, si el personaje de Smith moría al final de la primera entrega. ¿Va a volver como uno de los vampiros del filme? ¿Como una alucinación? ¿Flashbacks? No, no. ¡Va a regresar como el mismo personaje, aunque unos años más madurito! ¿Cómo? Y es que para esta hacer realidad esta secuela se va a tomar un camino nada común en estos casos, y es el de los finales alternativos. Si recordamos el final alternativo, muy fácil de encontrar en internet y más todavía si tenemos alguna de las ediciones domésticas de la cinta, en él el personaje de Smith compartía destino (con bastantes matices) con el de la novela original en la que se basa la producción, es decir, se daba cuenta de que él era una especie de leyenda terrorífica para los nuevos habitantes de la Tierra, esa especie de extraños infectados, pero quedando vivo en este caso (se cambia bastante el concepto de "ser leyenda" que se daba en el final que tuvimos, donde se convierte en leyenda porque es el salvador de la humanidad). Supongo que añadirán el final alternativo en el filme de alguna manera, porque si no va a ser un poco lío, y ya lo es. Curiosa vuelta de tuerca y decisión para poder traer a Smith de vuelta. ¿Quizá para que el proyecto no sea una nueva "Independence Day: Contraataque"?

-Nos pasamos a los videojuegos con este cartel tan, tan chulo de "The Last of Us", la serie que me lleva a preguntarme, y esta vez de verdad, si ahora sí el mundo gamer va a verse en los cines y en la televisión con el poderío y la ambición de las adaptaciones de cómics. Y es que estamos viviendo una época en la que los productos de calidad van ganando en cantidad a los más flojos, cuando anteriormente siempre había estado la cosa más reñida, sobre todo desde los 90, cuando empezaron a popularizarse las adaptaciones de videojuegos. La nueva "Mortal Kombat", las dos entregas de "Sonic", las series de "Castlevania" y "Halo", el filme de "Uncharted"... ¿De verdad estará cambiando la cosa? Me da que "The Last of Us" será decisiva para ello.

¿Quién quedará al final?

-Volvemos al cine de terror con una de las secuelas más esperadas de los últimos años, cuya confirmación nos ha pillado a muchos por sorpresa, y más teniendo en cuenta su sinopsis oficial, a pesar de que los secretos y los misterios la rodeen. Hablo de... ¡"Saw X"! Sí, la décima entrega de una de las sagas más rentables del cine de terror (puede que la más rentable) ya es una realidad que se está rodando. ¿Su argumento principal? Parece que transcurrirá entre "Saw" y "Saw II", por lo que será bastante complicado clasificarla (¿secuela? ¿Precuela?), centrándose por completo en el personaje de John Kramer, nuestro querido Puzzle/Jigsaw interpretado por el carismático e inquietante Tobin Bell (The Flash, The Call). Ojo, que regresa después de aquel interesante experimento que es "Spiral: Saw", la única entrega de la saga en la que no participó en persona, aunque sí que vemos varios fotos de él durante la investigación llevada a cabo por los protagonistas. ¡Ah! Y cómo olvidar que no es el único nombre conocido de la franquicia que regresa para esta décima entrega. ¡También vuelven nuestra admirada Shawnee Smith (Una broma peligrosa, El resplandor) y el brutal Costas Mandylor (Lazarus, Numbers)! ¡Que no pare la fiesta! ¿Será este regreso a los orígenes la traca final para la saga?

"Paco, ¿quieres jugar a un juego?"

-Seguimos con sagas que vuelven, aunque la que ahora nos ocupa sólo llegó a trilogía, y con solamente las dos primeras entregas como las verdaderamente populares. Hablo de "Sé lo que hicisteis el último verano", basada en una novela de terror y suspense y que, precisamente, tuvo el pasado 2021 una horrible serie que no había por donde cogerla, de las peores series que he visto en mi vida y que no me extraña que no pasara de la primera temporada. El caso es que se está preparando un regreso a lo "La noche de Halloween" con las dos primeras "Sé lo que hicisteis el último verano", con nada más y nada menos que Jennifer Love Hewitt (Entre fantasmas, Las seductoras) y Freddie Prinze Jr. (Esta chica me pone, Navidad contigo) volviendo como sus personajes protagonistas. No sé qué pensaréis del proyecto, pero a mí me da mucha, mucha curiosidad.

-¡Más regresos! Y toca ahora otro al que le tenía muchas ganas. ¡Hellboy vuelve al cine! Contemos con que el personaje, dejando de lado sus filmes de animación, ha tenido dos exitosas adaptaciones dirigidas por el maravilloso Guillermo del Toro (Mimic, La forma del agua), exitosas aunque no lo bastante, en especial la segunda entrega, para poder terminar su trilogía, uno de los mayores crímenes que ha dado el cine blockbuster de cómic. 2019 puso fin al sueño de que se pudiera finalizar esa trilogía con una nueva adaptación, una "Hellboy" más basada en los cómics, más sangrienta, más salvaje y más gore que fue un verdadero fracaso en taquilla. Lo que quedaba era otra nueva adaptación, y es la que se acaba de anunciar con estreno previsto para 2024. Todavía no se sabe quién sustituirá a Ron Perlman (Monster Hunter, No hay santos) y a David Harbour (Stranger Things, Viuda Negra) como el nuevo Hellboy, pero sí que tenemos al director. Nada más y nada menos que Brian Taylor (Gamer, Mamá y papá), realizador con un estilo tan marcado como agresivo y gamberro, que ya ha tocado el género de superhéroes sobrenaturales con la segunda parte de las aventuras cinematográficas del Motorista Fantasma de Nicolas Cage y que tendrá la historia de "The Crooked Man" como principal trama para el futuro nuevo Hellboy. ¿Qué os parece?

-No nos alejamos de los cómics para dar una de las noticias del año. ¡Nace DC Studios! Sí, si suena como Marvel Studios es porque el objetivo es el mismo, además del hecho de reiniciar el universo cinematográfico (y televisivo) que Warner y DC llevan creando en continuidad desde 2013, con el estreno de "El Hombre de Acero", y que tantos altibajos, buenas y malas decisiones ha tenido, como si en vez de preocuparse en hacer las cosas bien sólo estuvieran observando lo que hace Marvel, corriendo, sin demasiada planificación, para copiarla. Parece que eso va a cambiar ahora, con el personalísimo James Gunn a la cabeza de tan enorme proyecto. Como bien sabéis, hemos tenido multitud de cancelaciones, sobre todo en el entorno de las series, y la noticia de que en el 2023 veremos las últimas películas del ya llamado antiguo universo cinematográfico de DC: "¡Shazam! La furia de los dioses", "Flash" y "Blue Beetle". A partir de ahí, y teniendo en cuenta los acontecimientos de "Flash", el 2024 nos traerá el universo de DC Studios, con nuevas series y películas que irán interconectándose como, sí, Marvel Studios. ¿Y cuáles serán los primeros títulos? ¿De qué van los primeros proyectos? El anuncio es que esto no irá de fases, como Marvel Studios, sino de capítulos, por lo que los próximos años serán los del "Capítulo 1: Dioses y monstruos", y sí, esos capítulos llevarán su propio título, muy indicado en este caso, pues en los cómics los personajes de DC son muchas veces vistos como dioses más que como los dioses con pies de barro de Marvel, junto a los monstruos sobrenaturales que pululan por su universo y que parece Gunn usará bastante. Diez son los proyectos que contendrá "Dioses y monstruos"; los cinematográficos serán "Superman: Legacy" (supondrá el verdadero inicio del nuevo universo DC), "Batman: The Brave and the Bold" (Batman y el Robin de Damian Wayne, su hijo, hacen equipo), "Supergirl: Woman of Tomorrow" (las propias aventuras de la prima de Superman), "The Authority" ("The Boys" antes de "The Boys"), "La Cosa del Pantano" (la más oscura de todas, con un personaje sobrenatural que ejemplifica el universo Dark de DC y que viene de tener dos películas y dos series de televisión); por otro lado, los televisivos serán "Paradise Lost" (serie centrada en la isla de las amazonas de Wonder Woman), "Lanterns" (serie detectivesca con los Green Lanterns como personajes principales), "Booster Gold" (serie sobre el héroe del futuro que llega a nuestro tiempo para fingir ser el mejor superhéroe del mundo), "Waller" (la continuación de "El Pacificador"... o más o menos, porque también se deja caer que veremos una segunda temporada de ésta) y "Creature Commandos" (serie animada que tendrá a unos protagonistas monstruosos y sobrenaturales unidos contra amenazas terroristas). ¿Qué pensáis sobre este nuevo capítulo de DC en el audiovisual? Dejando de lado cancelaciones injustas y dolorosas o que hayan decidido cortar por lo sano con lo que teníamos hasta el momento y que, según muchos (me incluyo), todavía podía arreglarse. ¿Os llama esto de los capítulos? ¿Os llaman estos proyectos? ¿Os llaman las intenciones de James Gunn, un tipo que lleva años confirmando que sabe lo que se hace? Por mi parte, sí que tienen un gran voto de confianza. Espero que cumplan, porque, a priori, muchos de los títulos ofrecidos son la mar de interesantes. ¿Veremos, al fin, el universo DC cohesionado en el cine y la televisión que nos merecemos desde hace tanto tiempo? Crucemos los dedos para que así sea.

-Seguimos con los cómics. Continuamos con James Gunn. Eso sí, nos vamos a Marvel, precisamente, para traeros el nuevo póster del último trabajo del director para la Casa de las Ideas. Aquí tenéis el cartel de "Guardianes de la Galaxia: Volumen 3", bastante evocador y repleto de referencias. Por cierto, ¿qué apuestas tenéis en cuanto a esta tercera entrega? Porque yo pienso que o Mapache Cohete o Drax van a caer en combate (precisamente, el actor de Drax ya ha comentado varias veces que será la última vez que se ponga en su piel, así que o habrá un nuevo casting o...). Ojo, porque que el Warlock de Will Poulter (El corredor del laberinto, Midsommar) se unirá al grupo al final ni cotiza, vamos.

Un último baile para salvar la galaxia

-Vamos terminando tal cual empezamos, es decir, en Maine, porque toca recordar que el pedazo de proyecto del que ahí os dejo el primer póster no sólo sigue en pie, sino que dentro de poco comenzará su rodaje con un estreno previsto en HBO Max para 2024. Os hablo de la esperada "Welcome to Derry", serie de televisión que servirá de precuela a las dos entregas de "It" de Andy Muschietti (Mamá, Flash), aunque todavía no se tienen muchos más datos de ella, a excepción de que comenzará en los años 60 y que contará con muchas de las escenas de la novela original que involucran a Eso y que no han sido llevadas aún al cine y a la televisión. ¡Qué ganas!

¿Preparados para flotar una vez más?

¡Y fin! Menudo repaso hemos dado, ¿verdad? ¡Y menudo 2022! Eso sí, hay que reconocer que el 2021 dio más de sí por eso de que el 2020 prácticamente nació muerto. Qué gusto da comprobar que volvemos a la normalidad cinematográfica, tanto en noticias como en estrenos, salas, industria, rodajes... Creo que, en todos esos sentidos, este año que ya se nos va ha sido tremendamente decisivo, habiendo sido el 2021 el de la recuperación, el de la puesta al día, el de la actualización cinematográfica. Y, cuidado, porque el 2023 tiene pinta de ser un año repleto de cine espectacular, fantástico, maravilloso, divertido, impresionante, asombroso y entretenido. Buen cine, vamos. Porque, después de todo, si estas novedades son una pequeña muestra de lo que nos espera, no puedo esperar a teneros por aquí dentro de un año para hacer un repaso del 2023 y hablar ya del 2024. ¡Ansioso que es uno! Sin embargo, mientras pasa eso, id al cine, ved series, disfrutad del séptimo arte en casa. ¡Y terminad bien el 2022! Y comenzad de lujo el 2023. Pero, sobre todo, sed felices. Eso siempre.


Reseñas cinematográficas: Cuernos

 

Ficha Técnica

Título original: Horns
Director: Alexandre Aja
Intérpretes: Daniel Radcliffe, Juno Temple, Max Minghella, Joe Anderson, James Remar, David Morse, Kelli Garner, Heather Graham, Kathleen Quinlan, Michael Adamthwaite, Kendra Anderson, Jay Brazeau, Alex Zahara, Don Thompson, Nels Lennarson.
Guion: Keith Bunin
Música: Robin Coudert
Género: Terror, fantástico
Nacionalidad: Estados Unidos
Duración: 120 minutos
Año: 2013


Sinopsis:
Ignatius "Ig" Perrish afronta los peores momentos de su existencia. El único amor que ha conocido, Merrin Williams, ha sido encontrada asesinada tras una fuerte discusión entre ambos, justo la noche en la que la chica le confesó que pensaba cortar la relación. Todas las miradas apuntan a Ig como el más que posible culpable, afrontando una serie de calumnias, airados comentarios e iracundas miradas de vecinos y amigos. Mientras trata de esclarecer lo que ocurrió, Ig cae en una noche de sexo, alcohol y blasfemias, sólo para despertarse a la mañana siguiente con una gran resaca... y un par de cuernos en la frente. Pero las extrañas protuberancias no llegan solas, sino que le proporcionan a Ig la habilidad de que cualquiera que los mire le confiese sus más oscuros secretos, como si todos quisieran pedirle permiso para cometer los más horribles pecados. Lo que al principio será una maldición, se convertirá en una diabólica bendición a la hora de hallar al auténtico asesino de Merrin, sobre el que hará caer la ira del mismísimo Diablo.


Reseña:
¿Qué sería de Stephen King sin las adaptaciones cinematográficas de sus obras? Sería difícil dilucidarlo con precisión, pero no resultaría descabellado pensar que el éxito del que goza hoy día le hubiera llegado más tarde, mucho más tarde. El talento del de Maine es innegable a estas alturas de su carrera, y si no me creéis sólo hace falta leer "It (Eso)", "Apocalipsis", "La Torre Oscura", "Cementerio de animales" o "El pasillo de la muerte" para comprobarlo. Sin embargo, y teniendo en cuenta el gran alcance que tienen los medios audiovisuales, junto a lo temprano que alcanzaron el celuloide los trabajos del Rey, se hace bastante evidente que la pantalla grande fue de gran ayuda para que se diera a conocer mundialmente. El mismo King se ha posicionado en varias ocasiones al respecto, admitiendo que le debe mucho al cine, y que no sólo no lo olvida, sino que le está muy agradecido. Al fin y al cabo, y como él ha comentado en más de una entrevista, si a las salas van millones de personas que quizá no lean, es posible que cuando salgan de ver el filme, les apetezca disfrutar del libro cuya adaptación acaban de visionar. Si lo pensemos bien, no le falta razón al escritor de "El resplandor". Con que de esos dos millones de personas la mitad haga lo que dice el novelista, el negocio está asegurado. Incluso si la mitad de la mitad corren luego a comprar el libro de turno. Y que conste que hablamos de cifras muy bajas para las que se manejan en Estados Unidos, así que imaginad el cómputo global, en especial si nos referimos a Stephen King, uno de los escritores de terror más prolíficos de la historia, y también uno de los más adaptados, recogiendo solamente "Carrie" nada más y nada menos que cuatro películas. Si nos ponemos a hacer cuentas, las cifras resultantes marean. Sí, King tiene mucha, mucha razón al respecto.

Centrémonos en "Carrie". Contó como realizador con el soberbio Brian de Palma, quien dirigió a un reparto que contaba con talentos tales como los de Sissy Spacek, Amy Irving, John Travolta y Piper Laurie. Los efectos especiales de impresión no faltaron a la cita, el filme no pudo ser más ambicioso y rápidamente se convirtió en un clásico del cine de terror, lanzado tan sólo dos años después de que se editara la novela original. Stephen King en el cine no empezaba con buen pie, no, sino con uno de los mejores, con varios para ser más exactos. Con semejante inicio, ¿cómo no triunfar? Sí, es cierto que después de los 80 las adaptaciones de obras del de Maine caerían en una especie de sopor bastante insoportable, parece que hasta ahora, cuando se han vuelto a activar las películas King con más pretensiones que las de conservar los derechos de los libros. Sin embargo, en una década tan floreciente para el cine de género como imaginativa e impresionante, el autor estaba en la gloria con respecto al traslado de sus trabajos a la gran pantalla, y aunque mucho más tarde continuaría teniendo alegrías como "Cadena perpetua", "Eclipse total" y "La milla verde", el terror quedaría muy atrás, intercambiándose por otros géneros que plasmar en el celuloide. Por entonces, todo lo que escribía el Rey era adaptable para productores y empresarios de Hollywood, de ahí que a veces saliera lo que salía, con el consabido disgusto del escritor; y eso sin contar con las secuelas bastardas de algunos de sus títulos más famosos. ¿O alguien es capaz de olvidar las interminables entregas de "Los chicos del maíz", o la insidiosa secuela de "Ojos de fuego"? Hay que tener tragaderas para verlas, y eso que uno está bastante versado en lo referente a mal cine de terror. Pero centrémonos, porque no toca hablar de Stephen King, sino de Joe Hill. Y si así es, ¿qué tienen que ver ambos?

Ig y Merrin, juntos para siempre


Joe Hill es el "pseudónimo" de Joseph Hillstrom King, o lo que es lo mismo, uno de los tres hijos del de Maine, precisamente el que mayor éxito ha conseguido gracias a la palabra escrita. Tenemos entre manos a un autor que ocultó su apellido para que nadie pudiera acusarle de favoritismos o enchufes, para que nadie lo juzgase por él y para que ningún editor le publicara por el simple hecho de ser quien era. Y desde "Fantasmas", su primer libro, Joe Hill lleva dando buenas muestras de que no sólo es el Príncipe del Terror, sino más que digno heredero de su progenitor. "Fantasmas", una antología de relatos fantásticos y de terror, puso el listón muy alto, pero Hill no se detuvo ahí, sino que su primera novela, "El traje del muerto", iba más allá de la literatura King, resultando una historia tan espeluznante como terrorífica de principio a fin. Si bien "NOS4A2" confirmó que era hijo de su padre, "The Fireman" ha vuelto a dejar claro que le encanta mezclar la fantasía con el terror, y no quedarse sólo en éste género, por mejores resultados que le dé. Eso sí, antes de convertirse en todo un King con "NOS4A2", uno de sus mejores trabajos (¿cuál de ellos es malo?), Hill nos trajo "Cuernos", donde se alejaba por completo de su padre para demostrar de lo que era capaz él mismo sin recurrir a las características de éste. Fantasía y terror se mezclaban en una trama de venganzas y un ligero humor negro que le sentaba de maravilla, todo adornado con tragedia y amor. "Cuernos" es cien por cien Joe Hill, lo que explica la razón de que sea la primera de sus novelas en convertirse en una película. Una gran elección que termina siendo un notable filme.

"Cuernos", el libro original, nos contaba las vicisitudes de Ig Perrish, quien todavía sufre una enorme depresión por el asesinato de su novia, Merrin Williams, un crimen del que muchos le creen culpable en el pueblo donde creció junto a un grupo de amigos al que no perteneció el amor de su vida hasta que la conoció en la iglesia. Una noche, Ig Perrish hace un buen montón de "cosas malas" que lo alejan de Dios hasta el punto de que al amanecer descubre que le han salido unos pequeños cuernos en la cabeza. Por si la situación no fuera ya de por sí lo bastante extraña, no tarda en comprobar que la visión de las protuberancias provoca en la gente que se entregue a sus más bajas pasiones después de confesarlas e incluso pedirle permiso al mismo Ig para cumplirlas, como si fuera el propio Satanás. Mientras navega en el pasado de su vida con Merrin, el joven halla a su asesino, hallando secretos bajo secretos en su relación con la chica y el entorno que los rodeaba. Poco a poco, y conforme los pecados de sus vecinos le inundan, Ig acepta en lo que se ha convertido y en lo que ha de convertirse para conseguir la venganza que tanto ha deseado desde la muerte del amor de su vida. Como dicen, el Diablo está en los detalles, y le toca a él cogerlos todos para metérselos por la garganta a quien destrozó su idílica existencia.

Algo raro le pasa a Ig


Como podéis comprobar, la trama principal del filme de "Cuernos" no se diferencia demasiado de la que contiene la novela, sólo que, en cierto momento, elige tomar un camino distinto que el libro ya presagiaba. Sin desvelar demasiado, en la obra de Hill se descubre muy pronto quién es el verdadero asesino de Merrin, siendo el resto de la historia un compendio de flashbacks que nos llevan de la mano para conocer la intensa relación entre Ig y Merrin, además de todos los sucesos previos al fallecimiento de la chica, mientras Perrish trata de lidiar con el efecto de los cuernos y qué hacer exactamente con el asesino de Merrin. Por otro lado, en la cinta de Aja el misterio alrededor de la identidad de este personaje ocupa buena parte del metraje, siendo la producción muy cercana al cine de venganzas sobrenaturales al estilo de "El Cuervo" de Alex Proyas, con la que no son pocas las cosas que tiene en común (historia de amor, protagonistas destinados a estar juntos por encima de todo, personajes masculino que consigue habilidades sobrenaturales para vengar a su chica). Son dos caminos diferentes para una misma historia, uno nunca mejor que el otro, aunque es cierto que lo que se echa de menos en la novela (más venganza y terror) se tiene en la película, y viceversa (mayor profundidad de los personajes, más emotividad, un pasado más desarrollado para los protagonistas), teniendo en el filme un perfecto complemento a la obra de Hill. En mi opinión, esto es lo que debería ser una adaptación cinematográfica, un trabajo que fuera un extra para el título original, la personal visión del libro por parte del director, respetando al mismo tiempo el mensaje primordial de la historia. No hace falta realizar un calco exacto de la novela, pero sí conservar los detalles esenciales de su ADN. Alexandre Aja cumple con creces con este cometido, interesándose por otros aspectos de "Cuernos" que Hill trató muy superficialmente, más preocupado por el pasado de sus personajes y las razones que los llevaron a la situación en la que se hallan en el libro.

Sin embargo, "Cuernos" de Aja cae en un error bastante básico a la hora de trasladar un argumento literario a una producción hollywoodiense, y éste es el de simplificar la trama para que quepa en el metraje, algo que ocurre mucho cuando la obra original es demasiado extensa para que todo esté en la película. Sin alejarnos del universo King, a éste ya le ocurrió lo mismo con la miniserie televisiva "It", donde las capas de profundidad de la novela desaparecían para quedarse con la historia de terror de un monstruoso payaso enfrentado a siete niños con mucha imaginación. "It (Eso)" es un libro de más de mil páginas, así que o se hacía de esa manera, o directamente no se hacía, y algo similar ocurre con "Cuernos", llegando a no explicarse del todo bien ciertos sucesos como las razones que llevan al asesino de Merrin a hacer lo que hace, un deplorable acto que sí que se narra con todo lujo de detalles en la novela. Aun así, insisto, diría que no sólo ha sido decisión obligada por condensar toda la historia en dos horas de película, sino también por el hecho de que Aja ha elegido otra vía para contar las vicisitudes de Ig Perrish y sus cuernos, hasta el punto de que el clímax final es una pasada de rosca bastante importante, espectacular, pero bastante alejado de lo que nos encontramos en el libro, donde es un final con un bonito epílogo, mientras que en la cinta parece que se les ha acabado el tiempo. Sí, también es un final de fiesta, tras los demoníacos fuegos artificiales, bastante emotivo, aunque no el epílogo que la historia de Ig y Merrin piden. Digamos que la sombra de "El Cuervo" es bastante alargada para Aja. No son malas noticias, y aquí vuelvo a repetirme, porque la venganza de Ig aterriza diabólicamente sobre los responsables de la muerte de Merrin y quienes le han señalado como culpable a pesar de conocer la verdad. Escenas como la del psicodélico viaje de Terry Perrish, o el ataque a cierta camarera atestiguan que Aja ha puesto toda la carne en el asador a la hora de hacer más aterradora una historia que es más fantástica en su formato original. Y para ello el director se sirve también de los cuernos que dan nombre a la particular odisea de nuestro protagonista.

Listo para la venganza


No cabe ninguna duda de que lo que más llama la atención de la novela de Joe Hill es que a Ig Perrish le salgan cuernos de la noche a la mañana, y nunca mejor dicho, porque precisamente el libro empieza así, sin prólogos de ninguna clase, con el joven sufriendo las protuberancias antes de darse cuenta de lo que ocurre con ellas, lo que da lugar a algunas de las mejores escenas de la película, ligeramente suavizadas con respecto a la historia original. Por ejemplo, el encuentro entre Ig y el cura es mucho más revelador de lo que nos muestra el filme, y todas las conversaciones con sus padres son demoledoras. Pasamos así de un cierto humor negro al ir sacando a la luz los peores secretos de los vecinos de Ig a sentir incluso pena por él por ir descubriendo aquello que ni siquiera desea conocer, como los peores sentimientos que tienen sus seres queridos hacia él. Cuando Ig deja de preocuparse por los cuernos, halla en ellos el arma perfecta para dar con el asesino de Merrin, y eso es lo que pasa, muy tempranamente en la novela y de forma más tardía en la producción cinematográfica, y ya cuando hemos tenido unas pocas venganzas de por medio. Alexandre Aja es un director notable, y en el fantástico y el terror se desenvuelve como pocos, llegando a realizar joyitas como el remake de "Las colinas tienen ojos", así que no es de extrañar que maneje con soltura un argumento tan fantástico como el que se nos presenta, incluyendo todo el tema de los cuernos, la traición, la venganza, los ángeles caídos y, por supuesto, Lucifer, retratado en el libro con mayor sutileza que aquí en el filme. Precisamente, si no fuera por la dirección de Aja, la cinta hubiera acabado en derroteros muchos menos ambiciosos y más de telefilme, al estilo de unas cuantas películas King. Por fortuna, no es así, y resulta perfecta la elección de Aja como realizador de la primera obra adaptada de Hill.

Pocas quejas podemos tener hacia el reparto, aunque la mayor de ellas, al menos para quienes hemos leído "Cuernos" antes de ver la película, es la elección de Max Minghella como Lee, el mejor amigo de Ig Perrish, tan diferente en físico al de la novela que resulta hasta irreconocible. Por lo demás, hay que admitir que tenemos a actores y actrices la mar de competentes, y no sólo en papeles protagonistas, sino como secundarios, ya que encontramos incluso a David Morse y a James Remar, intérpretes que se comen la pantalla sólo con aparecer en ella durante unos segundos. Sin alejarnos del entorno de Ig, tenemos también a un eficiente Joe Anderson como su hermano (qué poco partido se le saca en el filme a todo el tema del jazz), así como una atractiva y morbosa Kelli Garner como Glenna, nuevo interés amoroso de Ig y miembro del grupo de amigos donde también estaban Lee y, más tarde, Merrin. Sin olvidarnos del desagradable papel secundario que interpreta Heather Graham (a la que se echa cada vez más de menos en la gran pantalla), hay que poner la lupa en los dos protagonistas, Ig Perrish y Merrin Wiliams, o lo que es lo mismo, el profesional Daniel Radcliffe y la talentosa Juno Temple. Hay que admitir que el primero ha sabido deshacerse bastante bien del manto de Harry Potter, y eso se debe en gran parte a filmes como "Cuernos", inmersiones en el fantástico y el terror (no nos olvidemos de "La Mujer de Negro") cuando no se embarca en comedias románticas muy bien construidas. Por esfuerzo no será, y menos por talento, porque Radcliffe lleva más allá un personaje al que Hill no le saca todo el partido que puede en la novela. Se nota que está bien dirigido por Aja, quien no deja nada al azar, ni siquiera la banda sonora de la cinta, con una soundtrack que va desde David Bowie hasta Marilyn Manson, cuyo "Personal Jesus" aparece en una de las mejores escenas del filme. A modo de curiosidad, en "Cuernos", el libro, se hace una mención bastante divertida a Harry Potter, y sobre los seleccionados para Ig Perrish antes que Radcliffe, ¿sabíais que tanto Shia LaBeouf como Aaron Paul estuvieron cerca de conseguir el papel? No malas elecciones, no, aunque prefiero por mucho al ganador, un Daniel Radcliffe en estado de gracia, capaz de ser vulnerable, cruel y vengativo cuando el momento lo requiere.

¿Es Ig el mismísimo Lucifer?


En definitiva, "Cuernos" de Alexandre Aja cumple con creces con varios cometidos. Por un lado, el de ofrecernos otra notable producción fantástica en la filmografía de un realizador que debería ser más popular; y por otra parte, la misión de llevar por primera vez al cine a Joe Hill. Si comparamos con "Carrie", es evidente que "Cuernos" sale perdiendo, pero tengamos en cuenta que no son los mismos tiempos, y que lo que valía antes no vale ahora, y viceversa. Teniendo en cuenta todo lo que podría haber salido más a la hora de trasladar "Cuernos" al mundo del celuloide, la novela sale muy, muy bien parada, siendo una adaptación más que decente, aunque se quedé por detrás del material original, algo que era casi inevitable debido a la alta calidad que atesora el libro del hijo de Stephen King. No tenemos entre manos la película del año, y hasta nos llegó tarde (también se estrenó tarde en Estados Unidos, ojo), conteniendo algunos defectos que le restan muchos puntos que obtiene en los primeros minutos, pero si como adaptación funciona, como filme fantástico y de terror también, a pesar de sus altibajos. Los confusos pasos de Ig con los cuernos, los flashbacks, el descubrimiento del verdadero asesino de Merrin, las diferentes habilidades que va mostrando el protagonista, los secretos de los habitantes del pueblo, la forma en la que la localidad va perdiendo la cabeza... Si estáis dispuestos a entrar en el juego que nos proponen Aja y Hill entonces disfrutaréis de "Cuernos", hayáis leído o no la novela, la cual recomiendo encarecidamente. ¿No conocéis al Príncipe del Terror? Pues ya va siendo hora.


Nota: 8,5/10


Novedades comiqueras: Darkgate: La oscuridad que devora

 


Que soy un fanático de los cómics, del mundo de las viñetas, es tan evidente como que el agua moja. Empecé con clásicos comiqueros españoles como "Mortadelo y Filemón", cuando contaba con apenas seis años de edad, pero no fue hasta que tuve ocho cuando de verdad comencé a conocer la fiebre del coleccionista, aunque todavía de forma bastante leve. A pesar de que fue entonces cuando me regalaron mis primeros cómics de Spiderman, resulta que fue "Dragon Ball", por entonces "Bola de Dragón", la serie que me hacía ir continuamente a mi papelería de confianza para adquirir cada nuevo número. Era en su primera edición en España, la blanca, en grapa y en formato "normal" de lectura, no en japonés, una perfecta iniciación al manga para cualquiera que ni siquiera supiera en aquel momento qué era aquello tan "moderno". Mientras coleccionaba número tras número de las aventuras de Son Goku y compañía, al mismo tiempo que el guerrero del espacio crecía e incluso se convertía en abuelo (repleto de músculos y con una salud envidiable, pero abuelo, al fin y al cabo), poco a poco yo también crecía y añadía más personajes a mi colección comiquera, siendo Batman otro de los elegidos, a la vez que aumentaba mi colección de Spiderman, conociendo a Veneno y a Punisher en el proceso, dos de mis personajes comiqueros favoritos de todos los tiempos. No podía ser de otra forma, pues ellos me "criaron".

Por entonces, el cine de superhéroes (o de cómic) ya era uno de mis favoritos, aunque, por supuesto, no teníamos en aquellos años la oferta que hoy ocupa nuestras carteleras. Hablo ya de los 90, cuando ni Marvel ni DC dominaban la taquilla (bueno, ésta más o menos gracias a Batman), pero, en cambio, sí lo hacían las propuestas cinematográficas de editoriales independientes, algo inaudito para nuestra actual época. Precisamente, fue un héroe (antihéroe, más bien) el que ayudó a mis ansias de coleccionista de cómics a evolucionar, justo poco antes de que se estrenase su película en 1997, un año antes de que Marvel diera un puñetazo en la mesa con la notable "Blade", iniciándose así todo un camino de éxitos que todavía hoy continúa. Hablo, por supuesto, de Spawn", el héroe/antihéroe oscuro creado por Todd McFarlane (Hulk, Haunt), ese soldado de la CIA que vuelve del mismísimo Infierno tras haber hecho un trato con un demonio para volver a ver a su mujer tras ser asesinado por aquellos en quienes confiaba. Meses antes de que llegase "Spawn" a los cines españoles, comencé a coleccionar su serie regular, recuperando números antiguos y haciéndome con los más nuevos, ojo, con la serie más que comenzada, pues me compraba los que encontraba en el kiosco y en las papelerías. Poco a poco fui coleccionando "Spawn" más en orden, así como todo lo que llegaba del personaje, pasando incluso a pedir por correo los números atrasados y descubrir la existencia de las librerías especializadas. "Spawn" se convirtió así, junto a la mencionada "Bola de Dragón" en mi primera serie de cómics que coleccioné religiosamente, en este caso, además, gracias a su adaptación fílmica. Para que luego digan que las cintas basadas en cómics no sirven para crear nuevos lectores.

Cuando pocos años después se estrenó "X-Men", allá por el año 2000, tras el exitazo que supuso la ya mencionada "Blade" para Marvel, yo ya compraba cómics de la Casa de las Ideas más allá de los de Spiderman, Veneno y Punisher. Intentaba, como con el personaje de Spawn, llevar cierta continuidad, pero a veces se hace bastante complicado con colecciones que tienen a sus espaldas cientos y cientos de números. Eso, en ocasiones, se resuelve con nuevos números uno, que más o menos suponen un punto y aparte (falseado, claro) o con mis queridos coleccionables, ya sean de kiosco o no, aunque esta clase de publicaciones tienen que ver más con la idea de recopilar, de forma rápida y a precios muy ajustados, largas etapas para quienes se aproximan a los cómics casi por primera vez, alentados por los estrenos de turno. Y algo así me ocurrió con "La Patrulla-X", el primer coleccionable comiquero de kiosco que se hizo popular, siendo hoy todo un clásico, que recopilaba gran parte de los mejores cómics de los X-Men, es decir, todos los de la Segunda Génesis, con la entrada de Chris Claremont (Los Defensores, Iron Fist) en la franquicia, por la parte grande y causando toda una revolución tanto en la colección como en el mundo de las viñetas, en especial en Marvel. Allá iba yo cada dos por tres a comprarme un coleccionable al que acabé suscrito para no perderme ni un solo número, zambulléndome a lo bestia en el mundo de los mutantes de la Casa de las Ideas. Aprovechando el estreno de las dos siguientes secuelas de "X-Men" se lanzaron otros coleccionables, pero no los llegué a acabar del todo y no tuvieron el mismo encanto ni el mismo éxito que el primero. Por mi parte, había dado con la gallina de los huevos de oro, porque, al fin, sabía por dónde empezar a coleccionar Marvel de manera ordenada. Con DC admito que siempre me ha sido más difícil, al menos en aquella época, hace veintitrés años (que se dice pronto), pues ha sido una editorial que ha tenido demasiados vaivenes editoriales en nuestro país, incluso ahora que el tema es más estable.

El experimento del coleccionable funcionó tan, tan bien que pronto, cuando se estrenó "Spider-Man", nos llegó uno dedicado al personaje, con material menos imprescindible que el de la Patrulla-X, pero igual de glorioso; por supuesto, me hice con él al completo. También repetí con el de Daredevil, en 2003, mucho más corto y con toda la etapa de Frank Miller (Batman: Año uno, 300) recopilada, lo que lo convirtió en una auténtica joya esencial para todo fan de Marvel, en concreto, y de las buenas lecturas, en general. El de Hulk, de ese mismo año, reconozco que no me lo hice entero, aunque algunos números sí que me compré. Sí completé los de Punisher y los Cuatro Fantásticos, así como el segundo de Spiderman, mucho más noventero y con Todd McFarlane y Erik Larsen (Savage Dragon, Ant) como principales alicientes. El formato tuvo tanto éxito que desde entonces eso de los coleccionables de kiosco (y los que no son tanto de kiosco) se ha popularizado tanto que es imposible encontrar un solo año desde aquellos primeros títulos en el que no tengamos al menos un par de coleccionables que se pasean por los kioscos, librerías y librerías especializadas, además, de todo tipo, con todo tipo de material. ¡Si hasta "Sin City", la obra underground de Frank Miller, tuvo un coleccionable cuando su película se estrenó en 2005! Sin ir más lejos, mientras escribo estas líneas, sigo varios coleccionables de kiosco, de tapa dura y organizados por editoriales como Salvat, gracias a las cuales se sigue recuperando mucho material a precios ajustados en ediciones bastante buenos, dando lugar a volúmenes tan indicados para los más novatos y para los veteranos que buscamos completar rápidamente ciertas etapas sin gastarnos auténticas fortunas.

¿Qué tiene que ver todo este rollo con mi carrera literaria? Bueno, si atendéis al título de esta entrada, seguro que os podéis hacer una ligera idea, pero no es muy distinto al rollo que os doy a la hora de hablar de mis inicios literarios, cómo empecé a escribir profesionalmente y qué me hizo amar el terror, como lector y como escritor. Tranquilos, porque nos acercamos al quid de la cuestión. Me voy al año 2003, ya mencionado por ahí, el año en el que cada vez más cómics (actualmente en mi casa rondan más de 10.000, y la cifra sigue subiendo sin parar) ocupaban las estanterías de mi casa y se estrenaban en el cine filmes como "Daredevil" y "Hulk", películas que, por cierto, ayudarían, y bastante, a cimentar el actual cine de superhéroes (o de personajes de cómic). 2003 era un año en el que internet era cada vez más habitual en cualquier hogar, aunque, evidentemente, ni tenía el alcance de ahora ni todas las características, programas y redes con las que contamos en la actualidad. ¡Si es que hablo de hace veinte años! Los tiempos en los que ciertas webs tardaban en arrancar. ¡Una época sin Facebook ni Twitter! Sí, historia antigua si es que nacisteis por aquellas fechas. Eran tiempos de foros, los padres (¿o abuelos?) de las actuales redes sociales, lugares donde dejabas tus mensajes, sin límites de caracteres, en una especie de muro donde lo podía leer cualquiera que entrase, en formatos prehistóricos para los estándares de ahora. Precisamente, mi web predilecta, repleta de foros dedicados a cine, literatura, series y cómics, era Dreamers, bastante desfasada desde hace años, pero que me proporcionó un buen montón de grandes amigos (y alguna que otra decepción doctorada) con los que hoy sigo en contacto y, sí, es raro dar con gente con la que te sigues llevando bien después de veinte años. Uno de esos foros estaba dedicado al personaje de Venom (Veneno), ya sabéis, la bestia parda de Spiderman, hoy tan famosa y popular por su nueva y brutal colección y sus entretenidas películas. Fue en ese foro donde se me ofreció escribir sobre él. ¿El qué? Un fan-fiction.

Aunque en este blog he hablado bastante de los fan-fictions, hace ya bastante tiempo de eso, así que no pasa nada si me detengo un segundo a explicar qué es esta forma de encarar ciertas historias que se puso de moda hace tiempo, pero que hoy es raro ver más allá de blogs y webs como Wattpad. Un fan-fiction, o fanfic, es una historia creada por fans sobre personajes y situaciones ya creados previamente y bastante populares. Por poner un ejemplo rápido, un fan-fiction (y tenemos en vuestra cueva favorita incluso una sección dedicada a ellos) sería que yo escribiera una novela sobre "Resident Evil" o un relato con Batman de protagonista. Evidentemente, hablamos de narraciones muy complicadas de vender al gran público, y estoy siendo amable, por el tema de los derechos, así que se suelen quedar en historias gratuitas. Y así empecé yo a escribir profesionalmente, más allá de mi máquina de escribir, de mi entorno familiar y de convocatorias de relatos en las que participé cuando sólo era un crío: en una página web dedicada a Veneno, en la que se publicaban fan-fictions del personaje. La experiencia fue tan didáctica como divertida, divertida porque me lo pasé bomba creando mis propios "cómics" del personaje, incluso con su propia continuidad y planes de futuro, y didáctica porque aprendí muchísimo sobre el arte de escribir que ahora uso en mis novelas, antologías, relatos y ensayos. La aventura no es que durase demasiado, pero me llevó a una todavía mayor en la que aprendí todavía más, hasta el punto de que la abandoné cuando ya escribía profesionalmente de verdad, llegando a estar relacionado el cómic que hoy os traigo con ella. Hablo ahora de Action Tales.

No me extenderé mucho sobre Action Tales, más allá de lo necesario e imprescindible para comprender la creación de Dark, el personaje protagonista del cómic de la presente publicación, porque tampoco quiero hacer leña del árbol caído, o más bien no quiero hacer leña de un proyecto que fue degenerando por culpa de su propio creador por miles de motivos. Además, con lo que le gusta hacerse la víctima, lo último que faltaba es que se le dieran más razones o razones para que se las invente. Action Tales era una web dedicada en exclusiva a todo tipo de fan-fictions, donde me pasé años escribiendo multitud de series dedicados a todo tipo de personajes y obras; desde Spiderman hasta "Silent Hill", pasando por Spawn, Punisher, los Vengadores, Caballero Luna... ¡Y las que se quedaron por el camino! Incluso llegué a ser editor de la Encrucijada, la línea donde se publican todos aquellos proyectos no relacionados con Marvel y DC. Ojo, y muchas de esas historias iban con portadas hechas en exclusiva para ellas. ¡Una auténtica gozada! Creo recordar que dejé la web en 2013, cuando su editor empezó a hacer cosas cada vez más raras en su búsqueda del "culo veo, culo quiero" definitivo. Y es que fue un tanto absurdo ver cómo no le dio por tratar de escribir profesionalmente hasta que comprobó que a mí me iba bien, siguiendo por cada convocatoria a la que me presentaba, por cada editorial a la que mandaba algo y con la que publicaba. No fue su única manera de comportarse tóxicamente, pero todo sumó, incluyendo que cada vez estaba la web más parada, después de prácticamente diez años; de los habituales, pocos escribíamos y publicábamos ya, y a veces tenía la sensación de que sólo nos leíamos entre nosotros, así que me despedí, no con rencor, sino con mucho cariño por todo lo que Action Tales me había dado, o por todo lo que habíamos compartido la web y yo, como una relación de simbiosis. 

Yo empecé a participar en convocatorias profesionales en 2009. Publiqué mi primer relato en 2010, en una antología de terror en papel. En 2012 publiqué mi primer libro en solitario. En 2013 publiqué mi primera novela y me fui de Action Tales. Pero, ojo, en 2012, a finales de 2012, nació Dlorean Ediciones, y con ella nos vamos acercando a Dark. Tampoco es que vaya a hablar demasiado de Dlorean, lo admito, porque tampoco quiero hacer leña del árbol caído con un proyecto en el que sus principales integrantes se creían Jack Kirby (Los Cuatro Fantásticos, Los Vengadores) y Stan Lee (Daredevil, Pantera Negra), realizando más proyectos en sus cabezas que firmes y sólidos en la vida real; y así les fue. Sin ir más lejos, su principal editor, Pako (no recuerdo el apellido, la verdad) iba presumiendo que no leía a escritores españoles... pero se iba a lanzar al ruedo para publicar a autores españoles publicando una ridiculez llamada neo-pulp. Si suena surrealista es porque lo es. Fijaos si lo era, que una de las primeras novelas que iban a sacar era una mía, de un oscuro héroe urbano muy en la línea de la Sombra: Night Spider. Si buscáis por internet no os costará encontrar la nota de prensa con los primeros títulos de Dlorean Ediciones, siendo uno de ellos "El mal que hacen los hombres", novela protagonizada por Night Spider, y cuyo contrato no firmé en el último momento por numerosos motivos, siendo los principales lo cutre que estaba redactado y las formas de un editor dedicado más a entrar en polémicas y a dibujar mal que a editar libros y venderlos. ¿Qué habrá sido de él? Imagino que estará nadando en millones gracias a un proyecto que cerró sin avisar, sin darle un final digno y oficial. Dlorean Ediciones y Pako se fueron por la puerta de atrás. No lloremos por ellos. No se merecían más.

Sin embargo, durante mi breve estancia en Dlorean Ediciones participé en una antología dedicada nada más y nada menos que a Action Tales, con el título de la web bien en grande en la portada del libro. No era para menos, pues fue una obra formada por numerosos integrantes de la web y coordinada por su editor al que, por cierto, se le pretendía dar todas las ganancias del volumen, sin repartirlas entre los distintos autores. Dejando tiritos aparte, el objetivo del proyecto era que cada escritor hiciera algo parecido a lo que ya se hacía en la web, aunque, claro, eso con personajes bajo derechos de autor no era demasiado fácil. ¿Solución? Que cada uno creara a su propio personaje/superhéroe. En mi caso lo tuve bastante claro después de darle un par de vueltas: The Dark. Una mezcla entre el vigilante justiciero la Sombra, muy violento y que combate a los criminales y mafiosos con una mezcla de armamento y poderes psíquicos, y Batman, además de añadirle al coctel mucho terror y ambientes y criaturas próximas a los horrores cósmicos de H. P. Lovecraft (La bestia en la cueva, El extraño). No tengo que jurar lo bien que me lo pasé escribiéndolo, ¿verdad? Lo curioso es que el relato tuvo bastante éxito, lo cual fue toda una sorpresa para mí. Recibió muy buenas críticas y me mandaron no pocos mensajes hablándome de él. ¡Y eso que la antología no llegó demasiado lejos! El libro se publicó en 2013, pero no fue hasta 2018 que regresó oficialmente Dark, por todo lo alto y dispuesto a comerse el mundo, un año antes del cómic que nos ocupa.

Aunque "Casa de Sombras", la novela de bolsillo (que no bolsilibro) que publiqué con Applehead Team Creaciones, viejos y queridos conocidos de este blog, para inaugurar la colección Temblores, fue escrita para otra editorial, tres años antes de su publicación con los exmanzanitos, fueron estos quienes lanzaron la versión final de lo que era un capricho mío, muy personal por dos vías; la primera, las ganas que tenía de sacar una novela corta; y la segunda, mi intención de publicar un cómic novelado, al estilo de esas adaptaciones de cómics como la que nos llegó de "Civil War", gracias a Panini Cómics, o a esas que tan de moda estuvieron a principios del presente siglo, cuando Marvel empezó a ocupar las pantallas de todo el mundo antes de Marvel Studios, novelas que estaban basadas realmente en los guiones previos a las cintas que finalmente veíamos en los cines. "Casa de Sombras" cumplió ambos objetivos, suponiendo una nueva y oscura aventura de Dark, mucho más ambiciosa que el primer relato. Pese a que no tuvo el recibimiento de otras de mis obras como "Tormenta Sangrienta" o "El que se esconde", algo natural siendo una novela corta, sí que funcionó lo suficiente como para pensar en una segunda parte (¿"Ciudad de Sombras?"). Sin embargo, antes vendría un proyecto muy, muy especial, el paso lógico entre el relato "La oscuridad que devora" y el cómic novelada que es "Casa de Sombras". ¿Cuál era? Un cómic, evidentemente. Después de todo, ¿las raíces de Dark no eran esas? El mundo de las viñetas. Y un compañero de trabajo lo iba a hacer realidad.

"Darkgate: La oscuridad que devora" no habría acabado siendo mi primer (y espero que no último) cómic (de verdad, qué tremenda ilusión me hace leer estas líneas, aunque las escriba yo mismo) sin el esencial trabajo de José Raúl Orte Crespo, currante y talentoso dibujante al que, precisamente, conocí realizando portadas de libros de compañeros de letras. Desde que establecimos contacto intentamos hacer algo juntos, surgiendo la oportunidad cuando le presenté la idea de The Dark, pasándole el relato publicado en la antología de Action Tales. Sería esa historia la que se adaptaría al formato cómic, de ahí que tengan cómic y relato el mismo título, ampliando el material original en ciertos puntos y, sobre todo, expandiendo el universo Darkgate, como empezó a llamarse desde ese mismo momento. En cuanto el cómic quedó listo para moverse por las editoriales nos pusimos manos a la obra para que se publicase, confirmando que si el tema literario ya de por sí es complicado en España, el comiquero es casi una misión imposible. Afortunadamente, José Raúl Orte Crespo dio con Tebeox, una editorial de cómics en formato digital donde acabó publicándose "Darkgate: La oscuridad que devora" a mediados del año 2019. En la actualidad, Tebeox se encuentra en una interesante reestructuración mediante la cual desean publicar también cómics en papel, por lo que no se descarta que veamos próximamente a Dark en librerías especializadas, en blanco y negro y algunas páginas a todo color, como salió originalmente publicado.

Sin embargo, eso significaría adelantarme demasiado y hablar de una especie de reedición que todavía no está confirmada. Lo que hay, ahora mismo, es lo que hay, como aquel que dice, y lo que hay es que el relato "La oscuridad que devora", la novela corta "Casa de Sombras" y el cómic "Darkgate. La oscuridad que devora" forman el comienzo de lo que espero sea un universo tan comiquero como literario que se va expandido por más relatos, otras novelas y, espero, más cómics. Por ahora me quedo con el sueño cumplido de ver mi nombre en la portada de un cómic después de casi una vida disfrutando de superhéroes, supervillanos, capas, planes maléficos y justicieros que buscan convertir su barrio en un mejor lugar para vivir. Como es evidente, esto de los cómics no es para mí como la literatura, en la que sí que soy más habitual, pero nunca está de más probar con algo que te llena tanto desde el otro lado, desde el lado del lector. A día de hoy estoy muy orgulloso de lo que José Raúl Orte Crespo y yo conseguimos, a pesar de que tuviera sus limitaciones comerciales, por ejemplo, con el formato, llegando a alcanzar a pocos lectores. Ahora mismo ni siquiera se encuentra a la venta, así que imaginaos. Y, aun así, no cambiaría la experiencia por nada. ¿Cómo hacerlo? Ese niño que creció con Spiderman, Son Goku, Mortadelo y Filemón no me lo perdonaría nunca. Ese coleccionista de coleccionables no podría estar más contento. Ese joven que escribía fan-fictions me sonreiría y diría "así se hace, lo hemos conseguido". 

O eso me gusta creer.